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- Edilma Suárez: "Lo que se está peleando en las calles es un mejor futuro para todos"
La presidenta de la Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia (ANEC) explica cómo este gremio está atendiendo el tercer pico de contagios. Edilma Suárez: "Lo que se está peleando en las calles es un mejor futuro para todos" Ana María Gómez Ruano La presidenta de la Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia (ANEC) explica cómo este gremio está atendiendo el tercer pico de contagios. Disponible en Pulzo Ana María Gómez Ruano El 6 de marzo de 2020 se confirmó en Colombia el primer caso de COVID-19. Hoy, a un poco más de un año desde que se iniciara la emergencia sanitaria, se reportan diariamente un promedio de quince mil nuevos contagios, decretándose el tercer pico de la pandemia. Y aunque esta coyuntura ha captado la mirada internacional debido al aumento acelerado de casos confirmados, el país es noticia debido al Paro Nacional que se desarrolla actualmente. El 28 de abril del presente año, se convocaron las protestas en rechazo al proyecto de reforma tributaria propuesto por el gobierno de Iván Duque, con la cual prometían aumentar la cobertura y garantizar la continuidad de apoyo económico a hogares en situación de vulnerabilidad. Después de cuatro días de protestas, el presidente anunció el retiro de la iniciativa. A pesar de que varios sectores pensaron que con esta medida y la renuncia del ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, se daría fin a las movilizaciones, el Paro Nacional continúa. Ahora, la reforma a la salud se ha convertido en uno de los puntos principales de las movilizaciones. El denominado proyecto de Ley 010 aboga por la regionalización de este sistema y plantea modificaciones en las responsabilidades de gestión del riesgo en salud. Muchos colombianos han expresado que, si bien han leído la reforma, no entienden lo que esta comprende ni las implicaciones que esto tendría a largo plazo. Ante esta situación, Edilma Suárez, presidente de la Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia (ANEC) y miembro de la mesa de monitoreo crítico sobre condiciones de trabajo y bioseguridad de los trabajadores, cuenta cómo el gremio de enfermería está afrontando ambas situaciones: atender el tercer pico de contagios y hacerle frente a la reforma a la salud. ¿Cómo está afrontando el gremio de enfermería este tercer pico de la pandemia? Venía una sobrecarga con el primer y segundo pico. Los alcaldes han dicho que se han aumentado las camas de cuidados intensivos y el personal de salud, cuando lo que hacen es incrementar el número de pacientes que deben atender las enfermeras y auxiliares. Por ende, al personal de enfermería de otras áreas se le ha pedido atender la unidad de cuidados intensivos, aun cuando no tienen el conocimiento suficiente ni habilidad para realizar los debidos procedimientos; y tras del hecho, cuando las enfermeras se equivocan, les están abriendo procesos disciplinarios. Cada día hay mayor desmotivación, insatisfacción laboral y afectación en la salud mental debido a las altas tasas de fallecimientos, enfrentamiento al virus y el maltrato laboral. ¿Cómo proyectan ustedes, desde ANEC, que se verá afectada la salud física y mental de los enfermeros ante esta reincidencia de exposición al virus y picos de contagios? Vamos a encontrar una epidemia de problemas en la salud mental. Esta abrumadora situación lleva a que algunos profesionales opten por renunciar porque llega un momento en que la situación es insostenible y las fuerzas físicas, mentales y cognitivas no permiten continuar. No solo se les asignan funciones que no les corresponden (procesos de auditoría, funciones administrativas y asistenciales del cuidado de los pacientes), sino que se hace un incremento de la carga de trabajo en precarias condiciones laborales sin una compensación salarial equivalente. El Gobierno Nacional expidió el decreto 676 de 2020, a través del que se incluye al COVID-19 como enfermedad laboral, ¿cómo ha sido la respuesta y gestión de las Aseguradoras de Riesgos Laborales (ARL) ante esto? Primero, no todos los hospitales ni empleadores reportan a sus trabajadores ante las aseguradoras. Segundo, estas buscan evadir a toda costa el reconocimiento de estas situaciones. Por esto, muchos casos no han contado con la incapacidad ni la remuneración correspondiente. A pocos se les ha dado ese recurso, aun teniendo en cuenta que, en el país, aproximadamente el 70% de los trabajadores de salud