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- Before fiction
Before fiction Paula Andrea Cortés Martínezaparicio, Comunicación Audiovisual y Multimedios Aquí se expresa la trilogía Before Of, difirgida por Richard Linklater, a través de comparaciones de planos y movimientos de cámara que narran una relación amorosa. Ver también: El agua en las producciones de Lynne Ramsay Compartir
- El litigio de la abeja
El litigio de la abeja Alejandra Ramírez Valbuena, Comunicación Social y Periodismo Fecha: En los últimos 3 años, aproximadamente 10.500 colmenas han muerto en Colombia por intoxicación con pesticidas; lo que representa un 34% del total de colmenas registradas en el país. Lea también: 'El camino de la hormiga Compartir Foto: Foto: Alejandra Ramírez Despertó y sintió un gran alivio en el pecho. Pocos saben que las abejas mueren mientras duermen. Mueren de cansancio. Y ese era su gran temor. Nunca cerró sus cinco ojos mientras soñaba con otro día de trabajo. Y, al salir el sol, el panal seguía a oscuras. Habían pasado 14 días y 7 colmenas habían fallecido. Seremos las próximas . En los últimos 3 años, aproximadamente 10.500 colmenas han muerto en Colombia por intoxicación con pesticidas; lo que representa un 34% del total de colmenas registradas en el país. Pero, para las colmenas de Apiarios San Orlando, en el municipio cundinamarqués de Tabio, la causa de las muertes no era tan clara. Cuatro patas. Una cabeza. Un par de alas. Cinco ojos: dos que ven en la oscuridad, tres que se adaptan a la luz. Dos antenas. Bien. Chequeo matutino completado. Dentro del panal, siempre será verano; 35 grados centígrados en promedio. Y, a pesar del calor, las abejas están alerta. Cuando se vive a oscuras, sentir y escuchar es la única posibilidad de salvar a la reina. Por eso, las colmenas siguen una jerarquía estructurada. Son el ejemplo perfecto para explicar el matriarcado. La reina es elegida por su fertilidad. No se trata de que las demás sientan envidia porque sí; son estériles. Pero, es la madre de todas y la protegen. Casi todo puede hacerle daño . Entre colmenas se vive un verdadero juego de tronos. Son como ejércitos de hembras que evitan la entrada de extranjeras a sus casas. Cada comunidad tiene un olor específico que la diferencia de otra. Sus fronteras son más custodiadas que las de Estados Unidos. Reinaba la incertidumbre y la angustia. Corrían rumores de que todas morirían de alguna enfermedad; tenían muy bajas las defensas. Eso no evitaba que las labores continuaran. Entonces, sonaron los fuertes zumbidos, como una vibración constante y enérgica que indicaba el comienzo del día. Miles de alas golpeándose despegaban desde las colmenas para hacer su trabajo. Ser una pecoreadora es el sueño de toda abeja: salir del panal, recolectar néctar, polen, propóleo y agua, es una labor agotadora a la que dedican casi 10 horas diarias. Vivir en casi un metro y medio de área, con 40 mil hermanas y 10 mil zánganos, puede resultar algo estrecho. Entre 2014 y 2018, la polinización hecha por los animales aportó entre el 5% y el 8% de la producción agrícola mundial, que equivale a un rango entre 235.000 y 577.000 millones de dólares , según cifras de la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES). Eso es casi cuatro veces la deuda externa que tiene Colombia. En definitiva, no solo los narcos son capaces de pagarla. ¡Lástima que a ellas las están matando! Ese día salió tarde, no quería dejar el panal. Aquí también han pasado cosas desagradables . Ya no se sentía segura en ninguna parte. – Una mañana un vecino creyó buena idea amarrar su cabra a uno de los postes que divide los apiarios. Posiblemente, porque hay mucho pasto en esta zona. Yo pasé a ver las abejas a medio día y vi esa pobre cabra que se retorcía del dolor. Algunas abejas ya la habían picado – recordó, con expresión de cansancio, Óscar Rodríguez, apicultor dueño de Apiarios San Orlando –. La salvé ese día y se la devolví al vecino. Pero esa misma tarde él volvió a amarrarla al poste. La desesperación hizo que la cabra tumbara uno de mis panales y hasta ahí llegó el animalito. En Colombia hay una evidente falta de educación de los vecinos cercanos a las abejas. Ignorantes . Aunque, los animales aledaños son el menor de sus problemas. Todas nos sentimos más cansadas. Los pesticidas que aumentan la producción agrícola; las acciones antinarcóticos para erradicar cultivos ilícitos; y la expansión de la frontera agrícola, han afectado particularmente a las abejas. Cuando desaparecieron, la reina de la colmena 2 ya no ponía huevos. Dicen que en la colmena 4 a todas las abejas les dio una peste masiva y un día no despertaron. Cuentan que en la colmena 5 murieron de tristeza. Pero esos son solo rumores. Cuando volvía al panal, con sus 15 mg de polen entre las patas, vio unas figuras en un verde y amarillo radiante, que no parecían una amenaza. Sin embargo, llenaban de humo su casa. Todas pensarán que es un incendio . Dentro comían desesperados sus 50 mil familiares, listos para dejar el hogar ante la amenaza de fuego. Alguien nos ataca, ¡paren!, ¡escúchenme! –Las abejas sienten el miedo –explicó Óscar Rodríguez, el apicultor que se dedica al cuidado de esta colmena. –Se enojan. –¡Cómo no van a hacerlo!