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- Bogotanos al límite
Bogotanos al límite Paula Andrea Vargas Pedraza, Comunicación Social y Periodismo Fecha: Altos índices de contaminación en Bogotá la sitúan entre las ciudades capitales con peor aire del mundo. Las consecuencias son devastadoras para la salud de los habitantes de la ciudad. Lea también: "La capital de los futuros sordos" Compartir Foto: Foto: Paula Vargas Los niveles de contaminación alcanzados en Bogotá han llegado al límite y, aunque mucho se ha hablado de este tema, pocos conocen el verdadero impacto que éste tiene en la salud de sus habitantes. Lorena Pedraza es un claro ejemplo de lo que puede llegar a pasar. Enfermera y con bebé a bordo, Lorena fue una de las víctimas de la contaminación. Como muchos otros ciudadanos, nunca se imaginó que mientras realizaba sus actividades diarias, el aire que respiraba no solo la estaba perjudicando a ella sino también a su hijo. A diario se alistaba para ir a trabajar. Caminaba hacia la autopista y allí, rodeada por el ruido y el humo producido por los medios de transporte, esperaba a que el bus indicado llegara para poder subirse. Después de media hora de viaje, o incluso más tiempo, dependiendo del tráfico, arribaba a la zona norte de la ciudad, en donde debía bajarse del bus y continuar, como otras personas, su travesía a pie. Luego de diez minutos de caminata, disfrutando de la brisa de la ciudad, llegaba al hospital en el que trabaja. Al iniciar la puesta del sol en Bogotá, a eso de las seis de la tarde, Lorena sabía que su jornada laboral estaba por terminar. Con su suéter de cuello alto, una bufanda de lana y un abrigo que le cubría hasta las rodillas, emprendía su trayecto de regreso a casa. Lo que no sabía era que el frío no era lo único de lo que se debía proteger, sino también de la polución que, de a poco, la acechaba y envolvía cada parte de su cuerpo. La contaminación, un depredador más Entre las principales fuentes de contaminación que amenazan la salud humana se encuentran la generación de residuos sólidos y sustancias tóxicas. Mayra Parra, ingeniera ambiental de la Universidad Libre de Bogotá, enfatiza en que el Transmilenio y el SITP, así como las construcciones y obras viales de la ciudad, son los principales causantes de la contaminación del aire. Igualmente, señala que el mal estado del agua es producto de los vertimientos de aguas residuales resultantes de las actividades realizadas por las industrias. Diversos estudios han comprobado que este fenómeno está asociado directamente con enfermedades respiratorias, cardiovasculares y oculares, que incluso pueden conducir a la muerte. Las dos primeras son las que más se presentan dado que la vía respiratoria es el conducto principal de ingreso de los contaminantes al organismo. Guillermo Sánchez, médico internista egresado de la Universidad Nacional, explica que el sistema respiratorio y cardiovascular están íntimamente relacionados para llevar energía al cuerpo a través del oxigeno, por lo que, al incrementar la cantidad de toxinas en el aire, éste disminuye haciendo que los órganos del cuerpo humano trabajen el doble para eliminarlas . Sin embargo, éstas quedan depositadas en los órganos para toda la vida produciendo daños de diferentes tipos. Entre estos se identifican el asma, la neumonía, la bronquiolitis y el Síndrome Bronco-obstructivo (SBO). De acuerdo con un reporte de la Red de Monitoreo de Calidad del Aire, en la capital del país se prendieron las alarmas después de que se registrara un incremento en la concentración de material particulado PM 2,5 y PM 10, un polvo no visible a simple vista, pero que representa una seria amenaza para la salud de las personas. Aunque la presencia de este peligroso contaminante no es nueva, su agravamiento se dio no solo por las emisiones vehiculares a gasolina y diésel sino por la erosión del suelo, la degradación del pavimento y las actividades de construcción. Según declaraciones del secretario de Ambiente de Bogotá, Francisco Cruz Prada, en la Radio Nacional de Colombia, a esto se suman las condiciones meteorológicas que se han empeorado por los incendios y los fuertes