tienen contrato por prestación de servicios, por lo que no cuentan con una ARL a la cual puedan reportar la enfermedad. ¿Qué medidas han hecho falta para tener unos cimientos firmes con los cuales se pueda atender esta tercera ola de contagios? Ha faltado una base sólida de prevención. Si se hubieran planeado con anterioridad cómo afrontar el tercer pico, quizá la situación estaría mejor controlada. El problema es que el Sistema General de Seguridad Social en Salud (Ley 100) se ha creado centrado en la atención de la enfermedad y no en la prevención de la misma. Entonces, no le podemos pedir al sistema que haga algo para lo que no fue creado. Encima de todo, este sistema le entrega el poder a las empresas promotoras de salud, debilitando a los entes territoriales y la red pública hospitalaria. Así que, este Proyecto de ley 100 profundiza el Sistema Privado de Aseguramiento, ya que se pretende brindar atención a la enfermedad, pero en donde las personas no necesiten atención médica con frecuencia porque en ese caso ya no cubre el tratamiento. Desde el 13 de marzo se ha dado un repunte de casos. En ese momento se reportaban 96 muertes diarias y ahora se registran un promedio de 420 fallecidos al día, ¿por qué han aumentado estas cifras si el país ya lleva en marcha el plan de vacunación nacional? Vamos a un ritmo muy lento en la vacunación. Esto se presentó por el problema de producción de vacunas a nivel mundial. Además, el Gobierno Nacional no ha querido dar vía libre a la vacuna Sputnik V por temas de ideología, aun cuando se ha demostrado que es de las más económicas y que brinda una alta efectividad. Asimismo, sucedió cuando le pidió a los alcaldes lentificar la vacunación porque no había más dosis disponibles. Entonces, las altas tasas de mortalidad se comprenden como responsabilidad del Gobierno porque fueron muertes que pudieron prevenirse con mayor gestión e incremento del personal de recurso humano. Además del ritmo lento de vacunación, vemos reiteradamente en medios y el diario vivir a personas incumpliendo las cuarentenas o medidas que se imponen, ¿cuál es el llamado que hace como presidenta de ANEC a aquellos ciudadanos? Hago una invitación a la responsabilidad desde diferentes tipos. El primero es un llamado al Gobierno Nacional para acelerar el proceso de vacunación y no negar la renta básica para que las personas no se vean obligadas a salir a las calles a trabajar en la informalidad, además de crear estrategias e implementar atención primaria en salud. Por el otro lado, está la ciudadanía que necesita pedagogía. Se deben explicar los riesgos de no usar adecuadamente los elementos de bioseguridad. Soy consciente de que no es fácil porque hay personas que creen que el COVID-19 es un invento capitalista para vender más tapabocas y se rehúsan a usarlo. Y, por último, dejar ciertas creencias de lado: desistir de pensar que no nos va a dar el virus, que toda la responsabilidad la tiene el Estado porque la realidad es que todos los colombianos debemos tomar cartas en el asunto. Con respecto a la reforma a la salud, en redes sociales han rondado muchas infografías sobre sus principales lineamientos, pero cada una presenta aspectos diferentes, ¿cuáles de estos puntos son verdaderos? Iniciaré explicando que el año pasado, en la segunda legislatura del 20 de julio, el partido Cambio Radical y el ministro de Salud, Fernando Ruiz, radicaron este proyecto. En el mes de septiembre, nos reunimos cerca de 140 organizaciones del sector salud en algo que se llama el Pacto Nacional por la Salud y la Vida. Empezamos a estudiar esta reforma y a radicar cartas en desacuerdo. Al revisar el proyecto, a simple vista no son evidentes los cambios que pretende realizar, pero, si uno lee una parte y la conecta con otra, ya empieza a darse cuenta de lo que está pasando. Por ejemplo, se habla de reducir el número de las EPS, lo cual generaría en un oligopolio (industria dominada por un pequeño número de grandes vendedores). Se pretende que las aseguradoras sean quienes definan los planes de beneficio, lo cual haría que las personas solo puedan acceder a aquellos que se adapten a su capacidad adquisitiva. Entonces, tenemos un problema serio porque hay intereses económicos de por medio. Esto demuestra que la prioridad es dar respuesta a las exigencias de las aseguradoras, en vez del derecho a la salud, lo cual lleva a la quiebra de la red pública hospitalaria porque es una lógica de mercado donde no existe lugar para la salud pública. ¿Qué implicaría para los usuarios del sistema de la