– prosiguió–. Abrimos la puerta de su casa sin pedir permiso. Es abusivo. Claro que van a estar bravas, por eso pican. Intenta disfrutar el dolor. El dolor, producto de la picadura de una abeja, es el efecto del veneno y el aguijón que se impregnan en la piel. Usualmente, estos insectos atacan porque se sienten en peligro. Por ignorancia se piensa que son animales agresivos; nada, más alejado de la realidad. Entregamos nuestras vidas para salvar la colmena. La pregunta, entonces, es ¿quién las salva a ellas? “Hasta que tengamos un censo de la cantidad de apicultores en Colombia, no se pueden establecer mecanismos de control y ayuda para las abejas”, comentó Margy Villanueva, de la Dirección Técnica de Sanidad Animal del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). Tras llamadas y correos a diferentes individuos de la institución ambiental, esta era la explicación del por qué nadie se hacía cargo de las abejas. No existe un presupuesto para los apicultores; no existe una rama destinada a sus servicios ni siquiera internamente el ICA tiene claro quién se encarga de estos asuntos. – ¿Por qué se están muriendo las colmenas?– Información valiosa. –Creemos que fue el vecino que cultiva papa y usa todo tipo de pesticidas. Nadie le responde a uno ni lo indemniza cuando estas cosas pasan– admitió con resignación Óscar Rodríguez. Aquel vecino prefirió no hablar del tema. Nada le impide usar aquellos pesticidas, ni siquiera la moral. ¿Qué más se puede hacer? El proyecto de ley 197 de 2017 tiene como objetivo el cuidado y protección de los polinizadores en Colombia, como asunto nacional que requiere la creación de instituciones especializadas dentro del Ministerio de Ambiente. En diciembre 11 de 2018 este texto fue aprobado, en tercer debate en la Comisión V del Senado. “Llevamos más de dos años esperando a que salga esa ley. Pero, con todas las reformas que se han hecho, no solucionarán los problemas de las abejas. Sí es necesaria, pero no es una ley completa”, explicaba John Fredy Bohórquez, técnico apicultor y líder de la organización internacional 100% Apicultura que trabaja en países como Colombia, Perú y Bolivia. “Este proyecto puso a las abejas en el mismo panorama de todos los polinizadores, eso es un problema porque ellas son completamente distintas a murciélagos y aves. Además, tienen un beneficio económico que las convierte en asunto de nivel nacional”, comentaba Bohórquez. “Si no ponen leyes que restrinjan el uso de ciertos pesticidas, no se salvarán. Además, el problema es mucho más complejo; la gente en Colombia no sabe cuidar de los apiarios”. Los apiarios pueden morir por abandono. Para el año 2000, existió un fenómeno de abandono masivo de las abejas a las colmenas que fue denominado el “trastorno del colapso de las colonias” por investigadores de la Universidad de Harvard. En el 2006, los investigadores descubrieron que el uso de pesticidas es la principal causa por la que las abejas abandonan sus hogares y mueren. Sin embargo, la segunda causa es por infecciones adquiridas por malas prácticas apícolas. Por esto, es relevante que el apicultor revise la colmena cada 10-15 días, desinfecte regularmente los equipos, proteja las colmenas de la lluvia, y renueve las reinas y colmenas más antiguas para evitar otras enfermedades. De vuelta en el panal, la reina miraba con prepotencia al apicultor. Él la tomó con facilidad y, sin hacerle daño, la introdujo en una cajita transparente para que se reuniera con una parte pequeña de su comunidad, que sería expuesta en la tienda de miel. El almacén de Apiarios San Orlando está ubicado en el centro de Tabio, Cundinamarca; a unos 15 minutos de los apiarios en auto. Es un negocio acogedor que huele a dulce. Antes de que fueran llevadas a la tienda, debía avisarle a la reina lo que sucedía. Dejó de forcejear y entró en la caja. Ya sé por qué están muriendo las demás colmenas. Justo en ese momento, una abeja cayó al final del molde de vidrio. ¿Se quedó dormida? Esa había vuelto del campo de cultivos de papa, cautivada por las flores moradas que llenaban el prado. Está muerta. Los apicultores se alejaron del panal, se sentaron en unas cajas vacías y se mantuvieron en silencio unos segundos. El fuerte zumbido cesaba y las abejas se despegaban del traje como si hubieran olvidado lo que vivieron minutos antes. Las labores del día continuaban. – Ellas no son rencorosas, sólo siguen su trabajo. ¿Ve por qué no hay que tenerles miedo? Días después entendieron que no solo por miedo se cometen grandes errores. Cuando los panales llegan a los hogares comunes, la gente prefiere matar a las abejas que pagar por un servicio para el traslado de la colmena. Cada municipio cundinamarqués tiene un apicultor aficionado al que llaman cuando hay casos de emergencias hogareñas con abejas. Juan Jorge Wolf Díaz, apicultor por afición, es la persona a la que llaman los bomberos de Chía cuando les reportan problemas por colmenas cercanas a las viviendas rurales. Con 60 años de experiencia, Wolf trabaja de manera privada. En la Secretaría de Medio Ambiente de Chía, él se dedica al cuidado de los bosques y se encarga de las abejas de manera informal. –A mí me han pagado hasta millón y medio por remover un panal. Y mínimo cobro unos 200 mil pesos. Todo depende de la colmena– explicaba el señor Wolf–. La gente no aprecia este trabajo, creen que es muy costoso, así que prefieren matarlas. Si la gente conociera la riqueza de las abejas, estas cosas no pasarían. Cuando volvieron a la casa de los padres de Óscar Rodríguez, su mujer, Ana Milena Osorio, comentaba sobre las finanzas del negocio: “Es difícil competir contra la miel industrial. La gente no comprende por qué un litro de miel cuesta 10 mil pesos en el supermercado; y el que nosotros vendemos, 35 mil pesos”. La miel es un negocio y un arte. Toma casi un año producirla y, por cada kilo, se requiere el trabajo de unas 2.500 abejas. Lastimosamente, no todos saben apreciarlo. Internacionalmente, un litro de miel se vende casi 3 veces más costoso de lo que puede venderlo el mejor productor de miel del país. Eso no sólo es por el cambio monetario, es porque la gente no sabe lo que cuesta la producción. Despreciadas, agredidas, pero trabajadoras. En lo profundo de ese cuadro del panal, aquella abeja se quedó dormida, agotada por esa larga jornada. Valiente. Nuevamente, no sabía si al otro día se despertaría.
