“Un nuevo estilo de periodista va llegando”: comunicador retirado de Caracol Radio

Nicolás Torrijos Osorio, estudiante de Comunicación Social y Periodismo

"Pepe Dick” habla de su recorrido en el periodismo deportivo, de los cambios que ha evidenciado en esta profesión y del robo que le causó grandes limitaciones en su carrera.

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“Un nuevo estilo de periodista va llegando”: comunicador retirado de Caracol Radio
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“Pepe Dick”, como le dicen sus allegados, habla de su recorrido en el periodismo deportivo, del robo que le causó grandes limitaciones en su carrera y de los cambios que ha presenciado en esta profesión.


En “La Carolina”, cigarrería de José Dick Martínez, periodista de la Universidad Externado de Colombia y abogado de la Universidad Católica, él atiende servicialmente a sus clientes mientras dos de los más fieles están sentados en una esquina del local tomándose un par de cervezas.


José Dick trabajó por más de 25 años en medios de comunicación como Caracol Radio y Señal Colombia. Hizo parte de programas como “La barra de las 13”, “Carrusel Caracol”, el programa de la mañana en Radio Deportes de Caracol y fue locutor de los campeonatos de la NBA de los Estados Unidos.


Pasó de estar detrás del micrófono y de los guiones de la Radio a las risas de sus clientes, la dulce voz de su esposa Ruby y el constante sonido del teléfono en su local, en parte porque fue víctima de un disparo en la cabeza por un intento de hurto a su vehículo marca Hyundai, en horas de la noche, afuera de la puerta de su casa en el año 1997. Esto hizo, en cierta medida, que su carrera como periodista se detuviera permanentemente.


Mientras transcurría la entrevista en “La Carolina”, ubicada en el barrio El Polo de Bogotá, su sonrisa y palabras evidenciaban los recuerdos de los años periodísticos y su recorrido en los medios.


¿Por qué paró de ejercer el periodismo?


R// La causa primordial es porque uno cumple un ciclo, porque en las empresas donde uno ha estado trabajando se empiezan a cerrar las puertas porque viene una nueva generación o vienen nuevas generaciones empujando, son tiempos distintos, y yo pensaría que la mía se va quedando de esa nueva ola. Es algo cíclico, va llegando una nueva época, un nuevo momento, un nuevo estilo de periodista con diferentes condiciones, entonces, básicamente uno siente que lo van desplazando. Obviamente yo creo, que después del accidente, ya no rendía igual ni tenía el mismo golpe de voz.


¿Por cuánto tiempo ejerció el periodismo?


R. Yo tuve un laxo activo de 35 años, casi 40 ejerciendo el periodismo.


¿Treinta y cinco años siendo locutor?


R. Primordialmente, yo soy periodista. Hice la carrera de periodismo, pero más que todo me desarrollé como locutor desde antes de estudiar y de terminar la carrera, ya ejercía como locutor en varias emisoras.


¿Con cuáles periodistas famosos, que ahora son ídolos del periodismo deportivo, trabajó codo a codo durante su carrera?


R. Bueno, ya la mayoría de los ídolos, como tú dices, con los que trabajé ya se han ido o se están yendo, pero en el periodismo formal están Yamid Amat, Juan Gossaín, Antonio Pardo García, Javier Ayala, Juan Darío Lara y Antonio Ibáñez, así entre los que recuerdo en primer momento que son consagrados y grandes con los que pude trabajar.


¿Qué sucedió en el robo que sufrió en 1997?


R. Estábamos en un partido de Copa Libertadores de América. Me demoré un poco en arrancar para la casa y ya cuando me fui era tarde. Vi que me estaban persiguiendo unas personas en un carro. Al llegar a mi casa, ellos me mostraron un brazalete que parecía ser del ejército. Me bajé tranquilamente y preciso en esa época estaban recién llegando los celulares, yo tenía uno toda grandote y me bajé con él en la mano. Los tipos que me estaban persiguiendo pensaron que era un arma y me dispararon. Claramente no eran ni del ejército ni de la policía, seguramente eran asaltantes. Yo no llegué a sentir miedo ni nada porque iba engañado pensando que eran “de los buenos”. Recibí el impacto en la cara, precisamente en la mandíbula. El médico que me vio me dijo: “no entiendo por qué está vivo usted, por donde entró el tiro tendría que haberse muerto”. Me hicieron todos los tratamientos posibles en ese momento y estuve incapacitado más de 6 meses. Quedé con secuelas graves en movimiento y en la voz. Me castigó bastante.


¿Qué implicaciones tuvo en su vida el accidente?


R. Todas las implicaciones que se puedan imaginar y más las estoy sintiendo ahora con los años. En ese momento no podía hablar y el médico que dijo que me fuera acostumbrando a hablar así, bien agudo como un hilito, y que mirara cómo colocaba la voz de la mejor manera para que me entendieran. Ahí me quebré, comencé a llorar pensando en que nunca iba a volver a trabajar en lo mío. A través de terapias y mucha voluntad pude volver a hablar más o menos bien. Todavía tengo secuelas, pero logré volver a trabajar un tiempo más en Caracol después del accidente.


¿Por qué estudió periodismo y no otra carrera?


R. Por la pasión y el gusto. Yo siempre fui un apasionado, primero, de los deportes, pero después de la parte comunicacional del deporte, de la parte periodística. Siempre fue para mí una pasión más que un trabajo porque yo también estudié derecho, soy abogado, pero nunca me apasionó tanto como me apasiona el periodismo. Yo sentía que a mí me pagaban por hacer lo que a mí me gustaba, es lo más chévere que a uno le puede pasar en la vida.