vientos que arrastran las partículas de las quemas que se han presentado en diferentes zonas del país. Sin embargo, el problema radica en que con alarma ambiental o sin ella, la polución expone un riesgo permanente de infecciones y enfermedades que afectan de manera diferente a distintos grupos de personas. La Organización Mundial de la Salud estableció que los más susceptibles a enfermarse a causa de este acontecimiento son los niños, los ancianos y las familias de pocos ingresos. Además, las consecuencias más graves se producen en individuos que ya tienen alguna afectación en su salud. Elementos vitales, pero a la vez mortales Lorena inhalaba el oxigeno que, al estar contaminado, se convertía en una especie de veneno dentro de ella. El 18 de diciembre de 2018 su cuerpo por fin habló. “Empecé a tener síntomas respiratorios, especialmente una tos seca que se exacerbaba en las noches y ya ni siquiera podía dormir, lo que más me preocupaba era mi bebé”. Estudios demuestran que la exposición a contaminantes durante el embarazo está relacionada con el bajo peso al nacer. Más aún, con malformaciones cardiacas o urinarias, según la Secretaría de Salud. Lorena se dirigió a un centro médico en Bogotá en donde fue atendida por un ginecólogo y un médico internista. Después de una serie de exámenes fue diagnosticada con neumonía e inmediatamente la hospitalizaron por cinco días. Ella hace parte del 50% de las personas que, cuando asisten a instituciones médicas, lo hacen por una afección ante los altos índices de polución en la ciudad, con lo cual contraen enfermedades respiratorias o sus derivadas, según explicó Guillermo Sánchez. No obstante, estos no son los únicos tipos de afectación a los que se han tenido que enfrentar los habitantes de Bogotá. Un informe realizado por el Observatorio Nacional de Salud, titulado “Carga de Enfermedad Ambiental en Colombia”, reveló que la mala calidad del aire también origina reacciones alérgicas, infartos y hasta cáncer de pulmón, pero esto no es lo peor. La contaminación se ha convertido en una enfermedad mortal. El estudio determinó que la contaminación del aire y del agua en Colombia, causan más de 17.000 muertes al año, pues de las 223.000 registradas, el 8 por ciento se atribuye a factores de riesgo ambiental. De igual manera, se calcula que en Bogotá 1.963 personas fallecen anualmente por estos mismos motivos. Eliminando las secuelas Aunque se han tomado medidas como la restricción del transporte de carga, la implementación del pico y placa extendido para vehículos particulares y motos, y los operativos en fábricas, entre otras, no son suficientes para contrarrestar la contaminación y reducir el impacto que tiene en la salud de los bogotanos. Guillermo Sánchez recalca que la solución no es, como se ha venido haciendo, tratar únicamente las fuentes del problema, sino también mejorar los elementos que producen descontaminación, es decir, potenciar la acción de la naturaleza como árboles y plantas para inyectar oxígeno al medio ambiente y así generar un equilibrio entre la carga de oxígeno y gas carbónico. De igual manera, es fundamental que se haga un análisis profundo del tema del cambio climático y así hacer de éste una prioridad para que el gobierno, las organizaciones y los individuos trabajen conjuntamente y reduzcan tanto sus causas como sus consecuencias, según el Informe de Carga de enfermedad ambiental en Colombia. No cabe duda de que las medidas deben ser más drásticas para prevenir la intensificación de esta problemática y contribuir al bienestar de los bogotanos. De lo contrario, el impacto sobre el medio ambiente, la salud pública y por ende en la calidad de vida de los ciudadanos alcanzará un punto en el que el daño será irreparable. Lorena cuenta que, por fortuna, su recuperación fue un éxito y, con una sonrisa, le da gracias a Dios por permitir que su hijo naciera totalmente sano. Después de unos segundos, hace una pausa, mira al piso y con una expresión de desilusión recuerda que diariamente debe usar un tapabocas para impedir que las partículas del aire, que inevitablemente debe respirar, pasen por su nariz y boca. Las secuelas le quedarán por siempre.