- Unisabana Medios | Audios
Mary Cardona: un ejemplo de vida Paula Andrea Vargas, Comunicación Social y Periodismo Sus conocimientos en programación neurolingüística le permitieron enfrentar el cáncer y difíciles situaciones en su familia. Ver también: La vida y el final de un campeón Compartir
- Todo - Duina del Mar (Acústico)
Duina del Mar, desde los estudios de UnisabanaRadio.tv, emisora virtual de la Universidad de la Sabana. Todo - Duina del Mar (Acústico) Duina del Mar, desde los estudios de UnisabanaRadio.tv, emisora virtual de la Universidad de la Sabana. Compartir
- De hacer autopsias de cadáveres de amigos a parlamentario, ese es Jairo Cristancho
Su espíritu de servicio lo llevó a ser médico y tiempo después, representante a la Cámara por Casanare, elegido por el pueblo por ser un doctor 'buena gente'. De hacer autopsias de cadáveres de amigos a parlamentario, ese es Jairo Cristancho María Paula Cubides Alfonso. Su espíritu de servicio lo llevó a ser médico y tiempo después, representante a la Cámara por Casanare, elegido por el pueblo por ser un doctor 'buena gente'. Disponible en Pulzo Cortesía: Universidad de la Sabana Un sol potente se cuela por los vidrios de espejo del edificio, el veranillo de agosto se hace presente en Yopal, Casanare, con temperaturas altas y vientos fuertes. El aire acondicionado de la sala de juntas en la que se da la entrevista está encendido y el ambiente se torna impersonal. Jairo es un hombre de unos 45 años, piel morena y pelo oscuro corto, con algunas canas. Usa gafas y vestimenta casual, una camisa blanca de botones y un jean. En su mano derecha lleva una pulsera con un bordado de la bandera de Colombia y en la izquierda, un reloj grande, con pulso café. Paula Paredes, su asistente, lo describe como un hombre frentero y llanero. “No se compromete con lo que no puede hacer; cuando dice sí, es sí y cuando no, es no”. Paula es su mano derecha, en el momento de las fotos, se disculpa y entra al plano para arreglarle la camisa que “está muy abierta”. A Jairo le gusta el fútbol y siempre lo ha practicado, cuando estaba en el colegio llegó a ser el capitán del equipo y ganar en intercolegiados. Este deporte ha sido una parte importante en su vida y lo menciona al hablar de sus mejores anécdotas. El sueño de ser médico Desde pequeño quiso ser estudiar medicina, se enfermaba muy seguido y sentía que los doctores “levitaban” en el hospital sin prestarle atención por ser un niño pequeño y campesino. Le pareció que no se debía tratar así a las personas y desde ese entonces se propuso ser médico. Más adelante, ese mismo espíritu de servicio le llevaría a ser el representante a la Cámara por Casanare que es hoy en día. Ese deseo que siempre tuvo de ser médico se veía lejano, porque, aunque sus 7 hermanos terminaron el colegio en Sogamoso y Bogotá, él, siendo el menor, se graduó en un colegio de Paz de Ariporo. Lo normal era trabajar en las labores del campo y ayudar a su familia. Bogotá era un lugar distante que visitaba cuando iba a vender ganado de la finca de sus padres; se iba en el camión y regresaba en bus, eran unas 40 horas de viaje. Por supuesto, era un motivo de orgullo frente a sus amigos haber estado en la capital. Después de graduarse del colegio decidió que quería estudiar en esa ciudad. Llegó a Bogotá desubicado, “un provinciano”, como él mismo lo dice, buscando universidad a mitad de semestre. Estudió un semestre de Ingeniería Industrial, pero no volvió ni por las notas porque pasó a Medicina en la Universidad Juan N Corpas, de donde es egresado. “Lo primero que pensé fue venir a prestarle un servicio a mi tierra”, dice. Era 1997 cuando llegó a trabajar a Aguazul, una población de Casanare en la que hizo su año rural y la que considera la mejor decisión de su vida. Los años más duros Ha atravesado momentos complicados, cuando llevaba 6 meses trabajando como médico en Aguazul, se vio en la necesidad de regresar a Paz de Ariporo pues su hermano murió por un rayo que lo alcanzó en medio de la sabana. Sus padres se quedaron solos y tuvo que ir a acompañarlos. “Yo creo que las muertes por rayos son más raras que el carajo; falleció en una finca que tenemos por allá muy interna en la llanura, en Paz de Ariporo”, cuenta con expresión triste en su mirada. Se reclina hacia adelante y su tono de voz cambia levemente. 1997 y 1998 marcan unos de los años más difíciles para él. La violencia se recrudeció y los asesinatos y secuestros eran la noticia del día a día. “Es muy lamentable porque en Aguazul y Paz de Ariporo me tocó hacer autopsias a muchos amigos, hubo demasiados muertos. Eso marcó mi vida. Tocaba hacerlo porque no había nadie más”, dice refiriéndose a lo que tenía que hacer en su trabajo como médico. Un año después de la muerte de su hermano, su padre fallece y tres meses después, en octubre, su madre es secuestrada por el frente 28 de las Farc. “En Aguazul mucha gente fue solidaria y entendió mi problema, permitían que trabajara seguido una semana y estuviera al frente del secuestro de mi mamá 15 días”, menciona. Su madre fue liberada en febrero de 1999, tuvo que ir a rescatarla en un carro hasta Sácama, un municipio de Casanare. No solo sufrió su secuesto, también el de su padre, cuando tenía 15 años. Cuando habla de él sus ojos se iluminan, lo considera un ícono en su vida. Recuerda vívidamente el momento de su liberación: fue en la terminal de transportes de Tame, Arauca. Luego de 4 largas horas de espera, vio a un hombre irreconocible por la barba