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- Escritos
Siembra marchita: el nuevo reto para la ruralidad En Boyacá, el aumento de las temperaturas afecta a más miles de familias campesinas que viven de la tierra. Los cambios en los patrones de cultivo y la reducción de las cosechas también son consecuencia directa del Fenómeno de El Niño. Entender para ver En tiempos de sobrecarga informativa y narrativas virales que condicionan los paradigmas de la época, urge formar individuos capaces de investigar, dudar y maravillarse con los misterios reales del universo. Opinión Nuevos tratamientos llegarán a Colombia para curar el glaucoma Esta enfermedad es la causa principal de ceguera en el mundo; no obstante, todo puede cambiar con tecnologías emergentes y diálogos interdisciplinares. Noticia Si hubiese conocido a don Guillermo Hace un mes el Estado asumió y reconoció la culpa de la muerte de uno de los periodistas más intrépidos de este país, a quien deberíamos recordar hoy más que nunca en tiempos de crisis para el oficio. Opinión Siembra marchita: el nuevo reto para la ruralidad En Boyac á, el aumento de las temperaturas afecta a más miles de familias campesinas que viven de la tierra. Los cambios en los patrones de cultivo y la reducción de las cosechas también son consecuencia directa del Fenómeno de El Niño. Crónica Restablecer la cátedra autónoma de historia, una tarea urgente En el 2017 se expidió una ley para reforzar el estudio de la historia de Colombia en la educación básica y media, e incluso se creó una comisión de expertos que ya ha hecho recomendaciones que servirían para que dicho mandato se cumpla. Pero, hasta la fecha, la implementación no avanza, al tiempo que subsisten muchas dudas y vacíos acerca de cómo se debería dictar esa asignatura. Opinión Periodismo bajo amenaza Acoso judicial, censura, ciberacoso y amenazas son formas comunes de amedrentar a los periodistas en Colombia. Tristemente, hacer periodismo en el país es como vivir en la crónica de una muerte anunciada. Opinión Los retratos de las sociedades europeas que convergen en Bogotá El cine del Este demuestra que los relatos humanos (y, también, de países en desventaja) unen continentes. Contaminación: para quedarse sin aliento Entre el 2019 y lo que va de 2023, se emitieron 7 alertas de contaminación en el aire de Bogotá. Los altos niveles de contaminación afectan la salud de los niños, al grado de quedar hospitalizados por impedimentos para respirar, y que no puedan asistir al colegio. Reportaje La icónica gatita de lazo rojo Hello Kitty, personaje estrella de la marca Sanrio, está próxima a cumplir 50 años de un proceso de trascendencia en la cultura pop. Opinión Ver más
- Entender para ver
Entender para ver Kiana Valentina Cotacio Aguirre Fecha: En tiempos de sobrecarga informativa y narrativas virales que condicionan los paradigmas de la época, urge formar individuos capaces de investigar, dudar y maravillarse con los misterios reales del universo. Lea también: Sesgados Compartir Foto: Gpointstudio vía Envato Elements --Sinceramente, lo que me hace pensar que no hay habitantes en esta esfera es que me parece que ningún ser sensato estaría dispuesto a vivir aquí. --Bueno -- dijo Micromegas--, quizá los seres que la habitan no tienen sentido común. Un extraterrestre a otro, al acercarse a la Tierra en Micromegas: una historia filosófica (1752), de Voltaire. En una constante evolución del mundo y sus paradigmas se encuentra la necesidad colectiva de darle nombre a los eventos que marcan la experiencia humana para darle sentido a su progreso. Newton, en el siglo XVII, apostó por la idea de que el mundo funciona como un reloj, con un engranaje perfectamente acomodado para entender el universo desde el lenguaje matemático. Con la revolución industrial, se creía que funcionaba como una máquina de vapor, entendiéndose como algo que generaba energía pero, a diferencia de lo anterior, era caótico. Y hoy, en medio de la era digital, llega a entenderse como una simulación en la medida en que el universo es capaz de computarse a través de ceros (0) y unos (1). El primer avistamiento de un supuesto platillo volador se dio en junio de 1947, cuando Kenneth Arnold, un piloto de avioneta norteamericano describió un evento de luces misteriosas en el cielo como "platillos lanzados contra el agua". Debido al manejo mediático, desde entonces se popularizó el término de “platillo volador” y más y más personas los vieron. Para esta instancia habría que preguntarnos si los platillos voladores han existido desde siempre. A fin de cuentas, hablamos de una civilización que “nos lleva siglos de ventaja tecnológica”. No es una idea descabellada. Desde la prehistoria, se han registrado avistamientos de cosas extrañas en el cielo (entiéndase el adjetivo amén de los conocimientos de cada época). Si los avistamientos de platillos voladores fueran una constante a lo largo de la historia, podríamos estar hablando de un genuino misterio que merecería toda nuestra atención. ¿Será posible? En los diarios de viajes de Cristóbal Colón mientras descubría América se menciona que una noche él y su tripulación avistaron lo que fue denominado como “un maravilloso ramo de fuego que caía del cielo en la mar”; ningún hombre a bordo supo dar explicaciones. En el año 312, en el campo de batalla de una guerra religiosa, Constantino, el emperador, vio “una cruz de luz en el cielo” ¿Son estos