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Las universidades regresan a la FILBo en busca de un éxito en ventas

Del 18 de abril al 2 de mayo, las publicaciones universitarias demostrarán su papel en el negocio editorial, el cual se consolida cada vez más.


Ejemplares de editoriales de diferentes universidades. De izquierda a derecha aparece uno de la Universidad de los Andes, uno de la Universidad Javeriana y otro de la Universidad de La Sabana. Ejemplares como estos se lanzarán en la FILBo este año. Autor: Julián González.

Por Julián Andrés González

Con la preparación de novedades y estands, las editoriales universitarias se alistan para la nueva versión de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), en la que se jugarán una tajada grande de sus ventas anuales.


Del 18 de abril al 2 de mayo, Corferias congregará a la industria del libro, del que las universidades buscan tomar cada vez más terreno. Por eso, su participación en este evento, el más importante del país en el ámbito cultural, resulta fundamental.


Instituciones como el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC) ya han dado cuenta del crecimiento que la edición universitaria ha logrado durante estos años en Iberoamérica.


Su gerente de Producción y Circulación, José Diego González, describió este fenómeno en un texto publicado en Tendencia editorial, un boletín especializado de la Universidad del Rosario. En su artículo Edición universitaria en América Latina 2013-2019, argumentó dicho crecimiento mediante el análisis de las solicitudes del ISBN (International Standard Book Number), un sistema internacional de numeración de publicaciones que identifica a las distintas ediciones que circulan en el mercado.


Según este escrito, los ISBN solicitados anualmente en Latinoamérica aumentaron casi en 5 mil unidades durante el periodo estudiado, con 23.234 solicitudes en 2019.


Colombia registró uno de los mayores crecimientos, con un crecimiento del 66,8%, además de ocupar el segundo lugar en participación universitaria respecto al total de ISBN solicitados en el país, con 27,18%.


“En un país como Colombia, al menos en los últimos 10 años, ha habido un crecimiento muy significativo de la producción de nuevos títulos por parte de las editoriales universitarias, realmente es un sector que podemos señalar que es bastante dinámico”, explicó González.


Dicho lo anterior, la Feria Internacional del Libro de Bogotá es el escenario por excelencia para demostrar tal desarrollo. El evento editorial más grande de Colombia consigue destacar la calidad de las publicaciones de las universidades, quienes compiten allí con sus novedades.


Así lo expresa Nicolás Morales Thomas, director de la editorial de la Pontificia Universidad Javeriana. Según él, la FILBo es el momento más importante del año para las editoriales universitarias, ya que es cuando hay más visibilidad con los compradores. “La feria es el momento de exhibición de novedades más importante para una universidad, porque hay una visita obligada de bibliotecarios, hay una visita de distribuidores, hay una visita de académicos, aunque también va mucha familia a mirar”, afirmó.


De acuerdo con Morales Thomas, la FILBo es un evento irremplazable para cualquier universidad, ya que un gran porcentaje de las ventas anuales ocurren allí. Indicó que entre 30 y 40% se dan allí, lo cual ha llegado a representar para la Universidad Javeriana hasta 3500 unidades.


Más allá de los ejemplares


Por lo que explica Nubia Cortés, directora de Producción y Comercialización de la editorial de la Universidad de La Sabana, sirve además de escenario para la venta de derechos de autor. Comenta que, por a esta dinámica, instituciones extranjeras publican los manuscritos que produce la universidad.


También manifiesta que resulta un lugar excelente para encontrar conexiones con servicios que le pueden ser útiles a la universidad y que ayudan en el proceso de producción.


Por su parte, Carlos Andrés Martínez, encargado de la FILBo en la editorial de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, indica que la relevancia de muchas de las publicaciones no está basada en el interés monetario. Por eso la universidad publica colecciones con ejemplares a 5 mil y 10 mil pesos, lo cual explica por qué, a la hora de contabilizar qué vende más, no se lleva un registro por una línea temática, sino según los precios.


En este aspecto difieren las editoriales de las dos universidades anteriores, la Javeriana y La Sabana, ya que sus líneas temáticas sí influyen en los resultados de las ventas. Para ambas universidades los tópicos más productivos tienen que ver con humanidades o ciencias sociales, y no con temas técnicos.