salud la regionalización de este? Implica barreras de tres tipos: una para los trabajadores, otra para los ciudadanos y otra para los hospitales. Para los primeros, serían barreras administrativas dentro de los hospitales porque estos pierden autonomía. Las decisiones las toma un gerente a cargo de un grupo de centros de salud con un gran número de trámites burocráticos. Para los ciudadanos, implican barreras geográficas, de tiempo, transporte y económicas porque el paciente llega a un hospital, pero lo remiten a otro y así sucesivamente. Resulta en el denominado paseo de la muerte. Y en el caso de los hospitales implica vender sus servicios a las EPS bajo una modalidad llamada contratos por pago global prospectivo. Esos pagos, por debajo del precio real, implican la quiebra de hospitales públicos que terminan cerrando servicios. Además, con las alianzas público-privadas (APP) que se contemplan en la reforma, resulta más costosa la contratación pública. El Fondo Monetario Internacional dice que el 55% de estas alianzas se renegocian dos años después de la firma del contrato y que el 62% de esa renegociación se traduce en el incremento de tarifas que pagan los usuarios. Estos lineamientos les abren aún más las puertas a las conductas corruptas. ¿Por qué cree que los colombianos salieron a marchar masivamente en contra de la reforma a la salud? En el tema de salud, ya viene un inconformismo de tiempo atrás. Llevamos 28 años con un sistema que no le sirve a la gente, que tiene muchos trámites burocráticos y que impide que las personas puedan acceder a los servicios a los cuales tienen derecho. Este malestar se hizo más grande con la pandemia. Llevamos un año pidiendo garantías que no se han brindado. Luego aparece este proyecto de ley que dice que va a resolver estos problemas en el sector salud, pero, cuando vamos a ver, no es así. Hay mucha indignación porque la reforma es muy mala, realmente no se le salva un artículo. Es igual o más peligrosa que la reforma tributaria porque esto implica que a una persona se le de atención en salud o no, lo cual puede significar la vida o la muerte. Hay algunos que creen que el paro traerá más beneficios (visibilización de la reforma) que consecuencias (aumento de contagios), como miembro del sector de la salud, ¿cuál es su postura frente a esta dualidad? La ocupación de las camas UCI nos preocupa porque la gente está protestando, pero no fue así cuando eran las vacaciones de Semana Santa porque tocaba reactivar la economía; en cambio, ahora que las personas salen a marchar, sí hay problema. Veo este paro bueno en todo sentido. Es un tema de dignidad y de frenar este tema de la corrupción porque aquí se roban 50 billones de pesos al año y no pasa nada. Si ese dinero se destinara a política social, nosotros como colombianos podríamos vivir en condiciones decentes. Entonces es mejor ponerle un límite ahora que seguir trabajando como esclavos toda la vida. A mí me ha tocado caminar debido a los cierres de vías, y lo hago con gusto porque sé que se está luchando por los derechos. Quienes critican el paro tienen vacaciones, prima, salario, horario laboral y eso lo disfrutan porque, años atrás, trabajadores murieron defendiéndolos. Entonces que ellos abandonen sus pensiones, cesantías y demás a ver si tanto les molesta el paro. ¿Qué les dice a todos aquellos colombianos que se han movilizado en los últimos días y esperan seguir haciéndolo? Hay que continuar la lucha por defender los derechos que con tanto sacrificio y sangre se han logrado. Tenemos que seguir luchando por nuestra dignidad, por la vida. Hay que saber por quién votar, cambiar el Congreso de la República y dejar de vender nuestros votos. Debemos buscar entre todos la paz porque todos somos seres con dignidad. Se le deben brindar oportunidades a los colombianos: trabajo, estudio, garantía de derechos. Lo que se está peleando en las calles es un mejor futuro para todos. ¿Cuál es el llamado que le hace al Gobierno Nacional frente a esta situación de Paro Nacional? Que debe estar a la altura de la situación. Un líder, como el presidente, debe estar al servicio de la población, debe tener sensibilidad, la capacidad de escuchar a la gente y de cambiar lo que está ocurriendo en este momento. Tiene que pensar en el valor de las vidas que se han perdido y en evitar perder más. Él tiene la oportunidad de sacar al país de esta crisis. Que pare todas las agresiones, masacres y detenga las reformas. Que respete la Constitución, la democracia, ¿cómo vamos a ser un país viable si eso no se hace?
