Héroes apócrifos

Cristian David Moreno Garzón, Comunicación Social y Periodismo

Los deportistas solo piensan en una cosa: ganar. Llegar a la victoria es el único objetivo, cómo ganan y qué utilizan para hacerlo son cosas aparte. El bocadillo y la aguapanela ya no son suficientes.

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¿Qué tienen en común Diego Maradona, María Sharapova, Alberto Contador, Paolo Guerrero, Pep Guardiola y Lance Armstrong? Todos ellos fueron sancionados por dopaje. El uso de sustancias ilegales para mejorar la condición física de los atletas ha sido un gran problema para el deporte, práctica que muchas veces es impulsada por los gobiernos. Rusia y China son un caso palpable de esta situación, pues se vieron involucrados en un gran escándalo de doping sistemático donde se sancionaron a más de 11.000 deportistas.


El deporte "criollo" también se ha visto inmiscuido y manchado por el dopaje, Colombia llegó a ser el país con más casos a nivel global en 2019 y, a causa de ello, el Congreso de la República se vio obligado recientemente a endurecer las sanciones, gracias a la ley 2083 de 2021 que entró a regir desde el 18 de febrero. Ahora todo aquel que suministre sustancias para mejorar el rendimiento de nuestros deportistas podrá ir a la cárcel.


La boldenona es la protagonista de esta decisión, ya que es la sustancia por la cual han aparecido positivos en los exámenes antidoping la mayoría de los deportistas en Colombia que han sido descubiertos en estas prácticas. Es el caso de atletas como Robert Farah (campeón de Wimbledon), los ciclistas Fabián Puerta (ciclista de pista olímpico), Juan José Amador, Sergio Salazar y Alexis Camacho, a quienes se suman los futbolistas Daniel Londoño, Yobani Ricardo y Santiago Echeverría (futbolista argentino exjugador del Independiente Medellín); además de los pesistas Andrés Caicedo, Yeison López, Yenny Sinisterra, Juan Solís y Ana Iris Segura.

Todos esos ídolos colombianos  han tenido en común que, cuando se les ha encontrado positivos para doping, han coincidido en un pretexto para no aceptar su responsabilidad. Sucede que la boldenona sirve para aumentar la masa muscular y mejorar el rendimiento en humanos. Actualmente está autorizada para uso veterinario en Colombia y de allí se han "agarrado" todos los deportistas anteriormente mencionados, pues cuando se les ha encontrado esta hormona han argumentado que esta proviene de un "pedazo de carne vacuna infectado", pese a que, según un estudio realizado por el INVIMA, solo el 0,3% de las muestras de carne vacuna analizadas poseen restos de este esteroide. Seguramente estos deportistas debieron correr con muy mala fortuna, al comer un pedazo de carne infectado perteneciente a este bajo porcentaje… poco probable, pero quién sabe: de seguro fue eso.


Se cree que todos aquellos que surgen en el deporte colombiano son impulsados por ese elixir divino que llamamos agua de panela y que el bocadillo veleño es el encargado de llenar a los atletas de vigor y fuerza. Sin embargo, cada vez es mayor el grupo que cambia el dulce de guayaba por hormonas o estimulantes. A pesar de que la boldenona es la más utilizada, se han encontrado otras sustancias en los cuerpos de muchos ídolos colombianos: Jarlinson Pantano (ciclista revelación del Tour de Francia en 2016) salió positivo en 2019 por EPO, una sustancia que aumenta la producción de glóbulos rojos y, con ello, la resistencia de la persona. Así como Pantano, actualmente hay otros 6 ciclistas sancionados por el uso de este fármaco.


A pesar de todos los esfuerzos de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) por frenar el dopaje a nivel global, parece que siempre quedan vacíos. “Hecha la ley, hecha la trampa”. El uso de sustancias prohibidas en el deporte es una constante carrera ya que siempre se encuentran nuevos fármacos o estrategias para nunca salir positivo en una prueba antidoping. El caso de Lance Armstrong es el claro ejemplo de ello: durante años el aclamado ciclista ganaba todo sin rastro de dopantes. No obstante, años después, sus mismos compañeros de equipo admitieron que Lance mejoraba su rendimiento mediante el uso de fármacos. Solo mediante esas confesiones se logró comprobar que el éxito de Armstrong había sido construido mediante ayudas farmacológicas. Caso similar ocurrió con China y Rusia en donde médicos que trabajaban con la comisión olímpica expusieron el uso sistemático de medicamentos para potenciar el rendimiento de sus atletas.


Ante la falta de efectividad de los controles de doping, resulta de vital importancia la transparencia y honestidad de los deportistas colombianos para competir con limpidez en cada una de sus disciplinas. La ideología maquiavélica de llegar a la victoria sin importar el cómo debe dejarse a un lado y permitir que predomine el sentido de integridad en los atletas nacionales. No serán suficientes las leyes expedidas por el Gobierno Nacional si nuestros deportistas siguen prefiriendo la victoria sobre la moralidad, escoger los medicamentos en jeringas en vez de bocadillos en hoja de bijao.

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