- La ironía del conflicto
La ironía del conflicto Maria Camila Poveda Trujillo Fecha: El conflicto entre Israel y Palestina ha dejado a su paso un gran rastro de víctimas inocentes. Un anuncio en el show de medio tiempo dio de qué hablar e hizo reflexionar sobre la incoherencia que hay entre la palabra y la acción. Lea también: "Estamos dependiendo de la buena voluntad de los estados para el cumplimiento del DIH" Compartir Foto: Wix Media El pasado 11 de febrero se llevó a cabo el Super Bowl, el juego de fútbol americano más visto en el mundo, pues se estima que alrededor de 123,7 millones de personas lo sintonizaron. A pesar de que muchos en la audiencia son aficionados al deporte, otro gran número de personas solo estaban expectantes por ver a Taylor Swift en la tribuna y algunos tenían la esperanza de que Justin Bieber cantara junto a Usher en el show de medio tiempo. En redes sociales muchos posteaban y comentaban sobre el juego. Yo, en cambio, como no estaba interesada ni en lo uno, ni en lo otro, solo recordaba lo que alguna vez un profesor de administración, en el colegio, nos preguntó. ¿Realmente somos conscientes de todo lo que este evento nos vende y lo que dejamos de saber por estar pendientes cuatro horas de una transmisión? Mientras esto sucedía, en el medio oriente, en la Franja de Gaza, sobre la frontera egipcia, la ciudad de Rafah, la cual supuestamente era zona segura para los palestinos, fue bombardeada tras la orden del primer ministro isarelí, Benjamín Netanyahu. Allí se refugiaban aproximadamente 1,4 millones de personas y, según datos de la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina (MLRP), el resultado del ataque habría dejado al menos 100 muertos, incluidos mujeres y niños, y unos cientos más que se encuentran bajo los escombros, los cuales no han podido rescatar porque el ejército de Israel no permite el paso de ambulancias o equipo de rescate. A pesar de que el gobierno de Israel, en cambio, rescató dos rehenes que tenía el grupo Hamas, no deja de ser irónica y no puede ser una coincidencia la violenta forma en la que la ofensiva militar de Israel buscó ingresar a Rafah mientras que había muchos entretenidos con el show de fútbol americano. Sí, todos los días hay ataques, todos los días mueren personas, pero es indudable cómo incluso desde antes, por redes sociales, se empezó a difundir lo que sería la propaganda pro-israelí , que tendría espacio en uno de los 30 segundos para anuncios del Super Bowl; en el que haciendo alusión en primer lugar al juego, después prometen rescatar a todos aquellos hombres que se encuentran como rehenes, un video que sin duda generó miles de comentarios de parte de los usuarios de la red social X y no hizo esperar la creación de una parodia por parte de los palestinos. Lo curioso de esto, más allá de la coincidencia del mensaje, es que para muchos no tiene sentido que Israel exija ayuda a Estados Unidos para pagar una deuda de 17 mil millones de dólares, pero que tenga el dinero para publicar anuncios durante el Super Bowl. Las pausas comerciales en este evento son las más caras del mundo, con un valor de 7 millones de dolares. Por lo que usuarios de X se preguntaron “¿Financiamos a Israel para que nos alimente con su propaganda?” y otros, al contrario, compartieron su apoyo a la campaña. Otro dilema que se presenta y el cual me hace pensar en la incoherencia de lo que se dice con lo que se hace es que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo lo siguiente respecto a las actuaciones de Israel: "Mi opinión es que la respuesta en Gaza, en la Franja de Gaza, ha sido excesiva... Hay mucha gente inocente pasando hambre, mucha gente inocente pasándolo mal y muriendo, y esto tiene que parar", pero esto, para Benjamín Netanyahu, fue como el dicho ”A palabras necias, oídos