dos ejemplos (y muchos otros), prueba de que extraterrestres visitan nuestro mundo desde hace siglos? La razón de que Colón viera un ramo de fuego, Constantino una cruz y Arnold un platillo volador no es que los aliens actualicen los modelos de sus naves, sencillamente es porque el fuego era la única fuente de luz manejable por los humanos en 1492, el emperador estaba por iniciar una batalla para defender el cristianismo y Arnold, bueno… se encontró con un mal periodista. Avanzando por el tiempo y el espacio llegamos hasta hoy: somos afortunados de poder usar los lentes del futuro para ver el escenario con perspectiva. Los hechos y sus descripciones nos han revelado que los paradigmas se sesgan a las creencias del momento. Y no hay que ir mucho más allá para entender que no existe una forma de describir el mundo y su funcionamiento más que del modo en que se cree ciegamente. Creer ciegamente es lo que implica no ir más allá. Al hombre de hoy, con más herramientas que el anterior, le sigue resultando fácil creer en lo que cree porque la sociedad le ha formado o porque el pensamiento colectivo, irónicamente, lo “lleva a destacar” frente al resto. Pero que no se mal entienda, tampoco se trata de defender un escepticismo extremo donde deba cerrarse la puerta a las creencias. Incluso Carl Sagan, reconocido divulgador científico, reconoció que sería un desperdicio de espacio si el universo, en su amplitud, no alberga vida más allá de la Tierra. Si en lugar de un ramo de fuego o una cruz de luz Colón y Constantino hubiesen visto un platillo volador resultaría genuinamente interesante indagar sobre su existencia y darle un parte de credibilidad a sus avistamientos. Pero, por supuesto, como nos resulta difícil imaginar el avance que registrará la tecnología miles de años en el futuro, a estos les resultaba imposible dimensionar la cantidad de herramientas tecnológicas que a día de hoy poseemos y que pudo llegar a presentarles diversas justificaciones para lo que vieron. No es su culpa, por supuesto. Todos somos criaturas de nuestro tiempo. Pero, el hecho de que antes de 1947 no se hubieran visto platillos nos dice algo; las narrativas se enganchan a los sesgos y en una sociedad acostumbrada a no cuestionar el origen de sus relatos, las fantasías encuentran tierra fértil y con ellas llegan los recolectores más que dispuestos a lucrarse con ellas. La falta de cuestionamiento sobre lo que se ve (o se cree) ha provocado una serie de creencias masificadas que limita nuestra visión del mundo y la resume a lo que netamente conocemos. De este modo, encontramos personas que, sin ninguna mala intención, creen en relatos fantásticos sobre abducciones, espíritus o seres interdimensionales que nos visitan. No se trata de ridiculizar las creencias de nadie. Si algo nos ha demostrado la historia es que, en ocasiones, el tiempo da la razón a las ideas más extrañas y ridiculizadas por la falta de visión. Lo que se pone en tela de juicio es el desprestigio de la ciencia y la falta de pensamiento crítico que atañe a la masa hoy en día. Es alarmante la cantidad de desinformación que se comparte ciegamente por redes sociales. Cientos de relatos falsos que buscan crear un misterio en el universo en el que vivimos o derrumbar datos reales vendiéndolos como un engaño de algún grupo élite que quiere mantenernos en la ignorancia. El problema no es creer; es no saber por qué se cree lo que se cree. La mayoría de personas que creen en fantasías o conspiraciones no son gente tonta o malintencionada. Por el contrario, son hombres y mujeres curiosos, con genuinas ganas de aprender. Su único pecado es no saber usar de forma adecuada las herramientas que tienen al alcance de su mano para investigar, aprender y cuestionar. Se quedan con el primer relato fantasioso que haga un poco de sentido porque no saben ponerlo en tela de juicio, no tienen idea cómo ir más allá por su cuenta. Hemos creado seres humanos que no saben ser escépticos. Aprender a serlo nos abre los ojos a un verdadero universo de misterios en los que los datos y hechos son más reconfortantes que una narrativa exagerada. Aprendiendo a cuestionar nos damos cuenta de que el universo tiene maravillas suficientes sin tener que inventarlas. Hemos dispuesto la ciencia como una secta de la que solo pueden ser parte los más iluminados. La mayoría de jóvenes y niños aprenden a odiarla en la escuela y a verla como un tema de nerds o bichos raros. Esta visión no solo es triste, también peligrosa. Si creamos una sociedad más interesada en fantasías inventadas que en maravillas reales, ¿cuántos verdaderos misterios se quedarán a la espera de ser encontrados? ¿Qué hombres y mujeres liderarán la búsqueda de un mejor modo de vida en el futuro? ¿Qué nos espera como especie si nos acostumbramos a inventar mentiras sobre nuestro propio ombligo y no a despegar la mirada a las estrellas?
- Innovación sin límites: El poder del espíritu emprendedor - Unisabana Ágora - Matías Laks
Unisabana Ágora con Matías Laks ¿Cómo formar para innovar en una sociedad que demanda soluciones? En la conferencia Matías Laks, General Manager para Rappi Colombia, explica cuáles son los tres pilares para que esta empresa se convirtiera en la #1 en el sector de los domicilios. Estos son: comercio, diversificación e innovación. Compartir Ver también: Unisabana Ágora con Andrés Mompotes
- ¿La fotografía análoga ha regresado o más bien nunca se fue?
