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Se encontraron 1872 resultados sin ingresar un término de búsqueda

  • De vuelta al hogar

    De vuelta al hogar Sofía Dueñas Jiménez, Comunicación Social y Periodismo Para cuidar a sus seres queridos, los miembros del personal de salud deben continuar con los protocolos de bioseguridad y el distanciamiento social en sus casas. Lea también: Una esposa en cuarentena 1/6

  • Edilma Prada

    Huila, Colombia | Editora, investigadora y fotoreportera Edilma Prada Por Laura Angélica Lenis Llano, Alejandra Paulina Hernández Martínez, Maria Camila Poveda Trujillo y Juliana Martínez Cubillos. Huila, Colombia | Editora, investigadora y fotoreportera Lea también: Ginna Morelo Compartir Fotografía por Juliana Martínez en entrevista para Unisabana Medios. Es periodista de investigación y cubre temas de medio ambiente, conflicto armado y población indígena. Es becaria del Pulitzer Center, consultora de Environmental Investigation Agency y capacitadora en periodismo y narrativas digitales. Es directora y editora del medio independiente Agenda Propia, que promueve el periodismo colaborativo intercultural y le apuesta de manera permanente a hacer historias periodísticas sobre la realidad de los pueblos indígenas en Colombia y América latina. Nos contó: Sobre la desaparición de historias... • En América latina hay 800 pueblos indígenas. Son 800 formas distintas de narrar en los territorios y es importante empezar a comprender de manera urgente esa diversidad. Hay pueblos en los que tan solo quedan poblaciones de menos de 100 habitantes y están en alto riesgo de exterminio físico y cultural. Adicional, la emergencia climática y la deforestación están acabando con los bosques, su hábitat natural. • Hemos ido a hacer historias en la Amazonía, por ejemplo, donde los abuelos y abuelas nos decían que allí antes se escuchaba una especie de ave, había un pez o había un animal y que ya no está ese animal porque han entrado mineras, porque han entrado petroleras o porque la crisis climática está cambiando esos sonidos. • El llamado de urgencia a los periodistas es que debemos empezar a cubrir estos temas, pero no solo desde la mirada de periodistas no indígenas, como mi caso, sino también de periodistas indígenas. Yo creo que términos como ecocidio o genocidio se están presentando, se están evidenciando, no solamente en América latina, sino en distintos pueblos del mundo. Sobre la autonomía de los relatos... • Ya dejemos el discurso retórico de que hay voces invisibilizadas que no narran, que no se cuentan. El periodismo tradicional no va a estas comunidades. Es momento de cambiar e ir a ellas y hacerlas más participes en ejercicios de co-creación de historias, de reportajes, de crónicas, de documentales, de series fotográficas. • Creo que es importante cambiar el modelo; primero, para reconocer que los pueblos indígenas son autoridades en sus territorios y, segundo, para permitir que haya más diversidad de voces en las historias. Nosotros desde Agenda Propia estamos promoviendo, justamente, que las historias se cuentan desde esa espiritualidad de los pueblos, desde las realidades que pasan en las comunidades y que sean las propias comunidades las que hablen. Fotografía por Juliana Martínez en entrevista para Unisabana Medios. Sobre otra forma de contar las historias... • Hay que investigar usando distintas técnicas, distintas narrativas de periodismo, investigación tradicional, pero también la narrativa de la vida, la narrativa de la esperanza, la narrativa de la resistencia. Es justamente a lo que los pueblos indígenas nos invitan: a que contemos desde esa narrativa de esperanza lo que está pasando. • Creo que el trabajo periodístico que se hace reposado, que se hace la mano con las comunidades, permite hacer memoria y permite dignificar la realidad de los pueblos indígenas. Permite, además, reconstruir procesos de historias que no van a servir para el momento mediático del día a día, sino que van a ser memoria oral para las comunidades. • En este ejercicio de memoria hay que pensar en formatos narrativos. Nosotros estamos promoviendo cada vez más el corto documental, la fotografía documental, el podcast, los sonidos, porque así se pueden contar esas historias y se puede hacer memoria. Por ejemplo, estamos intentando implementar e incluir en las historias las lenguas indígenas. Es cómo se escuchan esas lenguas porque están en riesgo de desaparición. Sobre un legado para los medios... • Agenda Propia, del que soy confundadora, es un medio que nació desde el desde el departamento del Cauca y empezó a abrir un poco su trabajo en América latina justamente reconociendo ese llamado de urgencia que hacen los pueblos indígenas al periodismo y a los medios de comunicación. • Tenemos un método que se llama Periodismo colaborativo intercultural . Son 8 fases de trabajo colaborativo e iniciamos con un círculo de la palabra y ahí empieza una escucha con líderes, lideresas, sabios, sabias, comunicadores... Ahí nos cuentan el contexto y en ese contexto hay memoria. • Estamos impulsando la voz oficial de las historias que tienen que tienen que ver con pueblos indígenas. Desconocemos como medio de comunicación en nuestra agenda editorial a la fuente oficial: como el alcalde, el gobernador del departamento, el político de turno, el comandante de la Policía... pero sí reconocemos como las voces oficiales en nuestras historias a los gobernadores indígenas, a los guardias indígenas, mujeres, sabios, sabias, abuelas y abuelos. Cuenteros de Iberoamérica

