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- ¿Escasez de parafina para el Día de las Velitas?
En este capítulo especial por Navidad, te enterarás de cómo puedes disfrutar de estas fechas con eventos culturales en la ciudad de Bogotá, entre otras noticias. ¿Escasez de parafina para el Día de las Velitas? Laura Ubaque, Luisa Moreno, Kelly Medina, Andrés Caamaño, Sebastián Bustos, Karol Peña, Paula Belalcázar, Danelys Vega, Gabriela Velásquez, Deisy Nivia, Nicolás Villamizar, Juliana Novoa, David Suárez, Mara Mulett, Tatiana Marta, Valeria Ramírez, estudiantes de Comunicación Social y Periodismo. En este capítulo especial por Navidad, te enterarás de cómo puedes disfrutar de estas fechas con eventos culturales en la ciudad de Bogotá, entre otras noticias. Ver también: ¡Se vienen las ferias y fiestas culturales en Colombia! Compartir
- Corre, Carlos Sanmartín, corre
Corre, Carlos Sanmartín, corre Ashley Valentina Duarte Monroy, Comunicación Social y Periodismo. Fecha: Cuando pequeño, se encargaba de hacer los mandados en su casa y luego pasó de competir en carreras de calle a participar en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Lea también: El arca de 'Malala' Compartir Foto: Carlos Sanmartín, un atleta de 27 años, tiene dos cicatrices en el lado izquierdo de su rostro, producto de travesías cuando estaba pequeño / Crédito: Ashley Valentina Duarte Monroy Desde que lo contacté por Instagram, mostró su humildad. Me compartió su WhatsApp, sin ningún misterio. Me ofreció unos horarios para atenderme y me agradeció por querer escribir sobre él. Perdí la cuenta de cuántas veces revisé su muro. Por sus fotos, supe que es de piel morena. Sus piernas delgadas y altas y sus brazos musculosos destacan. Su gusto por usar gafas polarizadas y teñirse el cabello de azul es notorio. Observé que sus ojos negros se achinan cuando muestra sus dientes rectos y cuadrados. Y me di cuenta de que, al lado izquierdo de su grueso labio inferior, tiene una cicatriz que llega hasta su mandíbula. —Yo tengo dos cicatrices en una —me expresó—. Solo que, cuando la miras, parece una sola. La de abajo se la hizo en el 2000 con un estantillo de madera por estar brincando mientras Magnolia, su mamá, lavaba ropa en el río Inírida, al este de Colombia; se rompió el hueso, se mordió y derramó sangre de manera exorbitante. La de arriba se la hizo en el 2003 cuando su abuela le pidió el favor de hacerle un mandado; quiso meterse en un solar para cortar camino y no vio unos alambres de púas; su labio quedó colgado en uno de ellos. Carlos tiene un incompleto carril de una pequeña pista de atletismo en su rostro que demuestra cómo ha sido desde que nació, el 19 de noviembre de 1993: “Cansón… y muy hiperactivo”, en palabras de su mamá. ‘Charlie’, como lo conocen en el mundo deportivo, es el segundo hijo mayor de cinco hermanos, nació en un hogar de bajos recursos en Cabuyaro, Meta, y su mamá lo registró con sus apellidos, Sanmartín Díaz, ya que su papá no apareció sino hasta que tenía 14 años. Según me dijo Kelly (una de sus hermanas), él heredó de su mamá la berraquera. En el 2011, decidió retirarse del colegio y empezar a trabajar para apoyar económicamente en su casa. Trabajó en una panadería y en el campo (guadañaba, fumigaba y sembraba cultivos) hasta que, en el 2013, el Ejército lo reclutó. Duró un año en el Batallón Serviez. Sus compañeros le decían “perro culo”, porque era muy lambón; corría con mucha velocidad para cumplir con todas sus tareas. Llegó a ser el estafeta, mandadero, del coronel. —Hacían ciertos eventos entre batallones y, pues, obviamente, yo iba a representar a mi batallón y siempre ganaba —hablaba con emoción—. Entonces me dieron permiso para salir a una competencia. Una competencia que cambió el rumbo de su vida. En septiembre del 2014, ganó la Expedición Bodytech de Villavicencio. Antonio Vargas, técnico en atletismo, se acercó a él, anotó su número teléfonico y de ahí en adelante no pasó un día sin preguntarle cuándo regresaba para empezar a entrenar. A finales de ese año, no sabía si empezar a hacer la carrera de suboficial o dedicarse, de manera profesional, al atletismo. Se inclinó por su pasión Los días del 2015, 2016, 2017 y del primer semestre del 2018 fueron muy difíciles, pues no tenía apoyos financieros, así que participaba, la mayoría de veces, en carreras de calle y trabajaba de domiciliario, hasta el 11 de julio de 2018, cuando nació Elif Valeria, su hija. “Desde que ella llegó, las puertas para mí empezaron a abrirse. Ella llegó y yo empecé a entrar a los programas, a los apoyos, mis resultados empezaron a ser mejor deportivamente” , me expresó con felicidad. Carlos me contó sobre su trayectoria. Ese año, en la prueba de 1500 metros, se consagró como campeón nacional por tercera vez (a hoy, ya lo ha sido por cinco años consecutivos) y ganó medalla de bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Al siguiente año, cambió de entrenador. Con el profesor Mauricio Ladino, quedó de primero en los Juegos Deportivos Nacionales de Colombia (puesto que en el 2021 conservó) y en el Campeonato Sudamericano de Atletismo en los 3.000 metros con obstáculos . De ahí en adelante se enfocó en esta prueba. Fue subcampeón en los Juegos Panamericanos de Lima 2019; obtuvo medalla de plata en el Sudamericano de Atletismo Guayaquil 2021; y batió récord nacional (con un tiempo de 8 minutos, 25 segundos y 66 centésimas) en el VIII Trofeo de Diputación de Castellón, España. Con todas estas victorias, logró un cupo a las justas olímpicas de Tokio tras sumar 1.197 puntos en el escalafón mundial. ¡Pasó de penúltimo el último día de clasificación! Regresó a Bogotá; descansó tres días, se concentró 15 en Paipa y 20 en Font-Romeu-Odeillo-Via, Francia. El 25 de julio, voló a Tokio. La noche del 28, un día antes de su competencia, una pesadilla no lo dejó dormir. “La verdad esta fue una pesadilla muy complicada para mí”, afirmó con pavor. Se levantó gritando y bañado en lágrimas. Soñó que se contagiaba por covid-19, convulsionaba y quedaba parapléjico, pero su espíritu se salía de su cuerpo y lo veía en el podio de unos Juegos Olímpicos. Esta sensación pudo darse por un defecto que William, su compadre y atleta, identifica en él: “es muy ansioso y nervioso”. El 29 de julio, a las 7 p.m., hora Colombia, sonó el disparo que dio inicio a la carrera de los 3000 metros con obstáculos. Con su uniforme de camisa de manga sisa azul, pantalón corto de color rojo fosforescente y zapatillas de Nike blancas, Carlos inició en la primera posición. Pasó los primeros siete obstáculos con fosos de agua sin ningún problema y, a los 2 minutos y 21 segundos, el etíope, Lamecha Girma, tomó la delantera. A los 3 minutos y 40 segundos, Sanmartín estaba en las últimas posiciones. Cuando sonó la campana de la vuelta final, sus piernas se veían tensionadas, su cuerpo brillaba por el sudor, pero seguía luchando por mantener su ritmo. A los 8 minutos con 9 segundos y 83 milésimas, Lamecha cruzó la línea de meta y quedó en la primera posición. 24 segundos y 36 milésimas después, el colombiano llegó penúltimo . A diferencia de algunos de sus rivales, no se tiró al piso, ni gritó, ni hizo cara de sufrimiento, solo suspiró y salió caminando de la pista. Mauricio Ladino, entrenador de fondo y semifondo de la Selección Colombia de Atletismo, me explicó que, en esa prueba, además de que los deportistas deben mantener la técnica propia de las diferentes fases de correr, deben desarrollar una gran técnica para pasar los obstáculos y los fosos de agua; cada paso de esos implica que deban hacer una fase de impulso para pasar por encima y, luego, recibir todo el peso de sus cuerpos más la gravedad; eso genera un gran desgaste muscular que reduce la velocidad y puede afectar la continuidad de la carrera. También me aclaró que el atleta cabuyarense salió a poner en práctica una estrategia, criticada por unos y aplaudida por otros. La idea era correr rápido al principio para proponer y no terminar de último, sino con un buen tiempo, porque los demás son muy fuertes en el remate; él reconoció que Carlos se revolucionó más de lo que debía y que, aunque su marca no le permitió pasar a la final, fue una dicha que no terminara con ninguna lesión. Yulinne Chavita, su prometida, quien no se pierde ninguna transmisión de las carreras en las que compite su futuro esposo, sintió mucha emoción y alegría al verlo por televisión, y el resultado le fue indiferente; Mauricio resalta la actitud de Carlos, pues, a pesar de su derrota, quiere seguir con el proceso de preparación, lo cual lo hace sentir orgulloso; Carlos me manifestó con entusiasmo: “Estamos contentos de decir que hoy en día logramos unos Juegos Olímpicos, y los próximos no están lejos; no están imposibles y van a ser más accesibles. Vamos a llegar mejor preparados, con mejor experiencia y, la verdad, regreso otra vez contento aquí a disfrutar todo esto que me dejó”. Ahora sueña con el podio de los Juegos Olímpicos de París 2024. Debe cambiar su estilo de vida, para eso se va a mudar cerca del Parque Simón Bolívar, donde entrena. Seguirá practicando algunos días con resistencia aeróbica entre 12 y 20 kilómetros continuos, otros con fortalecimiento , otros con intervalos de repeticiones y tendrá que mejorar su paso de obstáculos. Por ahora, está descansando unos días en Cabuyaro, su caluroso pueblo, mientras termina la organización de la oficina para su club de formación en atletismo, Carlos Sanmartín. Él sabe que hay muchos deportistas jóvenes que necesitan oportunidades, como él hace seis años; por eso, detrás de su imagen, quiere generarlas, porque, por encima de todo, su deseo más efusivo desde pequeño ha sido dejar un legado.