¿La fotografía análoga ha regresado o más bien nunca se fue? Juanita Builes Gallo y Santiago Caicedo, estudiantes de #ComSocial y Periodismo Fecha: Quien no pertenezca a la era digital es como si habitara un planeta distinto. Pero, aunque no lo parezca, el universo de la fotografía análoga sobrevive. Lea también: Una foto de Fili Compartir Foto: Multimedia de Wix Quien no pertenezca hoy a la era digital es como si habitara un planeta distinto. Pero, aunque no lo parezca, el universo de la fotografía análoga tiene más habitantes de lo que pareciera. Bajo el hashtag #FilmIsNotDead en Instagram aparecen más de 21 millones de fotografías hechas con cámaras análogas, que han pasado por un proceso de digitalización. Claros y oscuros Todo es rojo. La mesa, el lavabo, la silla y las paredes. Hasta el propio cuerpo termina por verse de ese color. Huele a químicos. Y dentro de ese cuarto pequeño, en una de las bandejas que está sobre la mesa, algo crece. Se ve aparecer, con lentitud, entre el líquido transparente, una imagen que emerge del papel blanco. Casi por arte de magia. Es ver una foto nacer. Y está viva. Esa imagen podría ser cualquiera de las fotografías que están en nuestros álbumes familiares. Los registros de la infancia de nuestros padres, y de las nuestras, fueron hechas en su mayoría con cámaras análogas y rollos de 36 fotos . Para 1997, los colombianos gastaban unos 75 millones de dólares anuales en revelado y copiado de fotografías. En el país, los laboratorios de Foto Japón y Casa Color concentraban el 60% del mercado. Ya sean cámaras manuales, semi automáticas, point and shoot, desechables o polaroid, la fotografía análoga siempre ha estado ligada a químicos, laboratorios y ampliaciones que requieren paciencia, dinero y conocimiento. Si en el proceso de revelado la imagen se dejaba en el líquido mucho tiempo, se ponía negra. Pero la fotografía digital trajo consigo la luz. Se acabaron los cuartos oscuros. Ya no había rollos que se velaran. Y quien quisiera podía tomar fotos rápidamente, sin tantos costos ni dedicación. Hoy, un rollo que en los años 90 costaba dos mil pesos, ahora vale 30 mil. Y este incremento en los precios es consecuencia de la baja producción de las empresas que anteriormente dominaban el mercado. Porque el gigante de los productos de fotografía analógica, Kodak, falló en evolucionar y adaptarse a la nueva era, y marcas como Canon, Nikon y Sony le ganaron la partida. Esta empresa, que para la década de los 90 tenía valoradas sus acciones en 95 dólares, para 2007 las tendría en 2.5. Se derrumbó el imperio y, con él, los laboratorios de revelado líderes en Colombia. Sería como ver hoy caer a Apple, una empresa que, de hecho, llegó también a apoyar la fotografía digital e hizo de la calidad de la cámara de sus smartphones su razón principal de venta. A la par llegaron las redes sociales para, por fin, acabar con las fotos del pasado. Antes, la fotografía sobre papel tenía una importancia predominante. Pero Internet acabó con el valor de lo material para anteponer la inmediatez, la reproducción y la conectividad, como explica Joan Foncuberta en La furia de las imágenes . Desde entonces, lo analógico se relaciona con lo tangible, y lo digital con lo rápidamente reproducible. ¿Y qué es lo que cuenta? Nostalgia analógica En esta tienda sólo hay cámaras; cámaras y rollos; cámaras, rollos y negativos por todas partes. Al mando está Julio Duarte, grande, gordo, de gafas redondas, casi calvo, un hombre que debe rondar los 65 años. Ha trabajado allí desde que él mismo abrió Fotocomputo , uno de los laboratorios más reconocidos de Bogotá, en la calle 23 con 5, hace 28 años. Por la puerta de este local gris, al que no le entra luz, con rejas y cámaras en las ventanas, han pasado centenares de estudiantes, principiantes y fotógrafos avanzados a revelar sus rollos. Pero cuenta Duarte que hace unos diez años, su público principal empezó a desvanecerse. Las universidades del centro de Bogotá comenzaron a eliminar de sus planes de estudio la clase de fotografía, y los estudiantes de arte, diseño, publicidad y comunicación se mudaron a las cámaras digitales y, con ello, pasaron también del revelado a la impresión. Para este punto, sólo una parte de la clientela de Fotocomputo se mantuvo: el público aficionado. Lo que en cifras corresponde solo a un 30%. Ellos eran los nostálgicos. “Ahora hay mucho muchacho, millenial, que se encariñó con la fotografía análoga”, dice Duarte, y esos jóvenes, aunque hacen parte de la generación digital, han encontrado en el método antiguo una nueva forma de experimentación. En las paredes del Museo de la Tertulia en Cali, un edificio con una fachada de columnas simétricas y salas de exposición de piso y techo en cemento, se encuentra colgado el trabajo del fotógrafo Habacuc Suárez, el bisabuelo de Valentina Pedraza, una joven de 20 años que en junio de 2019 comenzó a interesarse en esta técnica fotográfica. Sin embargo, no fue su abuelo sino una publicación en Instagram lo que la convenció de estrenar su primer rollo: la famosa Kendall Jenner utilizando una Contax T2 de 200 dólares, que ahora cuesta más de cinco veces su precio original. “Es paradójico, pero gracias a los medios digitales la fotografía análoga llama más la atención. Uno sabe cuándo una foto no fue tomada por un celular. Por más que uno edite sus fotos para tener el mismo resultado, es imposible lograr nada parecido ”, comentó Pedraza. Y paradójico es también que sean las redes sociales las que hagan que esta nueva generación se interese por esta vieja práctica. El impacto de Jenner en Pedraza es sólo un ejemplo de esta generación influenciada por los medios digitales, e internet es asimismo el lugar para crear una comunidad en torno a este hobby que regresa al pasado y publicar lo que antes se hubiera quedado solo en lo análogo. Dominik Schrey utiliza el término nostalgia análoga para explicar este fenómeno de añoranza de aquello que con la digitalización acabó. Porque la generación digital recuerda haber ojeado álbumes familiares, pero no haber disparado las cámaras que tomaron esas fotos. Esta práctica se ha convertido en un descubrimiento para ellos, que responde al deseo de viajar al pasado y de crear algo tangible. Tacto, atemporalidad y sentido artístico. Eso es lo que los llama. Y más que el resurgimiento de una técnica, se trata de un arte que simplemente no conocían, y que así como su uso, requiere pasión por su carácter poco práctico. Lo tangible Ya lo dijimos: los buenos recuerdos de casi todas las familias están almacenados en álbumes de distintos tamaños. Bautizos, cumpleaños, nacimientos, matrimonios. Ahí están, pueden tocarse. El ser humano desarrolla el sentido del tacto antes que ningún otro: un feto de tres meses es capaz de percibir sensaciones que vienen del exterior y reaccionar cuando su