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- 4500 personas afectadas por ola invernal de Cundinamarca
En este capítulo, conoce 'Educaré', una iniciativa en favor de los firmantes de paz. Además, entérate de cuál fue el balance de la Filbo y el Burger Master en Bogotá. 4500 personas afectadas por ola invernal de Cundinamarca Breiner Montano Álvarez, Brisna Alejandra Peña Williams, Camilo Andrés Guarín Vásquez, Enrique Muñoz Aguilar, Isabella Muriel Orozco, Jessica Katerinne García García, Juan Camilo Duarte Bautista, Juan Diego Ibañez Sánchez, María Angélica Roldán Salazar, estudiantes de Comunicación Social y Periodismo En este capítulo, conoce 'Educaré', una iniciativa en favor de los firmantes de paz. Además, entérate de cuál fue el balance de la Filbo y el Burger Master en Bogotá. Ver también: Compartir
- 15/30: Capítulo 4 de la segunda temporada
En esta cuarta entrega de la segunda temporada del Informativo 15/30, analizamos cómo personajes contemporáneos de la televisión vuelven a dar de qué hablar en nuestros días; hablamos sobre la historia de las sustancias prohibidas en el deporte en Colombia y revisamos el borrador que reglamenta el uso de cannabis en medicina en nuestro país. Además, presentamos a Federico Acuña, psicólogo de la Universidad de La Sabana, quien se desempeña como entrenador del Getafe en la Liga Española; y echamos una mirada a los planes de Rock al Parque para este 2021. 15/30: Capítulo 4 de la segunda temporada En esta cuarta entrega de la segunda temporada del Informativo 15/30, analizamos cómo personajes contemporáneos de la televisión vuelven a dar de qué hablar en nuestros días; hablamos sobre la historia de las sustancias prohibidas en el deporte en Colombia y revisamos el borrador que reglamenta el uso de cannabis en medicina en nuestro país. Además, presentamos a Federico Acuña, psicólogo de la Universidad de La Sabana, quien se desempeña como entrenador del Getafe en la Liga Española; y echamos una mirada a los planes de Rock al Parque para este 2021. Contenido completo Autor:
- Educación sexual en Colombia: Una materia pendiente
Educación sexual en Colombia: Una materia pendiente Camila Botero y Nicolás Ramos, estudiantes de Comunicación Social y Periodismo Fecha: Diferentes contextos, misma opinión: la educación sexual en Colombia se toma como un chiste entre los jóvenes y, según expertos, está lejos de la calidad necesaria. Lea también: Educación afectiva y sexual, una urgencia social Compartir Foto: Por freepik Santiago Ramírez Tolosa estudia en el Gimnasio Vermont, considerado uno de los mejores de Bogotá según el ICFES. La educación sexual que recibe es de 1 a 3 charlas al año con psicólogos de su misma institución. Los estudiantes lo perciben como un espacio poco confiable ya que, al ser psicólogos del colegio los que dictan estas charlas, creen que esto puede perjudicarlos como estudiantes por sus preguntas o por dar su opinión. Ana Sofía Botero estudia en el Colegio Calasanz, también en Bogotá, en donde el 80% de los estudiantes son de estrato 5 y 6. La educación sexual que recibe es de 2 horas al mes, aproximadamente. El colegio tiene un espacio llamado Cátedra Calasanz , donde se tratan temas como los sentimientos, el buen trato al otro, la comunicación asertiva, el cyberbullying y las redes sociales. Botero, de 13 años, siente que lo que se ve en “Catedra Calasanz” no es lo que realmente necesita en materia de educación sexual. Y no hay que dejarse confundir por la edad de la entrevistada. Según explica el sexólogo Hernando Restrepo, los adolescentes hoy en Colombia, a esa edad, ya suelen ser sexualmente activos. Incluso, realizan prácticas como la masturbación en grupo donde compiten por quién eyacula más deprisa. Y esta es la razón por la que es más que necesario que la educación sexual sea una materia que se tome en serio y se convierta en prioritaria , y que no sea solo un par de horas al mes con temas de todo tipo. David Santiago Ruiz tiene 16 años y estudia en el Colegio Toberín, un colegio del Distrito en donde la mayoría de los alumnos vienen de estratos 1, 2 y 3. Él no recibe una clase sobre educación sexual, sino que ve Ética, en la cual pocas veces hablan sobre temas específicos de sexualidad, órganos reproductivos o enfermedades de transmisión sexual, y siempre, según explica, los temas se enfocan en lo religioso o lo moral de estas cuestiones. La única vez que hablaron sobre sexualidad fue cuando explicaron las prácticas de ciertas comunidades indígenas o africanas, en las que se practican distintas formas de mutilación genital a las mujeres. Durante esta explicación, al escuchar el término vagina, muchos de sus compañeros empezaron a reírse, lo cual es síntoma de la inmadurez con la que aún se aborda todo lo relacionado con temas sexuales y reproductivos. Estas tres historias son apenas un ejemplo de cómo la educación sexual en Colombia todavía es una materia que está muy lejos de ser de calidad. Según indica ONU Mujeres, en su Guía Técnica Internacional sobre Educación Sexual, para que esta se considere de calidad o integral debe ser científicamente precisa, adecuada a la edad y al nivel de desarrollo, basada en un enfoque de derechos humanos, en la igualdad de género, y debe ser culturalmente pertinente y apropiada según el contexto. Y todo esto todavía está muy lejos de ser realidad en Colombia. El diagnóstico El proyecto de Educación sexual en Colombia, en la resolución 03353 del 2 de julio de 1993, establece los objetivos, lineamientos y la estructura curricular del proyecto educativo Nacional, y plantea la educación sexual como un elemento fundamental en la formación del ser humano, además de establecer su obligatoriedad, así como la formación de docentes en el área, con las más altas calidades científicas y éticas. Pero, ¿qué sucede cuando no existe ni un mínimo marco de seguimiento y evaluación de lo que está escrito respecto a lo que sucede en realidad? En Colombia, los adolescentes inician su actividad sexual de manera muy temprana. Según la investigación del 2021 del Laboratorio de Economía de Educación de la Universidad Javeriana, los hombres comienzan a los 13,5 años, y las mujeres a los 14,8 años, sin protección ni planeación. Es esta precocidad la que demanda, con urgencia, una educación sexual de calidad en el país. Porque cifras de este mismo Laboratorio indican que el 69,7% de los colegios encuestados, es decir 7 de cada 10, no capacitaron durante los últimos 2 años al equipo docente sobre sexualidad humana y derechos sexuales y reproductivos . Asimismo, según este estudio, el 33,43% de los colegios no había desarrollado o actualizado los contenidos relacionados con educación integral en sexualidad desde el año 2019. Juan Andrés Cortés, estudiante de Publicidad del Politécnico Grancolombiano, recuerda que, estando en noveno grado, su colegio dio una charla en el auditorio, donde la psicóloga de la institución era la conferencista. Al finalizar la charla, Cortés lo comentó con sus amigos y todos tenían la misma opinión: “no aprendimos nada en esa charla. Era más una reflexión moral que educación sexual satisfactoria ”. Al llegar al salón, la profesora de Ciencias Naturales les pidió una exposición sobre preservativos. Cortés, junto con sus amigos, preparó dicha exposición la noche anterior: “No era un tema que me importara, solo quería la nota. Nadie me había dicho que eso era importante”. Pasó la exposición y jamás se volvió a tocar el tema de educación sexual en su colegio. Según Hernando Restrepo, psicólogo y sexólogo, “el gobierno colombiano aún no ha pagado la deuda con las generaciones anteriores en materia de educación sexual y le están saliendo intereses con las nuevas generaciones, a las que también le quedará debiendo”. Se refiere con esto al déficit educativo del Estado con las generaciones mayores de 25 años, y con las actuales no se pone al día en esta materia. Restrepo explica también que “hasta que los padres de familia no dejen de ver la educación sexual como un tabú, no podremos progresar en la batalla de la desinformación en materia sexual y reproductiva”. Restrepo explica además que el pensamiento conservador de millones de padres colombianos genera tabús y desconfianza entre los