sordos” e igual siguió con el plan de bombardear Rafah. Sabemos que este conflicto no es de ahora, ni mucho menos. Ha sido una guerra en la que ya muchos no saben quiénes son los malos y quiénes los buenos, pero es que ya no se trata de los aspectos políticos, religiosos o inclusive geográficos. Lo que a muchos nos concierne es que entre este conflicto hay personas, civiles inocentes que están siendo afectados por los ataques y las violentas medidas por lograr un cometido, sin importar nada (tanto israelíes como palestinos.) No pretendo minorizar la vida de los israelíes que se encuentran de rehenes bajo las manos del grupo Hamas, porque sus vidas también importan. Tampoco quiero decir que se deben olvidar las actuaciones del 7 de octubre de 2023 de parte de este grupo, pero sí me pregunto ¿bajo qué costo es necesario verse victorioso en un conflicto en el que la vida no se perdona y los derechos humanos se vulneran? ¿Cuántos kilómetros de ropa deben seguirse realizando en la playa de Bournemouth, Inglaterra, en honor a todos los niños víctimas de esta guerra? Por ahora, el panorama no es muy alentador y entre las partes no están dispuestas a una negociación. Dos entrevistas realizadas al primer ministro israelí dejan ver su oposición a la solución de dos Estados (bueno, podría ser solo uno, porque a Palestina no lo reconocen todos como tal) y, en cambio, afirmó tener la determinación de continuar la guerra en Gaza hasta que Hamás sea “erradicado” y puedan mantener la supervisión de la seguridad israelí en la franja después de la guerra. Al final, podríamos decir que estaríamos cumpliendo lo que en 1924, tras el contexto de la época, Albert Einstein escribió en una carta a su amigo Jaim Azriel Weizmann, quien se convertiría luego en presidente del Estado de Israel: “Si no podemos encontrar una forma de cooperación y pactos honestos con los árabes, entonces es que no hemos aprendido absolutamente nada durante nuestros 2.000 años de sufrimiento. (…) Si los judíos no aprenden a vivir en paz con los árabes, la lucha contra ellos les seguirá durante décadas en el futuro”.
- Alamar Skate
Alamar Skate Lina María Rivera Cevallos, Franyerth Alexis Vargas Parra, Nestor Andrés González Neira, Juliana Andrea Salinas Pérez, Sergio Andrés Rey Pretel, Joseph Felipe Botia Moreno, Daniela Posada Manrique, Comunicación Audiovisual y Multimedios Joha Afón, una principiante de skate, lucha contra las dificultades sociales, políticas y culturales que implica poder practicar el deporte en un país como Cuba. Ver también: Tobia al límite Compartir
- Radamel Falcao – El despertar de un tigre
Radamel Falcao – El despertar de un tigre Vea en este especial multimedia cómo ha sido la evolución del rendimiento del astro del fútbol colombiano Radamel Falcao García, desde su lesión en el Mónaco hasta hoy. Haz clic para acceder al contenido Ver también: “El Paché” Andrade, tenor del fútbol Compartir
- Escuchar el himno nacional: lo bello de la victoria
Escuchar el himno nacional: lo bello de la victoria Luisa Fernanda Moreno Rodríguez, Comunicación Social y Periodismo Fecha: La historia de la patinadora colombiana, medallista olímpica en los Juegos de la Juventud 2018 y dos veces campeona mundial. Lea también: 'El reto del nuevo Ministerio del deporte' Compartir Foto: Foto: Archivo de Gabriela Isabel Rueda Colombia es una potencia en el patinaje de carreras y en los últimos años el protagonismo se lo ha llevado la bogotana Gabriela Isabel Rueda, quien, con tan solo 18 años, es una gran exponente en este deporte y ha acumulado logros como medallista olímpica en los Juegos de la Juventud 2018, dos veces campeona mundial; campeona panamericana en la categoría juvenil y de mayores y campeona nacional en todas las categorías y competencias posibles. Rueda es una mujer preciosa