- Tercer capítulo de la tercera temporada de 15/30
En este capítulo, reflexionamos sobre cómo la globalización tiende a anteponerse sobre las costumbres religiosas y recordamos, además, a los ciclistas que han marcado la historia deportiva del país. Si ves el episodio completo, podrás enterarte también de cuáles son los proyectos que, a nivel nacional, contribuyen a mitigar los efectos del cambio climático y podrás conocer la historia de Danna Munévar, la científica colombiana más joven en integrar una de las expediciones más relevantes de Egipto. Tercer capítulo de la tercera temporada de 15/30 Laura Ubaque, Luisa Moreno, Kelly Medina, Andrés Caamaño, Sebastián Bustos, Karol Peña, Paula Belalcázar, Danelys Vega, Gabriela Velásquez, Deisy Nivia, Nicolás Villamizar, Juliana Novoa, David Suárez, Mara Mulett, Tatiana Marta, Valeria Ramírez, estudiantes de Comunicación Social y Periodismo En este capítulo, reflexionamos sobre cómo la globalización tiende a anteponerse sobre las costumbres religiosas y recordamos, además, a los ciclistas que han marcado la historia deportiva del país. Si ves el episodio completo, podrás enterarte también de cuáles son los proyectos que, a nivel nacional, contribuyen a mitigar los efectos del cambio climático y podrás conocer la historia de Danna Munévar, la científica colombiana más joven en integrar una de las expediciones más relevantes de Egipto. Contenido completo Autor:
- Carlos Fernando Galán, por el centro
Carlos Fernando Galán, por el centro Nicolás Sebastián Villamizar, Comunicación Social y Periodismo Fecha: El exsenador da su opinión sobre la crisis en Venezuela y la actualidad del periodismo. De la misma manera, expone su visión de Bogotá y de lo que quiere hacer con ella. Lea también: Unisabana Ágora - Danny Ramírez: 'Hacer posible lo imposible' Compartir Foto: Foto: Campaña de Carlos Fernando Galán Con las expectativas de millones de colombianos que conlleva su apellido, Carlos Fernando Galán es un hombre con potencial de liderazgo en Colombia. Ya ha sido concejal de Bogotá y, también, estuvo un periodo en el Senado de la República. Fue elegido para un segundo periodo en el Congreso, pero renunció a Cambio Radical, partido al que pertenecía y, en consecuencia, a su curul. A pesar de esta renuncia, en ningún momento ha dejado de estar presente en el panorama político nacional, tiene opiniones sobre la JEP, la crisis venezolana, el futuro de Bogotá y el renacer del Nuevo Liberalismo. Galán ha trabajado más de diez años en política en y asegura que la ciudad ha avanzado en varios aspectos, mientras que en otros se ha quedado retrasada. Para él la capital tiene un gran potencial y quiere trabajar para desarrollarlo. “Esta tiene que ser una ciudad que piense en el ciudadano. Que piense en cómo garantizamos los derechos de los ciudadanos y generamos un espacio donde estos puedan disfrutar la ciudad”, afirma Galán. Para el exsenador, en Bogotá debe haber acceso a la cultura, a la educación, debe ser una ciudad segura en la que se protejan de la misma manera sus bienes ambientales como los cerros orientales y la reserva Van der Hammen. Galán considera que la capital debe tener un sistema de transporte público de amplio cubrimiento, el cual sea una alternativa real para los usuarios de moto y vehículos. “Va a haber un sistema de amplio cubrimiento, seguro, rápido, que garantice ese derecho a la movilidad”. Él piensa que se debe avanzar con el metro como está, ya que la actual administración ha avanzado como nunca antes se había podido. “Ya está la empresa Metro creada. Ya el gobierno nacional garantizó los recursos. Se aprobaron las vigencias futuras del Distrito y de la Nación. Los estudios ya se encuentran en etapa de factibilidad. Ya hay seis firmas precalificadas para participar. Volver a discutir la primera línea del metro subterránea atrasaría varios años el proyecto” considera. Para Galán es clave encontrar maneras para complementar el metro y a otros proyectos. Según él, Bogotá necesita un sistema multimodal del cual hace parte el metro. La reducción de embarazos adolescentes es uno de los temas en los que Galán considera que la administración de Peñalosa tuvo un acierto. “Es un tema que puede sonar menor para algunos, pero realmente es muy profundo. Este