La historia detrás de quienes aspiran a alcaldías
Gobernación en Cundinamarca

David Fernández, Comunicación Social y Periodismo

Tras una larga carrera como profesor y activista político, Héctor Rodríguez se lanzará a la alcaldía de Chía por el partido Colombia Humana 

Foto: David Fernández

El profesor candidato de Chía 

  • Grey Facebook Icon
  • Grey Twitter Icon
  • Grey Instagram Icon
  • Grey YouTube Icon

La vida de Héctor Rodríguez se resume en estudio y enseñanza. No es una manera de simplificar sus logros, pues, con mucho esfuerzo, ha llegado a ser candidato a la alcaldía de Chía siendo él un profesor de toda la vida. Todo comenzó gracias a su padre, y la ANAPO (Alianza Nacional Popular), donde su dirección política se vería marcada hasta el día de hoy. Desde los 18 años ha hecho parte de organizaciones políticas como el M-19 y el Polo. 

Fui a verlo al centro de Chía, en lo que parecía una casa común y corriente. Al entrar me percaté de que no estaríamos solos, lo cual me dio una idea de cómo se trabaja en su campaña. había un patio con salida a un pequeño cultivo que tenían allí. Entré y me recibieron 5 personas sentadas en sillas de plástico formando un círculo, como si se tratara de una reunión de amigos, más tarde me daría cuenta de que era algo más.  

-Buenas tardes-, me dijo Héctor levantándose de su silla. 

Lo reconocí primero a él por el entusiasmo con el que me recibió, esto me sorprendió pues no esperaba que a primera vista fuera tan amable.  

- ¿Quiere tinto? - me ofrece uno de los compañeros de Héctor  

- No gracias, no me gusta el tinto-  

Al escucharme rieron y señalaron con gracia un rincón del patio donde, como si se tratase del elixir de la vida, se encontraban dos grandes montañas de vasos que en su momento estuvieron llenos de tinto hirviendo.   

Héctor es un hombre de aproximadamente 1,70 de estatura, de piel color claro bronceado. Su forma de vestir es casual, con una chamarra de cuero y un pantalón negro, como si acabara de salir de una reunión no lo suficientemente importante como para vestir formal. A sus 62 años lo único que lo delata es su pelo totalmente blanco, corto y bien peinado, que se confunde con su barba. Sus ojos, siempre fijos en quien le habla, llegan a intimidar un poco junto con la manera directa y sin tapujos con la que se expresa, como si te estuviera reprendiendo por lo mal que han llegado a ser los políticos en el país.  

Sacó un gran legajador en el que tenía guardado un resumen de su larga carrera profesional, sus estudios y los colegios donde llegó a dictar clase desde los 18 años. Estaba bien organizado, con imágenes suyas de la época en la que era rector del colegio Tomás Cipriano de Mosquera, o de su época en el Guaviare. 

 - ¿Cómo era dictar clases ahí? - le pregunté asombrado, pues no parece una persona que se desenvuelva con niños. 

- Yo era voluntario y dictaba clases a niños. Allá todo el sistema estaba mal, los presupuestos no correspondían y tenían abandonada la educación. Con el sindicato de educación logramos mejorar el estudio en esta zona y de paso fue el inicio de otros sindicados de otras áreas-. 

Tuvo que huir debido a la difícil situación de conflicto que se vivía por esos años. “Cuando me fui del Guaviare, en el 82, me vine para Bogotá donde presenté el Concurso de Docentes quedando entre los 100 mejores”, comenta orgulloso, pues era un voluntario que dictaba clases por las noches en el proyecto PEPA (Proyecto Educativo del Programa Académico). 

Sus propuestas como una visión social 

Héctor dice que sus principios en política fueron gracias a su padre, Víctor Rodríguez, con la ANAPO y la particularidad de que tenía solo 11 años. Desde ese momento, toda su carrera política ha sido en partidos con ideologías más que todo de izquierda o centro. 

-Yo no diría que soy de un bando o de otro- dice -me considero más de centro- 

Su participación en el M-19 y la promoción de la Séptima Papeleta lo forjaron como una persona crítica frente a la política del país. También pasó por el Polo, y desembocó en Colombia Humana, siendo dirigente sindical en la Asociación de Educadores de Bogotá. Todo ese recorrido lo llevó a postularse, en 2002, como juez de paz en La Candelaria, principalmente como promotor de los derechos humanos. 

En el año de 1998 llegó a Chía, donde vive con su esposa, Gloria Solórzano, con la que tuvo 3 hijos. Decidió vivir en Chía por la calidad de vida que consideraba que les daría a sus hijos, pues, según él, en Bogotá se podrían haber corrompido. 

