top of page

Resultados de búsqueda

Search this site

Se encontraron 1872 resultados sin ingresar un término de búsqueda

  • Revive la posesión Presidencial

    Revive la posesión Presidencial José María Escovar, Ana María Gómez, Isabella Jiménez, Laura Torres, Valeria Torres, Sara García, Simón Melgarejo, Brian Contreras, Juan Diego Zorro y Cristian Núñez, estudiantes de la Facultad de Comunicación. Si te perdiste la ceremonia de posesión del presidente Gustavo Petro, ve la grabación de nuestro cubrimiento especial. Ver también: Gustavo Petro, presidente electo de Colombia Compartir

  • Tan cerca, pero tan lejos

    Tan cerca, pero tan lejos Valentina Ramírez Arias, Comunicación Social y Periodismo Fecha: El 25 de abril, se celebrará la ceremonia número 93 de los Premios Oscar y, por primera vez en casi cien años, dos mujeres han sido nominadas a la categoría de mejor dirección. Lea también: Películas que suscitan amores y odios Compartir Foto: Robert Couse-Baker Uno de los momentos más esperados en los conocidos Premios de la Academia es la categoría a mejor director, la cual hasta el año antepasado parecía estar dominada por hombres blancos heterosexuales. Ya en los premios de 2020, el mundo se sacudió cuando el surcoreano Bong Joon-ho dominó las categorías más importantes, incluyendo mejor director, y este año se volvió a hacer historia con las nominaciones de Chloe Zhao con su película Nomadland y Emerald Fennell con Promising Young Woman. La diferencia es que Bong Joon-ho ya se ganó el premio... y que es hombre. En este caso Zhao (china-estadounidense) y Fennell (británica) se enfrentan a Thomas Vinterberg (danés), Lee Isaac Chung (estadounidense) y David Fincher (estadounidense). Los favoritos para el premio son Zhao y Fincher, y la competencia está reñida ya que Fincher ha sido nominado en dos ocasiones anteriores, mientras que para Zhao esta es su primera nominación a los premios. Sin embargo, Nomadland ha tenido mucha popularidad y ha ganado varios Premios Globos de Oro y BAFTA en los cuales se ha llevado el de mejor director. Los Oscares han tenido fama por décadas por ser misóginos y racistas, incluso en la noche en que por primera vez una película de habla no inglesa ganó los mayores premios hubo múltiples críticas por el hecho de que no hubiera nominaciones para mujeres o para personas negras. El descontento era tan obvio que incluso en la misma ceremonia los presentadores Chris Rock y Steve Martin hicieron comentarios como: — “¡Tantos grandes directores nominados este año!”. — “No lo sé, Chris. Pensé que faltaba algo”, — “¿Vaginas?” — “Sí, sí.” Pero cuando todo parecía perdido, Parasite aparece y se lleva cuatro premios salvando la ceremonia de convertirse en otra oda a la gente blanca. Pero, ¿fue suficiente? ¡Claro que no! Aunque hubo inclusión racial, nadie pudo ignorar la falta de mujeres. Uno de los momentos más recordados fue el hecho de que la actriz Natalie Portman haya llevado bordados en su atuendo los nombres de las directoras que no fueron nominadas. Pero decir que Bong Joon-ho, Chloe Zhao y Emerald Fennell fueron nominados en un intento de los Oscares por ser inclusivos es incorrecto. El hecho de que en dos ceremonias seguidas haya diversidad en las nominaciones no significa que la Academia está desesperada por ser inclusiva (aunque deberían estarlo) y estén regalando los galardones para no ser criticados por el público, sino que poco a poco se le está dando reconocimiento a los trabajos fuera de la burbuja donde estuvieron los últimos 93 años. Entonces, ¿podrá alguna de las nominadas volverse la segunda directora en la historia de los Oscares en ganar el premio? Todo indica que Zhao lo logrará. Promising Young Woman ha sido galardonada por sus actuaciones y guion, entonces es probable que Emerald Fennell se lleve alguna de esas categorías, pero no hay mucha posibilidad de que gane mejor director. Las apuestas caen en Zhao. Retomando mi punto anterior, se cree que su mayor competencia es David Fincher, quien es muy reconocido por películas como El curioso caso de Benjamin Button, y quien muchos opinan tiene méritos para recibir el premio. Sin embargo, la mayoría de los premios que ha recibido Mank, su película nominada para los Oscares, han sido por diseño, producción o actuación. Se podría deducir que el pronóstico no podría ser mejor para Chloe Zhao, pero lo único que podría detenerla de arrasar en los Oscares es quién es. Una mujer china que ganó un premio en el 2017 en el Festival Internacional de Cine de Cannes y que de la nada dirigió una de las mejores películas del año y compite por seis estatuillas de la Academia. ¿Los Oscares están listos para repetir la hazaña de Kathryn Bigelow en 2009 y otorgarle el premio a otra mujer? No se puede decir con exactitud. Es cierto que se ha logrado avanzar en cuestiones de raza, pero estos premios siguen siendo muy injustos y cerrados en lo que consideran arte y, muchas veces, hacen la vista gorda de proyectos innovadores y merecedores por miedo al desprestigio. La realidad es que el cambio es inevitable. En un mundo donde el feminismo y las luchas sociales son cada vez más mencionadas y defendidas este tipo de avances son importantes. Se ha celebrado la nominación de las dos directoras, pero no va a ser suficiente, tal como no fue suficiente que se reconociera el trabajo de Bong Joon-ho en los premios de 2020. El hecho de que se les reconozca a las personas fuera de la norma donde la Academia se ha refugiado por tantos años tiene que volverse la normalidad. Las expectativas para los próximos Oscares son altas, ya que se sentaría un precedente para que la competencia en el mundo de la cinematografía sea más justa e inclusiva.

