Talento y dinero

Nicolás Camacho, estudiante de Comunicación Social y Periodismo

En la temporada 2021, Williams Racing ha mostrado una mejoría notable en su monoplaza, pero esto no es suficiente. Es hora de conseguir unos pilotos que den la talla para recuperar la gloria.

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Williams Racing ha sido una de las escuderías revelación en esta temporada 2021. Sin embargo, para llegar a esto han tenido que pasar por una odisea que recién logró revertirse en el GP de Hungría, donde después de 3 años volvieron a sumar puntos en carrera; hecho que fue celebrado cual obtención de un título mundial. La pregunta, entonces, es: ¿qué es lo que ha fallado en una de las escuderías más importantes para pasar de celebrar una victoria a celebrar unos cuantos puntos?


Nunca pensé anunciar una noticia de esta índole así. Estamos hablando de la segunda escudería más ganadora en la historia de la F1 con 16 títulos mundiales (entre pilotos y constructores) y 114 victorias. Fue la casa de grandes conductores como: Ayrton Senna, Nigel Mansell, Damon Hill, Alain Prost e incluso Juan Pablo Montoya, quien deslumbró al mundo con su gran conducción y rivalidad con Michael Schumacher.


Pero esa escudería que peleaba contra uno de los mejores pilotos de la historia de la F1 ya no es la misma, y la principal razón ha sido su equivocada elección de pilotos.


El mundo de la Fórmula 1 se encuentra impresionado con el desarrollo que ha tenido George Russell (británico), el primer piloto de Williams. Desde su gran carrera en Sakhir 2020, donde estuvo cerca de ganar el GP con Mercedes, (debido a que Hamilton dio positivo por coronavirus y Russell fue el elegido para sustituirlo) el británico no ha parado de sorprendernos, ganándose incluso el apodo de ‘Mr. Saturday’ por su impresionante desempeño en las clasificaciones.


Por otra parte, Nicholas Latifi (canadiense) se une a la lista de ‘pay-drivers’, o pilotos de pago, que han llegado a Williams con un talento casi escaso pero una billetera bastante gorda. Aunque Latifi sumó sus primeros puntos en Hungría, para el equipo y para su cuenta personal, hay que considerar las situaciones extraordinarias en las que los obtuvo, pues el accidente en la primera vuelta le permitió avanzar hasta el tercer lugar después de haber iniciado en la posición 18. Lo particular de ese GP no justifica lo poco que le ha podido sacar a su monoplaza en la temporada y media que lleva en la F1, ya que mientras su compañero hace maravillas, él solamente puede luchar por no terminar último.


Ante una situación paupérrima ha aparecido al rescate Jost Capito, CEO de Dorilton Capital (nuevo dueño de Williams) a hacer el anuncio del año: “Williams ya no necesita más pilotos de pago”. Unas declaraciones que hicieron temblar al mercado del 2022 pues ante la incipiente salida de Russell a Mercedes y el bajo desempeño de Latifi, es hora de que unos nuevos héroes saquen de la desventura al equipo que dominó la F1 en los 90’s y que lleva desaparecido desde aquella época de Montoya, la última en que fueron capaces de disputar mano a mano un título mundial con los mejores.


Tristemente, del dicho al hecho hay mucho trecho, y lo sucedido recientemente con Williams se puede decir que cambió totalmente el rumbo de esta columna de un momento a otro. Primero, el 7 de septiembre George Russell fue confirmado como piloto de Mercedes para 2022 y con esto se abrió un cupo en Williams a la espera de saber qué sucedería con Latifi. Es triste aceptar la salida de George, pero la dura verdad es que el equipo estaba limitando su talento y ya era hora de que saliera a un lugar mejor.


La opinión pública y casi todo fanático de la F1 daba por hecho el sueño de que el canadiense también saldría, teniendo entonces 2 cupos para llevar en un menú repleto de pilotos talentosos y sin equipo para el 2022. Pero como dije arriba, fue tan solo un sueño que no logró ir más allá.


Con pantuflas, pijama y café en mano, imaginarán mi sorpresa cuando al día siguiente del anuncio de Russell, Williams informa que su dupla será conformada por Nicholas Latifi y Alexander Albon. Primero, Albon “¿cómo llegaste aquí?” Fue una pregunta que muchos fanáticos nos hicimos. Grata sorpresa volverlo a ver y ya hablaremos por qué, pero Latifi ya no daba ni un año más en el equipo y más después de las declaraciones de Capito que mencioné. En fin, para esta columna tenía planeado hablar de por qué Nick De Vries (campeón de Fórmula 2 en 2019 y Fórmula E en 2021) era el piloto elegido para recaer en Williams, pero como he repetido a lo largo de esta columna, no todos los sueños se hacen realidad.


De Latifi no espero mucho en 2022, al menos voy a esperar más competitividad de su parte teniendo en cuenta que el equipo ha dado un salto abismal en 2021 y puede incluso ser mucho mayor en 2022. Pero lo de Albon sí es una completa locura.


Cuando lo vi, fue como si me encontrara en una reunión familiar a un primo tercero, que no veía desde que teníamos 5 años. Es alguien que me alegré de ver pero ni en mis sueños más turbulentos imaginé que aparecería en un sitio como este. Un piloto de la academia de Red Bull que entró a un equipo reconocido por alojar a pilotos de la academia de Mercedes. Es como si Coca Cola vendiera su producto en un refrigerador con marca de Pepsi.


Claro que la llegada del tailandés es una grata noticia para Williams y para la F1, pues su historia no es más que trágica al ser una víctima más de la presión exagerada que pone Red Bull en sus pilotos. Y esta segunda oportunidad, en un equipo en reconstrucción pero con potencial de volver a pelear cada carrera, hace pensar que el trabajo entre el equipo y su piloto puede dar grandes frutos.


Con 2 podios, 197 puntos y 38 grandes premios disputados, Albon es un conductor con mucho potencial y que la puede romper en un equipo como Williams pues, aunque la máquina no sea la más poderosa, en 2019 él ya estuvo en esa situación con Toro Rosso (ahora Alpha Tauri), lugar en que logró carreras memorables y grandes resultados que le valieron para estar en Red Bull por temporada y media, hasta que perdió su lugar contra Checo Pérez en 2020.


Albon y Latifi, talento y dinero. Esta es la dupla más inesperada del 2022 en mi opinión, que cumple a medias el cambio de pilotos que necesitaba Williams para comenzar a reencontrarse con la gloria. Me hubiera gustado que Latifi hubiese salido de este proyecto, pero los británicos tendrán sus razones para mantener al canadiense. 


Esperemos que el próximo año nos calle la boca, algo que aceptaré con gusto si es que Williams comienza la temporada con la intención de ganar por sí mismo y no esperar a un milagro para poder comer de las sobras de los más grandes, como lo hace ahora.

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