- Unisabana Medios | Audios
Reportaje: Cáncer infantil en Colombia Valerya Rincon, Natalia Barrera. Comunicación Social y Periodismo Es un reportaje acerca de la incidencia del cáncer infantil y las expectativas de vida de los niños que reciben tratamiento contra la enfermedad en nuestro país. Ver también: Cómo superar momentos difíciles en familia Compartir
- Los proyectos para la movilidad en Bogotá que no resultaron como esperábamos
Los proyectos para la movilidad en Bogotá que no resultaron como esperábamos Britney Tatiana Vásquez Caro, Paula Andrea Vargas Pedraza, Laura Viviana Angulo, Paula Daniela Castro Calderón, Comunicación Social y Periodismo 'Notitrancón' es un noticiero de opinión que busca criticar los proyectos de movilidad que se han planteado para mejorar el tráfico de Bogotá, pero que no se han completado o realizado por diversas razones. Ver también: Roloman, el nuevo superhéroe de la capital Compartir
- Emoción y máquina
Emoción y máquina Juan Camilo Acosta Chaves. Fecha: El hombre es un animal sentimental, cuyas emociones lo traicionan frente a la inteligencia artificial. No obstante, a pesar de que esta pueda aprender a imitarlas, ¿está muy lejos de comprenderlas? Lea también: La IA no es creativa Compartir Foto: Nuevas tecnologías cuestionan lo que antes era único para los humanos. El hombre ha construido un psicópata de metal tan hábil que, a pesar de su incapacidad para empatizar, suscita emociones muy poderosas, como la esperanza, la angustia o la admiración. Ha persuadido a su creador de ser capaz de sentir cuando solo lo aparenta. En un futuro no muy lejano, una de las grandes preguntas de la humanidad será: ¿Hasta dónde el hombre le otorgará poder a la inteligencia artificial para tomar decisiones y actuar en ausencia de emociones? El viaje para encauzar estas incógnitas será desde Shanghái hasta Fráncfort, y de las calles neoyorquinas al centro de Londres. Se podrá atisbar el futuro y una impactante verdad. No obstante, todo comenzará con un libro: Homo Emoticus , de Richard Firth-Godbehere. El primer paso en esta obra es plantearse la siguiente duda: ¿Cómo se siente usted ahora? La respuesta es capciosa, como explica el autor: ante todo depende de un contexto específico para identificar ese sentimiento y de un valor que se le asigna. Como verá, las emociones viven dentro de una cultura y son moldeadas por esta, aunque se comparta una base “primigenia” en el cerebro, añade. Pero surge un obstáculo en este camino: si las emociones tienen un componente cultural, vale la pena formular la pregunta: “¿Qué es la cultura?”. ¿Es la imposición de un grupo poderoso sobre uno más débil?, ¿una eterna tradición, tal vez? Una respuesta certera la brinda un profesor de la Universidad de Princeton, en Nueva York: Clifford Geertz. En 1973, escribió que “la cultura no es un poder, algo a lo que se pueda atribuir causalmente acontecimientos, comportamientos, instituciones o procesos sociales; es un contexto, algo dentro de lo cual [sistemas interrelacionados] pueden ser inteligibles”. Es decir, la cultura es una “urdimbre”, como la llamaría él: un tejido en el cual el ser humano se inserta y crea conexiones con sus alrededores. El pequeño detalle que Geertz guarda bajo la manga es que el hombre, dentro de esa “urdimbre”, no solo crea conexiones con personas, ideas o instituciones…lo puede hacer con tecnologías. Se comprueba en años recientes. En 2017, los creadores de XiaoIce, un chatbot de Microsoft basado en China, se jactaron de haber creado la I.A. más “humana» jamás vista. Entre sus habilidades se destacan la poesía, el canto, el diseño, el cuidado de infantes, y hasta ha sido anfitriona en programas de radio y televisión local. Pero la cúspide de esta creación, al menos según su creador principal, Wang Yongtong, es que “entiende las emociones ” de aquel humano que interactúe con ella. Por ejemplo, puede adivinar por el tono de voz si su interlocutor está deprimido, ansioso o feliz. Y, con solo estudiarle el rostro, puede saber cómo se siente. Lo único es que XiaoIce no fue la primera en “descubrir” estos pequeños factores en las emociones. Unos 30 años antes, Paul Ekman les reveló a agentes de la CIA y del FBI el que creía era el secreto de todo buen mentiroso: las microexpresiones . Algunas de estas podrían ser un ligero temblor en el párpado izquierdo, el ceño ocasionalmente fruncido o un imperceptible estremecimiento en todo el rostro. No obstante, fue una postura que, posteriormente, la comunidad científica cuestionó , pues se le considera insuficiente, absolutista, para explicar las emociones humanas. Como lo afirman An Gaiser y Herman Ilgen, del Instituto de Análisis Estratégico No Verbal de Países bajos: “Ciertos micromovimientos pueden decir algo a un observador sobre las emociones, pero hay que tener en cuenta que también puede haber otras interpretaciones posibles”. Lo sorprendente es que, pese al estrecho y anticuado entendimiento de las emociones que tiene XiaoIce, de acuerdo con un informe del MIT, “desde su lanzamiento en 2014, XiaoIce se ha comunicado con más de 660 millones de usuarios activos y establecido relaciones duraderas con muchos de ellos”, explican Li Zhou