logro le cambia la vida a mucha gente”, afirma. También resalta un avance en la construcción de infraestructura educativa pues ya han entregado cinco colegios nuevos y están en proyección otros 12. No toda su opinión sobre la actual administración es positiva, Galán cree que Peñalosa ha fallado en la forma en que se comunica pues no solo lo hace de manera errónea sino que también hay una falta de diálogo y “eso es un error porque las propuestas para que sean legítimas y para que se mejoren deben ser dialogadas y construidas con la gente”. Para mejorar la movilidad en la ciudad, él considera que se requiere cultura ciudadana, infraestructura, gestión del tráfico para que las intersecciones funcionen mejor así como la semaforización. También piensa que se debe promover el uso de modos alternativos de movilidad como la bicicleta, mucho más de lo que se ha venido haciendo en los últimos 20 años. De la misma manera, cree que se debe repensar en el POT (Plan de Ordenamiento Territorial) como funciona la ciudad. Galán busca una ciudad en la que las personas se tengan que desplazar menos, “hay que pensar en el largo plazo y decir ¿cómo logramos que en Bogotá los ciudadanos para acceder al trabajo, para acceder a la educación, a la cultura, a la recreación, al comercio y demás tengan que desplazarse menos?”. Plantea que una solución debe tener elementos de corto, mediano y largo plazo. También analiza que uno de los problemas que ha tenido Bogotá en el último tiempo es que se avanza en un tema y luego se frena y así sucesivamente. Es por esto que cree que se tiene que dar continuidad pero pensando en el las futuras generaciones. Según Galán, el problema de seguridad, que aquejan los usuarios de bicicletas, requiere una política más efectiva desde el ámbito policial, una mejor iluminación, un esfuerzo mucho mayor para desarticular las bandas que se dedican al hurto de bicicletas y mayor cultura ciudadana, pues un agravante es la existencia de un mercado activo de partes robadas. Puntualiza que es igualmente importante la creación de corredores más transitados ya que “entre mayor tráfico de bicicletas haya en esos corredores es menos probable que actúen las bandas criminales”. Sobre el tema ambiental, Galán manifiesta que hay que proteger los elementos fundamentales de la estructura que tiene Bogotá como los cerros, los ríos, los cuales toca recuperar, los humedales y hacer realidad el concepto de la reserva Van der Hammen. Igualmente, siente necesario que la capital posea un transporte que contamine mucho menos, no solamente por la parte pública sino también el transporte de carga e individual. Otro punto clave es arborizar más la ciudad, asegura Galán, pues tiene una muy buena arborización en algunas zonas, pero demasiada precaria en otras. La otra razón por la que lanzó la candidatura por firmas fue su renuncia al partido Cambio Radical el año pasado, la cual también le costó su puesto en el Senado. Esta diferencia con el partido viene de un tiempo atrás cuando algunos miembros de Cambio Radical apoyaron candidatos que tenían cuestionamientos, hace ya casi ocho años y nuevamente en el 2015. Galán consideraba que estas discusiones eran sanas pues es importante que no solo se cuestione a personas de otros partidos sino también internamente. Ya en el 2018, después de que el partido apoyara en los años anteriores los acuerdos de paz, el Sí en el plebiscito, en el momento cuando pasa la primera vuelta presidencial, el grueso de Cambio Radical se reunió y decidió acercarse al actual presidente, Iván Duque, para la segunda vuelta. Esto, él lo considero incoherente con lo que se venía haciendo en los últimos cuatro años y en consecuencia le parecía un error seguir en el partido, pues no representaba sus ideas. Con respecto a Venezuela, Galán considera que el papel de Colombia ante la crisis que vive el país vecino es el de ser líder diplomático para promover el cambio, lo cual no es fácil, lleva tiempo y requiere de esfuerzos adicionales a los ya realizados. “Al ser el país más afectado por la crisis venezolana, y que podría ser más afectado por un desenlace trágico, Colombia debe ser muy enérgico y proactivo en buscar una solución siempre en el marco institucional e internacional, y nunca abriendo la puerta a una