  • Ni sombreros, ni gabardinas, personas normales que hacen investigacion

    La vida detrás de la invisibilidad de un investigador  Bla Bla Brand Unisabana Radio Share

  • Perderse

    Perderse Daniela Bejarano Fonseca A través de los ojos de una adolescente, este es un abordaje de las consecuencias de dar inico a la vida sexual. Ella atraviesa un viaje de introspección, en el cual descubre inseguridades y afronta diferentes emociones. Da clic en las imágenes para la vista completa del fotoensayo. Lea también: Respira y siente Perderse #1.JPG Perderse #2.JPG Perderse #19.JPG Perderse #1.JPG 1/19

  • Una esposa en cuarentena

    Una esposa en cuarentena Maria de los Angeles Delgado Vergara, Comunicación Social y Periodismo En medio del blanco y el negro, que en esta serie fotográfica representan la vida en el encierro, invariable y aburrida; emergen las emociones, las responsabilidades y muestras de afecto. Lea también: "Reflexiones contagiosas" 1/7

  • Cajicá, calles, piedad popular

    Cajicá, calles, piedad popular Alejandra Leal Malagón El reflejo de estas fotos muestran un lado de Cajicá, pero no desde su contexto rural, sino desde su contexto urbano y popular, con el ambiente característico de los oficios religiosos católicos, y su comúnmente llamada “piedad popular”. Da click en las imágenes para la vista completa. Lea también: Verdad, pola y justicia 1/9

  • En la cima y otras historias perrunas

    En la cima y otras historias perrunas María José Leguizamón Cada imagen que ves son los recuerdos de un universo que muchas veres resulta lejano, con protagonistas que también aman, temen, sueñan y extrañan. “En la cima” y otras historias perrunas es una serie de fotográfica de mascotas que ya fueron o que algún día serán parte del relato callejero de la Sabana de Bogotá. Da click en las imágenes para la vista completa. Lea también: Los invisibles Al menos acompañados. Cerrando mis ojos. Recientemente. Al menos acompañados. 1/9

  • La nueva realidad

    La nueva realidad Samuel Arbeláez Forero, Comunicación Social y Periodismo. De forma simbólica, en esta serie fotográfica se representa cómo ha cambiado la rutina de quienes han tenido que permanecer trabajando desde sus casas. Lea también: La magnificación de lo invisible 1/5