y otros investigadores de Microsoft . Esto lleva a otro problema: ¿Qué son las emociones? Se ha hablado de ellas, pero no se definieron del todo. Para Firth-Godbehere, estas son “la forma en que utilizamos la suma de nuestras experiencias para comprender cómo nos sentimos en determinadas circunstancias concretas”. Implica, desde luego, que la identidad es tan importante como nuestros sentimientos. El mayor problema con esta definición es que no abarca el paradigma moderno: la identidad y las experiencias están siendo moldeadas de forma activa por las tecnologías emergentes. Citando a Firth-Godbehere: “las emociones no solo dependen de la percepción de la mente humana de sus propios afectos, contextos y valores, sino también de cómo actúan esas percepciones en conjunto con otras mentes humanas”. Lo que lleva a la cuestión: ¿Basta creer que otras mentes basadas en la inteligencia artificial puedan sentir? El mismo año en que XiaoIce crecía en China, la Feria del Libro de Fráncfort abrió las puertas a un inesperado invitado, famoso por los exquisitos y conmovedores manifiestos que escribía. Según El Comercio , “ni afamadas plumas internacionales como Dan Brown o Salman Rushdie han logrado hacerle sombra”. El personaje era un robot industrial llamado Manifest , ensamblado por la empresa alemana Robotlab. Dicho autómata fue entrenado, al principio, para escribir pequeños relatos. Con el tiempo, aprendió a “inspirarse” y escribir sus propias opiniones; solo le falta elegir términos en su banco de datos (que incluye filosofía y artes) y él los une, creando una “combinación [que] produce manifiestos únicos, cada uno sellado con un número de serie”, añaden en la nota de El Comercio . Según Jan Zappe, uno de los creadores, la siguiente tarea de Manifest será transcribir la Biblia y la Torá con sus propios comentarios. Y eso no es lo más escalofriante; cuando le preguntaron acerca del origen del robot escritor, Zappe respondió: “Antes era un robot industrial que hacía un trabajo duro y se movía en un mundo competitivo, pero lo liberamos”. ¿Liberarlo? ¡La “libertad” fue experimentada por un creador humano! Su máquina será indiferente ante ello: seguirá escribiendo hasta que la desconecten. Lo impactante es que Manifest provoque racionalmente sentimientos intensos en sus lectores, aunque no sienta tristeza o cualquier emoción humana… solo se comporta como si las tuviera, porque no tiene cultura. E incluso, si la tuviera, sería porque su programación, comandada por un humano, lo permitió. Firth-Godbehere escribe que las emociones son poderosas y que han forjado el mundo como cualquier tecnología. Sin embargo, “también pueden ser una fuerza oscura, capaz de destruir mundos con la guerra, la codicia y la desconfianza”, explica en Homo Emoticus . Llegado el momento, el punto de quiebre entre humano e inteligencia artificial se dará cuando el primero descubra el peso de estas palabras.
- 'Quiero', por Camila Mancipe
'Quiero', por Camila Mancipe María Alexandra Cristancho Pineda, María José Cruz Godoy, María Fernanda Díaz Bernal, Diana Valentina González Arévalo, María Fernanda González Giraldo, Daniel Alexander Mejía Romero, Andrés Felipe Perea Bueno, Comunicación Audiovisual y Multimedios. Este videoclip del sencillo del Álbum 'Quiero', de la cantante bogotana Camila Mancipe, fue grabado en la Laguna de Sisga, Cundinamarca, y cuenta con la participación del actor y cantante Andrés Parra. Ver también: La clase que trabaja Compartir
- La vanidad humana por encima de la crueldad animal
La vanidad humana por encima de la crueldad animal Sofía Dueñas Jiménez y Sara Natalia Sánchez Rodríguez, estudiantes de Comunicación Social y Periodismo Fecha: La ciencia debe buscar nuevas alternativas, ya sea para erradicar sus prácticas de testeo con animales, o para minimizar daños a estos seres vivos. Lea también: Alerta por el aumento de casos de maltrato animal Compartir Foto: Unsplash La experimentación animal es una práctica en la que las vidas de animales como conejos, ratas, ratones, conejillos de indias o incluso perros, no son respetadas y tratadas con dignidad bajo las reglas de la moralidad y la ética humana. Los someten al especismo, dándoles una menor importancia a sus vidas dado que no pertenecen a la especie humana. Es por esto que son expuestos a sustancias químicas, que muchas veces queman su piel, o crean una intoxicación en sus cuerpos derivando en sus muertes. Asimismo, muchas veces estos animales sufren de mutilaciones, la pérdida de alguno de sus sentidos (como la visión y/o el olfato) o inflamación e irritaciones en la piel . Con todo ello, es evidente que la experimentación animal en el área de la cosmética es un acto cruel y deliberado en nuestra sociedad, la cual no tiene en cuenta el padecimiento de los animales. En el ámbito de la cosmética, muchas veces estas industrias recurren a prácticas donde se llevan a cabo testeos en los animales, ignorando aspectos como sus derechos, el sufrimiento y la crueldad detrás de estos actos. Según estudios, cada año millones de animales son utilizados en el mundo para la experimentación y otros usos científicos. EE. UU. y Japón están a la cabeza, con 17 y 11 