madre, desde fuera del vientre, lo acaricia. Pero en nuestro mundo contemporáneo, el tacto pareciera cada vez menos importante. Nos relacionamos a través de las pantallas, e incluso los abrazos y el sexo se han digitalizado, como si tocar ya casi no importara. Pasa lo mismo con la fotografía. Ahora hacemos fotos de todo, ya no solo de lo importante. Del carro para recordar la ubicación en un parqueadero, del plato de comida en un restaurante, de las notas del profesor en el tablero. El 85% de nuestros recuerdos es capturado por teléfonos inteligentes, pero ni siquiera tocamos un botón real al hacerlo. Es tan fácil tomarlas como deshacerse de ellas. Y entre nosotros y la realidad media de nuevo la pantalla. Por el contrario, la fotografía análoga es tangible, maleable. En el cuarto oscuro se puede cambiar por completo el resultado de una foto, y por eso mismo es delicada, divertida, dinámica. Se juega con la luz, con la textura y a veces hasta se llevan al límite los gránulos de plata, que pueden terminar explotando. No se trata solamente de tomar la foto, hay que develarla, construirla, ampliarla. El fotógrafo interviene en el proceso completo. Alguien podría decir que también podemos hacer lo mismo con la edición digital. Pero la diferencia es una: no podemos tocarla. La fotografía análoga, entonces, se convierte en un escape del mundo hiperconectado. Le da a las nuevas generaciones una oportunidad de detenerse a pensar la foto y dejar de lado la inmediatez de lo virtual. Y aunque al final del día volverán a las pantallas, el proceso le permite a sus cuerpos –ojos, manos, pies– salir de ellas y vivir una experiencia palpable. Tocar siempre será más atractivo. Lo artístico Picos de montañas coloreados en negros profundos; cielos y nubes grisáceas que simulan haber sido difuminados con el dedo sobre el papel; rayos de luz que parecen pintados con el blanco más blanco y algunos árboles al fondo asomándose en el encuadre. La imagen se asemeja a un paisaje pintado en carboncillo. Ansel Adams lograba, con sus fotografías análogas, obras de arte, y fue a través de esas imágenes que el profesor y fotógrafo Mario Nieto comprendió el potencial artístico de la fotografía. Nieto no es un profesor común. No solamente les enseña a sus estudiantes a usar la cámara, sino que les muestra todos los procesos, antiguos y contemporáneos. Hace diez años, Nieto se rehusó a feriar su equipo y a migrar de manera repentina a la fotografía digital , como lo hicieron la mayoría de sus colegas. Para él la fotografía es mucho más que un conjunto de píxeles. Y asegura que, de hecho, lo análogo nunca se fue. Él nunca dejó de estar enamorado de lo manual, versátil y tangible de esta forma de arte. Es un profesor que enseña, como lo hacía Ansel Adams, a pintar con luz. Nieto explica que la fotografía análoga no es para alguien que busque soluciones prácticas, sino para quienes buscan el arte en el ejercicio . “En sus comienzos, el propósito de la fotografía era congelar el momento, retratar la realidad. Pero cuando la reproducción de imágenes entró al mercado de consumo, mucha gente toma fotos y luego no las vuelve a ver, o las olvida. Entonces, ¿por qué creamos la imagen?”. El profesor entiende la foto como un proceso lento y reflexivo, una práctica creativa y de memoria. Por eso, junto a su esposa, creó el Tipia Lab, un espacio desde el que imparte talleres de fotografía alternativa. Porque el sentido artístico de esta práctica atrae no solo a artistas y fotógrafos, sino también a psicólogos, médicos, ingenieros o químicos, jóvenes novatos y adultos. El éxito del Tipia Lab demuestra que la fotografía análoga está viva y gana cada día nuevos seguidores. “En la pandemia, todo se relegó a la esfera virtual y el laboratorio no fue la excepción. Pero la necesidad de hacer arte nunca se detiene y, de cierta forma, el encierro lo intensificó. Empezamos a mandar paquetes con utensilios de revelado del estilo Do it yourself –Hazlo en casa– y eso diversificó aún más nuestro público”. Lo pasado Hay familias que por generaciones han compartido su afición por los caballos o por el fútbol. Están las que disfrutan leer y son cunas de intelectuales. Pero hay otras, como los Castro, que sin pensarlo construyeron un lazo invisible entre sus miembros. El fotógrafo Juan Gabriel Castro, a través del visor de una Pentax K1000 de 1965, vería unas fotografías que había hecho su abuelo muchos años antes y entendía que su pasión por la fotografía era un legado familiar. Su abuelo le había heredado esa cámara Pentax, con la que empezó a trabajar, así como tanques de revelado, libros de teoría y una que otra película vencida: los insumos necesarios para emprender un viaje al pasado y una profesión a futuro. La fotografía análoga parece prehistórica. Su historia, métodos y el juego químico se originan en el siglo XIX. Sin embargo, su atemporalidad llama la atención. Su plasticidad no sólo se hace evidente en el cuarto oscuro, sino en la capacidad de la cámara de coleccionar años y recuerdos sin dejar de funcionar, y eso la devuelve siempre al presente, y aunque vieja, no caduca. Mario Nieto, por ejemplo, muestra a sus alumnos una cámara de los años 20, y se emociona al explicar que hoy, con casi cien años encima, sigue capturando fotografías con un gran nivel de detalle. La historia de estos dispositivos se mide tanto en la cantidad de películas que han recorrido sus maquinarias como en los recuerdos que han capturado. Y en el caso de los Castro, su historia tiene un único visor. Una historia que parece muy lejana a los nativos digitales, pero que, cuando la conocen, comienzan a entender su gran valor. Retroceder para avanzar En el estudio de fotografía de la Universidad de La Sabana, los alumnos de otro profesor, Juan Sebastián Jaramillo, escuchan un pitido agudo seguido de un flash de luz cada vez que hacen una foto. “Perdone, profe. Nos vamos a poner románticos un segundo”, dijo una de las estudiantes mientras reducía la intensidad de la luz. Bajo esa atmósfera tenue, y mientras el profesor le respondía con “¡Eso!” entusiasta, la joven, sin saberlo, había establecido el tono preciso para su fotografía. Mientras tanto, su maestro describiría al proceso de revelado como lento, antiguo y romántico, un juego que ocurre entre la oscuridad y la luz. “¿La fotografía análoga ha regresado o más bien nunca se fue?”, se pregunta Jaramillo. Y este proceso que es arte, aunque no es para todo el mundo, una vez alguien se interesa de verdad, tiene la posibilidad de mejorar. “Y la única forma que hay de avanzar, creo, es devolverse un poco en la historia”, dice el profesor. Retroceder para avanzar. Un pasado que trae arte al presente y al futuro. Y lo tangible siempre será el mejor depositario de lo artístico. Lo demás corre el riesgo de fundirse en la nube, volátil y efímera. En el olvido.