jóvenes. Esto tiene como consecuencia que los hijos tienen miedo de acercarse a sus padres para hablar sobre sus dudas sexuales. Es el caso del estudiante Santiago Ramírez Tolosa y muchos de sus compañeros del colegio Vermont, que cuentan que, por miedo de hacer preguntas sobre el tema, prefieren recurrir a internet y terminan quedándose con el primer artículo o párrafo que leen. También lo explica Paula Alejandra Lozano, estudiante de la Universidad de La Sabana, que asegura que no puede hablar con sus padres sobre las relaciones y la comunidad LGTBIQ+ ya que ellos tienen un pensamiento conservador y al hacerlo sale siempre regañada o se generan peleas. Según Félix Zubiri Sáenz, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, esto es algo común. La sociedad y la cultura han creado muchos tabúes sobre el sexo a lo largo de la historia, del que supuestamente no sería adecuado hablar ni mencionarlo en diferentes circunstancias puesto que así lo establecieron las normas, actitudes y conveniencias sociales basadas, a veces, en principios lejos de la biología e incluso las necesidades de cada generación. La palabra tabú está asociada a la prohibición. Romper el tabú ha sido considerado como un delito por la sociedad que lo impone. La tradición, la costumbre y diversas creencias erróneas han hecho el resto y el silencio sobre temas sexuales ha sobrevivido bajo el aspecto de etiqueta o precepto moral, impidiendo, en ocasiones, la correcta información. Y por la falta de educación sexual de calidad, según explica la sexóloga González, los jóvenes terminan convirtiendo a Hollywood y a la pornografía en sus profesores . Por su influencia, piensan que la pornografía puede usarse como elemento educativo puesto que es muy explícita, pero según la profesional, la pornografía nunca debería usarse como un elemento educativo ya que “limita la vida sexual, confunde con la realidad y desvirtúa las relaciones”. También, basarse en los comportamientos sexuales observados en la pornografía o las películas puede conducir a la frustración, indica, ya que están fundamentados en "expectativas irreales sobre sus cuerpos y el acto sexual en sí mismo". Los efectos negativos de la precariedad En Colombia, las consecuencias de la educación sexual no integral son alarmantes. Según el DANE y la Organización Panamericana de la Salud, para el 2020, 4.268 niñas entre 10 a 14 años fueron madres, y 109.823 adolescentes entre 15 y 19 años. El embarazo de niñas y adolescentes es, sin duda, una de las más terribles consecuencias de la desinformación y el desconocimiento en materia sexual. Débora Solís, psicóloga y directora ejecutiva de la Asociación Chilena de Protección de la Familia, afirma que han aumentado las relaciones anales entre jóvenes, pero no ha sido en la búsqueda de placer, sino como alternativa de prevención de embarazo ya que es muy poco probable que una mujer quede embaraza por este medio, y los jóvenes desconocen que esta es una práctica que aumenta los riesgos de contraer una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS). El riesgo de contraer VIH es mayor en el sexo anal que en el vaginal. Esto se debe a que el recubrimiento interno del recto es muy fino y se puede rasgar con facilidad, lo cual facilita las infecciones. Solís cuenta que hay un tema con el estatus también. Los hombres, por ejemplo, tienden a sociabilizar más que las mujeres su primera relación sexual. Dado que eso los pone en una cierta posición de poder dentro de su grupo social, en muchos grupos comienzan las mentiras para pertenecer. Hay mucha presión en el varón, en que ellos tengan que ser proveedores de placer de alguna manera, y eso los angustia. Por otro lado, la falta de formación hace que los jóvenes colombianos tomen este tema con poca seriedad, y según indica Hernando Restrepo, al escuchar la palabra sexo suelen comenzar a reírse, en lugar de comprender la importancia de estas cuestiones. Y esto hace que también limiten el tema a solo al acto sexual y no les interese más información seria sobre este asunto. En cuanto a los contenidos, las charlas educativas se concentran en los embarazos no deseados, métodos anticonceptivos y ETS, especialmente el VIH. Pero no se tratan todas las enfermedades, como es la clamidia o el herpes, y 8 de cada 10 jóvenes encuestados del grado 10 aseguran no haber recibido ninguna información sobre ellas. Buenas prácticas en el mundo y sus beneficios A pesar de ser una materia pendiente, Colombia tiene referentes y aliados para ir mejorando en esta materia. Instituciones como el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) trabaja de la mano con distintos gobiernos y sus asociados (la UNESCO, la OMS, el UNICEF, y el ONUSIDA) para elaborar y ejecutar programas de educación sexual integral que cumplan las normas técnicas internacionales. También impulsa políticas e inversiones relacionadas con la educación sexual integral dentro y fuera del ámbito escolar con el fin de empoderar a los jóvenes y mitigar el riesgo de desinformación sexual. Según el UNFPA, muchos países han ido ampliando el alcance de sus planes de estudios en respuesta a sus orientaciones técnicas, por ejemplo, Laos, en el sudeste asiático, que ya utiliza un proceso participativo para elaborar planes de enseñanza y objetivos de aprendizaje después de un análisis que revelaba la precariedad de su la educación sexual. También en Sudáfrica las orientaciones del Fondo de Población se utilizaron para elaborar planes de lecciones y capacitación para los maestros, a fin de capacitarlos para abordar estos temas prioritarios. También, por quinto año consecutivo, Uruguay mostró una disminución de la cantidad de embarazos adolescentes en el país, un descenso del 38%. Una de las políticas aplicadas en Uruguay, aparte de la educación sexual, ha sido la repartición gratuita de implantes anticonceptivos por parte del sistema público de salud, una práctica que se ha llegado al sector privado, capacitando instituciones para sumarse a la iniciativa. También se entregan métodos anticonceptivos hormonales, condones para hombres y píldoras y óvulos para mujeres, de forma gratuita en todo el país. Asimismo, una de las herramientas más usadas por las jóvenes de ese país es la aplicación “Gurú del sexo”, que ofrece una serie de datos educativos y estadísticos sobre embarazo adolescente, sobre el uso de métodos anticonceptivos y otros asuntos importantes en educación sexual. Se puede acceder a través de la página web guru.msp.gub.uy, o descargándola de las tiendas de Google Play y Apple Store. Sapiensex es otra alternativa para aprender, un juego que introduce la temática de la educación sexual y la igualdad con el objetivo de enseñar desde un punto de vista responsable. Se juega por equipos respondiendo distintas preguntas divididas por temas: amor, salud, anatomía, género… Y gana quien responda de forma correcta al mayor número de cuestiones. Las respuestas pueden abordar opciones como verdadero o falso, relacionar unas palabras con otras, tipo test. Darío Bejarano, psicólogo y sexólogo español, afirma que los beneficios de una educación sexual integral son muchos. Entre ellos, generar en una persona seguridad emocional sobre su cuerpo, aceptación de los errores en el acto coital, además de respeto hacia sí mismo, hacia su cuerpo y hacia el otro : “En un mundo ideal, donde todos tuvieran clases de educación sexual a temprana edad, los jóvenes tendrían más tolerancia hacia los demás, dejarían de mofarse cuando se dice la palabra sexo, se reduciría el machismo y la violencia de género, no tendríamos sobrepoblación y todos los jóvenes llegarían a su más alto grado de aprendizaje, ni se conocería la palabra descensión escolar por embarazo adolescente”. Priorizar esta educación a edades tempranas traería un impacto positivo en la salud mental y emocional de los jóvenes, tendríamos adultos menos insatisfechos con sus relaciones y su cuerpo y evitaríamos que se siga tratando desde el tabú y la desinformación un tema que debería abordarse con la misma naturalidad que la Educación física o las Ciencias Naturales en los colegios. No es una cuestión de moral: se trata de la salud sexual, mental y reproductiva de un país entero. Y eso no es poca cosa.