y no solo en el sentido físico sino en su alma. Con amabilidad, con una voz enérgica y sin ninguna excusa responde a cada pregunta con una madurez que sorprende a su corta edad. Su saludo es cordial y afectuoso, de beso en la mejilla, con mucha confianza. Ella acababa de llegar de entrenamiento, pero siempre se muestra dispuesta. Nos hizo pasar a su casa y se disculpó por el desorden debido a las remodelaciones que se están llevando a cabo. Gabriela recuerda una de las experiencias que más la ha marcado tanto a nivel personal como deportivo. “Desde que salieron los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018 me empecé a preparar. Fueron 3 o 2 años de proceso en los cuales nos propusimos a cumplir esa meta. Llevaba unas cargas impresionantes, porque la idea era llegar con mi 100 por ciento, sabía que estaba preparada para ello”, afirmó al destacar ese momento fundamental en su carrera. “Esa competencia me marcó a mí, a mi familia y al patinaje colombiano, porque nunca había estado en un ciclo olímpico entonces gracias a Dios todo salió de la mejor manera y pude darle la medalla a mi país”, ratifica, con una sonrisa amplia y los ojos cerrados mientras recuerda ese día. “A la hora de la premiación no nos dieron ni tiempo de peinarnos. Salimos así todas sudadas, todas horribles”. Se lleva la mano para dibujar en su rostro el recorrido del sudor. Es una experiencia única que muy pocos deportistas pueden vivir”, agrega Rueda, sin ocultar su emoción. “Lo más bonito fue escuchar el himno nacional en primer puesto porque eso era lo que queríamos, ver la bandera en lo más alto del pódium me erizó la piel, me dieron ganas de llorar. Duré un poco en procesar mi triunfo”, puntualiza con la voz entrecortada y los ojos brillantes por las lágrimas que amenazan con soltarse. Sobre la participación futura del patinaje de ruta en unos olímpicos de verano, Gabriela Rueda expresa su sentir frente a ese tema: “Así como cualquier otro deporte, en el patinaje nos esforzamos nuestro 100% para ser campeones del mundo y para ser los mejores deportistas. La verdad es un sacrificio que hacemos, hay veces que tu cuerpo ya no da más, pero quieres seguir por lograr el objetivo”. Sin embargo, ella entiende que llegar allí es muy complicado. “Nos encantaría, sería algo grandioso, maravilloso. Pensábamos que los Olímpicos de la Juventud iban a abrir las puertas para los de verano, pero dicen que ni los que vienen ni los del 2024. Ojalá cambien las cosas y estemos”. Destaca la importancia para Colombia de esta actividad y el enorme potencial que existe, tanto en este como en otros deportes, como en el fútbol y el ciclismo. “Por eso es muy bonito que nos busquen porque le dan importancia al patinaje, no únicamente cuando ganamos”. Para Rueda, su familia ha tenido un papel importante en su camino deportivo. Gracias a ellos conoció su amor por el patinaje. Vivo con mi mamá y con mi padrastro. Tengo 5 hermanos. Desde muy chiquita era muy hiperactiva y mis padres decidieron meterme a que practicara un deporte. Escogieron el patinaje. Tenía unos patines ¡súper malos!”, enfatiza Rueda. “Mi mamá siempre es la que me ha apoyado. Me acompaña con mis hermanos a absolutamente todos los lugares que voy. Todos me adoran y los adoro”, asegura. Y lo ratifica: “Me apoyan muchísimo, desde muy pequeña me acompañaban a mis competencias y mi padrastro también. Tengo buena relación con toda mi familia, me han apoyado mucho en este proceso”. Rueda, desde pequeña, ha tenido aptitudes para los diferentes tipos de actividades físicas y desde que estaba en el colegio su talento se empezó a evidenciar: “En el colegio siempre fui súper destacada- sube su mano para referirse a algo alto y hacer énfasis en sus palabras - en el deporte. Y sí, practicaba fútbol, hacía torneos y me iba súper bien. En