  • El baile de los que sobran

    El baile de los que sobran Rafael Papa, estudiante de Comunicación Audiovisual y Multimedios En el marco de las protestas en Colombia, los ciudadanos se han manifestado en contra del proyecto de reforma tributaria, la reforma a la salud, el asesinato a líderes sociales, y han demostrado el descontento de algunos sectores de la sociedad con la forma en la cual el Gobierno ha enfrentado la pandemia. Lea también: Cubrimiento especial del Paro Nacional en Unisabana Medios. S.O.S, nos están matando Movilización del 05 de mayo en el marco del Paro Nacional del mes de mayo del 2021. El mensaje descriptivo del cartel hace referencia a las personas que han sido asesinadas por la fuerza pública en medio de las movilizaciones del Paro Nacional. Foto tomada el 05 mayo 2021, en el Antiguo Monumento a los Héroes de la ciudad de Bogotá D.C, Colombia. Foto por: Rafael Papa Quimbayo Foto tomada con dispositivo móvil Samsung a31. ¿De qué, de qué, de qué me hablas, viejo? De los falsos positivos y la paz que destruyeron Movilización del 08 de mayo en el marco del Paro Nacional del mes de mayo del 2021. El mensaje descriptivo del cartel hace referencia a las personas que han sido asesinadas por la fuerza pública en medio de las movilizaciones del Paro Nacional. Foto tomada el 08 mayo 2021 en la Carrera 7ma de la ciudad de Bogotá D.C, Colombia. Foto por: Rafael Papa Quimbayo con dispositivo móvil Samsung a31. El futuro del país les corresponde a todos los colombianos Concentración masiva de ciudadanos el 12 de mayo en el marco del Paro Nacional del mes de mayo del 2021. Los manifestantes, sin importar las edades, se reunieron en la plaza de Bolívar, cerca de la Casa de Nariño, en el que con gritos, arengas, representaciones artísticas y carteleras le reclaman al gobierno actual mejores condiciones de vida. Foto tomada en la Plaza de Bolívar de la ciudad de Bogotá D.C., Colombia, por Rafael Papa Quimbayo, con dispositivo móvil Samsung A31. S.O.S, nos están matando Movilización del 05 de mayo en el marco del Paro Nacional del mes de mayo del 2021. El mensaje descriptivo del cartel hace referencia a las personas que han sido asesinadas por la fuerza pública en medio de las movilizaciones del Paro Nacional. Foto tomada el 05 mayo 2021, en el Antiguo Monumento a los Héroes de la ciudad de Bogotá D.C, Colombia. Foto por: Rafael Papa Quimbayo Foto tomada con dispositivo móvil Samsung a31. 1/9