- Por el periodismo veraz
Por el periodismo veraz Valentina Arroyave Clavijo Fecha: El periodismo actual lucha por establecer un balance entre la inmediatez de publicación y la veracidad. Las universidades e instituciones educativas son un factor clave para detener esta problemática. Lea también: La vida detrás de una pantalla Compartir Foto: Wix Media En el mundo del periodismo, la búsqueda de noticias veraces y oportunas choca a menudo con una presión constante para publicar historias con rapidez. Los periodistas, comprometidos con su deber de informar con precisión, afrontan en su cotidianidad un recurrente dilema en la era de la inmediatez: la falta de verificación de información debido a la presión que, en algunas ocasiones, ejercen los jefes de los equipos de redacción. La facultad de Comunicación de la Universidad de La Sabana es un escenario clave para establecer de qué modo pueden las facultades de comunicación a escala mundial, marcar un cambio que contrarreste esta problemática y sus efectos. William Calderón, periodista activo y actual director de Unisabana Medios, explicó que “uno de los planes de acción que deben tomar las universidades, es fortalecer los principios éticos de sus estudiantes y promover un cruce de información con diferentes medios y fuentes, con el fin de verificar que los datos en realidad correspondan, y, que sean verídicos”. La verificación de información, para Adrián Trujillo, estudiante de Comunicación social y Periodismo, se basa en la ética del periodista, y, además, indica que los medios más utilizados por los estudiantes para verificar la autenticidad de los datos son los medios tradicionales como la televisión, periódico y radio , entre otros. Es decir, quienes se forman en el oficio confían de la industria periodística, la misma que intenta mantenerse a flote entre tanta desinformación. Los periodistas “se enfrentan diariamente a la presión de hacer contenido por el Clickbait (ciberanzuelo) y no por el contenido de valor” , aseguró Paula Moya, comunicadora social y periodista, quien ha trabajado para diversas empresas nacionales. En su criterio, captar de tal forma a la audiencia es una falta grave y lo convierte en una situación inquietante, porque el equipo de reporteros y de redes sociales, en lugar de cumplir con una determinada cantidad de publicaciones, debería dar prevalencia a la transparencia, la objetividad, la veracidad y la calidad del artículo . Un claro ejemplo de esta situación es el reciente caso de FOX News, que se enfrenta a pagar más de 700 millones de dólares a la compañía Dominion Voting Systems para evitar un juicio de aproximadamente 1.600 millones de dólares por difamación en Estados Unidos. Esta cadena de noticias fue acusada de propagar teorías conspirativas sobre la manipulación de resultados electorales en favor de Joe Biden. Las pruebas presentadas por Dominion incluyen correos electrónicos internos de ese medio, que en enero de 2024 registró 4,3 millones de espectadores en la transmisión de la audiencia del expresidente Donald Trump por el asalto al Capitolio. La falta de verificación de datos es una constante de los medios, y, Colombia no es la excepción. Otro claro ejemplo de este dilema es la falsa muerte de Gabriel García Márquez en 2012, cuando un usuario de Twitter suplantó al escritor italiano Umberto Eco. Los medios de comunicación difundieron la publicación, tanto que la familia del reconocido autor colombiano desmintió la información. "Si un personaje importante anuncia a través de twitter una noticia, inmediatamente tiene repercusión porque los medios de comunicación pequeños aman la velocidad y no confirman las informacione s", explicó quien suplantó a Eco, el italiano Tommasso Debenedetti, en una entrevista concedida a la Agencia EFE. Varios caminos Para proporcionar una solución viable a esta problemática, se han propuesto diferentes métodos de prevención y respuesta; entre las más destacadas está la creación de un Centro de Atención e Información (CAI) virtual, en el que las audiencias puedan denunciar esta situación ; y así mismo, se han oficializado diversas sentencias que alertan sobre dicha falta de verificación. Esto se vio con la sentencia T-298/09 de la Corte Constitucional , que contempla que “los estándares de veracidad e imparcialidad solo pueden ser exigibles a la publicación de una información, pero nunca pueden oponerse a la opinión de una persona ”. Álvaro Castellanos, editor web y estratega digital de la RTVC (Radio Televisión Nacional de Colombia), aseguró: “La estrategia para combatir la desinformación implica priorizar la información contextualizada, siendo responsabilidad principalmente de las cabezas periodísticas, más que del periodista, quien está sujeto a competir por el rendimiento laboral ”. Algunas instituciones como la UNICEF adelantan capacitaciones para evitar caer en la desinformación. Entre las enseñanzas impartidas recomiendan la revisión del logo de la página que emite la información, y, del mismo modo, la redacción y ortografía que contiene el texto , pues su carencia puede llegar a ser un primer indicio de información errónea o, incluso, podría tratarse de ‘phishing’. El ‘phishing’, en términos generales, se refiere a un delito digital utilizado para engañar a los usuarios de la web y obtener información personal, como contraseñas o datos financieros, suplantando a entidades confiables . Esta práctica se realiza a menudo a través de mensajes engañosos o sitios web fraudulentos que imitan a instituciones legítimas, buscando que las víctimas revelen información sensible sin darse cuenta. Por otra parte, la ética periodística es considerada un aspecto primordial para solucionar el fenómeno de la desinformación y de la falta de verificación, dado que esta mueve al reportero hacia la narración casi exacta de los hechos, analizando la credibilidad de las fuentes, previniendo la desinformación y la difamación. Promover la educación y la alfabetización mediática implica enfocarse en el cumplimiento de principios y estándares profesionales. "Antes había investigación. El periodista tenía en cuenta esas famosas Ws: dónde suceden los hechos, cuándo, quiénes participan de los hechos, por qué sucedes los hechos. Se tenía en cuenta el contexto" , afirmó Jairo Valderrama, periodista, docente universitario y doctor en Comunicación, al Canal Teleamiga . "El periodista debe contrastar fuentes, y en las redes sociales es difícil hallar ese contraste... Allí toda la gente escribe, toda la gente opina, pero siempre se debe tener presente que no toda opinión es válida si está apoyada en argumentos sin solidez o en especulaciones solamente ". Norma Gálvez, consultora en Comunicación para el Desarrollo, explicó que los canales y medios deberían establecer procedimientos rigurosos de formación y ejercicio profesional que incluyan: La consulta de diferentes fuentes de información primaria y secundaria La posibilidad de contrastar distintos puntos de vista sobre un mismo hecho, la combinación de análisis de datos cualitativos y cuantitativos La utilización de diferentes géneros periodísticos La creación y fortalecimiento de las unidades investigativas, entre otros. La lucha contra la desinformación y la falta de verificación es una ardua labor que requiere el apoyo de toda la sociedad, desde los profesionales de medios o comunicaciones hasta las audiencias. Organizaciones como la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) han destacado la importancia de abordar estos desafíos, mediante capacitaciones, investigaciones académicas y periodísticas, planes de formación, entre otras acciones.
