Un pajarero que estuvo enjaulado

Sasha Muñoz Vergara, estudiante de Comunicación Social y Periodismo

Diego Calderón decidió reconstruir país a través de la biología y la observación de las aves. Ellas se convirtieron en su excusa para conectar con las personas.

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Un pajarero que estuvo enjaulado
Foto:
DCF /Fotografía: Federico Ríos Escobar - @historiassencillas

Diego Calderón Franco, de 40 años, colombiano, biólogo, pajarero, líder y guía de observación de aves en Colombia, hizo parte de la primera edición del “Fam Trip Birding Bliss”, una actividad de avistamiento de aves para turistas extranjeros, después de meses detenido el sector turístico de Costa Rica.


En este país existen 900 variedades de aves, entre especies residentes y migratorias. En todo el mundo hay, aproximadamente, 9 millones de personas inscritas como miembros de organismos internacionales especializados en el avistamiento de aves.


Pero antes de recorrer el mundo observando aves, este biólogo vivió una de las experiencias de las cuales muchas personas no salen con vida en Colombia: fue secuestrado.


Un pajarero enjaulado


En el 2004, mientras Diego hacía una expedición a la Serranía del Perijá, entre Venezuela y Colombia, tratando de encontrar aves de las que hace años nadie registraba, cayó en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, ahora convertido en un partido político.


Estuvo secuestrado por 3 meses y, a pesar de los pormenores emocionales, no lo recuerda como una mala experiencia. Para él fue una oportunidad de crecimiento, de desarrollo personal, de aprender lo que hoy pone en práctica durante sus “pajariadas” y en los momentos que comparte con exguerrilleros, indígenas y residentes de los lugares que explora.


“Yo tengo una cantidad de cosas que agradecer por la experiencia del secuestro. Una de ellas es la terapia de paciencia que le enseña a uno a ser tolerante con una cantidad de cosas durante su vida”, dice.


“En ese momento no lo entendía bien, estaba viviendo una situación difícil al igual que mi familia, pero ahora lo entiendo porque se cierra un círculo. Hoy, después de muchos años, hemos firmado un Acuerdo de Paz con la entonces guerrilla de las FARC y muchas personas hemos tenido el privilegio de trabajar con ellos [exmilitantes] como guías turísticos, como observadores de aves y también de proveer una oportunidad de vida para estas personas, que en gran medida lo único que han sido, como yo, es víctimas del conflicto armado colombiano”.


Diego comentó que el secuestro se convirtió en un elemento positivo, pues aprendió que de todas las experiencias se puede rescatar algo bueno, algo esperanzador.


El gobierno colombiano y el entonces grupo armado FARC firmaron un tratado de paz en 2016 después de más de 50 años de guerra. Diego Calderón decidió ser parte de esta reconstrucción del país a través de la biología, la observación de aves y las expediciones.


“Fue el momento propicio para ayudar y dar una mano a estas personas que también tienen un camino difícil, que es reincorporarse a la vida civil, volverse ciudadanos”.


Diego contó que lo rescatable de trabajar en estas iniciativas de reincorporación de excombatientes es escuchar sus historias del por qué ingresaron a la guerrilla y la dificultad de sus experiencias.


"Con la observación y turismo de aves, estas personas han encontrado otros caminos y se han empoderado de las propuestas de emprender negocios turísticos en sus zonas. Yo siento que conocer algunos de estos testimonios y conocer que las aves le han cambiado a algunos de ellos su vida, en cierta forma, y lo pueden seguir haciendo, me parece súper valioso. Le llega a uno al alma. Sin uno proponérselo tenemos, a través de las aves, algo en común, así tengamos diferencias políticas. Las aves nos conectan”.


Diego trabaja con centros de reintegración que se instalaron en Colombia como parte del proceso de paz. Allí comparte con diferentes personas sobre las características de las aves, los lugares donde se pueden encontrar y los mejores consejos para la observación de estas criaturas. No importan las diferencias, ni las creencias. Solo importa el amor por las aves y la oportunidad que ellas representan para hacer de Colombia un país mejor.