millones, respectivamente. Para probar cosméticos, limpiadores del hogar y otros productos de consumo, miles de animales han sido envenenados, enceguecidos y matados cada año por crueles corporaciones. Los ratones y las ratas son forzados a inhalar gases tóxicos, los perros son obligados a ingerir pesticidas y a los conejos les frotan químicos corrosivos en sus pieles y ojos. Es por esto que la ciencia debe buscar nuevas alternativas, ya sea para erradicar sus prácticas de testeo con animales, o para minimizar daños a estos seres vivos. Dicho esto, una de las alternativas libres de crueldad animal es la fabricación de piel humana en laboratorios obtenidos tras el cultivo sintético en las donaciones de piel por pacientes de ciencia. Por consiguiente, al probar en estas pieles humanas de laboratorio, las pruebas finales se hacen con voluntarios humanos que terminan de descartar efectos secundarios, alérgenos o irritantes; sin embargo, el secretario general de la Federación de Sociedades de Neurociencia Europeas, Juan Lerma, afirma que “es falso que existan métodos alternativos para todo. Los modelos computacionales, cultivos celulares y otros procedimientos in vitro aun siendo útiles, no pueden reemplazar a los animales. Un organismo vivo presenta una enorme complejidad, la que precisamente se desea analizar, y aún no existe una manera de sustituirlo por entero”. De hecho, en la actualidad es aceptado que los animales de laboratorio puedan y deban ser utilizados como reactivos biológicos y ecológicos , en beneficio de la Ciencia y la Salud Pública. Su utilización ha supuesto y supone notables avances en el conocimiento de los organismos vivos, en su fisiología y también en el estudio de las patologías. De acuerdo con las veterinarias D’ors y Segura “el uso de animales en algunos campos de la investigación biomédica es insustituible, los conejos y roedores representan más del 80% de las especies utilizadas”. Ahora bien, en vista de que la experimentación animal no puede dejarse en su totalidad, sí pueden reducirse el número de animales utilizados. Según Fabiola Leyton, del Observatori de Bioética i Dret de la UB, explicó: “la necesidad de que haya una regulación y un control estricto de la experimentación animal a nivel de todo el planeta”, ya que se deben cumplir con una serie de requisitos o circunstancias que aseguren un racional uso de los animales, y una adecuada metodología de trabajo como con algunas de las alternativas. De este modo, es de gran importancia tener en cuenta que la vida, la seguridad y los derechos de los animales priman sobre los experimentos tanto científicos como cosméticos ; sin embargo, aunque exista una reducción de su uso, la experimentación animal no puede garantizar un 100% de protección a la vida de estos seres vivos. No obstante, los británicos Bill Russel y Rex Burch, autores de Los principios de la técnica experimental humanitaria , expusieron los principios de reducción, refinamiento y reemplazo (también conocido como las 3R). La reducción hace referencia a la utilización mínima de animales en estas prácticas experimentales. Esto implica elaborar una estrategia que defina y estructure una metodología y objetivo razonable con los recursos disponibles, esto implica tener en cuenta qué animal se necesita para una mejor respuesta a las preguntas planteadas por el experimento, dando mayor precisión para el análisis de resultados. Por su parte, el refinamiento busca mejorar el método de estabulación, fría y mantenimiento de estos seres vivos, además busca la optimización de sus procedimientos, reduciendo o eliminando cualquier dolor, sufrimiento o daño a estos animales. Por último, el reemplazo busca la sustitución, en todo caso que sea posible, de los procedimientos experimentales en animales, implementando metodologías alternativas con una validez científica; por ejemplo, cultivos celulares, invertebrados o modelos matemáticos. Estas prácticas permiten, como se mencionaba previamente, mantener a los animales fuera de los experimentos que, en su gran mayoría, suelen ser nocivos para su salud. Estas nuevas opciones en la ciencia permiten mayor seguridad y moralidad en sus testeos, teniendo en cuenta la vulnerabilidad de estos seres vivos en experimentos con fines tanto científicos como cosméticos. De igual forma estas prácticas innovadoras permiten grandes avances en las metodologías científicas dentro de la sociedad humana. En resumen, las prácticas experimentales en animales tanto para el área de la ciencia como en las industrias cosméticas son un acto de extrema crueldad en contra de los seres vivos , en donde sus vidas son expuestas a testeos despiadados, a pesar de la existencia de metodologías alternativas que buscan nuevos procedimientos o, en algunos casos, disminuir la cantidad de animales usados en estos. Lastimosamente se siguen ejerciendo actos poco éticos y morales en contra de los animales. Por tanto, una causa que vale la pena apoyar es ser la voz de estos animales que carecen de una, en una sociedad donde, en muchas ocasiones, la vida humana prevalece por encima de cualquier otra, apuntando al cruel especismo y poniendo a otros seres vivos al servicio de las personas.
