La historia detrás de quienes aspiran a alcaldías
Gobernación en Cundinamarca

Mara Paola Mulett, Comunicación Social y Periodismo

Este abogado y constitucionalista espera ganar el cargo de Alcalde Municipal con su amplia experiencia profesional y la preparación académica que posee.

Foto: Mara Paola Mulett 

Carlos Reyes, el rolo que aspira a la Alcaldía de Sopó

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“Pueblo pequeño, infierno grande” es el refrán con el que Fernando Reyes describe a Sopó, por la normalidad con que la gente se inmiscuye en la vida de los demás. Así entiende Reyes la realidad del municipio del que quiere ser alcalde, a donde llegó hace 13 años a ayudar y a crecer tanto profesional como personalmente.  

 

De la mano de distintos alcaldes, como Gustavo Petro, con quienes trabajaba como asesor jurídico, logró notar una apatía por parte de la comunidad hacia la política por problemáticas como la corrupción, la politiquería y el engaño. Y, aunque era renuente a convertirse en político, se dispuso a lanzarse a la alcaldía convencido de que “había llegado el momento de ya no asesorar sino de tomar sus propias decisiones”.  

 

Seguro de sí mismo, afirma que ningún otro candidato se le compara debido a que ejerció el cargo de Secretario Jurídico durante seis años y medio. Esto, según él, le ha permitido tener una visión muy clara de los distintos problemas del municipio. Adicionalmente, indica que nadie tiene todos los estudios que ha realizado pues además de ser abogado, es especialista en Derecho Constitucional; en Derecho ambiental; en Gobierno y Gerencia Pública y tiene una maestría en Planificación territorial y gestión ambiental.  

 

En este sentido, es posible notar que es un apasionado por el estudio, afición que heredó de su madre y que comparte con sus hermanos, tal como confirma Claudia Reyes, hermana del candidato. Además, destaca su alma de maestro, que lo ha llevado también a ser docente en la Universidad Militar. Pero para obtener algunos de estos títulos, ha tenido que trabajar durante el día y estudiar en la noche.   

 

Con los estudios y la experiencia que posee, quizás podría aspirar a un cargo más alto como la gobernación, pero para esto requiere extender su campaña a los 116 municipios de Cundinamarca y, actualmente, considera que no tiene la capacidad. “Para eso también hay que tener una maquinaria política. La maquinaria política que yo tengo es el pueblo”, explica el candidato recalcando también la necesidad de una gran cantidad de recursos que no tiene ni está dispuesto a gastar.  

 

Con todo y las limitaciones, espera ejercer el mejor gobierno que haya tenido Sopó, a pesar de no haber nacido allí. Analizará su desempeño en este ejercicio para posteriormente escoger entre el camino de la política o realizar lo que realmente le interesa: estudiar un doctorado en Derecho y continuar dictando clases. No sabe qué va a pasar, pero por el momento asegura que continuar en este ámbito no es su objetivo primordial. 

El hombre detrás del candidato 

 

Como se evidencia, no es un hombre de grandes aspiraciones, él siente que no puede serlo. Le gusta realizar cosas muy sencillas y pasa mucho tiempo en casa. Ahora, dice que debe dedicarse a la campaña las veinticuatro horas de los siete días de la semana. Esta falta de tiempo libre lo ha llevado a subir de peso debido a que ha tenido que dejar de trotar, hábito que realizaba una hora diaria para relajarse y mantenerse en forma. Los pocos espacios que tiene libres de compromisos los utiliza para salir a pasear a su perro, un Husky Siberiano de seis meses.  

 

Asimismo, es un amante de los libros. Por el momento, está leyendo “El Club Bilderberg”, de Daniel Estulin y “Las 33 estrategias de la guerra”, de Robert Greene. Entre risas, confiesa que este último lo ha aplicado a su campaña, identificando las redes sociales como su campo de batalla. De ahí que solo de vez en cuando revise lo que ocurre en las diversas plataformas, buscando evitar los ataques que, muchas veces, provienen de perfiles falsos creados por la oposición. Aun así, se ha servido de estos medios para evitar una inversión muy grande en publicidad.   

 

En cuanto a los demás candidatos, considera que su contrincante más fuerte es Miguel Ángel Rico, quien cuenta con el respaldo del alcalde de Tocancipá, el cual, a su vez, dispone de un gran capital. No obstante, espera poder enfrentarse a todos sus adversarios en debates objetivos ya que opina que ahí tendría la oportunidad de tomar ventaja.  

 

Sostiene que es el único que promueve una decisión consciente. Invita a los soposeños a leer todos los planes de gobierno, a conocer a sus candidatos y a analizar quiénes están detrás de los candidatos para así escoger al que consideren que los representa.  