Un pajarero que estuvo enjaulado
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DCF /Fotografía: Federico Ríos Escobar - @historiassencillas

Hoy, continúa sus proyectos. Recientemente hizo parte de un gran grupo de personas que vino a Costa Rica a inaugurar una nueva era post pandemia de avistamiento de aves. Sin lugar a duda, este país chiquitito de grandes corazones conquistó a Diego con sus parajes y, sobre todo, sus aves.


¿Qué es lo que más le gustó de Costa Rica?


“Es un país hermoso con gente súper bonita. Demasiado queridos, como decimos en Colombia. Tienen el privilegio de que en un país pequeño tienen una biodiversidad increíble. Tienen una joya para venir a conocer. Han venido muchos años trabajando en turismo. Aquí hay una cantidad de reservas y parques nacionales y lodges súper interesantes, con guías locales entrenados, que saben lo que quieren ver los pajareros. [Por ejemplo, se colocan] comederos de fruta al frente de un restaurante donde uno se sienta a almorzar [mientras] está viendo pájaros. Entonces la tienen muy clara, en especial [en temas de] reactivación, como este viaje de familiarización donde nos están mostrando que el país está vacunándose, que está listo para recibir gente".


"También, que el dinero que nuestras empresas, shows y toda la amalgama detrás de este negocio y afición es un dinero importante en las regiones y países. Sin turismo no hay conservación o economías locales comunitarias andando. Costa Rica la tiene muy clara. Este viaje trajo a un grupo de personas de alrededor del mundo a darnos cuenta de que Costa Rica está lista ya para empezar a mover los tours de [pajariadas] después de la pandemia”.


Cuando despegó del nido


“Mi pasión nace hace 20 años, cuando empecé a estudiar Biología en la Universidad de Antioquia en Medellín. Por azar y buena suerte, estábamos varios amigos buscando en qué trabajar. [Mirábamos] qué nos gustaba más, si las aves, los mamíferos, las ranas, la botánica. Y el grupo de avistamiento de aves de la universidad nos invitó a una "pajariada” cerca de la ciudad y yo quedé absolutamente enamorado del hecho de que algunas personas, como Andrés Cuervo, un gran amigo, que estaban ahí, podían hablar con las aves”, dijo Diego.


El biólogo contó que le maravilló cómo las personas les silbaban el canto a las aves, imitándolas y las aves respondían, comunicándose.


“A mí eso me encantó. Desde ese momento empecé a pajariar. Terminé biología y empecé a hacer turismo de observación de aves desde el año 2007. Fundé Colombia Birding, que es la empresa más antigua de observación de aves [en Colombia]”.


La pandemia por covid-19 paralizó al mundo en diferentes ámbitos. Mas no fue un impedimento para lograr innovar, como Diego y algunos de sus amigos con “The Birders Show”, una serie de Youtube que Diego describe como un “Talk Show de pajareros para pajareros”, cuyo objetivo es lograr que la pajariada o avistamiento de aves sea más incluyente para todo el mundo, que no haya barreras para disfrutar de esta ocupación.


“Lo que hacemos es invitar a alguna persona que trabaja con aves, que es apasionado, que hace trabajos de conservación, de observación y conversamos. Algo tranquilo, muy natural, sin formalismos, como una conversación de amigos”.


Diego proyecta que este show pueda continuar en vivo, en un estudio. Por ahora, hay veces en que sale a grabar a campo para incorporar otro tipo de segmentos en su show. También, nos contó que estará en Panamá, en Bocas del Toro y el próximo año volverá a pisar tierra tica, para grabar material para “The Birders Show”.


“Le gusta a todo el mundo, desde personas que nunca han pajariado, porque el lenguaje es muy amplio y tranquilo, hasta pajareros de los más consagrados y profesionales, incluso ornitólogos, que son los que estudian las aves académicamente, tenemos un show pa’ todos los gustos”.


¿Qué necesita una persona que quisiera empezar a “pajariar”?