que cubría su rostro y la felicidad llenó su ser cuando se dio cuenta de que era su padre. “Lo más duro en la vida es un secuestro, cuando alguien fallece uno acepta que falleció, lo ve ahí y hace el duelo. Pero cuando hay un secuestro, usted no sabe qué está pasando, no sabe si lo que le dicen es verdad”, dice con tono serio. “Eso es duro, pero lo madura a uno muy joven. Ahí empezó el tema de encargarme de las fincas, me hizo respetar más a los trabajadores del Llano. A veces vemos a ese trabajador y lo subestimamos, pero es la gente que más debemos apreciar y querer porque nos están cuidando nuestras cosas”, sostiene mientras sonríe, recordando los lazos de amistad creados con los trabajadores de su finca. No ha dejado de lado sus raíces, va seguido a su finca y cuenta que montar a caballo y hacer las labores típicas del llano son una forma de relajarse y despejar su mente. Política y profesión Es especialista en ginecobstetricia; “Creo que dejé un buen mensaje como médico, no negué un favor a nadie. Siempre aplicando lo que yo soñé, que era ser buena gente y un médico accesible a la comunidad”, explica. La especialización en ese campo no fue algo pensado desde el principio, pero después de ver que las mujeres embarazadas lo buscaban para que las atendiera, le empezó a llamar la atención. “Trabajaba más que el carajo; un cirujano en una tarde normalmente hace 3 cirugías, pero yo terminaba haciendo 7 u 8, porque la gente me pedía el favor, yo sabía que venían de lejos y las programaba”, cuenta entre risas, agregando que cuando alguien necesitaba un favor, él era la primera opción. La fama de “el doctor buena gente” creció rápido y, con ella, las preguntas acerca de por qué no incursionaba en la política. Los que le decían esto estaban seguros de que la gente lo apoyaría. Luego de prepararse con estudios en Gobierno y Gestión Pública y hacer experiencia como Secretario de Salud del departamento de Casanare, decidió lanzarse como candidato a la Cámara de Representantes por el partido Centro Democrático. “Uno en la vida puede conseguir lo que quiera, pero hay que ser disciplinado. Hay que saber que cuando uno se mete en algo, sea lo que sea, tiene que conseguirlo, sin pasar por encima de nadie, respetando a los demás. Construyendo y preparándose”, explica. Los resultados fueron claros: había sido elegido por los casanareños. “De verdad, ahí sí sentí que la gente de Casanare me quería. No por politiquero, los políticos tradicionales no daban un peso por mí”, dice, orgulloso. La terquedad que menciona en sus defectos se ve en su accionar, lo cual lo llevaría a alcanzar muchos de sus sueños, aunque, también a causa de eso, a cometer errores. Dice que cuando algo se le mete a la cabeza, no descansa hasta conseguirlo. Jairo es un llanero empecinado, que logró ser elegido presidente de la Comisión Séptima de la Cámara, encargada de salud, trabajo, vivienda, mujer y juventud; gracias al trabajo social realizado como profesional de la salud en su departamento. Habla de sus expectativas y el futuro, y sus ojos brillan con emoción. Cumplió su sueño de ser médico y ayudar a las personas; ahora espera seguir haciéndolo, pero por medio de la política.
- No hay amenaza que dure 30 años, ni árbitro que la resista
No hay amenaza que dure 30 años, ni árbitro que la resista Estudiantes de Géneros Informativos del programa de Comunicación Social y Periodismo. Fecha: El ya retirado árbitro uruguayo Edgardo Codestal afirmó que el ídolo argentino Diego Armando Maradona no ha superado la derrota contra Alemania en el mundial 1990. Lea también: Colombia sí tiene goleador mundial Compartir Foto: Foto: infobae.com La vida cotidiana de los árbitros de fútbol es poco conocida para la mayoría de las personas y, sin embargo, sus decisiones terminan incomodando a una parte de los fanáticos del fútbol, que están en bandos opuestos. “El árbitro es un canalizador de pasiones sociales a través del insulto a la distancia” , dijo Edgardo Codesal, en una rueda de prensa virtual con estudiantes de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de La Sabana, al referirse a la situación que lo llevó a dejar su silencio luego de 30 años y finalmente responder a las amenazas de algunos hinchas argentinos y del exastro Diego Armando Maradona por la derrota de su selección 1-0 en la final de la Copa Mundo de Italia-90. Y no se había referido a los insultos antes porque estaba convencido de que Maradona era un “crack excepcional”, a pesar de su mal comportamiento durante el partido, ganado por los alemanes con un penalti en el minuto 84 convertido por Andreas Brehme. A lo largo del partido Codesal mostró también dos tarjetas rojas para los argentinos Pedro Mozón y Gustavo Dezotti. Pero desde los momentos previos del partido comenzó a gestarse lo que padecería hasta hoy. Mientras sonaba el himno de Argentina, el futbolista se molestó con los abucheos insultos y odio de los espectadores. El árbitro, al escuchar esto, según cuenta, se acercó y le sugirió calmarse, pero el Diego no lo tomó de buena manera. “Ahí condicionó el partido”, declaró Codesal. Recordó que pudo haberlo expulsado, el reglamento se lo permitía, pero no lo hizo en consideración con el espectáculo y con el fútbol. “Mis palabras hubieran sido más consideras para Maradona en el momento del himno, pero yo no sabía que Argentina quemaría la bandera de la FIFA frente al hotel de equipo”, agregó. A lo largo de los 30 años siguientes, Maradona afirmó que la final ya estaba arreglada