La neurodiversidad como estrategia creativa

Jerónimo Orjuela Llano, estudiante de Comunicación Social y Periodismo

386 millones de las personas en edad de trabajar son discapacitadas. La OIT estima que el 80% de los empleadores suponen que las personas con discapacidad no pueden trabajar, pero este es un panorama que empieza a cambiar.

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La neurodiversidad como estrategia creativa
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La Casa de Carlota

Cuando Felipe y Manuela Vélez, directores creativos de una reconocida multinacional de refrescos colombiana, recibieron en sus oficinas en Medellín a la agencia de publicidad La Casa de Carlota, se llevaron una sorpresa. Esperaban discutir las necesidades publicitarias de su empresa con ejecutivos convencionales, sentados a la mesa con diseñadores al uso. Sin embargo, quien llegó esa mañana fue un equipo de 7 creativos, 5 de ellos neuro diversos, 2 de ellos con autismo y uno con síndrome de Down. Los Vélez reconocen que, pasada la primera impresión, la sorpresa continuó, pero en otro sentido: no esperaban que personas con estas condiciones supieran gestionar ni un equipo ni sus requerimientos publicitarios de forma tan satisfactoria.


Explican que nunca habían trabajado con un equipo neuro diverso, es decir: seres humanos que tienen condiciones como autismo, trastorno de déficit de atención (TDAH), dislexia y síndrome de Down, entre otras. Al cabo de una hora de trabajo con el grupo, entre los que se encontraba Sebastián Giraldo –líder de comunicaciones de la Agencia La Casa de Carlota y diagnosticado con síndrome de Down– supieron que, más allá del prejuicio, estaban ante creativos competentes y capaces de atender las necesidades de su multinacional.

La neurodiversidad como estrategia creativa
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Sebastián Giraldo, por La Casa de Carlota

Sebastián Giraldo, un líder inspiracional

Nació en Medellín en el barrio La América en 1994. Hoy, a sus 28 años, trabaja en esta empresa de publicidad como cualquier otro diseñador profesional. Y aunque no cuenta con un título universitario ni de colegio, posee una habilidad de diseñador innato que, según cuenta su padre, Jaber Giraldo, se manifestó desde que era pequeño. En el 2007 sus padres lo ingresaron en el centro de educación Las Cometas, un colegio especializado para niños con parálisis cerebral, retraso mental, lesión neuromuscular y síndrome de Down. De Primero a Quinto grado, Sebastián llegaba a la su casa con dibujos, marcadores y retratos de cómo se veía a sí mismo, al mundo y a los demás.


“Recuerdo cómo en una clase lo pusieron a dibujar una finca, que tenía que tener una vaca, un perro y una casa. Sebastián no podía dibujar la vaca y el perro, se le dificultaba tanto que terminaba rompiendo las hojas de tanto borrar. Hasta que el día de la entrega, cuando la profesora le preguntó dónde estaban los animales, él respondió: detrás de la casa”. A muy pocas personas se les hubiera ocurrido crear esta solución para semejante problema. Y, según explica su padre, su coeficiente intelectual se estimula más rápido cuando diseña, lo que le permite resolver una duda, problema o caso más rápido que personas sin su condición neuronal.


En el 2011, Giraldo dejó el centro educativo Las Cometas –porque era una institución educativa Primaria, pero sin bachiller– y sus padres, como no querían ver interrumpida su estimulación intelectual, lo inscribieron en la corporación Casa Taller Artesas en Medellín, una organización social ubicada en el Barrio Laureles que, según explican sus creadores, trabaja a partir de procesos artísticos para el desarrollo humano de jóvenes y adultos con discapacidad intelectual y que, además, facilita herramientas a las familias de estos jóvenes para que desarrollen capacidades de acompañamiento en independencia y autonomía.


Fue así como este joven creativo pudo estimular su aparato motor y sensorial desde muy pequeño, y trabajar su discapacidad cognitiva a través de los distintos programas con los que Artesas les enseña a sus alumnos autonomía, disciplina y puntualidad a través del arte. Giraldo lleva 12 años asistiendo. Dedica sus lunes, miércoles y viernes a aprender a través del arte y a expresar sus ideas con pinturas, marcadores y lienzos, como lo hacía desde niño en Las Cometas. Los demás días los ocupa trabajando en La Casa de Carlota y en el instituto Antioquia donde los sábados valida su Bachillerato.


Lo que no se imaginaba ni Sebastián ni su familia es que esas creaciones lo llevarían a viajar por el mundo a dar conferencias en México, España y Brasil.


La casa de Carlota, riqueza en la diversidad


Ruta N es una entidad pública, sin ánimo de lucro, que hace parte de la Alcaldía de Medellín. Es una entidad se ha encargado por años de apoyar y promover el desarrollo e innovación en la ciudad. Nel Correa, director de La Casa de Carlota en Medellín, llegó a ellos con el propósito de buscar personas neuro diversas que complementaran el trabajo publicitario que se estaba llevando en su organización. Sin embargo, allí no encontró en su momento el apoyo que necesitaba, pero le recomendaron Casa Taller Artesas. Fue allí donde Correa seleccionó 6 estudiantes para trabajar con él. Y entre ellos estaba Sebastián Giraldo.