  • Unisabana Medios | El drama de migrantes venezolanos en cuarentena obligatoria

    Ahora, ante la pandemia que amenaza al bienestar de la sociedad, los migrantes venezolanos vuelven a figurar como protagonistas de lo que puede ser una nueva tragedia. Migrantes venezolanos: hambre e informalidad durante la cuarentena obligatoria Claudia Valentina Zabaleta López y Juan Nicolás Barahona Espinosa, Comunicación Social y Periodismo A pesar de que el 16 de marzo se declaró el Estado de Emergencia, aún no hay directrices claras desde el gobierno para ayudar a esa población. El panorama en Cundinamarca es el mismo. Compartir Foto: Flickr - Bernardo Restrepo Después del periodo electoral, entre las disputas de los candidatos y los revuelos mediáticos, esa población se fue volviendo invisible, convirtiendo su situación en algo normal y natural: el verlos mendigar por las calles, caminando sin rumbo fijo, pidiendo comida, viviendo en parques o junto a las autopistas; se hizo parte del paisaje… Según cifras del DANE, el 90% de ellos trabaja en la informalidad, la mayoría ganando menos del salario mínimo legal vigente, sin la posibilidad de cotizar en los fondos de pensiones y luchando, a duras penas, por sobrevivir. Ahora, ante la pandemia que amenaza al bienestar de la sociedad, los migrantes venezolanos vuelven a figurar como protagonistas de lo que puede ser una nueva tragedia, a pesar de que el miedo, la impotencia y la incertidumbre nos ataquen a todos. Las probabilidades de hambruna, indigencia y muerte crecen a la par de la propagación del COVID-19. La duda en estas personas crece, pues no saben cómo vivirán durante la cuarentena, dado que ya no hay trabajo que les permita recaudar el dinero para el arriendo y tampoco para la comida de sus familias. “Muchos migrantes están solicitando apoyo o la mejor forma para volver a Venezuela, pues dicen que si van a morir de hambre prefieren hacerlo en su tierra”, explica Martha Varón, presidenta de la Fundación Venezolanos por Decisión. Casos como los de Pereira, Medellín o Bogotá evidencian escenarios críticos, donde algunos venezolanos han desencadenado protestas al no recibir soluciones claras por parte de las autoridades para resolver su situación . Información falsa sobre supuestas entregas de alimentos en las alcaldías ha aumentado el estado de impotencia de los migrantes. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en Colombia, para diciembre de 2019, se habían concedido permisos de residencia y de estancia regular a 754.085 venezolanos, del millón 771.237 censados por esa organización en el país. Esto significa que solo el 42,5% cuenta con los documentos legales que les permitan acceder a un trabajo estable, servicios de la salud y protección social. Cundinamarca es el sexto departamento con más migrantes venezolanos: 92.556. Y en su vecina, Bogotá, habitan 352.431. Soacha (26.140), Chía (9.074), Facatativá (6.075), Zipaquirá (5.434) y Mosquera (4.595) concentran el 55,4% de la población total de venezolanos en el departamento , según el último informe de Migración Colombia, publicado en diciembre de 2019. Ante los reclamos de atención por parte de esta población, Unisabana Medios consultó a las autoridades locales de esos 5 municipios, indagando sobre las acciones que realizarán para garantizarles salud, alimentación y vivienda durante la cuarentena. Sin embargo, para el momento de publicación de esta nota, solo recibió respuesta de Soacha. Entrega de alimentos y servicios de salud Soacha se compone de 6 comunas, llegando a más de 1.200.000 habitantes. Cerca de 300 mil familias hacen parte de los estratos 0, 1 y 2, estando en condiciones de vulnerabilidad. Para garantizar su alimentación se ha consolidado una base de datos que permita a la Alcaldía hacer las entregas específicas de mercados, sin distinción de origen. Es decir, ante esta coyuntura, las ayudas serán entregadas a los habitantes (ya sean colombianos, venezolanos o de otra nacionalidad) que estén en condiciones de vulnerabilidad, según afirmó Dani Caicedo, secretario de Gobierno de Soacha. Para el actual periodo de cuarentena requieren cerca de 150.000 mercados. “Hablé con el viceministro del Interior, Daniel Palacios, solicitando apoyo del Gobierno nacional. Nos han dicho que ese número de mercados es muy grande, pero que entienden nuestras necesidades. Así se ha llegado al acuerdo de hacer un fondo entre la alcaldía, el gobierno nacional y el departamental para asegurar esta ayuda alimentaria. La Gobernación de Cundinamarca ya nos dio 30.000 mercados y esperamos que desde la alcaldía alcancemos los 50.000, para que el resto los garantice el gobierno nacional”, explicó Caicedo. El secretario de Gobierno afirma que si la Alcaldía de Soacha ve necesario decretar un segundo periodo de cuarentena, el número de mercados tendrá que ascender a los 300.000. Respecto a la salud, los migrantes que ya están cobijados al SISBEN tienen las garantías para acceder a ese servicio. “A los que no estén afiliados y que posean casos prioritarios se les está atendiendo sin requisito alguno, siempre y cuando estén afectados por alguna emergencia”, dice Caicedo. Otros caminos Desde el 2014, organizaciones como ACNUR y la Organización Mundial para la Migraciones han adaptado un sistema que busca brindarle ayuda a los venezolanos durante esta situación de emergencia. “Queremos asegurar que los venezolanos estén incluidos en la respuesta del gobierno. El coronavirus no tiene nacionalidad, hay que abordar el tema desde quién es la persona afectada y no, su origen”, explica Jozef Merk, representante de ACNUR en Colombia. En estos momentos se están realizando diálogos con el gobierno y otras organizaciones para garantizar un alivio a los venezolanos durante la pandemia. Sin embargo, aún no se han comunicado sobre algún proyecto en específico. “Desde ACNUR manejamos albergues para ellos, como también espacios amigables para los niños. Además, contamos con zonas de apoyo para personas vulnerables y, aunque con el COVID-19 no podemos trabajar tan fácilmente, estamos habilitando muchas líneas de atención para poder darles orientación”, resalta Merk. Última esperanza Fundaciones como Manitos amarillas o Venezolanos por Decisión ayudan a mitigar los problemas diarios de los migrantes. Ahora que no hay unas políticas claras para protegerlos, se han transformado en su principal apoyo. Aunque no tienen grandes recursos, están recolectando ropa y alimentos para distribuirlos. Así mismo, brindan asesoría jurídica para proteger los puestos laborales y los derechos de los migrantes. Esperan que, aprovechando su experiencia, ellas y otras fundaciones sean contactadas por las autoridades locales y regionales, para así construir un plan integral para que los venezolanos se salven de la pandemia de COVID-19. “Necesitamos que todos seamos solidarios en estos momentos de crisis. Es una responsabilidad protegernos los unos a los otros. Las autoridades deben cumplir con lo que desde Colombia se le dice al mundo: que los migrantes pueden contar con ella”, concluye Varón, presidenta de la Fundación Venezolanos por decisión. L a crisis que viven algunos de los migrantes venezolanos en el país había quedado en el olvido en los últimos meses.

Escucha aquí los podcast de Conexión Sabana 360 

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