¿Por qué se encaminó por el periodismo deportivo? ¿Por qué no otra rama del periodismo?


R. Yo quise ser deportista, ser futbolista y no lo pude ser, no tuve ni las condiciones ni la disciplina que se requiere para poder ser deportista de alta élite. Entonces, al verse uno desahuciado, sin la posibilidad de ser deportista, el siguiente punto fue ser periodista para poder estar en el acontecimiento. No estarás jugando el partido, pero estarás muy cerca de jugar el partido, ese fue el siguiente escalafón, después del que lo está jugando, es el que lo está viendo e informando y ahí me metí yo.


Pero también yo fui periodista formal de noticias políticas y económicas en el noticiero de Caracol con Yamid Amat en su momento, que era el director nuestro, y por ejemplo, escribí las “100 Noticias Caracol del día”. Me tocaba escribirlas todos los días que era como un zoom in de las 100 noticias más importantes que se producían ese día en el mundo.


¿Qué piensa del periodismo que usted ejercía frente al periodismo que se realiza hoy en día? ¿Cuál ha sido esa diferencia más grande y ese rasgo más notorio?


R. Bueno, lo primero que veo es que ahora hay menos pasión que la que había en esa época. En la época mía era más pasional, más de querer la profesión. Ahora, ¿qué tiene el periodismo de hoy en día? Para mí es muchísimo más informado porque se tiene la internet. El que no se quiera informar es porque no quiere, en cambio antes no existían tantas herramientas como existen ahora para estar uno plenamente informado. Los periodistas de hoy en día están mucho más armados para enfrentar la tarea. Normalmente un chico de la época de hoy es bilingüe, está muy preparado en la parte de los sistemas y tiene el arma del internet que es una fuente de información de cualquier hecho que te imagines. Ahí está la información. Entonces algo de pasión les faltaría. Ahora es más como una labor lo que se hace, pero están mucho más preparados y con más posibilidad de ser exactos y cumplir con más claridad la misión del periodismo.


¿Le han vuelto a proponer volver al periodismo?


R. Sí, cada día menos, pero recién dejé de trabajar en Caracol, me seguían buscando, ofertas más, ofertas menos. Yo creo que la principal causa que tuve en el momento para no seguir es porque para mí yo ya había estado en la compañía más importante periodística de radio que era Caracol. En cualquiera que me metiera yo después, ya era echar para abajo, no para arriba. Después, sí apareció en el tema deportivo Win Sports o las alternativas de ESPN, es decir la televisión en la parte deportiva, que se ha ido desarrollando en los últimos años aquí en Colombia, que habrían podido ser un su momento una alternativa, pero en ese momento que yo dejé la radio no existía esa alternativa. A mí me ofrecían, pero cosas que para mí eran inferiores. Por supuesto, ya cumplí la labor, 25 años en Caracol, entonces cómo me iba a ir a una emisora, por decir algo, una que ya no existe, “Emisora Mariana”, entonces ya era una tarea jugada.


Y porque también, pienso yo, había manejado bien las cosas en la vida, había asegurado un poco mi futuro, entonces no tenía que aceptar cualquier oferta. Pero si no hubiese manejado las cosas como se las estoy diciendo, tendría que haber aceptado otra. Si no tengo de qué comer o de qué vivir entonces hágale, qué me ofrece, un peso por trabajar en Emisora Mariana, por un peso en Emisora Mariana me voy, porque tengo que hacerlo. Pero más o menos encaminé bien los pasos que había dado en mi vida, aseguré mi futuro y no tenía que meterme a cualquier posibilidad.


Si le dicen ahora mismo “tiene un puesto asegurado en cualquier cadena de radio deportiva del país”, ¿le gustaría volver al mundo de la radio?


R. La verdad, gusto sí, nunca se me quita, es algo pasional, es un deseo, un cariño y una emoción de estar en lo que uno le gusta y que le paguen por hacer lo que a uno le gusta, pero ya, pienso yo por los años, el desgaste que uno ha tenido, ya no puedo ir a la misma velocidad que va el periodista de hoy y el periodismo de hoy. La vida ya va a otra velocidad. En mi caso no iría a la misma velocidad y estaría quedado, siendo poco competitivo, productivo como lo debería ser. En algún momento fui así, muy capaz, entonces no quisiera llegar a ser una segunda opción ni una segunda oportunidad para hacerlo mal. Se supone que debo ser igual o mejor a lo que hice.


Para finalizar, ¿qué les diría a los periodistas que lo van a leer teniendo en cuenta su recorrido periodístico y su conocimiento en la carrera?


R. Que esta actividad es de mucha preparación, dedicación y pasión. No olviden ninguna de estas porque todas son esenciales, se necesita la pasión total por la actividad. En esto no hay horarios, no hay tiempos. Si uno está detrás de una noticia y de la información, va a cualquier hora, no podemos estar pensando que no he almorzado, que mi casa, que mi esposa, nada. Se come el tiempo total esta actividad.


Si uno está jugando así, puede tener éxito. Y segundo, no olviden la preparación porque esto sin preparación no es nada, hay que ser ecuánimes y objetivos. Hay que informarse de lado y lado, los hechos siempre tienen varias visiones y hay que mirarlas todas para dar lo mejor al lector, al oyente y al televidente para acercarlo a la verdad y a la realidad.

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