y que la actuación del árbitro fue un robo planeado por la FIFA. Los insultos y amenazas de hinchas en su contra continuaron con los años, incluso después de dejar el fútbol para dedicarse de lleno a la Medicina. En una ocasión, al volver de un viaje, encontró su consultorio en México lleno de mensajes de odio y amenazas de muerte. También comentó que en más de una ocasión recibió llamadas telefónicas amenazantes. La crisis del covid-19 llevó a muchas plataformas a retransmitir algunos de los partidos más importantes de la historia que han servido de entretención a las personas durante el aislamiento, pero también han revivido momentos que se pensaban superados. Luego de la retransmisión de la final de este mundial, una cadena de insultos, dirigidos a Codesal, se desató nuevamente a través de las redes sociales. Pero las amenazas que lo llevaron a referirse al tema, sobre el que guardó caballeroso silencio durante 30 años, fue la que le hicieron a sus hijos y nietos por la contingencia que atraviesa hoy el mundo entero. En esta decían que ojalá sus hijos y nietos se murieran de covid-19 y que él, estando vivo, sufriera el dolor que han sentido todos ellos desde aquel partido, según relató durante el conversatorio. Codesal soportó la crueldad de este tipo de comentarios y la obsesiva fijación de Maradona por hablar mal de él cada vez que tenía la oportunidad. Por ejemplo, cuando recientemente dijo que los dos mayores enemigos de su vida habían sido Codesal y el exjugador del Barcelona, Goikoetxea, quién le provocó una lesión en un partido. Otro episodio se produjo hace unos 10 años, cuando el médico atravesaba una situación delicada de salud a raíz de un infarto. El exfutbolista dijo entonces que “las cosas malas que ha hecho le están pasando factura”. El más reciente ataque lo padeció el año pasado, cuando el argentino dirigió a su equipo en un partido de copa en México. Unos periodistas se acercaron a preguntarle si sabía que Codesal vivía en México, a lo que él respondió: “No sabía que vivían tantos ladrones en esta ciudad”. “Como jugador, un crack excepcional; como muy pocos he visto en mi carrera y en toda mi vida. Pero como persona, para mí, en lo personal, despreciable”, sentenció Codesal, aunque aclaró que él ha estado expresando su opinión en los medios de comunicación, pero que no pretende intervenir en las opiniones que tienen los demás sobre él. Y remató: “El individuo y la sociedad avanzarían más rápido si no se estancaran buscando culpables”, dirigiéndose claramente al cobro del tiro penalti que no han podido superar ni Maradona ni muchos argentinos. Y a continuación recalca: “Educar a las personas a entender como ser humano a no echarle la culpa a nadie, eso es lo que se debe hacer. Nadie es responsable de que te vaya bien o mal, más que tú mismo”. ¿Se arrepiente de haber pitado esa falta? –No. “El VAR no hubiera alterado el resultado de hace 30 años” Para Codesal ha sido muy positivo que se haya introducido el Video Assistant Referee, VAR, en el Mundial del 2014. “Es una herramienta muy positiva, que ha ayudado al análisis estadístico, logrando esto gracias a la súper cámara lenta. Una herramienta extraordinaria para hacer más justas las decisiones del juez”, explicó. “El árbitro siempre corre más que el jugador”, afirma al exponer que el trabajo del árbitro no es tan sencillo como se cree. “Se juega a tanta velocidad que el ojo humano llega a ser engañado”, agrega Codesal al comparar los movimientos en la cancha con la rapidez que tiene un mago que distrae a su público. Ratifica que esta herramienta sirve para cumplir, lo que él llama ‘la justicia deportiva’ y que sirve para erradicar conductas antideportivas. En la final, las acciones por las que fue criticado fueron esencialmente tres: la expulsión de dos integrantes del equipo argentino, y el penalti que se pitó al minuto 84 que selló el resultado y un presunto penalti de los alemanes contra Argentina. Y con base en las imágenes de Italia-90, revisadas hoy por el VAR, sostiene que, “ese penalti no tuvo lugar a duda, no la tuve en ese momento y no la tengo ahora”. Sin embargo, cree que con la existencia de esta herramienta en aquel entonces, algunas faltas se hubieran notado a favor y en contra de ambos contendientes. Según relató, varios estudios muestran opiniones muy divididas sobre la jugada, por lo que concluye que su decisión fue legítima, porque la palabra definitiva la tiene el árbitro, quien está dentro del campo. Al árbitro está a la expectativa de Qatar 2022 porque quiere ver cómo se ha mejorado la tecnología del VAR para esos años, y que no se use sino en lo estrictamente necesario. El abuso del var le quita “la emoción a los espectadores e hinchas y puede producir malestar en el público”, dijo. Codesal hoy En todo caso, ese partido marcó el final de su carrera. Su consideración fue que llegar a la máxima instancia de un Mundial, a pitar la final, era el mayor logro de su carrera, que no iba a superar con nada más. Llegar a su cima implicaba la decisión de dar un paso al costado, como se lo aconsejó su padre muy joven aún en el mejor momento de esa actividad , para dedicarse a su actual profesión: la Medicina, en el campo de la Ginecología. Adicionalmente, hace parte de la comisión de arbitrajes de la FIFA y hoy en día, con 69 años, también ejerce como comentarista de ESPN Deportes Radio en “La Corte Del Futbol”, en el programa Futbol En Serio Punto de TDN. También escribe una columna para el portal web Mediotiempo.com