  • La sonrisa de los ángeles

    La sonrisa de los ángeles Jhonnyer Javier Paredes Castillo, Freissy Daniela Bayona Alba y Katyellen Cañizares Caro, Comunicación Social y Periodismo En la Fundación FEL sonrisas especiales los niños con enfermedades huérfanas reciben apoyo y cariño por parte de los terapeutas. Ver también: Lazarillos, ojos de esperanza Compartir

  • Yo creo en Tumaco

    Yo creo en Tumaco Daniel Felipe Sáenz Riaño, Comunicación Social y Periodismo Fecha: Al frente del Océano Pacífico, se alza San Andrés de Tumaco, ha estado sumida en la violencia y el narcotráfico, por lo cual parece imposible acercarse, pero creo firmemente en la recuperación de esta joya del Nariño.  Lea también: El mundo es para las flores Compartir Foto: Marek Grzywa En el restaurante La Cevichería, a un extremo del Puente del Morro, en Tumaco, vi los atardeceres más hermosos de mi vida. Con una bella vista del Océano Pacífico y del Morro en las costas de este municipio del Nariño colombiano, disfrutaba una deliciosa comida, junto con una pareja de médicos amigos de mis padres. Ellos habían descubierto Tumaco veinte años atrás, cuando realizaron su rural en este territorio, y fueron los que nos animaron a visitar esta ciudad. Corría el año 2012 y, aunque la situación no era tan diferente a la actual, fue por el alto al fuego entre el gobierno y la guerrilla de las FARC que tuve la oportunidad de conocer este paraíso escondido. Me hospedé en el Hotel Los Corales, cerca de una de las playas más bellas del municipio. En las noches salíamos a comer carapacho de cangrejo, langosta gratinada y sopa de piangua en unos quioscos cercanos por tan solo trece mil pesos. Estos mismos platos en Bogotá costarían “un ojo de la cara”, lo que hacía todavía mejor la experiencia de disfrutar de esa gastronomía. Recorríamos las maravillas naturales sacadas de los mejores paraísos turísticos como el Arco del Morro y Playa Pereza, lugares tan bellos y mágicos que aún parecen un sueño. Definitivamente, este fue un viaje fenomenal que hoy podría ser tildado como una “misión suicida”. Tumaco, recientemente, ha ocupado titulares por la creciente violencia en su territorio. En febrero, todo el país se enfocó en esta pequeña comunidad al escuchar las noticias sobre una masacre que terminó con la vida de ocho personas en zona rural del municipio por, el grupo armado residual de las FARC “Los Contadores”. No ha sido el único tiroteo, incursión armada o asesinato ocurrido en esta zona, ya que diariamente se reportan tumaqueños que mueren ante las garras de la violencia desmedida en este territorio. Solo es cuestión de buscar “Tumaco” en cualquier sección de noticias, y encontrarán muertos, heridos, narcotráfico y atentados contra líderes sociales casi a diario. La violencia en este sitio está disparada por un histórico abandono estatal, que ha derivado en la degradación de la vida diaria de sus habitantes, donde el narcotráfico ocupa un papel principal en cada sector. Los jóvenes deambulan por las calles buscando una forma de salir adelante, pero no tienen muchas opciones. Para varios de ellos, sigue siendo una alternativa atractiva coronar un cargamento de droga hasta Estados Unidos o Centroamérica, por cifras entre sesenta a ochenta millones de pesos. Esta actividad ilícita se encuentra tan arraigada en la vida diaria de esta región, que según datos de la Cámara de Comercio, con el proceso de paz y la captura de setenta y nueve narcos que operaban en el área, la economía y el comercio de todo Tumaco se disminuyó en un 40% por la incidencia de la “economía de la coca” en la zona, que también registró, según cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal, más de la mitad de los asesinatos en todo el departamento de Nariño en el año 2020. La presencia del Estado no puede ser un Consejo de Seguridad que dure dos días y luego vuelva a gobernar desde Bogotá cada vez que ocurre una masacre y los medios le recuerden al gobierno la existencia de este municipio. Se necesita que el Estado haga presencia impulsando y apoyando a las personas que trabajan, para sacar adelante a Tumaco. De qué sirven tantos proyectos, con los que se le apuesta a la sustitución de las inmensas plantaciones de coca, por unos nuevos cultivos de coco y cacao, si la carretera que conecta a Tumaco hace casi imposible que sean rentables estos emprendimientos, sin mencionar los pagos tan bajos que reciben los productores por parte de las grandes empresas en las ciudades. Hay gente que aún cree en labores para alejar a los jóvenes de las garras del narcotráfico, como la alemana Ulrike Purrer, quien desde el Centro Afro, uno de los pocos centros juveniles del municipio, lucha para mostrarles a los tumaqueños que hay más caminos que el crimen, y que pueden explotar sus habilidades creativas con danza, música y todo tipo de actividades culturales. Este modelo de iniciativas son las que deberían ser apoyadas por el Estado, no seguir alimentando una guerra entre el Ejército y los grupos ilegales, en la que pareciera que no entendemos que al combatir la violencia con más violencia solo empeoramos la situación para las comunidades. Tal vez la herramienta más poderosa con la que cuenta Tumaco para generar un desarrollo es precisamente el turismo. Tienen la capacidad de posicionarse como un destino gastronómico y vacacional, al igual que grandes ciudades en las costas del Pacífico, como Guayaquil, Lima o Viña del Mar. Con la ayuda del gobierno es que este municipio podría dar este salto, cambiando su imagen del territorio que tenía la producción cocalera más grande del mundo, a un nuevo Tumaco, impulsado por la cultura, el turismo y la gastronomía. Los datos sobre la situación actual, en materia de violencia, son alarmantes y preocupantes, pero yo todavía creo en Tumaco. Creo en esa joya turística, gastronómica y cultural, abandonada a la merced de los grupos ilegales y de la cual no contamos con la oportunidad de conocer aún. Creo en este hermoso municipio con paisajes que no he visto en ninguna parte de Colombia . Creo en la idea de sacar nuestro Pacífico adelante del atraso al que ha estado condenado durante años.

