Colombia busca ampliar su matriz energética

Vilma Bustos, estudiante de Comunicación Social y Periodismo

El país depende de la energía hídrica, pero el gobierno procura cambiar esta condición para favorecer la economía en general y beneficiar a los proyectos de energías alternativas.

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Colombia busca ampliar su matriz energética
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Pixabay | Colombia está fomentando la diversificación de la matriz energética, aprovechando el potencial eólico, solar, de biomasa y de hidrógeno que tiene el país.

Ante la predominancia de la energía hídrica en Colombia y los impactos negativos que esto puede desencadenar debido a factores como las sequías, los expertos recomiendan diversificar la matriz energética del país. Los ecosistemas y climas variados posibilitan que energías renovables no convencionales sean mayoría en el suministro eléctrico nacional.


Para el mes de junio, las plantas hidráulicas con embalse aportaron unos 153.54 gigavatios-hora al día (GWh-día) en promedio, según los datos de la empresa XM, operador del Sistema interconectado y administrador de energía mayorista. Mientras tanto, el aporte de la fotovoltaica tuvo un mínimo de 1 GWh-día; la eólica, de 0,14 GWh-día y la biomasa, de 1,69 GWh-día. Para Juan Camilo Cordozo, coordinador regulatorio de la Asociación de Energías Renovables de Colombia (SER Colombia), las energías solar y eólica son las más económicas en cuanto a costo de capital y operativo; dejar de depender del agua derivaría en que, en los períodos de escasez de agua, los precios de la energía no suban por contar con otras alternativas energéticas.


Esto no quiere decir que el país no le esté apostando a las Fuentes de Energía No Convencionales (FNCE). En la Rendición de Cuentas de MinEnergías del Gobierno del presidente Duque (2018-2022), se aseguró que se inauguraron más de 20 plantas solares y también el primer parque eólico del país en La Guajira, además se planteó la Hoja de Ruta del hidrógeno. Al respecto, el profesor Néstor Sánchez, del Diplomado “El hidrógeno en la transición energética” de la Universidad de La Sabana, asegura que este recurso está evolucionando muy rápido debido a la necesidad de la descarbonización, pero aún la tecnología es poco competitiva por su costo y se espera que en los próximos años esta sea la solución a nivel ambiental y económico.


Por otro lado, la actual ministra de Minas y Energías, Irene Vélez, en el marco del congreso de Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones de Colombia (Andesco), aseguró que el compromiso del nuevo Gobierno es acelerar la transición energética justa, lo que quiere decir que la energía será vista como un derecho para reducir las desigualdades sociales. “Este es el sector que el presidente Petro y su gobierno quiere impulsar -aseguró la ministra en el encuentro con los miembros de la junta directiva de SER Colombia el 19 de agosto – son ustedes nuestra prioridad y trabajaremos de la mano”.


Colombia no tiene un marco normativo preciso para la implementación de las energías renovables, pero sí cuenta con algunas leyes y actos administrativos que lo respaldan. Previamente, se promulgó la ley 1715 de 2014, cuyo objetivo es promover el desarrollo y uso de las fuentes de energías no convencionales para un desarrollo económico sostenible, reducir la producción de gases de efecto invernadero y tener seguridad de abastecimiento energético en todo el país. Con dicha ley, además, se reduce la carga tributaria para los proyectos de generación con energías renovables.


La empresa URRÁ S.A. E.S.P., una hidroeléctrica ubicada en Córdoba que comenzó a aplicar la energía solar, se ha visto beneficiada por la ley mencionada anteriormente. “Las dos subastas de renovables realizadas en 2020 y 2021 permiten apalancar financieramente los proyectos. Hay dos proyectos en ejecución, para los cuales ha tramitado ante la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) la certificación técnica de los equipos, materiales y servicios asociados a dichos proyectos, para acceder a los beneficios tributarios mencionados”, afirmó Rafael Piedrahita, presidente de la compañía. La empresa, desde el 2012, buscaba gestionar proyectos con fuentes de energías no convencionales y esta ley fue el impulso para comenzar a desarrollar los planes solares fotovoltaicos. El primero tiene una capacidad que proporcionará 1.5 MW para alimentar los consumos propios de la central a finales del 2022 y el otro, que entrará a operar a comienzos del 2023, generará 19.9 MW y proveerá al Sistema de Transmisión Nacional (STN).


Por otra parte, el mercado de vehículos eléctricos e híbridos está tomando fuerza en el país. Estos autos son una alternativa a aquellos con motores a combustión, son menos perjudiciales, con bajas emisiones de gases nocivos. Según la revista MOTOR, hay más de 20.000 unidades de carros que funcionan bajo esta modalidad en el país, y durante el 2022 se ha evidenciado un crecimiento del 133.4% con respecto al 2021. Valentina Rojas, estudiante de la Universidad de La Sabana y propietaria de un automóvil híbrido, asegura que poseer este tipo de modelos vale la pena, ya que consumen menos combustible; lo que representa un ahorro en dinero y es amigable con el medio ambiente. “Siento que el futuro de la industria está en los vehículos híbridos y eléctricos dada la crisis mundial en búsqueda de reducir gases de efecto invernadero”.

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