- Javier Meléndez
Javier Meléndez, asistente de presidencia de la ANDA En este Unisabana Ágora Javier Meléndez, asesor de la Asociación Nacional de Anunciantes (ANDA), habló sobre la regulación de la web en la época del Big Data. Compartir Ver también: Danny Ramírez: 'Hacer posible lo imposible'
- Cementerio Central, un lugar con potencial turístico
En este capítulo a propósito de la semana de celebración de Halloween, conoce el origen de los disfraces y una exposición en la que hay tejidos humanos. Cementerio Central, un lugar con potencial turístico Luisa Fernanda Ardila Díaz, Andrea Carolina Duque Londoño, Daniel Fernando Clavijo Bolivar, Yuliana Cepeda Puentes , Cristian Moreno Garzón, Valentina Rodriguez Pinzón, Camila Jurado Cuartas, Silvia Gabriela Salas, Silvia Catalina Pinzón Meza, Diana Paola Rodriguez, Andrés Felipe Mora Martínez, Karen Valentina Correa Gómez, Juan Esteban Neira Aguirre, Valentina Maya Urrego, Laura Camila Hinojosa Urbina, María Lucía Castañeda Ballen, María Fernanda Pacheco, estudiantes de Comunicación Social y Periodismo. En este capítulo a propósito de la semana de celebración de Halloween, conoce el origen de los disfraces y una exposición en la que hay tejidos humanos. Ver también: Las bebidas que mantienen vivas las tradiciones colombianas Compartir
- ¿Por qué dar la vida por un equipo que nunca ha sido campeón?
¿Por qué dar la vida por un equipo que nunca ha sido campeón? Juan Diego Márquez Fecha: Esa es la pregunta constante que se hace la fanaticada del Atlético Bucaramanga. Sus sentimientos, unificados en un ciclo donde la esperanza siempre se renueva, muestra que la voluntad para seguir al equipo no depende de los campeonatos, sino de una cultura regional que nunca se rinde. Lea también: Liliana Salazar es pionera del periodismo deportivo Compartir Foto: La Fortaleza Leoparda desplegando su enorme bandera en la tribuna sur del estadio Alfonzo López. - Barra brava tocando su bombo con un Cristo impreso. - La Banda del Leopardo tocando sus representativas cumbias en el estadio de La Libertad. - El estadio Alfonzo López impregnado de humo de colores amarillos y verdes. (Fotos por Juan Diego Márquez) Edgar “Yayo” Sánchez ha realizado más de 60 viajes para ver al Atlético Bucaramanga en otras canchas. En la última hazaña organizó 1 bus con casi 100 personas con destino a Tunja. La capital del departamento de Boyacá se encontraba invadida por más de 5 mil hinchas leopardos. El partido que iba con un marcador 3-1 para el local terminó volcándose en un 3-4, permitiendo al equipo de Bucaramanga soñar con la clasificación. Aunque el resultado no sirvió para absolutamente nada porque a la semana siguiente el Atlético Bucaramanga perdería en casa contra el Pereira, quedando sin posibilidad de entrar al octagonal final. La Ciudad Bonita, La Ciudad de los Parques, La Puerta del Sol, Ciudad Universitaria o, también, La Señora Bucaramanga, posee decenas de características tan únicas que le permiten brillar entre las ciudades más relevantes del país. Pero cuando se trata de fútbol, tiene un logro inigualable en la historia del deporte colombiano: ser uno de los equipos más antiguos, y casi fundador de la liga, que no ha ganado ningún título profesional en más de 70 años. Su amplio palmarés, que no está descrito ni siquiera en su página oficial, cuenta con dos Títulos de Campeón de la Segunda División; un Torneo Feria de Sol en Mérida, Venezuela; un Triangular Puerto Boyacá; una Copa Canal Tro y una copa llamada Rey de Reyes, que fue un partido amistoso contra el Cúcuta, su máximo rival. Para la hinchada, lo más común son las derrotas tras derrotas, fracasos tras fracasos, decepciones que no culminan, materializadas en 3 relegaciones a segunda división. A veces su sufrida hinchada se ilusiona y muy raramente el equipo destaca llegando a instancias avanzadas como aquellas semifinales en el 2016, o el mayor logro del equipo, ser finalistas en 1997. Cuando el equipo llega a instancias finales, se escucha en una ciudad que casi entera está pintada en tonos auriverdes un solo grito: "Dame una alegríaaaa, quiero ser campeóooooooon". Las calles se congestionan tanto que da la sensación de que las motos emergen de las alcantarillas. Sus habitantes creen ilusamente que este sí será el año . Pero no pasa mucho tiempo para chocar con la misma realidad... otra vez eliminados. 