La Casa de Carlota es una empresa que ayuda a construir marcas relevantes y competitivas a partir de propósitos más humanos, más sociales y transformadores. Su propósito es ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas por medio de la creatividad. Así lo expresa su director Nel Correa: “La Casa Carlota la he considerado como un reconocimiento a la vida, un reconocimiento al trabajo, a la inquietud, pues desde muy joven yo había querido ayudarle a muchas personas desde mi conocimiento artístico y creativo”.


Es un proyecto transformador. Un peculiar estudio de diseño donde trabajan creativos, diseñadores profesionales, artistas, estudiantes de escuelas de diseño, creativos con autismo y síndrome de Down, una holandesa, un mariachi y un par de vegetarianos, como ellos mismos se definen. Y singular combinación de talentos tan diferentes nos ha convertido en un referente en innovación creativa e impacto social a nivel mundial.


Correa recorría las calles de España en 2014. Buscaba la forma de cambiar el diseño y la publicidad al convertirlo en un impacto social que beneficiara a todo el mundo. Sin saber cómo hacerlo, se encontró con 4 diseñadores e ilustradores, viejos amigos, que estaban pasando por la misma situación debido a que dos de ellos tenían hijos con Síndrome Down. Una condición que, como explica Correa, es muy difícil de sobrellevar cuando no sabes qué te espera en un futuro. Después de 5 meses de pensar cómo combinar sus talentos y sacar una idea que impulsara a personas neuro creativas en el entorno laboral, crearon esta idea que hoy tiene 6 sedes alrededor del mundo: Barcelona, Medellín, Sevilla, Sao Paulo, Madrid y Lima.


Desde estudiantes hasta adultos con situación de discapacidad, empezaron a implementar una metodología distinta que combinaba 50 por ciento de personal creativo neuro diverso y 50 por ciento de diseñadores, publicistas e ilustradores especializados. Llegaron a Colombia en 2016 y hoy están ubicados en Medellín entre el barrio Ciudad del río y el Poblado en Medellín, más conocido como el Distrito Creativo del Perpetuo Socorro.


En estos espacios de la ciudad se concentran una alta cantidad de empresas, emprendimientos, artistas y gestores culturales, con el propósito de ubicar la cultura y la creatividad en el centro de la agenda de desarrollo mientras se realizan procesos de renovación urbana. Un lugar que en el 2016 le permitió a la Casa de Carlota ubicar una de sus sedes, convirtiéndose en una empresa revolucionaria de la industria del diseño y la comunicación en Latinoamérica. En la actualidad, La Casa de Carlota ha sido certificada como empresa regeneradora y de alto impacto social en el mundo.


Romper estereotipos para un mundo más humano

Emiliano Rodríguez, de la Fundación Síndrome de Down de Cantabria, explica que “si no se vencen los estereotipos, prejuicios y estigmas que aún se mantienen respecto a las personas con síndrome de Down, los logros que se están alcanzando en los diversos ámbitos carecen de utilidad y pierden todo su sentido. Una sociedad que aspire a ser inclusiva nunca conseguirá la integración plena si no lleva emparejado un cambio global en la percepción social de la discapacidad, que implica la aceptación de la diversidad como consecuencia intrínseca de nuestra realidad biológica, de nuestra humanidad”.


Y eso es precisamente lo que hace Sebastián Giraldo en la Casa de Carlota: rompe con esos estereotipos que tanto han marcado a las personas con su discapacidad. Según la OIT, unos 386 millones de las personas en edad de trabajar son discapacitados, y el desempleo alcanza hasta un 80% en algunos países debido a que los empleadores suponen que las personas con discapacidad no pueden trabajar. Pero como explica Alejandra Melo, directora del Centro de Diseño e Innovación de la Corporación Mundial de la Mujer Colombia: “Sebastián es la prueba de que cualquier persona con o sin discapacidad puede cumplir sus sueños. Cuando invitamos a uno de nuestros talleres de creatividad a La Casa de Carlota para contar su historia, me di cuenta de que esas creencias falsas, esos estereotipos con los que crecimos, de que una persona con discapacidad se tenía que quedar en la casa o incluso que no servía para ciertos trabajos, no son reales”.


Y es cierto. Este joven antioqueño es hoy un líder que cuenta con más de 4 neuro diversos a su cargo, da instrucciones y los presenta como diseñadores, fotógrafos, ilustradores y soñadores frente a los nuevos ejecutivos. Es él quien está detrás de los diseños de las marcas más consumidas por los colombianos: Nestlé, Hatsu, Adidas, Doria, Crem Helado entre otras.