  • Un futuro con programación más rápida e intuitiva

    Un futuro con programación más rápida e intuitiva Ana Sofía Rico Gómez, estudiante de Comunicación Social y Periodismo Fecha: Daniel Gómez, programador colombiano, asegura que en un futuro próximo podremos presenciar avances, que ni imaginamos actualmente, sobre el desarrollo web. Lea también: IA, la apuesta de las empresas en Colombia Compartir Foto: El avance tecnológico acelerado de los últimos años ha generado una necesidad de virtualización que ha causado que el desarrollo de aplicaciones, páginas web y demás herramientas que facilitan las actividades diarias, así como la comunicación internacional también aumenten de una manera continua. Es por esto por lo que la demanda de programadores y desarrolladores crece día a día y empresas alrededor del mundo buscan personas que sepan manejar los lenguajes de programación en lugares como Latinoamérica. A pesar de que la programación no cuenta con una carrera oficial en la educación superior en Colombia, la oferta de cursos virtuales ha permitido que varios connacionales accedan a trabajos a distancia en grandes empresas situadas en los centros de desarrollo tecnológico más grandes del mundo , lo cual les abre oportunidades de crecer dentro de su área, les da experiencia en el desarrollo de plataformas de gran impacto mundial y salarios que empresas nacionales muchas veces no pueden ofrecer. Este trabajo, que se está abriendo espacio dentro de los más demandados, aún es un campo del que hay desconocimiento general sobre las formas de prepararse y acceder a oportunidades. Es por esto que Daniel Fernando Gómez, ingeniero electrónico, desarrollador Full Stack y actual Software Developer de 8base, una multinacional dedicada a construir aplicaciones de software usando GraphQL con sede en Coral Gables, Florida; nos ayuda a conocer más de este mundo y de lo que se espera de él. ¿Por qué ha aumentado la importancia y la necesidad de programadores en el mundo actualmente? Actualmente hay una tendencia a virtualizar todo y llevarlo a la nube, esto viene de años atrás, reflejado en los comercios donde muchas personas prefieren comprar de forma virtual, o en todas las instituciones y empresas que quieren tener una aplicación. Esa necesidad de virtualizar todo hace que haya una gran demanda de programadores actualmente y por eso es importante el desarrollo y la construcción de software. En Colombia no existe una carrera oficial para ser programador, ¿cómo manejar la formación para este trabajo en un contexto como el colombiano? Si se quiere ser programador no debe existir una carrera porque aprender las bases no es algo difícil. Hay un mundo de especialidades dentro de la programación, una carrera cubriría un poco de todas y en gran parte es lo que hace la ingeniería de sistemas. Yo soy ingeniero electrónico, aprendí la programación, pero en realidad toda la información está en internet, es decir que una persona que quiere aprender a programar puede tomar cursos virtuales y va a desarrollar una habilidad, que es la que requerimos todos los desarrolladores a diario: buscar y aprender de forma autónoma. Se puede tener muchos años de experiencia como desarrollador y todos los días encontrar nuevos retos, cosas que aprender; la tecnología va cambiando constantemente por lo que todo el tiempo se tiene que estar estudiando. La virtualidad permitió realizar teletrabajo y muchas empresas internacionales buscan programadores de diversos países. ¿La experiencia es valorada al momento de buscar trabajo o se requiere un nivel educativo específico? La experiencia es valorada, obviamente se encuentra de todo en el mercado laboral. Hay empresas que buscan experiencia y carrera, pero las grandes empresas piden solo experiencia desarrollando. Se gana no necesariamente accediendo a un trabajo, se puede entrar a internet, empezar a buscar y a crear cosas por sí solo, a empezar a manejar lenguajes de programación. Si se toma ese hábito por un año, seguramente va a crear algunas aplicaciones o cosas propias que van a ser atractivas para personas que buscan programadores. Ya cuando se está en otro nivel más alto de programación nunca cae mal una certificación en lo que pueda servir como herramienta, pero es más para adquirir conocimiento que por el título o certificado, porque eso ya no se está buscando, menos a nivel internacional. ¿Si no hubiera ocurrido la pandemia de qué otra manera se hubiera incrementado la necesidad de programadores y la oportunidad de que estos sean de diferentes países? La virtualización viene de años atrás, con la pandemia se aceleró el proceso, pero independientemente de la pandemia o no, hay una necesidad de cubrir esos puestos porque sí o sí el mundo se está digitalizando y al no encontrar desarrolladores de forma local, la búsqueda se puede expandir de forma general. La ventaja de la programación es que es un lenguaje global, que hay que tener en cuenta el inglés, es fundamental porque prácticamente todos los lenguajes de programación están escritos en inglés, es el estándar, pero, así como desarrolla una aplicación acá en Colombia, la desarrolla EE.UU. o China. Además, el pagarles a desarrolladores en países como los de Latinoamérica genera un ahorro para ellos pagando en dólares y a los latinoamericanos nos ofrecen unos buenos salarios. ¿Qué cambiaría actualmente de la forma en la que se maneja el trabajo específicamente de programación virtual? A muchas empresas de tecnología aún les falta dar ese paso