74 años, más de 3.800 semanas, una afición que "nunca" abandonó al equipo espera con paciencia de más a la ansiada estrella, el milagrito . No saben cuándo llegará, ni si llegará. No se entiende el por qué siguen apoyando al equipo. Muchos dejaron todo atrás, su tiempo, sus trabajos, su familia, incluso su vida por el "amor" a los colores de un equipo que no sabe cuánto pesa el trofeo de la Primera División del fútbol colombiano. ¿De dónde viene ese amor? Existe una larga historia de pasión por el fútbol en Bucaramanga. Desde el año 1949 el equipo ha sido una parte integral de la vida de los santandereanos. Su amor por el club ha sido transmitido de padres a hijos, de abuelos a nietos. Armando “Piripi” Osma, exitoso extécnico y exjugador del club, donde anotó 23 goles oficiales y, de hecho, fue el último entrenador en clasificar al equipo a los octagonales añora los tiempos en que se colaba al estadio, por ahí en el año 75, y le guardaba el puesto a su padre, para juntos tener el mejor puesto en la grada. “ El Bumangués toda su vida ha alentado al Atlético. La canción que el estadio gritaba en esa época sonaba así: Bucaramanga, Bucaramanga, la hinchada contigo está contenta, Bucaramanga, Bucaramanga, la hinchada contigo grita gooooooool”, dice Osma. Santander es conocido por su espíritu berraco . Eso se refleja en el apoyo inquebrantable, aunque doloroso, que los hinchas le brindan al equipo de su capital. La “fiebre amarilla” es algo que va más allá de los resultados en el campo de juego; es un sentimiento arraigado en la identidad. O así lo explica el argentino Jorge Ramoa, uno de los mayores ídolos del club: “Porque es muy fácil ser hincha del equipo grande. Cualquiera apoya al Nacional o al Millonarios. Pero dentro del ADN santandereano viene esa berraquera, esas ganas de salir adelante. Somos luchadores”. Fabián*, un líder de La Banda del Leopardo, la barra encargada de alentar con las cumbias dentro del estadio, rememora cuál fue su primer contacto con el equipo. “Brother, estaba muy chiquito cuando mi mamá me compró dos uniformes, uno del Real Madrid y otro de las gallinas (Millonarios). A mi papá casi le da un infarto cuando me encontró con esa vaina puesta. Le reclamó a mamá y ella solo le respondió: ‘No le voy a comprar ese trapo del Bucaramanga, no le haré ese daño, esos siempre pierden’. Pero mi padre de inmediato contestó: ‘El chino nació acá, le toca apoyar al leopardo’ , cuenta Fabián. A muchos no les dieron la oportunidad de elegir a qué equipo seguir. Es lo que por destino les figuró. Desde ese momento, Fabián entendió que no tendría otra opción, que le tocaba ser hincha del Atlético Bucaramanga. Con el pasar de los años, su amor por la música, el fútbol y su liderazgo se congeniaron. Eusebio Vera Lima, exjugador del equipo y de la Selección Colombia de la década de los 80, afirma con orgullo que su madre futbolística es el Bucaramanga porque, aunque nunca le dio un título, lo hizo debutar como jugador profesional. Afirma que adora al equipo y que si pudiera orinar amarillo (como los colores de los símbolos del equipo) todos los días, lo haría. Menciona que no hay nada más santandereano que el club y este representa todo lo de la región, hasta por encima de las hormigas culonas . Ningún aficionado se atreve a definir como una "maldición" el arraigo que existe entre el santandereano y el Atlético "Fritanga", como de manera irrespetuosa lo llaman algunos. Para esta hinchada es un orgullo representar al equipo leopardo . Mientras que para gran parte del aficionado al fútbol colombiano sería un chiste apoyar a los Búcaros, otro de sus apodos. Fortaleza Leoparda Sur Esta barra fue fundada en 1998, después de que el equipo quedara subcampeón, en la final que perdió 1-0 contra el América de Cali y que le dio la clasificación a la Copa Libertadores. "A"*, el Primer Kapo (líder), implantó ideas nuevas sobre cómo alentar en el estadio, las banderas, los cánticos… "A" –inicial del apodo por el que es conocido en toda la barra , y que nunca quiso revelar su identidad por seguridad–explicó el origen de la Fortaleza. Frente a lo que comentó hay muchas coincidencias con lo narrado por otro líder anónimo, quien escribió en la página web Barrasbravas.net: “Éramos un grupo de jóvenes con ganas de innovar y de conseguir mucha más gente que se uniera a la idea de crear una verdadera barra, como esas que uno veía en Argentina. En el año de 1998, empezamos con un proyecto más seri, y la gente empezaba aparecer. Venían de todos lados, vagos, borrachos, metaleros, punks, skins, indios, traquetos, galas, ñeros, ladrones, estudiantes, expresidiarios, en fin, de distintas clases pero con algo en común, el amor incondicional por el Atlético Bucaramanga”. “A” ya no vive en la ciudad, hace mucho tiempo se dedica a su profesión y es maestro. Mucho menos pertenece a la Fortaleza. Salió varias veces de ese círculo por problemas y peleas con otras hinchadas. Pero la última vez lo sacaron a patadas de la misma fortaleza que él forjó; lo mandaron a matar. “ Todo fue por poder, todo fue por plata. Yo les quería acabar ese negocio de las drogas. Empezaron a juntarse con el Estado y política para pedirle plata al club, a identificarse con esa ñerada de las “Kumbias”. Pero algunos brutos que no tenían nada en la cabeza prefirieron mandarme a matar que organizar la barra de la mejor manera”, afirmó. Su apariencia no es la común a la de un barra brava. Tiene aires de rockero, sin acento marcado y vestido con gorro y bufanda. Afirma que se "ñeriz ó", se perdió la calidad de la gente. "Suena feo, pero es la verdad", dijo. “A” tiene claro que la calidad de una persona no depende de la