- Game over: más allá de los videojuegos
Game over: más allá de los videojuegos David Fernández Orjuela, Sebastián Martínez Díaz, Karla Andrea Figueroa Gutiérrez y Adriana María Guerrero Ortiz David Fernández Orjuela, Sebastián Martínez Díaz, Karla Andrea Figueroa Gutiérrez y Adriana María Guerrero Ortiz ¿Qué hay de cierto en que incentivan a la violencia? Llegó la hora de evaluar los beneficios y consecuencias de estas plataformas interactivas. Haz clic para acceder al contenido Ver también: Conoce el videojuego Hari Compartir
- El patinaje en Colombia: Oros que no suenan
El patinaje en Colombia: Oros que no suenan Ana María Gómez Ruano y Paula Camila Pichimata Ramírez, estudiantes de Comunicación Social y Periodismo. Fecha: Colombia es primera en el medallero mundial, seguida por Estados Unidos con apenas 228 preseas, pero el cubrimiento mediático, a pesar de este éxito, nunca ha sido amplio. Lea también: El despertar de cientos de bicicletas. Compartir Foto: Unsplash Los patines son el medio de transporte no motorizado ni impulsado por animales más antiguo del que se tiene conocimiento . La evidencia arqueológica demuestra que alrededor del 3000 a.C. los hombres que habitaban lo que hoy es el norte y centro de Europa ataban huesos de animales a sus pies para transportar alimentos cuando la temperatura disminuía y los lagos y arroyos se convertían en hielo. Pero tuvieron que pasar casi 4800 años para que esos huesos evolucionaran a lo que hoy conocemos como patines , cuando el belga Joseph Merlin los presentó en Londres en 1770. Luego, en 1876, se abrió en París el primer Centro de Patinaje como actividad de moda y recreo para la aristocracia, y no fue hasta 1924 que se institucionalizó como deporte en Suiza. Así, lo que en principio se usó por frío y necesidad, y luego por diversión, hoy tiene que ver la destreza y la competencia. Y las grandes glorias de esta disciplina en el mundo resulta que son, muchas de ellas, colombianas . El Bambino de Oro Los aplausos de cuatro mil aficionados resonaban en el patinódromo de Cassano D’Adda, en la Lombardía italiana. Milán era la sede del campeonato mundial de ruta de 1988. Los europeos contemplaban boquiabiertos el espectáculo que esa mañana del 2 de septiembre daba en la pista de carreras el antioqueño Guillermo León Botero, el corredor más joven de la competencia. Apenas unos minutos antes, el deportista no había llegado a la línea de salida. Los espectadores y patinadores aguardaban el inicio de la competencia de los 1.500 metros. La prueba se había retrasado porque, según explicaba uno de los jueces, el fotofinish, indispensable para determinar los ganadores, estaba averiado. Pero la realidad era otra. El juez era el colombiano Alberto Arredondo. Y mientras la prensa internacional esperaba que repararan la cámara, Arredondo se comunicaba por señas con dirigentes colombianos que estaban en la parte alta de la tribuna que le pedían que dilatara el comienzo de la competición mientras llegaban los patinadores colombianos, que estaban retrasados. Mientras tanto, el bus que transportaba a esos patinadores rodaba a gran velocidad entre el hotel y el escenario deportivo, intentando llegar a la carrera. El conjunto nacional iba tarde porque uno de sus cuatro deportistas, un joven de 16 años se había quedado dormido. El tiempo se agotaba. Los periodistas presionaban al juez para que iniciara la carrera. De pronto, apareció el autobús. Y en pocos segundos, el joven patinador antioqueño llegó a la pista, se ajustó los patines y se formó en la línea de partida. Cinco vueltas más tarde, se subía al podio como vencedor. Desde entonces se le conocería como el Bambino de oro, porque ganaba la primera medalla de patinaje para Colombia en este tipo de competencias. 774 medallas y poco cubrimiento Guillermo León Botero tenía cuatro elementos en contra: la presencia de los mejores corredores de Italia y Estados Unidos, su condición de novato en torneos mundiales, no contar con compañeros en la pista y ser oriundo de Colombia, un país, que, hasta entonces, no destacaba en este deporte. Aun así, a pesar de no tener un compañero y de su edad, logró la que sería la primera de las 774 medallas que Colombia acumula en esta disciplina desde el 2002 . Colombia es primera en el medallero mundial, seguida por Estados Unidos con apenas 228 preseas . Nuestro país ha sido campeón imbatible en los últimos 20 años, habiendo ganado 19 encuentros mundiales, 12 de ellos de manera consecutiva. Pero el cubrimiento mediático, a pesar de este éxito, nunca ha sido amplio . Solo en contadas ocasiones estas victorias han llegado a ser portada o titular de los medios de comunicación. De hecho, esa mañana de finales de los años 80 en Italia solo la cubría el periodista Héctor Palau Saldarriaga, de Radio RCN, la primera de tantas muestras del poco interés que siempre ha generado el patinaje en los periodistas deportivos. Porque Colombia es, por tradición, un país futbolero. Giselle Aparicio, periodista deportiva, explica que esto sucede porque el fútbol está estrechamente relacionado con el sentido de pertenencia a una región o ciudad . Por eso se habla de este deporte como un fenómeno social, pues las personas se vuelven hinchas de un equipo que acompañan por televisión, radio, internet o yendo al estadio. Pero esto no pasa en deportes como el patinaje. Como dice Diego Rosero, patinador colombiano que alzó 10 títulos mundiales, “el apoyo significativo viene una vez se comienzan a mostrar resultados, pero eso no funciona bien. El Estado, típicamente, te apoya cuando no lo necesitas realmente . Cuando la empresa privada se está fijando en ti y cuando estás teniendo reconocimiento en el exterior, es cuando el Estado dice: “Uy, vamos a apoyar a estas personas´”. Por parte de las audiencias, puede que la gente disfrute viendo las competencias, pero no lo ven como el equipo de su región o de su corazón. El fútbol cuenta con esta ventaja que para otros deportes es difícil igualar. Además, en la infancia, el regalo por excelencia es un balón, con el que la mayoría de los niños termina jugando fútbol. De hecho, para practicarlo basta patear una botella de plástico o una lata vacía hacía la portería que pueden ser dos piedras o camisetas enrolladas. El patinaje, por el contrario, necesita como mínimo un par patines que no bajan de los $150.000 pesos colombianos . También lo explica el periodista deportivo Guillermo Ordóñez: “Decimos que hay que darles más protagonismo a los demás deportes, pero las audiencias quieren fútbol y sólo algo de patinaje o tenis esporádicamente. Es posible no cubrir los eventos de estos deportes de nicho, porque no pasa nada, pero ¡ay! si no cubres un partido de fútbol ”. La preponderancia del balompié se evidencia en los medios de comunicación donde la portada de sus ediciones digitales está gobernada por titulares que exaltan la preparación de la selección colombiana de fútbol para sus encuentros amistosos o lamentan las bajas durante cuadrangulares. Entre tanto, para encontrar sobre las medallas que Fabriana Arias o Sebastián Flórez, nombres desconocidos para la mayoría de los colombianos, es necesario buscar la subcategoría de “Más deportes”, y hacer no menos de cinco clics hasta encontrar un par de menciones, de pocos caracteres, sobre su