- Ventura: después de la guerra
Ventura: después de la guerra Diana Lorena Lambuley Garcia, Sergio Francisco Matiz González, Juan Sebastián González Borda, Laura Piedad Muñoz Lozano, Nicolás Pinzón Tibaduiza, Danna Julieth Puentes Fernandez y Paula Valentina Guerrero Ramírez, Comunicación Audiovisual y Multimedios En Planadas, Tolima, un municipio rico en recursos naturales, Wilmer Silva, ingeniero ambiental, víctima del conflicto armado, y Edward Sánchez, ex-integrante de las FARC, trabajan para transformar y limpiar las secuelas que ha dejado la guerra en Colombia. Ver también: Emprendimientos de excombatientes: proyectos que construyen paz Compartir
- Unisabana Medios | Audios
Cuando la vida se olvida Manuela Cordovez Álvarez, Comunicación Social y Periodismo Cuando las unidades de cuidados intensivos de los hospitales empiezan a rebosarse, los últimos en la lista por tener acceso a una cama son los adultos mayores. Ver también: La edad y salud de la población, talón de aquiles Compartir
- Perros callejeros: una problemática que acecha a Bogotá
Perros callejeros: una problemática que acecha a Bogotá Perros callejeros: una problemática que acecha a Bogotá Haz clic para acceder al contenido Ver también: Los invisibles Compartir
- Tira y afloja
Tira y afloja Nicolás Camacho, estudiante de Comunicación Social y Periodismo Fecha: Max Verstappen y Lewis Hamilton protagonizaron el incidente de la jornada en el Gran Premio de Italia. ¿Quién tuvo la culpa realmente? Lea también: Talento y dinero Compartir Foto: A veces, hay cosas que se escapan de nuestra comprensión, casualidades impresionantes y hechos que, con un segundo más o un segundo menos, no hubiesen ocurrido de la manera en que lo hicieron. Por ejemplo, aquel día en que usted llegó temprano a trabajar porque su pareja puso el reloj 10 minutos antes y, gracias a eso, evitó un trancón monumental que otros no tuvieron la suerte de evitar; o la situación tan conocida en que usted decidió no ir a trabajar por cualquier motivo y justo ese día el jefe estuvo de tan buen humor que dejó salir a todos al medio día. Pues esto fue lo que ocurrió en Monza, el 12 de septiembre, cuando se encontraron Hamilton y Verstappen en pista, una lista interminable de casualidades y un encuentro que culminó con el auto del neerlandés sobre el del británico. Literalmente, quedaron uno sobre el otro, el Red Bull quedó sobre el Mercedes. Esta acción dejó como consecuencia el abandono de ambos de la carrera y una sanción de 3 puestos para Verstappen en el GP de Rusia . ¿Fue esta la sanción correcta? La FIA (Federación Internacional del automovilismo) culpó al de Red Bull por el incidente, pero aquí Hamilton tampoco es un santo. Después de revisar casi mil veces la repetición, es llamativo cómo esto no se manejó cual situación de carrera pues ambos pilotos tuvieron la culpa desde sus acciones. Pero para llegar a esto, primero hablemos de un Gran Premio que para nada se esperaba un suceso de esta magnitud. 'El templo de la velocidad', como se le conoce al Autódromo Nazionale di Monza, trajo a la Fórmula 1 su segundo Formato Sprint de la temporada, dejando a los espectadores 3 días de pura competición. En todo el fin de semana, Mercedes se vio dominante y esto se materializó cuando Valtteri Bottas se llevó la clasificación el viernes y la Pole en la carrera Sprint del sábado. No obstante, no pasó lo mismo con Lewis Hamilton, pues el viernes quedó segundo tras su compañero y el sábado acabó quinto después de una mala largada. Por su parte, Verstappen (#33) era rápido, pero no lo suficiente para alcanzar a los Mercedes. Sin embargo, la suerte estuvo de su lado y, tras quedar P3 el viernes, en el sprint se aprovechó de la mala largada de Hamilton para quedar en un segundo lugar que el domingo se convertiría en primero por la sanción de Bottas. Es así como el #33 se aseguró la Pole para el domingo. Ahora la balanza parecía estar a favor de los austriacos, quienes se veían en desventaja contra los alemanes. Pero lo que nunca esperaron es que alguien diferente a Mercedes se interpondría en su camino. Inició la carrera y Ricciardo, quien arrancaba segundo, se puso primero en la salida. Hecho que no pudo revertir el holandés en pista. Mientras tanto el británico Lewis Hamilton encontró problemas en Lando Norris, el otro McLaren que tampoco cedió. Con esta situación, ambos pilotos fueron a los boxes tratando de lograr el adelantamiento por estrategia. En la vuelta 25 Verstappen hizo su parada sin saber que marcaría el inicio del desastre. 11.1 segundos duró la parada de Red Bull, apenas para que Hamilton, después de marcar una parada regular de 4.2 segundos, se encontrara con su rival mientras iba saliendo del pitlane. Un encuentro que dejó a la par a ambos pilotos en las curvas 1 y 2, un sector donde cada centímetro de la pista cuenta. ¿Qué hubiera pasado si Hamilton se hubiera demorado 1 segundo más en parar o Verstappen 2 segundos menos? Probablemente ni se hubieran encontrado de la forma en que lo hicieron. Pero vamos más allá ¿y qué si Ricciardo no le quitaba la primera posición al neerlandés? Pues la verdad es que esto ya no interesa, porque la realidad es que ambos se encontraron, se chocaron y terminó la carrera para ambos. Hamilton sale de boxes y ve que a su lado se encuentra a su peor enemigo, Max Verstappen, el piloto que, por primera vez en mucho tiempo le ha aguantado el pulso y se ubica como favorito para arrebatarle su octavo campeonato del mundo. Es tan igualada la cosa que entre ellos no hay más de 5 puntos de diferencia en la clasificación. Al darse cuenta de quién está a su lado, cuando sale del pitlane lo primero que hace es abrirse para quitarle ligeramente el espacio a su rival. Pero esto no detiene a Verstappen, quien se mantiene al exterior de la trazada. Estoy seguro de que para este momento ambos tuvieron el pensamiento de "o paso yo o no pasa ninguno". En las primeras impresiones de la acción vi a Verstappen como máximo culpable . Tal y como iba tomando la trazada, llegado a la segunda curva no tenía espacio e igual siguió, provocando el resultado que vimos. Él pudo soltar el acelerador y resignarse a perder la posición e incluso pudo haber cortado la curva pues al no tener más a donde ir, no lo hubiesen sancionado; pero no lo hizo. Aunque Verstappen encuentra su culpa en no rendirse donde ya lo había perdido todo, el de Mercedes