a la virtualización 100%, tienen ese miedo a dejar las oficinas. Las invitaría a seguir el modelo que muchas empresas están adoptando, que es netamente trabajo remoto. No quiere decir trabajo en casa 100%, muchos desarrolladores deciden viajar por el mundo, ahorita la misma tecnología ofrece de todo, hablamos de metodologías ágiles de trabajo, de herramientas que permitan la conexión inmediata, obviamente eso requiere que cedamos por la diferencia horaria, pero invitaría a todas las empresas a que se pasen a la virtualización, si el trabajo lo permite. Actualmente el puesto de trabajo más demandado en el área de la programación es el desarrollador javascript, ¿por qué el lenguaje javascript es el más solicitado? Si hablamos de desarrollo web, necesitas sí o sí saber Java Script para poder desarrollar una aplicación web. Es el lenguaje que se utiliza para que se interprete en el navegador web todo lo que tú abres en Chrome, en Firefox, en Safari. Entonces por eso se hace tan demandante, porque si quieres crear una página web o una aplicación web, sí o sí tienes que hacerlo a través de Java Script. Para crear aplicaciones nativas o aplicaciones móviles como las que descargas en tu celular, también lo puedes hacer a través de Java Script, te da mucha versatilidad. Comparado con otros lenguajes de programación, digamos que es más sencillo, fácil de aprender, muy dinámico; eso hace que sea tan solicitado hoy en día. Según Mintic, en Colombia hay un déficit de programadores que afectará en el futuro. ¿Cómo cree que se puede incentivar a los jóvenes o personas interesadas a formarse para este trabajo? Nada más el hecho de ser desarrollador es bastante atractivo para muchas personas por lo que se te ofrece, al haber tanta escasez de programadores empieza a tener mucho valor. Las empresas que buscan esta labor son de tecnología y hablamos de grandes referentes como Tik Tok, Instagram, Zoom, que manejan millones de usuarios, son compañías con un muy buen capital financiero. Una buena forma de motivar a los jóvenes es viendo el salario que hay. Aparte del dinero, te ofrecen "salario emocional" como: capacitaciones en inglés, pagarte salud prepagada a ti y a toda tu familia, posibilidades de traslado a otros países cuando tienes cierto periodo de trabajo en una empresa. Realmente hay muchas motivaciones a nivel económico. Dejando de lado el dinero, es ser parte de la transformación del mundo. Realmente, ahorita hablar del metaverso, hablar de la evolución de internet es algo muy apasionante y saber que eres parte de eso y que estás construyendo la forma en la que el mundo se está transformando, pues a mí me parece realmente muy fascinante. ¿Qué papel juegan los colegios para que el interés por la programación crezca? Por fortuna hay varios colegios que se están dando cuenta de la importancia de saber de esta. Ya es obligatorio saber de programación así sea un poco, y más desde edades tan tempranas en las que los niños absorben tan rápido. Los colegios deben aprovechar la misma tecnología, hoy en día hay aplicaciones que no te van a aburrir del cómo programar, con lenguajes y con tecnicismos, sino que tú vas a aprender jugando. Aprender a programar realmente es desarrollar una capacidad lógica de dictar unas instrucciones a una máquina. Sin darse cuenta a los 8 o 10 años se tiene una capacidad lógica que abre campo para aprender programación y los lenguajes de forma más fácil, más intuitiva. ¿En el futuro en qué cree que va a cambiar la forma de programar a como se hace hoy en día? Tengo una idea de algo que va a representar un cambio en la forma de programar y es la programación low code. Que cada uno aprenda a programar con bloques. Si usted necesita hacer una aplicación, entonces le da clic a este botón, crea una nueva página y en esa página necesita que haya una página de registro. Eso necesitas conectarlo con la base de datos, pero que todo sea intuitivo sin tanto código. De hecho, yo estoy trabajando en una aplicación de esas, estoy seguro de que a través de nuestra creación en el futuro muchas personas van a desarrollar aplicaciones de forma rápida e intuitiva. Siempre va a ser necesario saber sobre desarrollo, saber sobre los diferentes lenguajes, pero si va a ser mucho más rápido y mucho más ágil hacer uso de estas plataformas que te permiten crear otras de forma rápida e intuitiva. ¿Qué transformaciones habrá en la forma en la que se trabaja y el manejo de las empresas al ser internacionales y virtuales? Al entrar al país o a Latinoamérica empresas de talla internacional para las empresas locales quizás es un poco difícil competir con los salarios y con los beneficios que estas ofrecen. Por eso tienen que pensar de forma global, así como empresas extranjeras buscan desarrolladores aquí en Colombia, las empresas colombianas también deben estar en la capacidad de ofrecer trabajo a extranjeros. Pienso que hay muchas transformaciones hacía la facilidad de trabajo remoto, no importa la distancia que haya. Dejar un poco las oficinas y los procesos de lado, hasta el tema de contratación, hay muchas empresas que en 3 días te contratan de forma rápida y ágil. Transformaciones hacia la globalización, hacia el agilismo, quizás lo que yo sé ahorita para desarrollar aplicaciones, en 10 años ya va a ser obsoleto o se esté desarrollando de una manera completamente diferente. Las empresas tienen que estar dispuestas a eso, a estar transformándose constantemente. Si no lo hacen, empiezan a quedarse y tienden a desaparecer.