participación en el mundial de patinaje. Nuestros patinadores siguen cosechando triunfos, pero no posicionamiento en los medios de comunicación . Poco ha cambiado desde que Palau cubrió en exclusiva la victoria de Guillermo León Botero, pues el mundial de patinaje del año pasado, con sede en Ibagué, solo fue transmitido por el Sistema de Medios Públicos (RTVC). Si bien las nuevas tecnologías y los servicios streaming suponen un apoyo a estos deportes de nicho, aún viven a la sombra de la futbolera agenda mediática. Sus oros siguen siendo ignorados. Escasos patrocinios Pero el eclipse mediático no es la única batalla a la que se enfrentan los patinadores colombianos. Dedicarse al patinaje cuesta alrededor de nueve millones de pesos, según estima la Federación Colombiana de Patinaje , entre patines profesionales (casi siempre de marca italiana), la indumentaria, las protecciones, los repuestos de balineras y las distintas ruedas (de diversos diámetros, agarres, perfiles y pesos) que se emplean dependiendo de la prueba y las características de la pista. Y a esto se suma que, en promedio, los implementos deben cambiarse cada dos años. Por eso, como expresa Jairo Suárez, entrenador del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), “el patinaje es un deporte de élite, pero las élites no están en él” . Por eso, para sanear los gastos y continuar izando la bandera colombiana en podios internacionales, los patinadores buscan patrocinadores que confíen en sus habilidades y vean en ellos el futuro deportivo del país. Pero como la exposición mediática es tan limitada, a muy pocos patrocinadores les resulta interesante o rentable. Por eso es común que los principales patrocinadores de cualquier patinador sean los padres de familia, explica también Ordóñez . Pero según indica Willy Trujillo, antiguo entrenador de la Selección Colombia, aunque anteriormente se tenían que ganar oros para recibir un apoyo, algunos jóvenes con talento empiezan a recibirlo. Y si bien esto supone una pequeña esperanza para las casi 70.000 personas que practican este deporte en Colombia, el panorama de la selección nacional muestra que el escenario todavía es muy retador. Debido a la emergencia sanitaria de la covid-19, no solo se aplazó la cita mundialista de 2020, sino que implicó la pérdida del principal patrocinador desde hace cuatro años: Postobón. Herich Frasser, director de comunicaciones en la Federación Colombiana de Patinaje, explica que la empresa de Ardila Lülle decidió hacer un recorte de gastos y uno de esos fue el patinaje. Materializado a cifras, esto significó que este deporte dejó de recibir 4.000 millones de pesos al año . Y la Federación pasó de contar con un grupo de trabajo de cerca de 25 empleados a uno por debajo de los 10. Mundial de patinaje 2021 Ante los escasos apoyos económicos que rodeaban al patinaje colombiano, la realización del mundial de patinaje de velocidad 2021 en territorio cafetero parecía una utopía. Sin embargo, gracias al trabajo en sinergia de tres instituciones la cita deportiva logró hacerse realidad. El Gobierno Nacional, desde el Ministerio del Deporte, la Gobernación del Tolima y la alcaldía de Ibagué, destinaron cerca de tres mil millones de pesos para disponer los patinódromos, la logística de las delegaciones y el acondicionamiento de los espacios para la prensa y los asistentes. Así, el 6 de noviembre de 2021, Ibagué recibió 38 delegaciones de los cinco continentes para disputar las categorías de juveniles y mayores en pista y ruta. Como comenta Rosero, “el patinaje colombiano tiene un futuro brillante y asegurado. Creo que seguirá así al menos por las cinco generaciones que vienen. No quiero pasar de optimista porque no lo estoy diciendo desde el optimismo, sino basado en lo que se ve y en las diferentes proyecciones que los países están haciendo sobre Colombia. Ya no es tan fácil clasificar en la selección nacional porque el país ya tiene muchos patinadores excelentes”. Entre lluvias y finales de fotofinish, Colombia se posicionó como favorita y campeona: 30 preseas doradas, 19 de plata y 4 de bronce. Pero los titulares y el cubrimiento mediático fueron tan escaso como de costumbre. World Skate Games 2022 En un panorama similar, se desarrollaron los World Skate Games 2022, el “Mundial de Mundiales” de deportes sobre ruedas. Desde el 24 de octubre y hasta el 13 de noviembre se llevaron a cabo las competencias en Buenos Aires, San Juan y Vicente López (Argentina) . Este certamen reúne las competencias de todos los mundiales del patinaje sobre ruedas. Las justas deportivas congregaron a unos 7.000 competidores provenientes de 80 países. La delegación nacional, conformada por 145 personas entre deportistas, técnicos, cuerpo médico y delegados, participó en 8 disciplinas: velocidad, artístico, hockey en línea, hockey patín, inline freestyle, skateboarding downhill, inline downhill y scooter . Esta fue la tercera ocasión en la que Colombia hizo presencia en esta gran cita del patinaje mundial, luego de haber ganado la celebrada en 2017, en Nanjing (China) y alcanzar el segundo lugar del medallero en Barcelona (España) en 2019. El evento estaba programado para realizarse el año pasado, pero debido a la pandemia, se postergó un año. Además, se estipuló que de ahora en adelante se organizarán cada dos temporadas, pero en años pares. En esta ocasión, para fortuna de los atletas, la delegación de la especialidad de patinaje de velocidad contó con todo el respaldo económico de la Federación Colombiana de Patinaje. Los patinadores y sus familias sumaron apoyos junto al Ministerio del Deporte y el Comité Olímpico Colombiano para concretar su participación. Sin embargo, otros de los seleccionados en disciplinas como el hockey patín, hockey en línea, a pesar de contar con el aval de la federación, sus seleccionados asistirán a la competencia corriendo con sus propios gastos (tiquetes aéreos ida y vuelta, desplazamientos internos, alojamiento y alimentación durante su estancia). Aún con las dificultades económicas y el poco respaldo mediático apretándoles el paso, como era de esperarse, la delegación colombiana tuvo una participación impecable. Con un total de 45 medallas, 20 de oro, 14 de plata y 11 de bronce, Colombia ganó su decimonoveno título mundial . De esta manera, superó a Italia (16 medallas de oro, 29 de plata y 16 de bronce) y a la selección de España (16 medallas de oro, dos de plata y 14 de bronces). La Selección Colombia de patinaje de velocidad se despidió del campeonato mundial con una medalla de oro conseguida por segundo año consecutivo gracias a la destreza y audacia de Luz Karime Garzón en la maratón femenina. Pero, la hazaña conseguida por Garzón apenas ha sido mencionada en un par de titulares que ni siquiera alcanzan a llegar a la primera plana. Los medios nacionales, atiborrados de información sobre los futbolistas que no asistieron a Catar 2022 y sobre los seleccionados a la cita mundialista, aun cuando los cafeteros no participarán en esta edición. ¿Qué tendría que pasar para que, en el futuro, los nombres de Gabriela Isabel Rueda, Pedro Causil o María Camila Vargas sean vitoreados mundialmente como se hace con Messi o Ronaldo? ¿Hasta cuándo Colombia seguirá cosechando oros que no suenan? La respuesta se sigue haciendo esperar.