también empujó al límite esta situación. En el momento en que se colocó al interior de la curva, la trazada que tomó no fue precisamente con la intención de dejar pasar a alguien más. Fuimos testigos de cómo dos de los mejores pilotos del planeta jugaron un tira y afloja en que se rompió la cuerda y no ganó ninguno. Verstappen en sus declaraciones puso a Hamilton como culpable. Dijo el holandés para Sky F1: "No esperaba que siguiera apretando, y apretando, y apretando, porque ni siquiera lo necesitaba (…) Pero siguió empujándome más y más. Y en un momento dado, no había a dónde ir". Por su parte, Hamilton se defendió y le devolvió la pelota a su rival: "Hoy no quería ceder. Él sabía lo que pasaría cuando entrase en la 2. Sabía que iba a pasar por encima de los bordillos. Pero aun así lo hizo. Pero hablaremos con los comisarios y veremos. Realmente no sé qué más decir". Estas declaraciones fueron previas a la sanción de 3 puestos al piloto de Red Bull. Esta acción no es que sea precisamente única, ya se ha visto en la Fórmula 1 e incluso en otras categorías hermanas, a pilotos en esta misma situación con un resultado diferente. Por ejemplo, ese mismo fin de semana en la Fórmula 2, Enzo Fittipaldi compartió en sus redes la repetición de un adelantamiento suyo en esta variante y no terminó en catástrofe. Otro video que se ha hecho viral es la comparativa con Norris en esa acción y las trazadas tomadas por los tres pilotos. En este video se ve cómo Norris toma la curva con el vértice y Hamilton va un poco más afuera a medida que ve cómo Max se le acerca , un movimiento que sería legítimo si no hubiese nadie al lado como lo estaba el piloto de Red Bull. Este es un incidente de carrera. Una situación extremadamente peligrosa, claro, pero que ambos pilotos fabrican: Hamilton al cerrar poco a poco a Verstappen, y el último al no frenar para ceder la curva. Una sanción de 3 puestos para Max no se me hace lógica viendo que ambos tuvieron su parte en el accidente, en lugar de eso, pudo haberse sancionado con puntos en la superlicencia para ambos. Lo que sí es claro es que esta acción nos deja ver que ninguno de los dos está dispuesto a abandonar hasta la mínima posibilidad de superar a su rival, esa es la intensidad con la que se vive en este 2021 el campeonato mundial de la Fórmula 1.
- El periodismo que le gana el pulso a los contenidos de entretenimiento - Al unísono | unisabanamedios
Al unísono El periodismo que le gana el pulso a los contenidos de entretenimiento Hay una crisis de confianza y relevancia frente a la rápida expansión de las industrias del entretenimiento y la difusión de información no verificada en medios digitales. La inteligencia artificial y los newsgames puede ayudar a recuperar la credibilidad y ofrecer versatilidad mientras se buscan nuevos modelos de negocio. Por: Juan Guevara y Gabriel Cavallo "El periodismo está muriendo, si es que no está ya muerto", exclamó Fernando Jáuregui, reconocido periodista y abogado español con más de 50 años en el medio, durante una entrevista para Europa Press en el año 2015. Aunque aún era temprano para opinar sobre la inteligencia artificial, o sobre como TikTok e Instagram crearían las bases para un periodismo ciudadano: contenidos noticiosos realizados por usuarios del común. Jáuregui ya veía la necesidad de “refundar” los paradigmas del periodismo debido a la lenta pero creciente pérdida de confianza e interés de las audiencias ante lo tradicional. Este escepticismo, que se mantiene en el presente, hacia el periodismo también es ocasionado por la rapidez en que los medios digitales difunden noticias, muchas veces sin procesos de verificación o fact-checking. Además, hay que sumar que muchos medios informativos no se han sabido adaptar a los desarrollos tecnológicos, mostrando poca innovación y falta de contenidos que conecten con la nueva audiencia, la que tiene poco tiempo y demasiados estímulos. La crisis consecuente ha hecho que muchas personas cuestionen si el periodismo está perdiendo terreno ante las industrias del entretenimiento. Vale la pena comparar los 10.36 millones de suscriptores que tiene The New York Times, el diario más prestigioso de la actualidad, con las más de 230 millones de suscripciones de la plataforma Netflix, que demuestra que la mayoría de las personas prefiere pagar por ver una película o serie antes que leer un artículo o un reportaje. En este contexto, ¿qué se puede hacer desde el periodismo para contrarrestar las grandes industrias del entretenimiento o sumarse a ellas? Credibilidad El Foro Económico Mundial destaca la desinformación como una de las amenazas globales a corto plazo, indica que la falta de confianza en los medios de comunicación y el fácil acceso a la inteligencia artificial son el escenario perfecto para que terceros con intereses particulares difundan información errónea. Así, uno de los principales objetivos del periodismo es recuperar la confianza del público, y una de las formas para conseguirlo es usando el supuesto enemigo a su favor. “Es importante que los periodistas y los medios tomen el desarrollo tecnológico, pero para potenciar y facilitar el trabajo periodístico, agilizar coberturas y hacer cada vez más y mejor periodismo”, afirmó Carolina Potocar, capacitadora de Google News Initiative para Hispanoamérica, durante su clase magistral Verificar e investigar con inteligencia artificial: herramientas para agilizar tus coberturas, en la edición más reciente del Festival Gabo. Desde Google News Initiative se creó Journalist Studio, una plataforma que reúne recursos para las tareas periodísticas, que van desde la visualización de datos, la transcripción de audios hasta la lectura estratégica de documentos escaneados. Potocar destaca dos herramientas de esta que hacen uso de la inteligencia artificial. La primera es Pinpoint, una herramienta destinada a la ayuda del periodismo de investigación e implementado también en el análisis de breaking news, la búsqueda en archivo, la recolección de notas, la transcripción de audio y vídeo, y la verificación de información. Esto se da por la integración de la IA, que permite a los usuarios hacer preguntas específicas sobre los documentos almacenados en la plataforma y obtener resúmenes y análisis puntuales. Por otro lado, está FactCheck Explorer, que Potocar describe entre risas como “la herramienta para compartirle a ese tío o a