los test que tenían que ver con el deporte me iba súper”. Luego de llevar tiempo practicando patinaje, Gabriela le empezó a tomar pasión a este y lo dejó de ver como un hobby y pasó a practicarlo a nivel de competición. “Yo inicié entrenando sábados y domingos y era muy pequeña de estatura. El entrenador no sabía que ya tenía la edad. Entonces, fue cuando vi que mis compañeras subían de categoría y yo no, fue algo muy complicado pero mi mamá habló con el entrenador”, recuerda. Y luego detalla sus rutinas de entonces, como si se tratara de un pasado lejano: “Empecé a practicar entre semana, en la tarde, también estudiaba en ese horario y por eso salía del colegio rápido. ¡Me cambiaba en el carro, me ponía los patines en el carro, me bajaba y a entrenar!” Aunque Rueda ha asistido a muchas competencias tanto a nivel nacional como internacional y ha alcanzado grandes logros, para ella una de las más importantes fue su debut. Levanta sus ojos, se ríe y dice: “Decidí cambiar de patinajes semi a profesionales, entonces llegué contenta con mi mamá, padrastro y hermana a la competencia. ¡Me quedaban gigantes! nadie nos ayudó a comprarlos por eso simplemente me compraron unas tallas más grandes para que me duraran más. “Recuerdo que en la primera curva casi me caigo. Llegué de última, casi 20 segundos después de todas, eso es muchísimo, y todo mundo me aplaudía. Pero fue una experiencia muy bonita y siempre me acuerdo de eso”. Es común encontrar que cuando las personas tienen una pasión, ya sea deportiva o artística, toman a alguien que se destaque en dicha actividad como un modelo a seguir. Pero para Gabriela esto no es así. En Colombia hay patinadores increíbles y campeones mundiales también, pero desde pequeña no he tenido un referente clave. Sabía de patinadoras importantes como la “Chechi” y cuando pequeña solo me fijaba en ella. Pero hay patinadoras muy buenas, no puedo decir quién es la mejor patinadora en mayores en este momento. En sí no tengo una referente clave siempre pienso en ser la mejor patinadora y pues vamos a ver, hasta ahora subí a la categoría de mayores. A sus 18 años Rueda ya ha terminado su bachillerato y cuenta cuáles son sus planes a futuro en el ámbito deportivo y profesional. “Bueno, obviamente quiero estudiar. El deporte es por momentos, tú siempre no vas a estar a tu 100% entonces pues mi idea sí es estudiar. Me gustaría estudiar psicología y después especializarme en psicología del deporte porque me gustaría algo que tenga que ver con lo que yo hago. Hasta donde Dios quiera que llegue en el deporte, llegaré” , dijo Rueda. “Tengo pensado estudiar hasta el otro año, estoy muy joven todavía”, afirma mientras sonríe. “Tengo la carrera de patinaje comenzando hasta ahora en la categoría de mayores y pues espero seguir cumpliendo mis sueños y después sí darle la oportunidad al estudio”. Para finalizar, Gabriela habla del sentimiento, que guarda en su corazón, por el patinaje. “La verdad es amor. No se cómo explicarlo, es como mi vida, una a la que estoy acostumbrada, dice entre suspiros. Amo el patinaje, me encanta hacer deporte además el patinaje es una conjugación de deportes. El amor que le tengo al patinaje es único, yo no podría cambiarlo. De pronto sí me gustaría hacer otro deporte, pero el patinaje siempre será como mi favorito. Me siento muy contenta de practicarlo y alcanzar mis objetivos”, dice ensimismada y luego remata: “Siempre que salgo a una prueba la lucho muchísimo. Así mis piernas no respondan, yo misma me doy ánimos, se ríe. ¡Vamos, Gaby, sí puedes, métele! Es algo que he aprendido de mi familia, que siempre ha sido muy guerrerita pues salen adelante y eso lo tengo presente. Yo solo espero poder seguir dándole más triunfos a mi país y dejarlo en lo más alto”.
- ¿Cómo vamos en investigación sobre el cáncer?