- Fragmentos de un padre
Fragmentos de un padre Zharick Tatiana Ruiz y Sara Charria, estudiantes de Comunicación Social y Periodismo Fecha: Daniel Chaparro ha tenido la responsabilidad de ser el vocero en vida de su padre, el periodista Julio Daniel Chaparro, quien en abril de 1991 fue asesinado cuando se encontraban haciendo reportería en Segovia, municipio de Antioquia. Lea también: Yolanda Ruiz, una periodista 'en el filo de la navaja' Compartir Foto: Periodista Julio Daniel Chaparro. El 24 de abril de 1991, sucedió una tragedia que marcó el periodismo colombiano para siempre, una pluma y un lente perdieron el rumbo. Julio Daniel Chaparro, periodista y poeta, y Jorge Torres, fotorreportero, fueron asesinados en Segovia, municipio del departamento de Antioquia. Los periodistas, quienes se encontraban trabajando en la redacción del diario El Espectador, se dirigieron a este municipio para investigar la masacre de más de 40 personas que había ocurrido tres años antes. Chaparro y Torres se encontraban construyendo una serie de crónicas con el propósito de reflejar la vida después de las masacres, titulada “Lo que la violencia se llevó”. Actualmente, la Fiscalía adelanta una investigación que arroja como presuntos responsables a guerrilleros del Ejército Nacional de Liberación (ELN). Sin embargo, de acuerdo con la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), pese a que este homicidio fue declarado crimen de guerra , y no va a prescribir, los avances en materia de justicia han sido mínimos. Dentro de esta investigación, la Fiscalía niega que el crimen contra Julio Daniel y Jorge Enrique haya estado relacionado con su oficio periodístico. Es por ello que durante la investigación no se ha analizado el trabajo que desempeñaban, ni los riesgos propios de la actividad. Hoy por hoy, Daniel Chaparro, hijo de Julio Daniel Chaparro, se ha visto en la labor de compartir la historia de su padre y ser su vocero en vida ante los ojos de la opinión pública . Sin embargo, Daniel cuenta cómo ha llegado a agotarse de siempre contar la misma historia, de aportar una mirada superficial del suceso que marcó el fin de la vida de su papá. “No quiero ser representado como la persona que está permanentemente siendo un parlante más que habla de cómo asesinaron a mi padre. Me gustaría traer elementos más complejos de él. Sobre todo cuando uno habla de escritores, el tributo más justo que se les puede hacer es traer al presente los textos. Frente a los hechos ocurridos en Segovia, aún hay preguntas de la impunidad y, pese al lugar que ocupó en la historia, sé lo mismo que ustedes, tal vez. Aún espero una respuesta de quién es el culpable con actitud de reclamo y de una espera que no es pasiva”. El pasado 28 de julio, la Corte Interamericana de Derechos Humanos admitió este caso con el fin de estudiarlo y determinar si el Estado colombiano tuvo alguna responsabilidad por la falta de investigación y sanción de los responsables de este asesinato que continua impune. Idealización de un padre Cuando Daniel tenía ocho años asesinaron a su padre. Compartió su infancia temprana con él y los únicos recursos que le quedaban eran esas memorias que con el tiempo se hacían borrosas. “Ya no tengo mis recuerdos. Antes eran fotografías que iban perdiendo color y nitidez, ahora son ideas de algunas fotografías que en algún momento estuvieron colgadas en mi cabeza”. La idea que tenía de su padre la formó con base en dos métodos. El primero, eran esas historias que su familia o los amigos de su padre le contaban en un almuerzo o en torno a un café. "La memoria de mi padre en mi casa estuvo construida por la anécdota y creo que muchas personas que han perdido a sus familiares en el país han hecho de la anécdota un vehículo que les permite compartir la ausencia y lo que la persona legó en vida. La anécdota tiene el poder de rescatar a los ausentes y hacerlo de manera que sea un momento grato, disfrutando el recuerdo". "Crecí con mis abuelos paternos, mis tíos, amigos y colegas de mi padre reunidos entorno a su vida, su locura, sus canciones favoritas, sus chistes malos o lo malo que era jugando fútbol, que a la vez representaba su elección al ser hincha de un equipo que también representaba sus pocas habilidades futboleras". Por otro lado, Daniel denomina su construcción de memoria como un ejercicio que, en muchos momentos, lo agobió por el hecho de no contar con los recuerdos suficientes para crear una imagen perdurable en el tiempo. Asumiendo esto, se atrevió a crear un ejercicio que él denominó memoria imaginada , haciendo referencia al proceso de sumergirse en su infancia y, con ayuda de sus pequeños atisbos de memoria, imaginar y recrear de alguna forma, con herramientas de ficción, la relación con su padre. Reuniendo todo esto, Daniel no solo creó una imagen entrañable y amigable de su padre, sino que también lo idealizó debido a la gran persona y al gran referente periodístico que creía que había sido. Cuestionando a un ídolo Cuando Daniel creció y entendió el impacto mediático y judicial de la vida de su padre, comenzó a cuestionarlo. Le surgió la duda de si realmente era la persona que había idealizado y creado con su memoria imaginada . En consecuencia, se sumergió en una investigación desprendiéndose de la imagen familiar de su padre buscando respuestas respecto a quién era en realidad, cuestionando sus habilidades tanto periodísticas y literarias como personales. “Logré, a partir del ejercicio de investigación, terminar de conocer a mi padre y me asombró. Puedo decir que me enamoré de él porque pensaba que el objetivo que perseguía con el periodismo era absolutamente loable y deseable en este país y lo que hacía en la poesía también. Mi padre decía que su periodismo atisbaba a las realidades completas”. Daniel reafirmó el lugar de su padre en el periodismo colombiano por medio de sus investigaciones y los testimonios de colegas, como Alfredo Molano, en los que resaltaban sus habilidades y su legado. Admiraba la capacidad de Julio Daniel para reflejar la realidad de los ciudadanos de a pie y no para servir de publicista del gobierno de turno. Así como también lamenta que su padre no hubiera tenido la oportunidad de explotar al máximo sus capacidades o compartir con la nueva generación de periodistas. “Me salgo del papel de hijo y me paro en el de lector y quisiera que él y otras personas que tienen propuestas las logren llevar al nivel máximo, sobre todo cuando son del mundo artístico. Es muy triste ver que son cortadas como una rama que no permite que el árbol florezca con plenitud”. La muerte de Julio Daniel Chaparro no fue solo una pérdida para Daniel y su familia, sino que también para el periodismo colombiano que perdió un gran maestro, ya que con su asesinato quedó un espacio vacío difícil de llenar dentro de la profesión. Finalmente, Daniel hace una última petición a los lectores, periodistas y seguidores de su padre frente a su vida y obra: “No me roben la anécdota, quiero que me quede y siga alimentando la memoria familiar, pero sí llévense todo el periodismo y la poesía que quieran. Recuérdenlo como un joven poeta, lean sus crónicas y su periodismo. Tomen algo de él y mézclenlo con lo que ustedes hacen. Esa es la forma en que se le puede rendir tributo y resaltar el legado que sirve para seguir cultivando nuestro camino en el país”.