y en su tiempo libre da clases de licenciatura en Medicina en la Universidad del Valle de México, en el Campus Querétaro. Ante el panorama de amenazas y pasiones desbordadas que rodean en muchas ocasiones al fútbol, que ha tenido capítulos muy oscuros como los que rodearon la muerte del jugador colombiano Andrés Escobar, luego de cometer un autogol en el Mundial de Estados Unidos en 1994, el argentino dice, con gran impotencia, que es difícil encontrar una solución, pues este deporte atrae pero también lleva a algunos humanos a las pasiones más bajas. Para él, el fútbol es “una ola que mueve masas y que puede llegar a despertar en los aficionados sus instintos más bajos. El asesinato de una persona es producto de dos cosas: de la irracionalidad o del efecto de sustancias tóxicas”. Por ahora, cree que el inicio de una solución definitiva está en una buena educación desde casa y un ejercicio responsable de los medios de comunicación quienes muchas veces a través de sus intereses económicos no se percatan del impacto que tienen en la sociedad. Del fútbol actual, Codesal tuvo palabras elogiosas para el fútbol femenino y abogó por la igualdad de oportunidades, si bien reconoce que hay diferencias físicas, las capacidades son las mismas. También aprovechó el diálogo para apoyar la reducción de los sueldos exorbitantes de los jugadores, a propósito de la crisis económica mundial por cuenta de la pandemia del coronavirus, y que se debe establecer un nuevo modelo económico justo, que estabilice la economía. También afirmó que tiene una lista de seis árbitros que son, a su juicio, los mejores en Latinoamérica y que, aunque por cortesía prefería no nombrarlos, dos de ellos, son colombianos. Considera que del arbitraje actual hay mucho que esperar, pero que también que es cuestión de ética y moral. Para finalizar, hizo la invitación a los estudiantes a pensar siempre en alcanzar el Nobel, en ‘llegar al punto más alto”, en cualquier actividad que deseen realizar, como en su caso fue la Copa Mundo. “Mi pasión es la Medicina y mi amor el fútbol, pero mi verdadera vocación es la de ser maestro”, puntualizó.
- Salud rural en Cundinamarca: en cuidados intensivos
Salud rural en Cundinamarca: en cuidados intensivos Avril Avellaneda, Tatiana Moreno, Maria Camila Ocampo, Catalina Ruiz, Silvia Sabogal y Nathalia Ruiz Pedroza ¿Cómo anda la salud en Cundinamarca? Chía, Subachoque y La Vega reflejan parte de una problemática en la que hay denuncias de negligencia médica y exigencias de trato digno para todos los pacientes. Ver también: Crisis menstrual en mujeres privadas de la libertad Compartir
- El ritmo de los colores
Vásquez, mejor conocido como “Yurika”, es un grafittero que se sale de los estereotipos: es un apasionado por la cumbia. Comenzamos esta serie, llamada Arte y parte, para rescatar a modo de crónica visual a algunos artistas colombianos que luchan con sus obras contra la adversidad de la pandemia. El ritmo de los colores Luis Ángel Gonzalez Medina Valeria Suárez Quijano Laura Marcela Tussó Pérez Nicolás Sebastián Villamizar Velandia Vásquez, mejor conocido como “Yurika”, es un grafittero que se sale de los estereotipos: es un apasionado por la cumbia. Comenzamos esta serie, llamada Arte y parte, para rescatar a modo de crónica visual a algunos artistas colombianos que luchan con sus obras contra la adversidad de la pandemia. Contenido completo Autor:
- “Podríamos estar hablando de una próxima pandemia con todas las enfermedades de la esfera mental”
Sandra López, profesional en medicina laboral, afirmó que han aumentado los casos de depresión y de suicidio debido al cambio en las interacciones sociales. “Podríamos estar hablando de una próxima pandemia con todas las enfermedades de la esfera mental” Juan Camilo Colorado López Sandra López, profesional en medicina laboral, afirmó que han aumentado los casos de depresión y de suicidio debido al cambio en las interacciones sociales. Disponible en Pulzo Juan Camilo Colorado López La pandemia significó un gran cambio en las dinámicas laborales que tenía Colombia. El teletrabajo remplazó a la presencialidad y, junto con él, nacieron nuevos interrogantes sobre el trabajo en casa, las relaciones entre la empresa y el trabajador, y se empezó a hablar con más fuerza del tema de la salud mental de los empleados y los empleadores. Sandra López, especialista en salud ocupacional, afirma que “se aproxima una nueva pandemia con todas las enfermedades de la esfera mental”, producto de las secuelas que, hoy en día, sigue dejando la pandemia. La profesional en medicina laboral de una de las EPS más importantes del país explica cómo se ha manejado el tema de las incapacidades en teletrabajo y cómo ha sido asimilar la transición presencial-remoto. Con la llegada del teletrabajo, a muchos sectores y empresas en Colombia ¿qué balance nos podría dar, en cuanto a las incapacidades, con respecto a la anterior dinámica laboral (la presencial)? En el tema del teletrabajo, se ha evidenciado en las empresas una disminución del ausentismo laboral, es decir, una disminución en la generación de incapacidades temporales, dado que los trabajadores han estado laborando desde sus casas. Esto ha favorecido que los usuarios no busquen incapacidades como se presentaba en situaciones anteriores al teletrabajo. Esto confirma la teoría de que los trabajadores buscan la incapacidad porque quizás quieran estar al lado de sus familiares o atendiendo una situación familiar como el cuidado de hijos