intervención militar” , propone Galán. Cree que la manera en que el gobierno actual ha manejado la crisis venezolana y sus afectaciones en el país ha sido correcto, pero considera que algunas decisiones han parecido improvisadas como todo el tema de la ayuda humanitaria en la frontera. “Tenían, seguramente, una buena intención, pero la improvisación llevó a que no se cumpliera la meta que se tenía”. Plantea que es necesario combinar esa presión en el marco institucional con un plan claro y bien planteado. Afirma que la única solución es una transición a la democracia, según él, inexistente en Venezuela actualmente. Hay que buscar una salida no violenta del régimen de Maduro, que garantice que en ese país no haya un derramamiento de sangre. Hay que buscar eso con herramientas internacionales y diplomáticas. Señala que Colombia ya ha hecho y está haciendo mucho a favor de los inmigrantes que salen de Venezuela. Para él, es necesario que estas personas sean bien recibidas, así esto genere un reto para las instituciones y la economía nacional. Declara que Colombia debe ser solidario con la situación venezolana, de la misma manera como Venezuela fue considerada con la migración colombiana a su territorio en décadas anteriores cuando en nuestro país se vivía una crisis económica. Menciona que se debe apelar a instancias internacionales de apoyo debido a la rapidez y cantidad de la inmigración venezolana. “Si no enfrentamos entre todos esta crisis, nos va a afectar a todos”.
- EMDR, un modelo terapéutico para sanar el trauma
Los expertos y los pacientes hablan de los múltiples beneficios de tomar las terapias de tercera ola. La modalidad tiene un enfoque psicoterapéutico que trabaja en la raíz del problema por medio de movimientos oculares, toques o tonos auditivos durante las sesiones de consulta. EMDR, un modelo terapéutico para sanar el trauma Laura Valentina Cuevas Santamaría Los expertos y los pacientes hablan de los múltiples beneficios de tomar las terapias de tercera ola. La modalidad tiene un enfoque psicoterapéutico que trabaja en la raíz del problema por medio de movimientos oculares, toques o tonos auditivos durante las sesiones de consulta. Disponible en Pulzo Varun Gaba - Unsplash Las terapias de tercera generación trabajan en el núcleo del problema de la salud mental lo antes posible para que la persona logre ver los resultados en poco tiempo. En Colombia, el modelo terapéutico EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) es uno de los más efectivos y recientes para aliviar el sufrimiento humano y ayudar a los individuos a sanar el trauma y la adversidad. Las también llamadas terapias de tercera ola, rescatan lo que funcionaba antes, pero cubren algunas lagunas y falencias de las terapias de primera y segunda generación, como la duración de las sesiones y el tiempo necesario para ver resultados significativos a lo largo de estas. Según María Belén García, PhD. en Psicología Clínica de la Universidad de Granada, España, “en la historia de la psicología clínica han habido tres grandes olas, grandes momentos en donde las terapias han sido empíricamente validadas y han tenido muy buenos resultados de eficacia y efectividad”. “El abordaje es mucho más transversal y global. No se identifican pensamientos individuales y concretos para sustituirse por otros, sino que se hace un trabajo para que el sujeto sea flexible entendiendo y reconociendo todos los pensamientos que tiene, sean buenos o malos. El sujeto identifica que son suyos, los acepta como son y logra tener un comportamiento adaptativo”, comenta la Dra. García. Además, Anabel González, psiquiatra y psicoterapeuta española especializada en el tratamiento de los cuadros postraumáticos graves, comenta que “EMDR sí se suele incluir como una terapia de tercera generación porque es una orientación psicoterapéutica nueva que se ha investigado mucho, sobre la que hay mucha evidencia y que en algunos aspectos tiene paralelismos con las intervenciones cognitivo-conductuales”. La terapia EMDR fue desarrollada por la Dra. Francine Shapiro y llegó a Colombia en el año 1996. Según El Instituto Colombiano de Psicotrauma, (ICP), el objetivo está en “acceder a diferentes aspectos de la memoria traumática y llevarlos a una resolución adaptativa”. Además, explican