esa vecina que no para de mandar información dudosa”. Esta herramienta reúne y hace públicas las verificaciones realizadas por diferentes organizaciones de noticias a escala mundial. Su principal objetivo es ofrecer un repositorio consultable que facilita el proceso de validación de información, lo cual es vital en un entorno mediático donde la rapidez y la precisión son fundamentales. Innovación Salir de lo tradicional es otro de los factores importantes para que el periodismo se mantenga vigente. La competencia con la industria del entretenimiento ha llevado a varios medios y periodistas a buscar narrativas inmersivas para atraer el interés del público. Una de ellas es la gamificación. De acuerdo con el analista y diseñador de juegos instructivos y gamificación Karl Kapp, esta última es la utilización de mecánicas basadas en juegos, estética y pensamiento lúdico para fidelizar a las personas, motivar acciones, promover el aprendizaje y resolver problemas. Es necesario entender que esta no es una idea nueva, dado que desde principios de este siglo el programador británico Nick Pelling desarrolló ideas sobre cómo aplicar mecánicas de juego en productos electrónicos para hacerlos más atractivos y motivadores para los usuarios. En 2001, el diseñador comercial, investigador académico y experiodista de CNN Gonzalo Frasca comenzó a incursionar en el mundo de los newsgames, que en pocas palabras es como la gamificación entra al mundo del periodismo. Frasca realizó títulos como Kabul Kaboom (2001), September 12th (2003) y Madrid (2004). Estos juegos fueron pioneros para que a lo largo de la primera década del siglo varias desarrolladoras produjeran juegos con enfoque informativo y basados en hechos reales. Ejemplos recientes son The Ocean Game (Los Angeles Times), The Amazon Race: ¿Cómo es trabajar para Amazon? (ABC News) y Pick your own brexit (Bloomberg). En Colombia, un ejemplo reciente de esta modalidad es Desencanto , realizado por Cuestión Publica para acompañar su especial de elecciones Los dones del crimen se toman las elecciones 2023, que toma como base el concepto de la película de Disney Encanto, cuya trama se desarrolla en Colombia, para presentar de forma lúdica una investigación periodística sobre candidatos que tienen procesos judiciales pendientes o presuntos vínculos con organizaciones criminales o paramilitares. Financiación La pérdida de interés en los medios periodísticos frente a los contenidos de entretenimiento en redes sociales y plataformas digitales representa, también, una crisis en los modos de financiación. La industria de los medios enfrenta desafíos significativos, incluyendo despidos en destacados medios como Condé Nast (dueños de Vogue y The New Yorker), Vox Media, Business Insider, NBC News, BuzzFeed, entre otros. Las presiones económicas han llevado a cierres y reducciones de personal. El último informe del Digital News Report muestra que el 44% de la gente no confía en los medios y además hay gente que no está consumiendo medios porque no quiere acercarse a las noticias” reseña Catalina Uribe, profesora e investigadora del Centro de Estudios en Periodismo de la Universidad de los Andes. Adicionalmente, las plataformas de redes sociales están menos enfocadas en promover contenido de noticias, afectando el tráfico y los ingresos por publicidad. Según un artículo The New Yorker llamado Is the Media Prepared for an Extinction-Level Event? escrito por Claire Malone, escritora política, los resultados de búsqueda integrados con inteligencia artificial de Google y otros avances tecnológicos están reduciendo aún más el tráfico de referencia a sitios web de medios, afectando su capacidad de monetización a través de la publicidad. Los medios exploran nuevas fuentes de ingresos como las suscripciones, el comercio electrónico y los eventos. Sin embargo, estos modelos requieren audiencias específicas y enfoques claros para lograr el compromiso de la gente. Algunos medios, como The New York Times, se han diversificado en productos de estilo de vida y ofertas digitales para retener suscriptores, un ejemplo de esto es su aplicación de recetas de cocina. Otros están experimentando con diferentes modelos de negocio, pero los casos de éxito son limitados. Las presiones financieras terminan afectando la independencia y la calidad de las noticias. En algunos casos, la publicidad o el patrocinio pueden influir en el contenido, y esto genera dudas sobre la imparcialidad e integridad de los periodistas. Además, el flujo de contenido en redes sociales exige rapidez, para mantener el ritmo muchas veces se sacrifica la calidad y la veracidad. Así se socava la guerra por los clics contra los contenidos de entretenimiento. Artur Lara, director de la oficina regional para América Latina de Reporteros Sin Fronteras, considera que “la producción del contenido periodístico está orientada para responder lo que las audiencias en las redes sociales están buscando". Pero no siempre las audiencias saben lo que deberían pedir. “El periodismo no es entretenimiento, es interés público. Tiene la función social de ejercer un control sobre el poder: o sea, no es necesariamente divertido e intentar hacer lo que sea para poder alcanzar a nuevas audiencias, puede crear conflictos, paradojas y dificultades.”, dijo Lara en entrevista con Unisabana Medios. Es importante recordar que los algoritmos que regulan el tráfico y la promoción de contenido en las redes sociales no son imparciales y responden a intereses particulares, intereses caracterizados por la búsqueda de crecimiento económico, que se logra de manera más efectiva mediante contenidos de entretenimiento. Juan Sebastián Salamanca, quien trabaja en la UNESCO como coordinador de Redes Sociales para la Paz, dijo que, según investigaciones del Integrity Institute, un patrón común en todas las grandes plataformas es que aquellos contenidos que se aproximan a la violación de las normas comunitarias tienden a tener mayor interacción. “Eso que implica muchos casos contenido erótico sexual o desnudez, pero también discursos de odio", dice Salamanca. “Hay algunos proyectos de ley en el mundo que están integrando a una especie de tasa sobre los lucros de las grandes plataformas como una lógica de compensación por todo el daño que están causando en el ecosistema informacional. Por ejemplo, una tasa 1% sobre los lucros, eso genera un fondo a público