- Decreto 552: ¿solución o problema?
Decreto 552: ¿solución o problema? Karla Andrea Figueroa Gutiérrez, Comunicación Social y Periodismo Fecha: Este decreto, expedido el año pasado, ha puesto en jaque a los artistas callejeros porque lo expuesto en él afecta directamente el ejercicio de su labor, ya que condiciona su estancia en el espacio. Lea también: ¿Qué implicaciones trae el decreto 1174 del 2020? Compartir Foto: Walther Valcárcel, artista de la Séptima, haciendo un retrato en base a la foto de una de sus clientes Foto: Karla Figueroa Por las calles de la carrera séptima es natural encontrar a personas de diversas edades que se han dedicado por años al arte. Jóvenes que con aerosoles representan en el papel hermosos atardeceres, adultos que dibujan pintorescas caricaturas e, incluso, señores de una edad avanzada que bailan canciones alegres. Es así como entre pinceles, instrumentos y pasos de baile, los artistas llenan de color esta vía. Las sonrisas entre las personas que por ahí transitan no se hacen esperar. Muchos se detienen hipnotizados ante las extraordinarias muestras artísticas. Así se empieza a llenar esta calle de hombres, mujeres y niños de diferentes lugares de Bogotá, distintas regiones de Colombia e incluso otras partes del mundo. Se reúnen sin ninguna pretensión más que la de disfrutar de aquello que ofrecen los artistas en este, su escenario de cemento. De ahí que se pueda afirmar sin titubear que ellos hacen un gran aporte a la sociedad colombiana, puesto que en cada fragmento artístico que deciden mostrar regalan algo que une a la comunidad y refuerzan la identidad cultural. Por esto resulta de suma importancia que el Estado cree estrategias que permitan el aprovechamiento del espacio público y faciliten la labor de los artistas callejeros, cosa que se ha intentado mediante el decreto 552, que se expidió el año pasado, el cual establece que los artistas deben tramitar, cada 45 días, un permiso que les otorga Idartes para poder trabajar en ese espacio. En declaraciones a El Espectador, la exsecretaria de Cultura, Recreación y Deporte, María Claudia López, habló de la forma en que nació el decreto: “comenzamos a ver que el arte y la cultura son, sin lugar a dudas, fundamentales. (...) Los artistas le dan calidad al espacio público, pero si se hace de forma ordenada. Si bien ellos podrían estar en cualquier sitio de la ciudad, nos parece que, en estos sitios de tanta afluencia o tráfico tiene que haber una organización especial”. En concordancia con lo anterior, el propósito del decreto es regular y organizar los sitios en los que se ve mayor concurrencia de artistas. Sin embargo, esa no es la historia que se cuenta en la calle. El decreto ha generado un gran descontento entre los artistas del sector y no temen decirlo. Esto se evidencia en la cartelera que tiene pegada el pintor Alfonso Castaño en una esquina de su lugar de trabajo. En ella llama primeramente la atención aquello que está escrito en mayúsculas y en letras rojas: “OJO - PELIGRO PARA LOS ARTISTAS COLOMBIANOS”, aunque lo más significativo está escrito en azul y es un llamado a la Coordinadora de Idartes, Eliana Salazar, donde argumenta que la medida de rotación pone en peligro su sustento porque Idartes no les da la renovación a tiempo y cierra diciendo “eso no es culpa de los artistas”. Instituciones vs artistas Carlos Roa, un caricaturista que trabaja en la carrera séptima, afirma que muchas personas le han preguntado por todo lo referente a su arte, pero muy pocos se han detenido a indagar por aquellos problemas que los aquejan. Tal vez porque, si bien su arte se sale del escenario común en el cual se exhibiría, para la mayoría no deja de estar detrás de una vitrina, sólo como objeto de admiración. Probablemente también funcione de esa forma para el Estado puesto que, según los artistas, en ningún momento se les preguntó si estaban o no de acuerdo con lo que implicaba este decreto . Entonces, fue así como se vieron envueltos en algo que, para ellos, trajo más problemas que beneficios. Ahora la policía los puede expulsar del sitio si no cuentan con el permiso o si este se encuentra vencido. Así se van desplazando muchos de los artistas. En sus rostros no hay ningún rastro de sorpresa, más bien hay frustración, porque para ellos esta medida no tiene ningún sentido. En palabras de Juan Carlos Pedroza, artista de la séptima que pinta con aerosoles, la norma “es una completa tontería. Supuestamente el decreto 552 dice que el arte callejero es patrimonio cultural de la ciudad, entonces no entiendo por qué tenemos que levantarnos”. Como Juan Carlos, muchos de ellos viven solamente de eso, de su arte, de modo que cuando se llevan sus instrumentos, obras y grabadoras les están arrebatando sus sueños y, con eso, aquello que les da el sustento para vivir. Aunque a decir verdad, este es un panorama amigable, al menos en comparación a las historias que entre ellos se cuentan, en las que la policía hace uso de la fuerza para sacarlos del espacio público. Héctor Cruz Novoa, abogado y asesor jurídico de Staffing, explica que el uso de la fuerza está justificado siempre y cuando sea dentro de los parámetros legales: “Considerando que la labor de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley constituye un servicio social de gran importancia (…) podrán usar la fuerza sólo cuando sea estrictamente necesario y en la medida que lo requiere el desempeño de sus tareas”. Aun así, es importante que los artistas tengan en cuenta los mecanismos mediante los cuales pueden recurrir a la ley para denunciar aquellos abusos que no estén en el marco de lo legal. Beatriz Luna, abogada y magíster en Derecho Constitucional, litigante independiente y docente universitaria, explica cuál es el conducto regular para denunciar en estos casos: “En primera medida, si un artista ve que hay un abuso de autoridad, podría informar a Idartes, también podría acudir a la misma policía presentando una queja o un derecho de petición e, incluso, si ya realmente hay un abuso que implique peligro y riesgo para derechos fundamentales de los artistas, puede analizar si acude a la acción constitucional de la tutela, recordando que esta se debe usar cuando ya se hayan usado otros mecanismos”. También expone las implicaciones legales que tendría el policía que, en ejercicio de su cargo, abuse de su autoridad: “puede tener implicaciones disciplinarias, que inicien procesos de investigación a los policías por su conducta o por sus omisiones (...) puede también incluso ahondar o traspasar al ámbito del derecho penal si es que incluso se puede presentar algún tipo de delito, lesiones personales o demás”. Cabe aclarar que esto no es suficiente porque aunque se garantice que los artistas serán protegidos ante la ley en lo que refiere a cualquier abuso de autoridad, seguirán siendo perjudicados ya que existen otros problemas significativos en el ejercicio del decreto. Por ejemplo, la demora en el trámite del documento, que puede tardar hasta un mes, tiempo que ellos no están dispuestos a esperar porque cada día de demora significa un día sin poder trabajar libremente. Como son tan solo 45 días de permiso, el tiempo de espera no se justifica. Al contrario, empeora el panorama ya que se ven obligados a realizar este trámite una y otra vez en un lapso tan corto que interfiere en el desarrollo de su trabajo. Sin embargo, Ana Carolina Ávila, quien es contratista de la subdirección de artes, en Idartes, y apoya la coordinación del proceso de la regulación de artistas en el espacio público, justifica el tiempo de renovación en lo siguiente: “El decreto de aprovechamiento económico (…) establece cuáles son las actividades que se pueden dar en el espacio público y establece tres tipos de temporalidades de acuerdo al tipo de actividad. (…) Entonces la temporalidad que le corresponde a artistas es definido de acuerdo a lo que dice el decreto, no la determinó Idartes ni la determinó la Secretaría de Cultura”. Además, respecto al tiempo que se demora el trámite del permiso dice que el trámite de la resolución de aprovechamiento económico se demora 6 días hábiles y que, sin embargo, se puede tardar más cuando la plataforma tiene problemas de funcionamiento y no les permite ver rápidamente los códigos del día de la solicitud del artista. También, agrega que “como todo proceso normativo, tiene que irse ajustando en el tiempo (…) porque requieren modificaciones de decretos y resoluciones”. Por las razones anteriores, resulta de suma importancia que las instituciones tengan en cuenta los problemas que están teniendo los artistas y que escuchen sus voces que, en la calle donde exhiben aquello que aman hacer, también se levantan en contra de este decreto.