que “es un enfoque psicoterapéutico que integra elementos de muchas orientaciones psicológicas tradicionales y se basa en el Modelo del Sistema de Procesamiento de la Información a Estados Adaptativos (SPIA)”. EMDR consiste en que el paciente, con la guía del terapeuta, va recordando escenas traumáticas. Al tiempo, se le pide que siga con sus ojos el movimiento de los dedos del terapeuta. El psicólogo le puede dar toques en sus manos, o pedirle que siga tonos auditivos, estimulando así el sistema de procesamiento adaptativo de la información. Por su parte, Chiquinquirá Blandón, psicóloga y entrenadora EMDR, afirma que “la estimulación bilateral, EB, (movimientos oculares, toques, tonos auditivos) es simplemente un componente de la terapia EMDR. Está avalada por la Organización Mundial de la Salud y las Guías Clínicas Internacionales para el tratamiento del trauma”. Incluso, su aplicación, dice ella, se ha extendido a un amplio rango de problemas clínicos como el Trastorno Obsesivo-Compulsivo y el Trastorno Bipolar. “Es la primera vez que busqué ayuda y gracias a Dios di con alguien que es especialista”, dice Laura Torres, paciente activa de la terapia EMDR, quien durante un año y medio, la describe como la experiencia de su vida y la que ha tenido más valor para reafirmar su rol como mujer. “Los reprocesamientos son como pasar en un tren viajando y observando los momentos que viví. Estoy sanando y aprendiendo. La terapia me ha aportado libertad, luz, vida y verdad”. El Instituto Colombiano de Psicotrauma asegura en su página web que “la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio su recomendación para el tratamiento del Trastorno de Estrés Postraumático a solo dos modelos terapéuticos, uno de ellos es la Terapia EMDR”. Además, añade que “los estudios aleatorios controlados indican que de 84 – 100% de las víctimas de un evento traumático, no tienen Trastorno por Estrés Postraumático, después de 3 sesiones de 90 minutos”. EMDR ha demostrado su eficacia para tratar y superar el trauma. Las terapias de tercera generación son una excelente opción para tratar la salud mental de la población colombiana que ha pasado durante años por violencia y situaciones traumáticas.
- Voces que traspasan fronteras
El activismo digital ha conquistado las redes sociales durante la cuarentena. Miles de personas y organizaciones buscan hacer visibles sus causas. Voces que traspasan fronteras Valentina Gutiérrez Pulido El activismo digital ha conquistado las redes sociales durante la cuarentena. Miles de personas y organizaciones buscan hacer visibles sus causas. Disponible en Pulzo Valentina Gutiérrez Pulido Un hombre de 43 años, John Fitzherald, dedicado a las artes plásticas, decidió protestar por las masacres que se habían presentado en el país. Se cosió la boca para que el Gobierno accediera a hablar con él, de lo contrario, él mismo, se dejaría morir. Se instaló en una pequeña carpa en la calle 19 con carrera 4, en Bogotá, el mismo lugar donde Dylan Cruz, un estudiante que protestaba, fue asesinado por un agente del ESMAD el pasado 25 de noviembre. Para alentar su protesta, Fitzherald usó el hashtag #MeCosiLaBocaxLaPaz. Ante la situación, miles de personas comenzaron a publicar la iniciativa del artista a través de redes sociales, pero al día de hoy no se sabe qué pasó con el hombre, pues el movimiento fue tan efímero que perdió rápidamente su importancia ante la opinión pública. Según la página oficial del ministerio de tecnologías de la información y las telecomunicaciones, “el activismo digital es la práctica ciudadana que defiende causas e ideas comunes, encaminadas a buscar el bienestar de un grupo social por medio de los elementos que brinda Internet, tales como las redes sociales”, y son muchas las organizaciones que trabajan para que este se convierta en una herramienta de poder ciudadano. Sin embargo, miles de movimientos surgen a diario en las redes sociales y muchos pierden vigencia en menos de un día. Frente a esto, Sebastián Villate, miembro fundador de @Activistaco, cree que el problema radica en no pasar de ‘la indignación a la acción’ y conectar mediante causas que son las banderas que representan los movimientos activistas. “Desde lo digital logramos hacer ese ‘click’ con las