menores o padres en edades avanzadas. Hoy en día, con el teletrabajo, se ha evidenciado una disminución en la generación de incapacidades. A manera de explicación, ¿qué parámetros incluye una incapacidad laboral en teletrabajo? La incapacidad temporal siempre está relacionada, independientemente de la modalidad de trabajo, con los días laborales. Si yo, por ejemplo, me incapacito hoy, me dan 3 días de incapacidad; lo cual es exactamente lo mismo, con o sin teletrabajo. El teletrabajo no modifica la normatividad relacionada con la incapacidad temporal en cuanto a los criterios de expedición o de pertinencia, es el mismo escenario. ¿Qué problemas han tenido que enfrentar las empresas con las incapacidades de sus trabajadores, ahora que no se puede controlar de la misma forma la veracidad de un impedimento para trabajar? Sí, esta es una situación que se presenta desafortunadamente con mucha frecuencia porque los trabajadores, ahora laborando desde sus casas, abusan de esta situación y hacen actividades dentro de su jornada laboral de tipo personal. Afecta a las empresas importantemente, los afecta en la parte económica y social. Hay trabajadores, por ejemplo, que argumentan que están en un servicio de urgencias buscando la incapacidad y, de pronto, no están en ese escenario, sino que están haciendo otra actividad. Eso hace que se diluya un poco el control que tiene el empleador frente al trabajador, porque cuando estamos en nuestras oficinas, o en nuestras plantas o en nuestro sitio de trabajo, si me enfermo, mi jefe puede evidenciar que yo me aparto y me voy a un sitio de urgencias. En cambio, en teletrabajo, el empleador tiene que, de buena fe, creerle a su trabajador que va a ir a un sitio médico a buscar una incapacidad. La salud mental es uno de los temas que han salido a flote con respecto al teletrabajo durante la pandemia. ¿Cómo ha sido el flujo en el recibimiento de casos laborales por temas de salud mental? Bastante. La salud mental, en esta época de teletrabajo, se ha visto deteriorada. Podríamos estar hablando de una próxima pandemia con todas las enfermedades de esfera mental que ya se están generando en todos los grupos etarios, no solamente en la población trabajadora, también en la población adolescente y los adultos jóvenes. ¿Por qué? Porque la pandemia hizo que nos apartáramos de nuestro grupo social, de nuestros compañeros de colegio, de universidad, grupos de trabajo, etc. Esto hace que se haya perdido esa interacción social que es tan importante en el ser humano. Por supuesto, uno en su casa está con su grupo familiar, pero hace mucha falta ese tema de la interacción con otro grupo social. ¿Qué enfermedades mentales son las más comunes? El hecho de estar encerrados y no estar recibiendo el sol como lo recibíamos antes, el aire, el agua e incluso el mismo estrés que ocasionaba el tráfico está haciendo mucha falta actualmente. La esfera mental sí se está viendo afectada, se han incrementado los casos de depresión, de intentos de suicidio, de suicidio, no es ningún secreto que los casos de feminicidio han aumentado, hasta las separaciones de pareja también se han incrementado porque no estábamos preparados para convivir con una persona 24 horas por 7 días. Desde el área de salud ocupacional donde usted se desempeña ¿cómo ha sido esa transición al teletrabajo permanente? Nosotros ya veníamos con el trabajo en casa, que es diferente al teletrabajo, mientras pasaba la pandemia. No pensamos que fuera a alargarse tanto. Por eso es que la EPS en la que trabajo decide formalizar la modalidad de trabajo en teletrabajo, y esto tiene un impacto contractual porque tenemos que firmar un otrosí donde se oficialice que estamos en teletrabajo porque las condiciones laborales cambian. Por ejemplo, la empresa nos trajo a nuestras casas los equipos de cómputo, debe facilitarnos la conexión a una VPN (una VPN es una red privada virtual que facilita la conexión remota y el acceso a los recursos corporativos) para estar conectados y muy seguramente vendrán otros controles ergonómicos: tendrán que ir a las casas los representantes de seguridad y salud en el trabajo a mirar cómo son nuestras condiciones de trabajo. En lo personal, ¿qué significó el cambio al trabajo en casa? Hubo un periodo bastante difícil de adaptación al cambio, porque en mi caso, soy ama de casa, soy madre de dos hijos y vivo con mi esposo, eso implica que a la vez que estoy trabajando, tengo que estar cumpliendo con labores, como preparar los alimentos. Eso hace que las pausas activas sean ir a la cocina a terminar de preparar la comida, de pronto, a la hora del almuerzo ir a hacer algún pago y después de las 5 cumplir con otras tareas de mamá. Esto ha hecho que se dificulte un poco y que el desgaste sea mucho mayor, porque cuando uno está en la oficina, solamente está trabajando y se preocupa por su trabajo y sus funciones, y ya, pero cuando uno está con su cabeza en el computador y en la preparación de los alimentos, genera mucha tensión, mucho estrés y mucha ansiedad. ¿Fue fácil asimilar el cambio? Me costó mucho trabajo al comienzo, estoy hablando de más o menos 6 meses que fueron duros. Adicional, no ver a mi mamá fue bastante difícil para mí, pero después, logré asimilarlo y aceptar que ya había un cambio. No obstante, en estos días de tanto agite social y de tanto desorden, se ha reactivado esa angustia de que todo está cambiando. Pero ya vendrán tiempos mejores.
- ¿A dónde vamos a parar con la intolerancia al sexo opuesto?
