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Derecho con clase

Mariana Galán Cepeda

Al abogado le preguntaron por su imagen del Presidente y lo llenó de flores, pero aprovechó la oportunidad para criticar a su antecesor en el Gobierno.

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Mariana Galán Cepeda

Actualmente, al presidente Iván Duque no lo favorecen del todo las encuestas, pero el penalista tiene un punto de vista diferente, ya que su posición política lo relaciona profundamente con la misma ideología del mandatario:

“Es un gran hombre, serio, decente, honesto, formado, íntegro, que encontró un desastre monumental. Yo creo que va a ser un gran gobierno. No se pueden esperar resultados mágicos en seis meses cuando tú encuentras un desastre total; y él es un hombre correcto, a diferencia del anterior presidente que teníamos que, a mi juicio, es un personaje que deberá en algún momento pagar todas sus culpas ante la justicia. El solo hecho de pasar de un personaje sin escrúpulos, capaz de lo que sea, lleno de bajas pasiones y deslealtades a un hombre íntegro de familia, respetuoso de la ley, es un gran paso”.
Lo mismo sucede con el exfiscal Néstor Humberto Martínez, a quien sectores de la oposición acusan de diferentes actos en contra de la ley y de su ética profesional, dice.

“¿Cuál es el problema con él? La izquierda ha querido presentarlo como un envenenador, como un hombre deshonesto por el único hecho de que ha sido el funcionario que más se le ha enfrentado a sus versiones. Es decir, a mí me parece que un hombre como Néstor Humberto Martínez en un país civilizado, que no es el caso de Colombia, es digno de admiración; y que la izquierda no le perdona el haber desenmascarado a las Farc, y por eso le han montado toda esta parafernalia”.

De la Espriella afirma que su postura política es muy de derecha, pero como un buen abogado penalista dice que no importa el pensamiento o inclinación de la persona que necesite su ayuda, es neutral a la hora de defender.

Sin duda, el abogado no comparte nada que tenga que ver con la ideología izquierdista, que critica desde sus columnas, como lo que piensa de la JEP:

“Con la Justicia Especial para la Paz, primero es un bodrio, es un esperpento, porque nace de una estafa electoral. El no ganó en el plebiscito a pesar de ello. […] La guerrilla dijo desde el primer día -a mí me hacen esto o no nos sentamos- y Santos cedió, él quería ganarse su Premio Nobel a como diera lugar. Ellos quieren arrodillar a militares, policías, opinadores, políticos que no comulgan con las ideas de izquierda, entonces hoy vemos a los señores de las Farc, violadores, asesinos, terroristas, despachando en el Congreso de la República. ¿Cuál es el mensaje que se les manda a nuestras juventudes?: que el crimen paga”.

Respecto de la corrupción, De la Espriella no duda en calificarla como una de las peores plagas que tiene Colombia y “la única manera de erradicarla es acabando con el clientelismo político.

“Es difícil hacerlo cuando las elecciones, por ejemplo, de gobernaciones, alcaldías, concejos, asambleas y Congreso de la República se han vuelto una industria en las que se gastan miles de millones de pesos para luego recuperarla a través de contratos. No hay un control claro sobre los topes de los dineros que se gastan en las campañas, no hay un seguimiento de una unidad especializada que verifique cuáles son los bienes de los políticos, no hay un gobierno decidido a no entregar contratos y los puestos con el Estado, que deberían ser la última opción, no la primera”, expresó.

Así avanza la conversación con Abelardo de la Espriella sobre los temas de coyuntura en el país.

Entrar en su edificio, ubicado en uno de los barrios más prestigiosos de Bogotá, es como pasar por un búnker con mil puertas blindadas hasta llegar a su oficina ubicada en el último piso. Cada objeto de su oficina está ubicado en estricto orden y no hay ningún detalle que se pase por alto.

No todo siempre ha sido lujo en la vida del abogado. En su época de estudiante debió sortear difíciles situaciones que forjaron su carácter y por el que hoy se posiciona como uno de los mejores abogados del país.

No hay una semana en la que no se escuche su nombre en los medios. Ya sea por sus pasiones personales, por la recién escrita columna, por su fortuna amasada o por alguno de los polémicos casos que están a su cargo.

Dentro de la firma creada por De La Espriella, se han tramitado más de 8.000 procesos, teniendo un gran flujo de trabajo a lo largo de los años. Sin duda unos con más impacto social que otros, pero sin perder su relevancia, llevándolos a un resultado favorable en un buen porcentaje.

“El caso más complejo que he desarrollado desde el punto de vista personal fue el caso de Natalia Ponce De León, porque asistir a una tragedia de ese tipo donde un sujeto le rocía ácido a una mujer indefensa, desfigurando su rostro, el drama, verla sufrir y superar el asunto. Ese tipo de comportamientos en ciertas personas nos hacen percatar, al final, de la clase de sociedad que tenemos y cuando esas cosas ocurren es como si viéramos hacia dentro y viéramos lo mal que estamos como sociedad. Al mismo tiempo me dio mucha fuerza ese impacto humano que sentí para sacar adelante el proceso y para que ese miserable no quedara en la impunidad: Jonathan Vega fue imputado por tentativa de homicidio con una condena de 20 años de prisión”, admite.
Las oportunidades hay que aprovecharlas y lo hice al hacer esta entrevista con un personaje que tiene alto impacto social. Así cerré, con preguntas acerca de sus pasiones como la música y el arte, y sobre su familia de la cual no se atreve a hablar porque prefiere tener su vida personal en privado.

Muchas gracias Dr. De La Espriella por compartir este espacio para contarnos parte de su vida.

-“Gracias a ti por la invitación”.

Y mi primera entrevista terminó.