En este capítulo, hablamos sobre el robustecimiento de la red de ciclorrutas en los municipios de Sabana Centro y la creación de nuevas becas para las mujeres trans en Colombia, entre otras noticias. ¿Cómo vamos en investigación sobre el cáncer? Luisa Fernanda Ardila Díaz, Andrea Carolina Duque Londoño, Daniel Fernando Clavijo Bolivar, Yuliana Cepeda Puentes , Cristian Moreno Garzón, Valentina Rodriguez Pinzón, Camila Jurado Cuartas, Silvia Gabriela Salas, Silvia Catalina Pinzón Meza, Diana Paola Rodriguez, Andrés Felipe Mora Martínez, Karen Valentina Correa Gómez, Juan Esteban Neira Aguirre, Valentina Maya Urrego, Laura Camila Hinojosa Urbina, María Lucía Castañeda Ballen, María Fernanda Pacheco, estudiantes de Comunicación Social y Periodismo. En este capítulo, hablamos sobre el robustecimiento de la red de ciclorrutas en los municipios de Sabana Centro y la creación de nuevas becas para las mujeres trans en Colombia, entre otras noticias. Ver también: Las barreras para las personas sordas en Bogotá Compartir
- Al Unísono
Al Unísono En la nueva era digital se dan los encuentros de múltiples intereses. Desde gatos tiernos hasta niños hambrientos por culpa de la guerra, casi todo parece en simultáneo en pequeños recuadros. Hay tanto ruido como tanto olvido. Por eso, para ganarle un poco al algoritmo, te presentamos las historias esenciales del 2024. Haz clic para acceder al contenido Ver también: Iberoamérica, un cuento colectivo Compartir
- El lado oscuro del comercio bursátil
El lado oscuro del comercio bursátil Mariana Jaramillo Castro, Comunicación Social y Periodismo Fecha: Invertir en la bolsa de valores se ha vuelto un pasatiempo para miles de jóvenes en el mundo, pero esta actividad, atractiva a primera vista, puede ser un portal directo al infierno si no se maneja apropiadamente. Lea también: Forex: popular entre los jóvenes Compartir Foto: Wix Durante los últimos años, cada vez más personas, especialmente jóvenes, han decidido aventurarse en el comercio bursátil. Esto se evidenció aún más debido a la histórica caída de la bolsa de Estados Unidos en marzo de 2020, pues miles de jóvenes aprovecharon los bajos precios y se montaron en esa montaña rusa, esperando que la bolsa volviera a subir junto con los balances de sus cuentas bancarias, afectadas por los estragos de la pandemia. La práctica del trading o negociación bursátil se basa en la compra y venta regulada de activos cotizados con mucha liquidez de mercado, como acciones, divisas y futuros. Su objetivo es obtener un beneficio económico cuando la operación genera un incremento en su valor. Según expertos, una de sus estrategias más populares, el day-trading, se catapultó debido a que las plataformas usadas para esta actividad financiera alientan a los inversores principiantes a realizar transacciones a corto plazo sin comisiones que posiblemente les permitirían obtener una ganancia que se acumula entre más veces se repita la acción. Esto suena demasiado bueno para ser verdad, ¿no? Por eso es importante hacer énfasis en la palabra “posiblemente”, porque, al final del día, la forma en la que las personas sin experiencia y sin una estrategia sólida están comercializando en estos mercados no es muy diferente a la de una simple apuesta y, naturalmente, tarde o temprano, alguien va a perder. De hecho, según la plataforma de stock Etoro, un ochenta por ciento de los day traders ( comerciantes intradiarios) pierden en promedio el 36.30% de su dinero invertido en un año. Estos costos pueden ser altos, incluso fatales. Estudios internacionales sobre esta materia, como el publicado por The Open University del Reino Unido, comprueba que las tasas de suicidio aumentan durante los dos años siguientes cada vez que los indicadores de bolsa caen. Este año, las noticias de personas que deciden acabar con su vida después de perder grandes cantidades de dinero por invertir en la bolsa han aumentado. El 31 de marzo, la noticia de un trabajador chino que saltó a un horno de metal hirviendo después de enterarse de que había perdido todo su dinero invertido (más de $9. 