 

En su campaña está prohibida la compra de votos, y en esto fue muy enfático. Piensa que se pueden hacer cosas muy buenas, pero “siempre partiendo de unos principios obvios y claros de transparencia y honestidad”. Esta última cualidad se destaca en él según su hija, Daniela Reyes. Ella afirma que su padre es un ejemplo de superación y perseverancia debido a que logra todo lo que se propone: “Un ejemplo para luchar y querer salir adelante”.  

 

Un pionero en política en la familia Reyes  

 

Para Fernando, el nacimiento de sus dos hijas fue un hecho trascendental y una de las cosas que más lo han marcado en la vida. Explica que cuando se tiene la oportunidad de ser padre, todo cambia y que además, ahora logra entender muchas situaciones por las que pasaba con su madre cuando era joven.  

 

Carmen Elena Moreno, mamá del candidato, destaca la entrega de su hijo hacia su labor. Sin embargo, considera que, constantemente, por estar trabajando se olvida de otros aspectos de su vida que también son importantes. Ella recalca que hay días en los que deja de comer con el fin de terminar sus obligaciones rápidamente.  

 

Ni la mamá del candidato, ni ningún otro miembro de su familia había ejercido la política. Sin embargo, desde el momento en el que Fernando tomó la decisión de postularse, todos le brindaron su apoyo. Del mismo modo, consiguió el respaldo de un equipo del partido Cambio Radical que lo motiva a seguir adelante en momentos de duda. “Yo ya no puedo salir ahorita a decirles ‘ya no voy’, porque sería defraudarles esa confianza que me han brindado”, expresa Reyes.  

 

En este momento, también logra sentir el apoyo del pueblo. Y en los próximos meses de campaña, cuando se juega todo, espera lograr convencer a la gente de que se puede hacer un trabajo honesto, “no solo en la campaña, sino en el gobierno”. Reconoce que en pueblos pequeños como Sopó se tiende a endiosar a los alcaldes porque se considera que es “lo máximo”. Identifica esta como una realidad difícil de cambiar, sobretodo porque él nació en Bogotá y vivió allí durante gran parte de su vida.  

 

Por esto, y en contradicción con el refrán “pueblo pequeño, infierno grande”, para él, vivir en Sopó es un paraíso, pues en el municipio no se presentan los típicos trancones de la capital y mucho menos la polución. Su casa está ubicada a unos cuatrocientos metros de la reconocida Cabaña de Alpina. Cien metros más adelante del parqueadero del establecimiento, a mano derecha, se encuentra el Hospital Divino Salvador, y al frente, hay un pequeño resalto a la entrada de la cuadra en la que se sitúa el pequeño conjunto de casas en el que vive Fernando. Continuando por la vía, es posible encontrar a la izquierda una reja de metal con madera y una gran pared blanca. Hay también una pequeña portería, pero nadie atiende ahí.  

 

Al ingresar al conjunto se pueden ver que en este no hay más de 12 casas. Las fachadas de las viviendas son de ladrillos y por, la disposición de estos, es posible deducir que cada una cuenta con tres pisos y que, en  el último, hay un balcón. En la de Reyes, al ingresar, se ven al frente unas escaleras de madera, un pequeño comedor redondo a la izquierda y la sala a la derecha.  

 

Hay dos muebles de color marrón dispuestos en L, uno junto a la pared y el otro, delante de la ventana. En la esquina, entre los sofás, hay una mesa con una foto y detrás, hay un cuadro de un paisaje colgado en la pared. Al frente, está un televisor en el cual se reproduce una lista de canciones y el control se sitúa en una repisa bajo este. La música que se escucha tiende a ser rock suave o pop, pues esta es la que le gusta a Reyes.  

 

El candidato también siente una atracción hacia el cine y a hacer ejercicio. Recuerda con nostalgia que cuando era joven solía jugar fútbol y llegó a la categoría Primera B en equipos como Millonarios y Santa Fe. También fue parte de la Selección Bogotá pero, tan pronto ingresó a la universidad, tuvo que dejar el deporte por cuestiones de tiempo. Ahora, piensa que fue solo un ciclo.  

 

Al verlo, es fácil darse cuenta que sus características físicas debieron ayudarle a llegar hasta esa división del fútbol. Es de gran estatura, alrededor de 175 cms, y su peso debe oscilar entre los 70 y 80 kg. Su tez es blanca y se le pueden ver algunas líneas de expresión en la comisura externa de los ojos. Al sonreír deja ver unos frenillos blancos. Su vestuario es sencillo, acorde a la ocasión, una camisa polo celeste y un pantalón gris. Y lleva el cabello bien peinado con gel hacia atrás.  

 

Esto último puede dar la impresión de que el candidato es psicorrígido. Con este adjetivo lo describe su mejor amigo, Francisco Nogreira. Pero también aclara que es un gran ser humano, responsable y dinámico.  