¿A dónde vamos a parar con la intolerancia al sexo opuesto? Carlos Manuel Delgado Nule, Comunicación Social y Periodismo Fecha: El 'feminazismo' promueve la superioridad del propio sexo y deja por el piso los ideales del feminismo que tanto bien ha hecho. Lea también: Los jóvenes, en todo y... ¿en nada? Compartir Foto: Unsplash Si algo ha caracterizado a la humanidad en los siglos XIX, XX y XXI es la búsqueda de la igualdad en todo sentido: igualdad en raza, igualdad en orientación sexual, igualdad en creencia, etc. Uno de estos movimientos que busca la igualdad, es el feminismo, aquel que comenzó a finales de los años 1800 y, posteriormente, en el siglo XX, logró darle a la mujer los mismos derechos que tenía el hombre. Pero, como siempre, nos vamos a los extremos. Si las primeras olas del feminismo lograron, por fin, igualar sistemáticamente la balanza entre hombres y mujeres, en la actualidad hay un grupo pequeño, pero ruidoso, de feministas que quieren desnivelar la balanza y que las mujeres gocen de superioridad sobre el sexo masculino. Los que se oponen a este movimiento, como yo, con un tono medio en broma, han decidido llamarlas “feminazis”, término que posteriormente sería aceptado por la RAE, siendo definido como “feminista radicalizada”. Antes de que me digan neo-machista opresor, o términos similares, hay que aclarar una cosa: el machismo, infortunadamente, no ha sido erradicado por completo. Claro, sería estúpido y grosero negar su existencia, al igual que negar que en la cotidianidad, las mujeres son las más afectadas por el abuso doméstico o sexual , de hecho, son el 63% de las víctimas según un estudio el Instituto Nacional de Estadística en España. Hay todavía muchos hombres que consideran que son superiores a las mujeres, principalmente aquellos de mayor edad. Pero, al punto que quiero llegar es que en la actual cultura occidental no hay ninguna preferencia para el hombre por parte del sistema. No hay ninguna ley que beneficie más al hombre que a la mujer, es más, se puede decir que las mujeres tienen más beneficios y los hombres más obligaciones, como tener que prestar servicio militar obligatorio. El machismo que hay hoy en día lo ejercen individuos anticuados o maleducados, no lo ejerce el sistema. Estas llamadas “feminazis” siempre están creyendo que hay algo que las oprime. Piensan que las películas y las series son dirigidas hacia los hombres porque, según ellas, los personajes principales son solo del sexo masculino, ignorando la gran cantidad de películas en las que son protagonistas las mujeres, como La Mujer Maravilla, Alien: el octavo pasajero, Kill Bill, Valiente, Gravedad, y otro centenar de grandiosos filmes. Piensan que la publicidad las ofende cuando sale una mujer atractiva en vestido de baño, porque se sienten cosificadas, pero ignoran que miles de empresas también presentan a centenares de hombres atractivos y sin camiseta para vender su producto. Piensan que las artistas pop del momento están ahí solo porque son atractivas, como si Justin Bieber y Maluma están donde están solo por su talento, que no es que no lo tengan, pero el ser atractivo, ciertamente, les ayuda. Esta radicalización ha generado en ellas una especie de odio hacia el sexo masculino, creando movimientos en redes sociales como “Machete al Machote”, casi que buscando la erradicación del sexo opuesto. Es tanta la animosidad hacia el sexo masculino que han desarrollado también una enemistad con toda palabra que termine en “o”. Suena ridículo, pero, un grupo de estudiantes de la Universidad de Granada de España, en el año 2017, ha llegado incluso a hacer un “calendario feminista”, en el que se les da terminación a todos los meses con la letra “a”, es decir: “enera”, “febrera”, “marza”, y así sucesivamente. No les importa pasar por encima del lenguaje y sus cientos de años de historia, todo porque se sienten ofendidas. Pero, si se sienten ofendidas, incluso cuando un hombre les abre la puerta por respeto, no sorprende que se sientan atacadas por cosas inanimadas como una palabra. Ese pequeño grupo de radicales tiende a referirse a todos los hombres de la misma manera, como si todos fuéramos violadores y acosadores con el único propósito en la vida de atacar a las mujeres. Como escribió Alejandra Arévalo, autoproclamada feminista, para el portal web Medium: “Porque el problema no es cómo yo reaccione sino cómo ustedes, machos, no han dejado de hacerlo. Cómo nos violentan, nos tocan sin permiso, nos sexualizan, nos hacen sentir extrañas en todo lugar y en todo momento”. Se refieren a todos los hombres como “machos”, como si fuéramos una manada de animales que solo queremos hacerles el mal. No, no todos queremos hacerles daño. Para demostrar lo peligroso que puede ser no solo el “feminazismo”, sino cualquier extremo, solo basta ver un video que se hizo viral en enero de 2017, en el que Jenny McDermott, famosa YouTuber del momento y autoproclamada feminista, dijo: “Estoy harta de ser una fábrica de bebés que produce más hombres, así que la única respuesta a eso es matar a los bebés y matar a cualquier hombre que veas en la calle. Queremos que la especie continúe, pero sólo con mujeres en ella. Así que eso es lo que tenemos que hacer”. El video fue tan polémico y recibió tantas críticas que McDermott borró su canal de YouTube. Hay incluso casos más extremos, como el asesinato a patadas por parte de Gabriela López a un hombre que llevaba a un bebé entre brazos en un asiento de bus. Esto sucedió en Ecuador en 2015, solo porque el señor se negó a darle el asiento a esta líder feminista. Casos como este son escasos, afortunadamente, pero de igual manera es inaudito que se presenten por parte de un movimiento que dice expresar igualdad y justicia. Lo peor de todo es que el mayor daño se lo hacen a las verdaderas feministas; a aquellas que sí defienden de verdad la equidad de género; a aquellas que se oponen a los que les tiran piropos soeces en las calles; a aquellas que demuestran con hechos que tienen las capacidades suficientes para competir codo a codo con los hombres en cualquier ámbito, no escribiendo en redes sociales qué tan ofendidas están; a aquellas como Christina Hoff Sommers, que a lo largo de su carrera ha ayudado a derribar el machismo. Las “feminazis” no han hecho más que manchar lo bueno que ha hecho el verdadero movimiento feminista por las mujeres y se han dedicado a promover un odio por el otro sexo, exactamente igual al que promueve la misoginia que tanto dicen que están combatiendo. Al final, es la misma cosa, solo que en el otro extremo del espectro.
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