  • Cultura europea aún viva en Latinoamérica

    “Hay también quienes (...) más que migrar, huyen”, dijo el periodista Óscar Martínez; millones de familias escaparon de su realidad para buscar un mejor lugar. Cultura europea aún viva en Latinoamérica Catalina Rubiano Salazar “Hay también quienes (...) más que migrar, huyen”, dijo el periodista Óscar Martínez; millones de familias escaparon de su realidad para buscar un mejor lugar. Disponible en Pulzo Catalina Rubiano Salazar El fenómeno de la migración siempre ha estado presente en la historia de la humanidad sin importar el origen ni el destino del viajero. Desde las épocas de colonización hasta el día de hoy el ser humano ha querido ir más allá de sus fronteras. No obstante, unos no lo buscaron, sino que se vieron obligados a hacerlo: reiniciaron su vida en otro país con nuevas costumbres y hasta otro idioma, pero sin olvidar sus raíces. Para nadie ha sido un secreto los estragos que dejaron las diferentes guerras, tanto en los países involucrados como en los colaterales, en ámbitos políticos, sociales y económicos. La situación precaria y la baja calidad de vida en la que se vivía como consecuencia de los conflictos promovieron el desplazamiento en masa no solo internacional, sino a nivel continental. Este fue el caso de la antigua Yugoslavia, disuelta en seis repúblicas independientes: Eslovenia, Croacia, Bosnia Herzegovina, Montenegro, Serbia y Macedonia (y Kosovo, aunque aún no fue reconocida como república internacionalmente). Según el historiador croata Ljubomir Antić en su libro “Los Croatas y América”, las emigraciones masivas de origen europeo comenzaron en los años ochenta del siglo XIX, pues ya había cerca de quinientos mil croatas alrededor del mundo hasta la Primera Guerra Mundial. No hubo una única causa de la emigración, por tanto una conllevó a la otra directa o indirectamente. Aunque la mayoría de casos fueron debido a problemas económico-políticos, en 1910 comenzó la emigración en cadena, es decir, por experiencias de un familiar o amigo que había viajado a América más personas deseaban hacerlo; un pequeño porcentaje de las migraciones fue en su mayoría por capricho que por necesidad. Sin embargo, las familias Frezik ni Brizić hicieron parte de este porcentaje. Ignacio Frezik y Elizabeth Rozeman era una pareja de croatas que decidió salir de su tierra natal, junto a sus tres hijos, por las condiciones en las cuales estaban viviendo luego de la Segunda Guerra Mundial. Katarina Frezik, la hija menor, aunque en ese entonces era muy pequeña, aún recuerda la incertidumbre que cada uno experimentó por el gran conflicto. Katarina, una abuelita de 74 años de edad, con cabello naturalmente plateado, tez blanca y arrugada, contó su historia familiar con orgullo, aunque cuando lo hizo, su rostro reveló expresiones de dolor y angustia de aquellos momentos amargos vividos desde temprana edad. Nació en Croacia terminada la segunda gran guerra, pero cuando apenas estaban iniciando los estragos de esta. Con solo dos años, sus papás tomaron la decisión de dejar su país y fueron trasladados a un campo de refugiados ubicado en Trieste, Italia, en el cual estuvieron aproximadamente cinco años. Allí las mujeres se dedicaron a lavar y cocinar para todos. Los hombres, al trabajo en campos como la construcción o a buscar los alimentos. Durmieron en “algo parecido a una cabaña”, solo que en cada una vivían hasta veinte familias y los espacios estaban divididos únicamente por cortinas. Durante su estadía, la menor de los Frezik recordó que jugaba con los otros niños que estaban allí: “nos gustaba meternos por debajo de las rejas para salir e irnos hasta el campo de prisioneros que estaba al lado (…) solo fui una o dos veces, porque lo que vi ahí nunca se me va a olvidar”, dijo en un tono de disgusto y algo de miedo combinado con angustia. Moviendo la cabeza de un lado a otro y con ojos de desaprobación, siguió: “había esqueletos en fosas con púas (…) eran sitios donde torturaban a los prisioneros”. Transcurridos cinco años, y luego de contagiarse de viruela, la familia Frezik fue trasladada en tren hasta la ciudad de Génova, donde tomaron un barco hacia su nueva vida. Sin embargo, Ignacio y Elizabeth tenían planeado irse para Australia, pero por un error en los papeles, el Comité Católico les asignó Colombia como su destino. “No teníamos ni idea de cómo era Colombia (…) Mis papás pensaban que iban a encontrar indios por las calles”. Pero tras un mes y medio de navegar por el Atlántico y pasar por el canal de Panamá, llegaron a Buenaventura y se dieron cuenta de que no era como se lo imaginaban… ¡habían edificios! Viajaron entonces a Cali y luego, finalmente, llegaron a Bogotá para comenzar desde cero. Tras varios años de arduo trabajo y esfuerzos por aprender el nuevo idioma, los Frezik salieron adelante. Su papá construyó una finca para el entonces Ministro de Fomento, Reyes Martínez; la administró y allí sembró el primer cultivo de fresas en Colombia. Tras la muerte de sus padres, los tres hijos vendieron la finca y Katarina se asentó con su familia en una parte del terreno que compró su padre, el cual le