“Curiosidad. Porque al principio no necesita binóculos, libro, nada. Necesita solo curiosidad. Yo creo que las ganas de abrir un poco los oídos, los ojos y estar curioso por las aves que hay en su barrio, en su vereda o al otro lado de su ventana. Hay herramientas que te harán las cosas más fáciles, como tener una guía de campo de las aves de la zona donde estás viviendo, del país donde estás pajariando, unos binóculos, porque acercan lo que estás viendo. Hoy en día, mucha gente se engancha en esto con la fotografía, entonces una cámara compacta, con un zoom de buen alcance es una herramienta muy chévere. A mucha gente también se le vuelve una afición de coleccionar fotos de aves, entonces empiezan a fotografiar fotos de aves de su pueblo, de su país. Pero básicamente la herramienta es la curiosidad, la capacidad de asombro virgen, con ganas de explorar y conocer”.


Este pajarero expresó que las aves son una excusa perfecta para conectar con otras personas y lugares; sirve para conocer el país donde uno vive.


“Las aves son lo que nos mueve, pero son la excusa para conocer muchas cosas lindas y que nos mueven”.


"La paciencia es importante para observar aves. Es tener experiencia, es conocer bien a las aves que va a observar. Porque vas a saber dónde esperarlas, en qué tipo de vegetación las vas a encontrar, en qué tipo de hábitat, entonces no pierde tiempo buscándola donde no es y puede adelantarse al momento".


"Hay aves a las que les gusta sentarse en una rama expuesta para volar y cazar insectos al aire. Entonces, uno sabe que si encuentras esa rama, pues precisamente ahí va a poder tomar buenas fotos o muy buenos videos o grabar el canto. Yo creo que es eso, conocer bien su objeto de estudio y es una cosa que se gana estando en el campo. Pajariando, pajariando y pajariando”.


Para Diego, una de las mejores experiencias que tuvo en el “Fam Trip Birding Bliss”, fue en el Valle de Savegre en Puntarenas, donde hay muchos quetzales. Mientras todos buscaban verlos, Diego quería ver un pájaro llamado Zeledonia.


“Es un pajarito chiquito, oscuro, con una crestica anaranjadita, difícil de ver, comparado con un quetzal, que es lo más lindo que hay”.


Diego encontró su Zeledonia, después de separarse del grupo. Llamó a sus compañeros de expedición para que vieran el pájaro más interesante de Centroamérica, que solo vive en Panamá y en Costa Rica.


¿Qué cualidades de las aves relaciona con los humanos?


“Una de las cosas que nos hacen tan afines a las aves es que compartimos uno de los sentidos más principales que tenemos. Somos súper visuales, las aves son súper visuales. Tienen un sistema nervioso muy avanzado que les permite a través de los ojos vivir el mundo y reaccionar de forma rápida a todo con lo que lidian día a día".


"Las aves tienen coloraciones impresionantes, plumajes despampanantes, unos despliegues visuales, bailes para cortejar a las hembras que son absolutamente embrujadores y bonitos, y de alguna forma también se asocian a todas estas cosas sociales y de crianza que tenemos nosotros de machos y hembras en los seres humanos, de cortejarse".


"Las aves tienen una capacidad innata de estar en todos lados del planeta Tierra, de vivir en todos los continentes, en tierra caliente, tierra fría, bosques, desiertos. Y los seres humanos, a modo negativo, de plaga, tenemos la capacidad de habitar y colonizar cualquier parte del planeta, pero eso también nos hace similares a ellas, somos cosmopolitas”.


¿Qué sigue para Diego Calderón?


“Vendremos a Costa Rica el otro año, con todo el equipo de producción de The Birders Show, para ofrecer este país tan hermoso a nuestros seguidores. Y también, hay cosas interesantes en Colombia con posacuerdo, posconflicto, con aves. Iré al Tolima. Ayudaré a una capacitación de aves y turismo de aves para firmantes del acuerdo de paz, poblaciones indígenas, campesinos de la zona, la zona de Marquetalia, Tolima, donde iniciaron las FARC hace 60 años".


"También estamos haciendo expediciones con amigos en Colombia, buscando especies nuevas, descubriendo una cantidad de zonas a las que antes no se podían acceder. Tenemos pronto una expedición al Cerro Murrucucú en Córdoba, donde hace meses encontramos 22 especies nuevas para el departamento. Tenemos una cantidad de cosas interesantes para Colombia".


"Pajariar en Colombia es bien excitante y entretenido y queda mucho país por visitar”.