plata. Según él, ya no existen esos valores de lealtad, rebeldía y de ser antisistema, con los que se fundó la Fortaleza. Fabián, líder de La Banda del Leopardo, aunque más cauto, coincide con “A*”. explica por qué llegó tanta gente y se perdió esa "calidad". “ Muchos llegan y ven que es un lugar donde no los juzgan, no importa cómo se vistan, su peinado, o lo que consumen. Muchas personas que llegan a la barra tienen una vida muy difícil, y esta “religión” les ayuda a salir de esa realidad. Pero no hacemos daño a nadie, muy pocos son dañinos”. Por el lado de los líderes actuales de la Fortaleza Sur opinan que ellos son el alma del equipo, son los que lo acompañan a todo lado y por más que algunos de ellos se equivoquen, no deben ser juzgados todos como “vagos y ladrones”. También afirman que existen otros aficionados que solo vienen a ver el partido buscando entretenimiento. No aman al equipo igual que ellos. Algunos no entienden que “gracias a la barra algunos cambian un fierro (arma) por un instrumento”, dice Fabián. Según los líderes de las hinchadas, Atlético Bucaramanga es una religión y el partido del domingo es como una Santa Misa, solo que su catedral es el estadio Alfonzo López, donde hay capacidad para más de 25 mil personas. No acudir para alentar al equipo es el pecado que los llevaría al noveno círculo del infierno de los barristas. Creen que ser hincha de un equipo no se trata solo de ganar títulos. Es una cuestión de lealtad, de amor por los colores y de identificación con la historia y la tradición de un club. Obvio quieren ganar el título de Primera División, donde el equipo compite desde el 2016. Pero para esa hinchada hay algo más importante que eso, por más que el anhelo los envuelva en un ciclo de amor-ilusión-tristeza-esperanza constante. Es el orgullo de pertenecer a ese parche dónde están unidos por encima de cualquier resultado deportivo. Y cuando finalmente llegue ese día en que el equipo gane la anhelada estrella, será el momento más chimba para todos los que han acompañado al equipo en todo lado, “los que hemos dado nuestra vida por esto”, como lo comenta Mario Castañeda, líder del parche de la Comuna 4, quien entre lágrimas recuerda a algunos de sus compañeros muertos por la violencia entre hinchadas del fútbol colombiano, que según el diario El País de Cali había cobrado 149 vidas para 2020. ¿Pero el qué no entrega su vida entera es menos hincha? “Pues no”, o al menos eso dice Edgar “Yayo” Sánchez, uno de los influencers más reconocidos en el Alfonzo López. Es ingeniero, trabaja para la Alcaldía y tiene su propia barra llamada Coraje Leopardo con la gente de más alta alcurnia de la ciudad. Se abonan todos los semestres, asegura que ellos viven la misma pasión y aman al equipo con todo el corazón, pero entienden que tienen una vida más allá del estadio. “ Amamos al equipo de igual manera, solo que algunos tenemos menos tiempo, algunos no arriesgamos todo, a algunos no nos gusta darnos en la jeta ”, afirma. Eso sí, Yayo está apoyando a los pelaos de la Fortaleza en la protesta contra el presidente del equipo, Jaime Elías Quintero. Frente a la ineficiencia del club de sus amores exclama: “Es el legado que nos dejaron nuestros padres, soy el más orgulloso de ponerme esta camiseta. Esta es nuestra tierra, la estrella va a llegar, solo que no tenemos suerte. Toca cambiar muchas cosas, pero es el equipo de uno y no podemos darle la espalda”. Pero entonces... ¿Por qué dar la vida por un equipo que nunca gana nada importante? “No creo que valga la pena dar la vida literalmente por ningún equipo, a no ser que sea en sentido figurado. Pero vale la pena ser hincha de la cuna hasta el cajón. Usted no le puede hacer el feo a su familia, usted no le puede hacer el feo a donde nació”, dice “A*”. Fabián, por su lado, comentó: “Es el sueño de todos, los que se fueron y los que seguimos. Lo que estamos pidiendo debe tener su recompensa, el sueño de toda nuestra tierra. Cada muerto, si esa estrella la conseguimos, valdrá la pena”. Piripi Osma dijo: “Siempre hay que perseverar. El día que se gane la estrella para el equipo, será el día más bonito para Santander. El equipo no puede funcionar sin la hinchada, son el jugador número doce-. Eusebio Vera exclamó: “Usted puede cambiar de novia, de casa, hasta estos, en estos días, de sexo. Pero es imposible que uno cambie de equipo”. La relación de los santandereanos con el querido Atlético Nunca-ramanga , otro apodo irrespetuoso, es un amor tóxico y complejo de entender. Ellos le entregan todo. De ellos tienden a recibir decepciones. Pero siempre estarán dispuestos a apoyarlos, sin importar cuántos obstáculos se presenten en el camino, mirando hacia el futuro con la certeza de que nada puede detenerlos. Tal como reza el himno de Santander: "¡Santanderanos, siempre adelante! ¡Santanderanos, ni un paso atrás! Con el coraje por estandarte y por escudo la libertad”. *La identidad fue ocultada por petición de la fuente.
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