quedó como herencia y donde prepara, en fechas especiales, algunos platos típicos de su tierra natal manteniendo vivo el legado de sus antepasados. Además, allí montó su negocio “El fresal” con el cual han obtenido el sustento diario. Pero la familia Frezik no es la única en Latinoamérica que deleita aún el sabor croata, pues, en Chile, Davor Andrés Brizić Seguich también lo hace. Davor, de descendencia croata-sueca, nació en Chile hace 64 años. Su papá salió de Croacia y buscó refugio en el país costero en 1914, pues familiares y conocidos se encontraban en Chile, cuando tenía entre catorce y quince años; apenas iniciaba la Primera Guerra Mundial. Allí conoció a su esposa, también chilena, pero proveniente de una colonia entre un croata y una sueca establecida en este país, y conformaron su familia. Davor, a pesar de no nacer en Croacia y de hablar español con acento chileno, posee la cultura del país eslavo muy arraigad. Además, tiene una cuenta de Instagram @davorcocinacroata, por la cual se puede llegar a pensar que es nativo croata por sus publicaciones. Comentó que su nana y sus papás nunca se desapegaron de sus raíces y se las transmitieron a él y a sus hermanos. Desde pequeño comía los platos típicos croatas, pero desde hace cuatro años halló en ellos su pasión, convirtiéndose en uno de los mayores exponentes de la gastronomía del país yugoslavo en Latinoamérica. Contó entre risas que a su esposa no le gusta mucho eso, pero que lo acompaña y lo apoya. Además, las familias de inmigrantes en Chile, e inclusive en Perú, Brasil, Colombia, Ecuador, entre otros países, le han pedido preparar “onces o cenas croatas para las reuniones”, manteniendo la herencia y cultura de su país de origen viva entre las generaciones: “así sea un niño pequeño que nunca haya comido los platos típicos, le doy a probar, porque tiene que conocer de dónde viene (…) todos quedan fascinados”. Como se mencionó anteriormente, no solo fue la antigua Yugoslavia la cual vivió los estragos de las guerras, sino la mayoría de países, entre estos, España. De una manera abierta y gentil, y con un hablar que hace pensar en la costa, Ildefonso Castán contó con orgullo la historia de su padre, Vicente Castán Fechán, nativo español, pero de corazón colombo-venezolano. Vicente salió de España, tras vivir las consecuencias de la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial que azotaron a su país, a buscar un nuevo mundo. “Él quería venirse a América (…) al final escogió Colombia, porque le atraía muchísimo el llano (…) eso fue lo que lo motivó a él”, recordó entre risas Ildefonso. Llegó a Colombia en 1960 con 33 años, primero a Cartagena. Allí se encontró con varios amigos, y luego a Bogotá, donde halló una posada en la cual daban albergue a españoles inmigrantes. Vicente, en España, trabajaba como dibujante técnico, y a pesar de la situación de su país “no estaba pasando por una necesidad económica (…) él viajó por aventura”, es decir, Vicente sí hizo parte del pequeño porcentaje que viajó por capricho. En Bogotá consiguió trabajo durante tres años en una fábrica de cajas donde conoció a su esposa, con quien duró cincuenta años casado y tuvo 3 hijos. Luego empezó a trabajar en la industria farmacéutica y, por el cargo que tenía, en 1974 lo trasladaron a Caracas,Venezuela donde pasó el resto de su vida junto a su familia, y, aunque nunca conoció los llanos colombianos, falleció, en 2010, con el corazón enamorado de Venezuela y Colombia. Su esposa, hijos y nietos obtuvieron la nacionalidad española por consanguinidad manteniendo así su legado y herencia. Según la información que logró recolectar el Archivo General de la Nación de Colombia de la “documentación relativa a inmigrantes extranjeros, tanto de parte del ‘Ministerio de Relaciones Exteriores’ (Visas y Cartas de Naturaleza) como de ‘Migración Colombia’ (Expedientes de Extranjeros) no es posible saber la cifra exacta de inmigrantes europeos en Colombia en las épocas de posguerra. No obstante, “de acuerdo con los inventarios existentes, hubo 119.188 inmigrantes europeos entre 1914 y 1970”, buscando refugio – o aventura – en Latinoamérica. El doctor en Antropología Social Jacques Ramírez sostuvo que los países del cono sur tenían políticas estrictas o manejaban un aperturismo segmentado hacia los viajeros europeos, es decir, no aceptaban a todos los migrantes. Colombia fue uno de los países que más se conoció por su no-apertura a extranjeros, pero Ramírez explicó que fue porque estas oleadas de migrantes ocurrieron al mismo tiempo que los periodos de violencia en el país, así que “el país no estaba interesado en recibir refugiados”. El factor común que tuvieron los Frezik, Castán y Brizic, para establecerse en América del Sur, fue que contaron con ayuda de una organización, como el Comité Católico, de amigos o conocidos que ya se encontraban residiendo en los respectivos países, para comenzar un nuevo capítulo en sus vidas. Así, aún después de más de setenta años de los diferentes conflictos que los hicieron emigrar de sus tierras, fueron capaces de vivir para contarlo, y que parte de su cultura europea aún viva en el cono sur.