Así, de la mano de Correa, Sebastián Giraldo dicta conferencias y hasta Ted Talks, ha sido entrevistado en medios digitales como TeleMedellin, Clic, El observador, DW y ha asistido a reuniones privadas con empresas como El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Hatsu, Nestlé, Ecodres (Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica) y la marca de ropa GEF. Nunca va solo. Siempre lo acompaña Correa, quien lo guía y lo ayuda para que las demás personas entiendan el diseño o la idea que él tiene en la mente para dicha marca.


Y cuando se trata de una nueva marca que quiere trabajar con la Casa de Carlota, se involucra a los ejecutivos en el mundo de experiencias creativas de la mano de todas las personas neuro diversas que trabajan allí. El proceso se lleva a cabo como en cualquier otra empresa de publicidad. El ejecutivo se reúne en una sala donde están todos o gran parte del equipo escuchando y preguntándole cómo quiere visualizar su marca. Una vez comprendida su visión, Giraldo y los otros creativos neuro diversos empiezan a dibujar lo que ellos piensan de la marca, combinando lo que el cliente les ha contado y su propia visión del asunto. Una vez terminada toda la experiencia creativa, Sebastián y su equipo explican cómo llegaron a ese diseño. Lo curioso, según cuenta Correa, es que detrás de esa explicación hay un montón de sorpresas que el ejecutivo se lleva debido a que nadie había visto su marca de esa manera. Y ahí radica la diferencia.


De todos los países que ha visitado, México es para Giraldo uno de sus preferidos. Tanto así que se presenta a sí mismo como “galán, caballero y príncipe de México” y lo hace como una especie de homenaje a ese país que aprecia mucho por cómo lo recibieron, y porque de allí era oriundo su ídolo de infancia. Giraldo creció en el Retiro, Antioquia, a una hora de Medellín, donde se escuchaba en cada esquina, según cuenta su padre, la música de Vicente Fernández. Gran parte de su niñez creció amando la música mexicana, hasta tal punto que les decía a sus padres que quería ser famoso y algún día poder conocer a su ídolo musical.


En una conferencia en Medellín, le preguntaron a Giraldo cuál era su más grande sueño, y él respondió que era ir a México y conocer a Fernández. A los 2 meses estaba volando hacia la ciudad de sus sueños a contar su experiencia por medio de la Casa de Carlota.


Poco a poco, Giraldo se ha hecho famoso. En un torneo de BMX en su ciudad natal, fue a ver a Mariana Pajón, la corredora colombiana que ha sido ganadora de varias medallas olímpicas en este deporte. Giraldo, al verla en la tarima, quiso ir a saludarla, y para su sorpresa pasó todos los niveles de seguridad. Según explica su padre, Jaber Giraldo, esto ocurrió porque la corredora lo reconoció de inmediato, lo abrazó y le dijo que desde que lo vio en las redes sociales había tenido las mismas ganas de conocerlo a él como él a ella.


Otros referentes en Colombia y el mundo

El caso de Sebastián Giraldo es solo una muestra de esta nueva ola en el mundo empresarial, de incluir personas neuro diversas en sus equipos. Al igual que la Casa de Carlota, la empresa Cyan es una compañía que se encarga de conectar al comprador con una marca por medio de la publicidad. Pero entre sus puestos de trabajo cuentan con un gerente de abrazos. Un joven con síndrome Down que, a partir de estimular la felicidad con abrazos, tips semanales y ejercicios prácticos, ha mejorado el desarrollo de los colaboradores, sus familias y los clientes. Según la empresa, al estimular cargas de abrazos frecuentemente se descarga una felicidad en el empleado que lo lleva a motivarse y lograr su identificación y sentido de pertenencia con la compañía, mejorando la cotidianidad de todos.


Otras empresas integradoras alrededor del mundo se ven beneficiadas por optar por este cambio entre sus empleados. Burger King, Kentucky Fried Chicken (KFC), La Cruz Roja, el grupo social ONCE y el grupo Clece entre otras, hoy cuentan con al menos una persona en situación de discapacidad que ha aportado todas sus capacidades a estas empresas. O como lo dice la federación española de síndrome Down “la inclusión de personas con discapacidad en las empresas atrae y mantiene el talento”. Según el diario El País, estas personas cuentan con gran motivación y ganas de aprender en el mundo laboral. Son constantes, tenaces, responsables y perfeccionistas en su trabajo. Mejoran el clima laboral y ofrecen una integración social más comprometida con la empresa y sus empleados.


Asimismo el pasado 14 de febrero, la marca de moda Victoria’s Secret, en su colección Cloud love sorprendió a millones de usuarios al llevar a un cambio de imagen menos “patriarcal y sexista” y más inclusionista, al introducir a Sofia Jirau como la primera modelo con síndrome Down en desfilar por una pasarela. Jirau en una entrevista para BBC Mundo manifestó: “¡Qué me vea el mundo entero! Y que sepa la comunidad de síndrome de Down que, al igual que yo, pueden lograr sus sueños". Ella y Sebastián Giraldo son apenas el inicio del cambio, y sin duda, un ejemplo a seguir para muchos.