- Unisabana Medios | Audios
Amigos del cine: ¿Cómo casar el cine nacional con la audiencia colombiana? Amigos del Cine En el contexto de la celebración del primer aniversario de Amigos del Cine, actores, productores, directores y aficionados de producciones colombianas; discuten sobre la situación actual de la industria cinematográfica. Ver también: Amigos del cine Compartir
- La espada, el símbolo y el cambio
La espada, el símbolo y el cambio Por María Camila Ocampo Hernández Fecha: Con la posesión presidencial de Gustavo Petro, la espada de Bolívar volvió a sobresalir. Su valor simbólico ha resaltado en diversos capítulos de la historia del país. Lea también: La moda de los y las “nadies” Compartir Foto: Semana El 7 de agosto del 2022, Gustavo Francisco Petro Urrego se instauró como el nuevo presidente de la República de Colombia, después de que la senadora María José Pizarro le entregara la banda presidencial. Minutos después, llegó la primera orden: “Que traigan la espada de Bolívar”, indicó Petro. Este acto desató todo tipo de comentarios. Para algunos representó la negligencia de Duque; para otros, una escena absurda entre los mandatarios. No obstante, aquel momento marcó un precedente. La espada de Bolívar fue testigo del cambio en la democracia colombiana porque esta reliquia histórica volvió a representar el regreso de la verdadera libertad. La simbología de esta espada expresa una nueva visión, una transformación de pensamiento arraigada al deseo de un cambio. Petro, al igual que Bolívar, eligió que el pasado cultural de Colombia se transmitiera a través de símbolos. Si bien es cierto que la espada fue protagonista del acto de posesión, su valor real yace desde sus inicios. Simón Bolívar es un referente nacional. Dirigió la independencia de Colombia y con su espada se convirtió en el emblema de un movimiento que luchaba por la representación social del pueblo. Después de su paso por las manos de “El Libertador”, sus pertenencias se mantuvieron en la casa Quinta de Simón Bolívar hasta que, en 1924, se convertió en un museo. Allí, en Bogotá, su espada fue inventariada y resguardada aparentemente bajo un buen cuidado . No obstante, hay que recordar que, en 1974, fue hurtada por el M-19, guerrilla colombiana Movimiento 19 de abril, de la cual también participó el presidente electo. Allí, la espada tomó un camino inesperado; bajo la nota: ‘Bolívar, tu espada regresa a la lucha’, el M-19 incorporó esta arma haciendo alusión a su ideología. Ahora, no solo constituía la historia de la independencia de Bolívar, sino que, para ellos, este robo se consideraba simbólico por su naturaleza ideológica de tener una democracia verdadera y participativa en Colombia. En una crónica de la Revista Semana se afirma que, gracias al robo de la espada, un año después, el M-19 se conformó como un grupo con más de 200 personas. Durante los siguientes 17 años, el paradero de la espada fue incierto. Para protegerla del Estado y de otros grupos al margen de la ley, solo unos pocos miembros conocían estrictamente lo necesario; gracias a ello, durante todo ese tiempo su imagen le dio fuerza al M-19. La espada se transportó de un lado a otro. Incluso, se cuenta que el poeta León de Greiff la guardó en su casa hasta 1976. Después, estuvo en manos de otros artistas, como el poeta quindiano Luis Vidales; se creía que este hombre era cercano a las corrientes de pensamiento del M-19 , pues en su juventud fue fundador del Partido Socialista de los Trabajadores. Que si la espada estaba en un sofá, que si estaba escondida dentro de un bloque de cemento, que si estaba incorporada dentro de la tumba de De Greiff, estos fueron algunos de los interrogantes que los militares seguían investigando durante su búsqueda. Más y más tiempo pasaba, y la espada continuaba empoderando a este movimiento ideológico; Bolívar seguía presente en sus batallas a través de esta arma. Ahora bien, se cree que en un momento tensionante fue enviada a Cuba y, posteriormente, custodiada en Panamá en los años 80. Sin embargo, el mismísimo Gustavo Petro, aún integrante del M-19 en ese tiempo, le aseguró al periodista Daniel Coronell en 1988 que la preciada reliquia se encontraba escondida en Colombia. Finalmente, en octubre de 1989, gracias al Acuerdo de Paz con el presidente Virgilio Barco, el M-19 decidió soltar las armas y establecerse como un movimiento político legal. Uno de los requisitos primordiales era regresar la espada a manos del Estado. A pesar de que algunos de sus líderes desconocían el paradero de esta, en 1991, Antonio Navarro Wolf, quien coordinó el Equipo Negociador de Paz de este movimiento, entregó la espada, envuelta con la bandera de Colombia. Desde ese año, esta pieza se encuentra conservada en la Casa de Nariño. Aunque pasó un buen tiempo fuera del gobierno, el simbolismo “revolucionario” nunca se apagó . La espada adquirió una relevancia histórica para aquellos que luchan por la democracia consagrada en los principios de la justicia e igualdad. Muchos años después, esta volvería a reencontrarse con Petro, no bajo un contexto de guerra y violencia, sino bajo su propuesta de cambio en su posesión presidencial en la Plaza de Bolívar. Por esta razón, el regreso de la misma, como un símbolo histórico, rectifica la fuerza del cambio en la democracia que llega con este nuevo capítulo para Colombia. Ahora, solo la historia podrá determinar si es un símbolo que perdurará o terminará convirtiéndose simplemente en una anécdota de este primer mandato del primer presidente de izquierda que tiene el país.
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