  • Bambi Bucket: Sobre las llamas

    Bambi Bucket: Sobre las llamas Mariana Galán Cepeda, Comunicación Social y Periodismo Fecha: Según la Unidad para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), en el año 2019 en Colombia se presentaron más de 2.217 incendios forestales que con ayuda de una técnica implementada por la Fuerza Aérea Colombiana se lograron apaciguar. Lea también: "¡Alerta con el fuego!" Compartir Foto: El helicóptero Huey II de la Fuerza Aerea Colombiana recargando el Bambi Bucket en una fuente hídrica a 5 millas de la zona afectada. Foto: Mariana Galán Las llamas devoraban todo a su paso. Más de 1500 hectáreas de bosque habían sido destruidas. ¿La causa? Desconocida. Los bomberos no podían solucionar todo solos: la magnitud de las llamas era incontrolable. Se necesitaba ayuda aérea, pues el bosque del Carmen de Apicalá, en el departamento del Tolima, se estaba consumiendo a pedazos. 27 de agosto del 2019/ 11:00 am/ Base militar CACOM4 - Melgar, Tolima Se recibió la solicitud por parte de los bomberos del Carmen de Apicalá y la Unidad para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para iniciar con una misión de extinción de incendios. El requerimiento se hizo a través del centro de comando y control de CACOM4 y se ordenó a través del Centro Nacional para la Recuperación de Personal (CNRP), quien indicó la tripulación disponible y las horas de vuelo que se debían ejercer, así como iniciar con el procedimiento de alistamiento de tripulaciones y máquinas mientras autorizaba, el comandante de la fuerza aérea, empezar el procedimiento. Capitán Grijalva: Nos alertaron a las tripulaciones disponibles después de la autorización por parte del comando de la fuerza. El comandante del grupo de combate me puso al mando del escuadrón que saldría esa mañana y procedí a realizar el alistamiento con un reconocimiento visual, inicialmente, del sector del incendio en donde se encontraba afectada gran parte del aérea forestal, que estaba recargada en la parte sur de la población del Carmen de Apicalá. Teniente Montenegro: Antes de iniciar el viaje, realicé un pequeño breafing o reunión con el personal de bomberos y con la tripulación a bordo de la aeronave encargada de la misión, Huey II, de la cual me correspondió ser el piloto al mando. Debíamos verificar que todo estuviera en óptimas condiciones y conocer cuál era la situación a la que nos íbamos a exponer. Iniciamos con la preparación de toma de agua: partimos hacia el incendio. 27 de agosto del 2019/ 11:30 am/ Helicóptero Huey II – volando hacia el Carmen de Apicalá La preparación de toma de agua consistió en verificar cerca del lugar del incendio una fuente de agua natural y un espacio, que no debía exceder las 5 millas náuticas del área, en la cual se pudiera instalar una piscina con capacidad de 6mil galones para poder recargar el Bambi Bucket. El Huey II utilizó el Bambi Bucket Max BBX3542, con 320 galones de capacidad, que iba suspendido por un gancho desde la aeronave. Este dispositivo, que llegó a Colombia y a la FAC en 1993, fue el encargado de transportar el agua mezclada con un agente líquido retardante que se vertió en el momento de estar sobre el lugar de los hechos. Técnico Subjefe Gélvis: Cuando fui alertado de ayudar en la misión, procedí a verificar los equipos: realicé una revisión física; y en la aeronave, una técnica. Tuve que hacer primero un pre-vuelo: viajé al Carmen a la zona donde se iba a instalar la piscina y revisé que el piso estuviera en óptimas condiciones para que esta no sufriera ninguna perforación. Paralelamente tuve que analizar cuáles eran los puntos de entrada, cuál era el área para realizar la descarga y cuáles eran los focos del incendio más fuertes. Los incendios “se han incrementado enormemente respecto a otros años”, señaló Eduardo González, director de la UNGRD para el medio digital Pulzo, quien atribuyó este fenómeno al cambio climático y a las quemas intencionales. El año 2019 rompió récord, en comparación con los otros años, en ser el año con más incendios forestales a causa de contaminación o quemas indiscriminadas. En muchas de estas emergencias es necesaria la presencia de la Fuerza Aérea Colombiana por el difícil acceso que se tiene a la zona. Lo que se lleva de este año la FAC ha volado 284 horas en estas operaciones en las que se han utilizado 589mil galones de agua, para apagar el fuego en más de 100mil hectáreas afectadas. Sin duda, Diego Gélvis, de 28 años, tenía el cargo más importante dentro de la tripulación: TER u operario de equipos especiales, en este caso del Bambi Bucket. Este bogotano fue quien llevó la guía de vuelo, quien indicó el lugar donde se tuvo que derramar el agua que contenía el Bambi Bucket, quien fuera de la misión realizó el mantenimiento de la máquina y quien manejó el powerfit que era el control remoto que controlaba la salida del agua durante el vuelo sobre la zona afectada. 27 de agosto del 2019/ 12:00 pm – 6:00 pm/ Helicóptero Huey II – volando sobre la zona afectada del Carmen de Apicalá Sargento Morales: Como bomberos, cubríamos el proceso de extinción de incendios desde tierra de manera directa por la topografía del terreno, como este incendio superó nuestras capacidades operativas, solicitamos apoyo a la FAC. Además, la fuerza nos facilitó el transporte de personal terrestre a una zona del bosque donde el acceso estaba difícil. Teniente Montenegro : Cuando procedimos hacia el incendio el panorama se puso complicado, las llamas eran tan altas que el humo se acumulaba y nos hacía perder visibilidad, pero bajo esas circunstancias esperamos la señal para empezar a regar el agua. La temperatura a la que se enfrentó la tripulación osciló entre lo 45 °C, pero la sensación térmica fue de 50 °C, lo cual generó dificultades a la hora de acercarse a una distancia prudente de la zona para derramar el líquido. Técnico Subjefe Gélvis: Hicimos una pasada y verificamos el punto de derrame. Verifiqué la posición de la nariz del helicóptero: que estuviera alineado con el foco que íbamos a atacar. La tripulación debía estar coordinada a través de la comunicación interna entre el piloto y el técnico encargado de descargar el líquido del Bambi Bucket por medio de radio VHF: por el cual se indicaban los puntos en donde se debía derramar el agua y el momento de accionar la válvula cuando se está por debajo de los 300 pies de la zona marcada. - TER tiene el punto a la vista- indicó el piloto -Sí, con el punto a la vista- respondió el TER -TER, suyas las voces -Adelante 10, Abajo 10, Adelante 5, Abajo 5, Adelante 1, Abajo 1 -Fuego a la vista para realizar la descarga - Próximo a descargar: en 3, 2, 1, agua, agua, agua. Teniente Montenegro: Así, durante toda la tarde, tuvimos que realizar alrededor de 10 viajes desde la piscina hasta el lugar donde se habían señalado los puntos más altos. Para el derrame del líquido, la aeronave debía variar su velocidad, pues volando entre los 16 y los 24 nudos se aseguraba que el líquido se regara en un solo punto, pero volando a 40 nudos, velocidad máxima estipulada, se aseguraba que el agua se esparciera por diferentes zonas. Después de varias descargas, la tripulación regresó a la base militar tras cumplir sus 6 horas de vuelo estipuladas por el CNRP con la satisfacción de haber bajado la magnitud de las llamas facilitando a los bomberos su trabajo. 27 de agosto del 2019/ 6:30 pm / Helicóptero Huey II – CACOM 4/ Melgar, Tolima Técnico Subjefe Gélvis: Aquí terminó algo donde uno dice: ‘por lo menos puse un granito de arena en una de las condiciones más difíciles para la población’. Las tripulaciones que gastaron sus horas de vuelo al regresar a la base debían entregar su turno a la siguiente tripulación disponible para seguir con la misión. El incendio perduró durante una semana más, semana en la que tripulaciones disponibles fueron a realizar su labor hasta apagar el fuego en su totalidad. Lastimosamente, lo que se perdió durante el caos fueron más de 3mil hectáreas en las que se encontraban tanto flora, fauna y viviendas.