que sería utilizado para poder financiar con criterios técnicos muy objetivos el periodismo, por ejemplo, regional con enfoque de derechos humanos”, propone Artur Lara. En Colombia existe un antecedente digno de análisis. La Ley 814 de 2003 exige que las salas de cine aporten un porcentaje del total de ventas en la taquilla para el desarrollo del cine nacional. Como las películas más taquilleras son de Hollywood, irónicamente, el cine nacional depende en gran medida del éxito en salas de las películas extranjeras. La competencia entre industrias no es una posibilidad. Pero una tasa sobre las ganancias de las plataformas de entretenimiento permitiría que el periodismo no solo se beneficie del crecimiento de estas, sino que, además, no tenga que competir contra sus escalas de producción, que son mucho mayores. “La alternativa es que haya muchas más voces de periodismo serio, no meramente influencers, sino medios independientes que empiecen a crear nuevos contenidos, no quiere decir contenidos que sean afines a mí, sino variedad y diversidad de contenidos de medios alternativos. Eso permite que inicie una confianza en los medios. También se está viendo iniciativas en los territorios para pensar cómo se hacen talleres para que la gente empiece a identificar la desinformación, para que una vez identifique ya sepa qué medios le gusta para tener confianza y poder acceder a ellos”, opinó Uribe. De manera similar, Martha Ruiz, asesora del Grupo de Comunicaciones de la Dirección de Audiovisuales, Cine y Medios Interactivos del Ministerio de la Cultura, cree que para contrarrestar la agenda impuesta por las redes sociales el periodista debe interactuar de manera análoga con su pública. “(El periodista debe) salir a la calle a hablar con las personas, a identificar los procesos sociales, a ver en que está la sociedad realmente. Si estamos todos en las redes, estamos en su agenda, y no en la de los ciudadanos”, afirmó a Unisabana Medios. Por otro lado, son varios los expertos que ven un camino en los sistemas públicos. “Yo siempre he sido, en la trayectoria nuestra de más de 40 años, una convencida de que, si no se instala en el sector público con aliados del sector público, esto no tiene la incidencia o el impacto que se debe tener en procesos de comunicación y transformación social”, dije Adelaida Trujillo, quien ha coproducido para cadenas públicas europeas y actualmente lidera Romper el Silencio, una plataforma y estrategia de comunicación de eduentretenimiento para la no-repetición del conflicto armado. Martha Ruiz considera que el Estado tiene que hacer un fondo público, como hizo para el cine, para el periodismo. "Fondos que tengan un mayor control de la ciudadanía, a todo esto hay que meterle ciudadanía. Por ejemplo, yo quiero organizar una liga de audiencias de personas que quieran exigirles a los medios mejor información. Hay que organizar a las audiencias también”, explicó Ruiz. Un caso digno de mención es el proyecto Periodistas en el Cine, creado por los periodistas argentinos Manuel Barrientos y Federico Poore. Este proyecto ofrece una base de datos completa sobre la representación del periodismo en el cine, con más de 3.200 títulos catalogados. Al combinar entretenimiento y periodismo, logran atraer a una audiencia diversa y generar un espacio de reflexión sobre la profesión periodística a través de las narrativas audiovisuales- Otro formato que vale la pena mencionar es el periodismo-comic. Con grandes antecedentes en la década de los noventa como Art Spiegelman, ganador del Pulitzer, quien publicó Maus en 1992, donde narra dolorosos hechos sobre el Holocausto, documentados y contrastados con fuentes testimoniales; y Joe Sacco, autor de Palestina, Notas a pie de Gaza, una serie de 9 volúmenes sobre el conflicto en Palestina publicados entre 1992 y 1995, este formato ha ganado relevancia entre reporteros, editores y, claro, lectores. Welcome to the New World, de Jake Halpern y Michael Sloan, publicado en The New York Times, narra la historia de una familia de refugiados sirios que se instala en Estados Unidos. La serie, que se publicó en de enero a septiembre de 2017, ganó el Pulitzer Prize for Editorial Cartooning en 2018. Otro ejemplo es El Cártel del Asfalto, de El Confidencial, que ganó el III Premio Vicente Verdú de Periodismo e Innovación. Este reportaje en formato de cómic interactivo revela cómo grandes constructoras españolas se adjudicaron irregularmente más de 500 millones de euros en contratos de mantenimiento. El trabajo, liderado por Rocío Martínez, combina texto e ilustraciones de manera atractiva, ofreciendo una experiencia inmersiva que capta la atención del público. Estos casos demuestran que el periodismo no solo puede informar de manera efectiva sobre hechos de no ficción, sino también atraer y mantener el interés de los lectores, tanto jóvenes como adultos, al ampliar el potencial del texto con la ilustración, el diseño, la animación, el sonido... Solo así, ampliando las fronteras de lo tradicional para conectarlas con el arte, los medios reconectarán a sus audiencias y recuperarán la relevancia en un entorno mediático cada vez más competitivo. Al unísono Conoce más: Conoce más: Leyes e identidad: La igualdad que recorre la comunidad trans en Latinoamérica Explotación sexual y trata de mujeres: el riesgo de las historias que vale la pena contar
- ¿Cómo vamos en materia de alfabetización?
En este capítulo, revisamos si la industria de los videojuegos está libre de machismo y te contamos acerca del impacto ambiental que genera el consumo desmedido durante las festividades. Además, te informamos cómo será la participación de Colombia en la Expo 2020 Dubái. ¿Cómo vamos en materia de alfabetización? Laura Ubaque, Luisa Moreno, Kelly Medina, Andrés Caamaño, Sebastián Bustos, Karol Peña, Paula Belalcázar, Danelys Vega, Gabriela Velásquez, Deisy Nivia, Nicolás Villamizar, Juliana Novoa, David Suárez, Mara Mulett, Tatiana Marta, Valeria Ramírez, estudiantes de Comunicación Social y Periodismo En este capítulo, revisamos si la industria de los videojuegos está libre de machismo y te contamos acerca del impacto ambiental que genera el consumo desmedido durante las festividades. Además, te informamos cómo será la participación de Colombia en la Expo 2020 Dubái. Ver también: ¿Qué es la endometriosis? Compartir
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