-Mi plan de campaña se divide en tres grandes partes: la cultura, el desarrollo humano y el territorio ambiental- 

Según Héctor, estos son los tres aspectos más importantes que se deben atender para que Chía no comience su declive. La cultura, como espacio de creación y representación de las costumbres del municipio, es algo que no se debe perder, por lo que plantea crear desde cero una Secretaría de Cultura, para guiar todas las propuestas que se hagan y llevarlas a cabo de manera eficiente. Rescatar el patrimonio y nuevos centros de formación, resultará en una Chía más unida y con su propia cultura bien implementada. 

Desde su partido, parece haber un compañerismo bien arraigado, no solo por las propuestas que formaron, también por la atención que se prestan cuando explican un tema que ya todos saben de memoria. Héctor me explicaba su segundo punto de campaña y los allí presentes, como si se tratase de un debate, comenzaron a discutir la mejor manera de llevar a cabo la propuesta de conseguir territorio para fortalecer la comunidad. En este punto, parten de la idea de que la sociedad está fragmentada y el desarrollo humano no se lleva a cabo por lo mal que se llevan las personas en comunidad, para lo cual, intentarán, en lo posible, crear espacios de unión social.  

 

De paso, sin previo aviso, se unieron más personas a la conversación. Rodríguez no solo estaba explicando sus propuestas, también estaba creando ideas. Tiene claro que el ambiente ahora es un tema que se debe tratar rápidamente, hasta cierto punto ya no hay vuelta atrás. Comenta que la urbanización está acabando con los espacios verdes de Chía, frenar esta situación no será fácil por cuestiones de terratenientes y conveniencias de los adinerados. Otro punto clave es la apropiación del río Bogotá, y por ello quiere hacer un llamado a todos los municipios por los que pasa este río para hacer una labor de limpieza consciente sobre el cuerpo de agua. 

Cada vez que tocaba un tema diferente, Héctor criticaba y sacaba a la luz cosas que solo los políticos saben, como la revisión de tarifas de los buses intermunicipales, y la aparente carrera por no ser multados por tiempo. Todo lo que se puede criticar lo criticó, los centros de tratamiento de agua, las ciclo vías, la nueva vía, el sistema de transporte interno. Si por él fuera, comenzaría todo desde cero y siempre pensando en fortalecer la comunidad, la cultura y el medio ambiente. 

Hombre de valores y testarudo 

No es sencillo describir a una persona como Héctor rodríguez, pues parece más un político que un profesor, y sinceramente, su apariencia no es la de un hombre con convicción social. Aun así, conociéndolo mejor es un gran promotor de los derechos humanos y trabajador comunitario, comunicativo y buen escucha, tal como lo describe Carlos Eduardo Casas González, compañero de campaña y, quien confía en Héctor para la tarea de alcalde.   

No solo Carlos confía en él, pues Enrique Rosero confiesa que se dio cuenta del gran espíritu de Héctor cuando, recién llegado al partido, dijo: “yo quiero ser alcalde de Chía”. Ambos coinciden en las grandes cualidades que tiene Héctor, pero no le quitan el genio fuerte que puede llegar a tener, pues su visión de futuro hace que sea perseverante y si hay algo que le impida llegar a su meta esto seguramente le incomodará.  

Esta combinación de aspectos, conforman a un hombre preparado para confrontar los problemas de una región en proceso acelerado. Héctor tiene las cualidades para sobrellevar los errores del pasado, y si se confía en el, no seguir por esa línea de corrupción que ha marcado a Chía. Su experiencia como profesor y su línea política son una opción diferente para quienes quieran cambiar de gobernantes, además, se trata de un líder con convicciones fuertes y un respaldo político dominante, pues lo apoyan la Colombia Humana de Gustavo Petro y la Unión Patriótica.  

El acceso, participación y uso del Portal está regido por los términos y condiciones que se incluyen a continuación, los cuales se entienden conocidos y aceptados por los (las) usuarios(as) de la plataforma (en adelante, el "Usuario") al acceder y usar el mismo: Términos y Condiciones

Código SNIES 1711

Personería Jurídica: Resolución 130 del 14 de enero de 1980. Ministerio de Educación Nacional.

Institución de educación superior sujeta a inspección y vigilancia por el Ministerio de Educación Nacional.
Copyright 2020. Universidad de La Sabana. Todos los derechos reservados.
Campus del Puente del Común, Km. 7, Autopista Norte de Bogotá. Chía, Cundinamarca, Colombia.
Contact Center: 057 1 861 5555 / 861 6666. Apartado: 53753, Bogotá.

Correo: usm@unisabana.edu.co

Botón.png