 

Fernando acepta que en ocasiones puede llegar a ser demasiado perfeccionista, siendo este, para él, su principal defecto. Por otro lado, concuerda con su amigo al verse a sí mismo como una persona que se adapta fácilmente a los cambios y es resiliente, es decir, puede recuperarse de las situaciones difíciles de manera rápida.  

 

Estas cualidades le han permitido enfrentarse a distintas situaciones que ha vivido como asesor jurídico y como candidato. Una de las que más recuerda corresponde al caso de una fundación en la que solían atender niños hasta que recibió un video en el que se demostraban distintas agresiones a los menores. En consecuencia, tuvieron que intervenir aproximadamente a las tres de la mañana y encontrar una gran cantidad de irregularidades como alimentos vencidos y niños abusados sexualmente.  

 

Por este acontecimiento, que “llegó a sus entrañas”, fue amenazado varias veces. Recuerda que, cuando llegó al municipio, una abogada le recomendó no tener amigos en Sopó y este consejo le ha ayudado a estar siempre preparado a situaciones negativas a las que poco a poco se ha ido acostumbrando. Cuenta que le han hecho una gran cantidad de memes, pero que esto no le afecta porque se siente tranquilo y seguro de sí mismo.  

 

Algo a lo que sí le ha costado enfrentarse es a una política de compra de votos, donde el problema no está solo en los candidatos que ofrecen dinero, casas y comida a cambio de ser escogidos sino también en las personas que esperan recibir alguna recompensa. Reyes ve a muchos candidatos como inversionistas, pues considera que cuando ganan por este medio, buscan recuperar lo que gastaron en campaña.  

 

Un municipio “plagado” de problemas.  

 

Al inicio del proceso como candidato, hizo un recorrido por el municipio y las distintas veredas con el fin de tener más claros los principales problemas, pero ocurrió algo que no se esperaba: “pensaba yo que íbamos a encontrar cinco o seis problemas globales y resulta encontramos treinta, además de los problemas sectoriales”, aseguró Fernando.  

 

Reconoce que hacen falta viviendas de interés social, pues hay bastantes proyectos de apartamentos pero estos están destinados a las personas de los estratos más altos. Analiza el sistema de salud y opina que la atención es precaria debido a que el hospital del municipio está a cargo de la Gobernación de Cundinamarca.  

 

En cuanto al medio ambiente, acepta que fue su generación la culpable del cambio climático que se presencia hoy en día y propone un gobierno con un gasto de papel reducido y con huella carbono cero. Espera crear un sistema de generación de energía eléctrica que no contamine, invertir en vehículos eléctricos para la alcaldía y proteger a Sopó de los “depredadores”, es decir, de las empresas que esperar construir en las zonas verdes del lugar.  

 

Del mismo modo, establece la necesidad de generar empleos para la comunidad soposeña en empresas como Alpina o Colcerámicas, que son las más grandes del municipio. Afirma que la llegada de venezolanos también les ha afectado y que se requiere un aumento en los ingresos de Sopó.  

 

Por otro lado, desea llevar allí una universidad debido a que la falta de esta genera un gasto desmedido en transporte para quienes desean estudiar una carrera profesional. Y aunque, según él, los políticos normalmente esperan que el pueblo no estudie para engañarlo más fácilmente, él promueve el acceso a la educación superior. Está determinado a empoderar a los jóvenes que se encuentran insatisfechos con el gobierno actual, por el incumplimiento de las propuestas que les hicieron. Demuestra su apoyo al no poner su afiche publicitario al frente de un mural pintado por los adolescentes. Allí unicamente se encuentra el del candidato que cuenta con el respaldo del presente alcalde, Carlos Hernán Penagos.  

 

Fernando recomienda a los jóvenes trascender las series y novelas del narcotráfico para ahondar en la historia del país. Para él, un referente ético y moral es Luis Carlos Galán, quien fue un líder de su época promoviendo el cambio de distintos aspectos con los que la comunidad estaba disconforme.  

 

Por su parte, Reyes promueve una votación consciente: “El 27 de octubre, que son las elecciones, cuando esté frente al tarjetón, ahí en el cubículo, nadie lo está mirando y nadie lo está amenazando, nadie lo está obligando y nadie lo está grabando. Está usted solito frente al tarjetón, entonces vote a conciencia”.  

 

Fernando no niega que la alcaldía puede verser como un botín, como un gran baloto, y que por eso es tan apetecido para algunos. Sin embargo, analiza que esto implica continuar en el subdesarrollo en el que esta inmerso el país. Con un buen gobierno en un pequeño municipio como Sopó no se mitigará la problemática colombiana, pero de seguro será un granito de arena que aporte a la solución. Reyes espera ganar las elecciones y hacer de su gobierno el primer peldaño para continuar progresando y aportando a su patria.  

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