  • La actriz que no se sintió atrapada por la magia de García Márquez

    La actriz que no se sintió atrapada por la magia de García Márquez María José Montoya Echeverry, Comunicación Social y Periodismo Fecha: Interpretó a Bárbara Lynch en ‘El amor en los tiempos del cólera’. Es fundadora de la corporación OMENKA y creadora de la conferencia Reconstruyendo Imaginarios. Lea también: Flora Martínez, la dualidad de una artista Compartir Foto: Indhira Serrano, actriz colombiana de 46 años. Ha actuado en películas como Piel y El amor en los tiempos del Cólera. Noé Herrera Es amante de la lectura, ha leído desde los cuatro años. Para Indhira Serrano era una forma de escapar de su realidad, de saber que el mundo era más grande de lo que parecía, más grande que Malambo, el pueblo en el que creció, un municipio del departamento del Atlántico en Colombia. -Uno de sus libros favoritos, de pequeña, era El amor en los tiempos del cólera , escrito por Gabriel García Márquez, novelista colombiano, ganador del Premio Nobel en 1982 y considerado como uno de los maestros de la literatura. Esta novela cuenta la historia entre Florentino Ariza y Fermina Daza, en donde el amor verdadero perdura a pesar de las adversidades. Indhira tuvo la oportunidad de participar en el proyecto de llevar al cine esta obra de Gabriel García Márquez. Un día común y corriente recibió una llamada de su manager, al día siguiente tenía el casting para participar en la película del que era su libro favorito. Había tenido una mala experiencia con un casting de una película que había presentado días antes, esto había sucedido porque estaba basada en un libro y ella no lo había leído. Esta vez, no quería que le sucediera lo mismo. Empezó a leer el libro nuevamente después de varios años, con la incertidumbre de revivir esos recuerdos de su niñez, de cuando lo había leído por primera vez. Terminó de leerlo en un día y se dio cuenta de que no quería interpretar al personaje que le habían asignado para hacer el casting: era Digna Pardo, la cocinera de la familia Urbino Daza. A Indhira le interesaba, en cambio interpretar a Bárbara Lynch: Una mulata alta, elegante, de huesos grandes, con la piel del mismo color y la misma naturaleza tierna de la melaza, vestida aquella mañana con un traje rojo de lunares blancos y un sombrero del mismo género con unas alas muy amplias que le daban sombra hasta los párpados. Parecía de un sexo más definido que el del resto de los humanos. Ello según las propias palabras de García Márquez en la novela original. El día del casting, Indhira se fue sin maquillaje y con el cabello recogido. Las instrucciones que había recibido era que debía ir muy neutra. Se quería que la selección de los personajes fuera algo muy limpio. Indhira llegó al lugar donde la habían citado y al abrir la puerta se encontró con la directora del casting, quien al verla se sorprendió y le dijo inmediatamente – Tú eres Bárbara Lynch –. Luego de conversar unos minutos con la directora, le dio la razón e iba a interpretar al personaje que quería. Indhira es de constitución delgada. Tiene 46 años. Sus ojos son oscuros, tiene pelo afro de color negro, cejas no tan pobladas, una dulce sonrisa y acento costeño. La caracteriza su dedicación, disciplina, determinación y sensibilidad social. Desde muy pequeña, con la idea de que el mundo transcurre de manera predeterminada, se resignó a recibir tratos discriminatorios por su raza. No se cuestionaba entonces si aquella práctica social era correcta o no. – A mí me enseñaron que era fea; me enseñaron que no tenía derecho a aspirar a ciertas cosas por ser negra. Para mí eso era normal. Yo crecí rodeada de racismo, pero no lo sabía – El actor Juan Sebastián Aragón, uno de sus mejores amigos de Indhira, la considera como una mujer fantástica, luchadora, perseverante, con una calma y sabiduría impresionante. Perseverancia que la ha llevado a participar en series televisivas como Azúcar, Celia Cruz, El Clon, Flor Salvaje, Amor Sincero y Tres Milagros. Además, conquistó la pantalla grande en películas como Piel y Paraíso Travel. Hoy interpreta uno de sus papeles más importantes como miembro fundadora de la corporación OMENKA y creadora de la conferencia Reconstruyendo Imaginarios, que es un espacio que tiene como objetivo cambiar patrones negativos, a través de la persona misma, la autopercepción y los imaginarios que se tienen con respecto al otro. Esos imaginarios rigen en la sociedad pero que de cierta forma desaparecen cuando interpreta a un personaje. El rodaje de la película estuvo lleno de magia para ella – Hice una de las mejores escenas de mi vida y no me acuerdo de cómo la hice. El director bajó de su silla y dijo que quería hacer otra toma. Quería hacer un primer plano, algo que solo tienen los protagonistas o personajes importantes en la historia –. Indhira Serrano gustaba de muchas cosas de García Márquez. El libro El amor en los tiempos del cólera era una de ellas. Para muchas personas habría sido un placer conocer al Premio Nobel, pero Indhira es la excepción. – No sé si hubiera querido conocerlo, no me siento identificada con el mundo costeño del que habla García Márquez, porque todo está tejido a todas sus experiencias, que no se parecen a las mías. Es un mundo que para mí es ajeno. Ese mundo de los grandes solares, las grandes casas, con mecedoras y sirvientas no se parece a mi vida –. Indhira consideró uno de sus más grandes fracasos el no poder llegar a Europa y convertirse en una súper modelo, también el no ser la mejor actriz que pudiera llegar a Hollywood. Sus momentos más difíciles la han impulsado a seguir adelante y el tiempo ha hecho la tarea de explicarle el por qué las cosas sucedieron así. Hoy en día tiene sueños completamente diferentes, y eso que consideró como sus fracasos alguna vez, ya no lo son – Las cosas que no sucedieron como debían suceder es porque me estaban llevando a cumplir mi misión de vida. Esos fracasos se convirtieron en motivación para llevarme a lugares mucho mejores, en los que estoy hoy en día –.

  • Cocinemos Colombia: Arroz Atollado

    Le enseñamos a preparar este plato típico del Valle del Cauca, que se inspira en la paella española y puede acompañarse con huevos duros cortados en mitades. Cocinemos Colombia: Arroz Atollado Le enseñamos a preparar este plato típico del Valle del Cauca, que se inspira en la paella española y puede acompañarse con huevos duros cortados en mitades. Contenido completo Autor:

  • Unisabana Medios | Audios

    Los que hablan por los que no tienen voz Aura Pinilla, Comunicación Social y Periodismo Esta crónica nos refleja la lucha que enfrentan los líderes de las organizaciones contra el maltrato animal para generar conciencia en la sociedad. Ver también: La mujer detrás de los Ríos Vivos Compartir

Escucha aquí los podcast de Conexión Sabana 360 

botom-spreaker.png
botom-spotify.png
bottom of page