De acuerdo con Nubia Cortés, esto va relacionado con la simplificación de las publicaciones de cara a los últimos años, dado que ahora son más cercanas a la gente del común. Las obras que “tienen que ver directamente con la sociedad” son más llamativas, como es el caso de los libros de Gastronomía, temática más vendida de La Sabana.


Por otro lado, Nicolás Morales Thomas argumenta que las publicaciones técnicas no son el fuerte de las universidades colombianas en general porque no tienen tanto desarrollo en esos temas como otras universidades alrededor del mundo.


Efectivamente en Colombia existe esta inclinación. Las últimas cifras de la Cámara Colombiana del Libro que establecieron un podio de las temáticas más publicadas por universidades son de 2017. En esa medición, en el primer lugar, se ubicó la Educación, seguida de las Ciencias Sociales y el Derecho.


Ahora, hacer trazabilidad de los años más recientes desde esta entidad es más complejo, pues los últimos informes que ha publicado manejan una organización por subsectores nueva, en la que no se maneja la publicación universitaria propiamente. De este modo, ninguno de los cuatro subsectores en los que se presentan las estadísticas (didáctico, de interés general, técnico-científico y religioso) logra encerrar individualmente las ediciones universitarias, y no se tienen resultados específicos de esta área.


No obstante, para las universidades de los entrevistados, la tendencia identificada en 2017 se mantiene tanto fuera como dentro de la feria. Una característica que sí es diferenciadora para el rendimiento en la Feria es el tipo de libro, teniendo en cuenta si se clasifica en docencia o en investigación. En la FILBo se desempeñan mucho mejor los libros de investigación, ya que los libros de docencia se utilizan en el contexto educativo, y por lo tanto les va mejor en las tiendas de las propias universidades.


Dado que los libros de investigación representan por excelencia un aporte de nuevo conocimiento, llevan un proceso mucho más riguroso de publicación, según Jerónimo Rivera-Betancur, experto en comunicación y cine, autor de 7 libros, 3 de ellos con la Universidad de la Sabana. “Cuando el libro se relaciona con investigación, el proceso suele ser un poco más extenso. Frente al Ministerio de Ciencia, la facultad tiene que certificar que el libro es de investigación. Entonces si es de investigación, tiene que ir a una subcomisión de investigación”, manifestó.


Rivera-Betancur explicó que las publicaciones son esfuerzos de cada facultad y que internamente pasan por varias revisiones y conversaciones antes de llegar a Dirección de Publicaciones. La editorial corrige su estilo, prepara su diseño y lo imprime para su presentación en la FILBo. Por lo menos en el caso de La Sabana, los lanzamientos se preparan únicamente para este evento masivo, aunque los autores pueden presentar sus obras en otros espacios.


Ya en la Feria, las ventas dependen de muchos aspectos. Entre ellos están el posicionamiento del autor, la presentación de la obra, los invitados, las charlas, los talleres, el clima, la gestión con compradores y los descuentos.


Para los autores, resulta igualmente valiosa la gestión que ellos mismos hagan. Según explica Euclides Eslava, profesor de la Universidad de La Sabana que ha lanzado varios títulos con dicha institución, las ventas de sus libros se impulsan gracias a la difusión que él mismo hace.

“Gracias a Dios tengo un grupo grande de amigos, y yo le hago publicidad en el estado de WhatsApp, en LinkedIn, en Instagram; hace uno bullita. También tengo amigos que me ayudan con ideas promocionales”. Aparte de eso, habló de la importancia del evento de lanzamiento en el estand de la universidad, ya que allí mismo se vende buen número de unidades debido a los conversatorios con los que se presentan los libros, los invitados que participan en ellos y la presencia del autor para firmas.


Una universidad puede llegar a presentar casi 100 novedades, como le sucedió el año pasado a la Javeriana y a la Distrital.


Por eso es preciso destacar que, para una universidad, la publicación de títulos no apunta a las ganancias como objetivo principal. Significa el producto de un esfuerzo investigativo, representa la labor académica de la universidad, y por supuesto, le da visibilidad.


Los entrevistados de parte de las universidades concuerdan en que la diversificación de títulos puede catapultar las ventas de sus publicaciones. También que es necesario complementar la producción de libros con estudios de mercado que ayuden a cada lanzamiento a tener más impacto, vigencia, ser reeditable e incluso exportable.




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