000 USD) dio la vuelta al mundo. Un mes antes de esta noticia, se recordaba la muerte de Alex Kearns, un joven de 20 años que decidió quitarse la vida el verano pasado porque creyó que tenía un balance negativo de $730.000 dólares que debía en efectivo por una mala jugada en la bolsa. Estos, junto a muchos otros casos similares, alertaron a la sociedad sobre el lado oscuro de esta actividad. La plataforma Robinhood, usada por Alex Kearns y orientada hacia principiantes, especialmente jóvenes, es una de las más populares y registró un aumento de más de 3 millones de nuevos inversores en 2020, de los cuales la mitad no tenía ningún tipo de experiencia con las inversiones. Según el Pew Research Center, el 41% de los inversores activos son menores de 35 años. Esto en parte se debe a que aplicaciones de este tipo, como Acorn y Stash, simplifican los procesos de inversión y lo hacen ver como un videojuego entretenido, mientras alientan a sus usuarios a invertir grandes sumas de dinero y a realizar prácticas de comercio bursátil riesgosas, llevando el mensaje de que "mientras menos riesgo están dispuestos a asumir, menor rentabilidad podrán sacar". Esta filosofía deforma lo que se consideran fortalezas a la hora de incursionar en esta industria, en debilidades. Según Brett Steenbarger, profesor clínico asociado de psiquiatría y ciencias del comportamiento en SUNY Upstate Medical University de Syracuse, esto se vería reflejado en que estas personas pasan horas estudiando el mercado minuto a minuto, dejando a un lado sus familias, tiempos libres y hasta llegando a presentar insomnio. Un poco de éxito puede llevar a acciones codiciosas. La solución sería invertir prudentemente, pero tampoco funciona así. Steenbarger afirma que, si un comerciante intentara no dejarse llevar por la tentación de invertir cantidades riesgosas de dinero, este tendría dificultades para asumir un mayor riesgo en oportunidades sólidas y sub utilizaría su capital. En pocas palabras, su monólogo interno le diría: "Si hubieras entrado allí, podrías haber hecho una fortuna", lo cual solo demuestra que es bastante difícil de escapar de esta psicología oscura, como una droga. Y es que no es muy descabellado pensar que las drogas son un personaje presente entre los traders jóvenes. En 2014, Kevin Roose, autor del libro Young Money: El mundo oculto de los jóvenes que incursionaron en Wall Street después de la crisis económica del 2008 , realizó el perfil de ocho jóvenes empleados en los mayores bancos de E.E.U.U., y encontró que la droga más común entre los trabajadores de la industria financiera no es la cocaína, sino el Adderall, un medicamento con anfetaminas, cuya función es tratar el trastorno de hiperactividad con déficit de atención, pero que sus consumidores lo usan para mantener su ritmo de trabajo y poder rendir más. Todo esto sin contar además el inminente riesgo de caer en los mares de estafas de los “cursos de bolsa” que inundan las redes sociales y venden el sueño de aprender a manejar el mercado financiero como un profesional de Wall Street y “salir de pobres”. Uno pensaría que no mucha gente cae en los avisos que dicen "¡Gane $32.000 dólares en menos de siete días siguiendo esta estrategia de trading! ", pero los jóvenes, incluso aquellos con unos años de más, sedientos de dinero fácil y rápido, cegados por las herramientas de neuromarketing que muestran testimonios de personas exhibiendo carros y casas lujosas mientras dicen haberse vuelto millonarios invirtiendo poco tiempo y dinero, terminan endeudados por asistir a estos “seminarios” que, según la Comisión Federal de Comercio estadounidense, pueden llegar a cobrar hasta $50.000 dólares, donde el 97% de usuarios aseguran ganar muy poca o ninguna cantidad de dinero. Este no es de ninguna manera un llamado a que los jóvenes le den la espalda a la actividad económica más popular y dinámica del momento. Todo lo contrario, este baldado de agua fría es para evitar que el hambre de conseguir dinero fácil y rápido, no les haga perder la poca sanidad y dinero que le ha quedado a la mayoría de las personas después de esta pandemia.
- Paperman
Paperman Camilo Andrés Quintero López - Comunicación Audiovisual y Multimedios Paperman es un puzzle-platformer de un jugador, en el cual se juega como un curioso hombre de papel que debe descubrir la verdad sobre la maldad de los marcadores, enfrentando todo tipo de obstáculos y enemigos en el camino. Crea objetos con cartón para ayudarte a pasar obstáculos mientras saltas de un lado a otro. Juégalo aquí. Ver también: Lejos de casa Compartir
- ¿Cómo se da el fenómeno de discriminación laboral por género?
¿Cómo se da el fenómeno de discriminación laboral por género? Citando casos reales, este proyecto analiza la perspectiva de género y trabajo desde un ámbito sociológico. Haz clic para acceder al contenido Ver también: Laboral al Día Compartir
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