personas que quieren sentirse parte de estos movimientos y luego la idea es poder pasarlo a la calle, donde se genera el verdadero impacto”. Activismo en tiempos de pandemia En la pandemia los movimientos y peticiones cada vez se pasan más hacia las redes sociales, a Internet y a las plataformas digitales. Según la coordinadora de comunicaciones de dirección de apropiación de TIC en Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Isabel Salas, este comportamiento se debe a la necesidad de hacer uso del ejercicio de participación que promueve el activismo mediante plataformas digitales, y más aún cuando se siente estar aislado del mundo. Un ejemplo de estas plataformas digitales es Change.org, una organización que, desde hace 6 años, se dedica a hacer que las causas se visibilicen en Colombia. Esta página funciona como mediadora para difundir peticiones y actuar fuera de la virtualidad. Su herramienta principal es el sitio web Change.org, en el que cualquier ciudadano, en cualquier parte del mundo, puede iniciar una petición para hacer realidad un cambio que quiera ver. Al respecto, el director de Change.org en Colombia, Jonatan Rodríguez, pone como ejemplo un reciente movimiento que están apoyando, llamado #DefenderLaLibertad, que busca una reforma estructural de la Policía Nacional por los recientes acontecimientos con víctimas mortales, como el caso de Javier Ordoñez. “Decidieron iniciar una petición para que se haga una reforma estructural en la policía por todos los hechos que ocurrieron hace poco. Nuestro rol es visibilizar su causa, más de 30.000 colombianos se han unido a la petición”, explica. Frente a esto, Angélica Zambrano, diseñadora gráfica y miembro activa de Brigada Digital, dice que el incremento del activismo digital en tiempos de pandemia se debe a que “pasamos del contacto directo al contacto en línea. Así que, quienes no eran muy fanáticos de las redes sociales, les ha tocado acoplarse a este tipo de medio”. No obstante, es importante aclarar que muchos movimientos se han visto afectados por la pandemia al no poder llevar las manifestaciones a las calles, pues quienes las promueven de manera responsable no se arriesgan a un contagio masivo por aglomeraciones. Espectador pasivo Según el libro ‘Arden las Redes’, de Juan Soto Ivars, la sociedad vive en un linchamiento continuo frente a las personas que quieren hacer uso de su libertad de expresión y luego de destruirlas, desde la comodidad del anonimato los cibernautas las dejan ir para buscar nuevas víctimas. Esto hace referencia a la rapidez con que una persona puede mostrar su apoyo o indignación frente a una idea por un segundo y olvidarlo al siguiente cuando ve la foto de su artista favorito. Muchas veces las personas no actúan por ignorancia y otras veces por falta de voluntad. Merly Silva, activista, señala que por mucho tiempo fue espectadora pasiva indignada de lo que pasaba, pero luego comenzó a ver que muchas causas necesitaban voz y decidió actuar: “@Merlysilva_activista en Instagram nace como una iniciativa de alzar la voz, pero desde la academia y el derecho”, agrega con emoción al saber que pasó de ‘la indignación a la acción’ como lo mencionaba antes Villate. Elisa Iglesia, en un artículo para AyudaenAcción, habló de la importancia del hashtag #MeToo para el activismo digital. “El movimiento #Metoo no solo ha promovido que muchas mujeres de ámbitos diversos se atrevieran a denunciar casos de violencia y acoso, sino que también ha situado la lucha contra el acoso sexual en el foco de la agenda política”. Esta iniciativa se aplicó en muchos países empoderando al movimiento y a las mujeres, hoy en día es recordada y aplicada. Hay iniciativas que toman más poder que otras gracias al impacto social que representan, si bien muchas propuestas son desapercibidas por los cibernautas, cada vez más personas se ponen la tarea de enfrentar la realidad fuera de las pantallas. Movilización, más allá de las redes sociales Uno de los logros más significativos de Change.org fue lograr que el Tribunal Superior de Bogotá, aceptara que Uber se quedara en Colombia luego de recoger 605 mil firmas de colombianos. Plataformas como Change.org, Oiga.me o Avaaz.org se han beneficiado de estos resultados, ya que cada vez más personas confían en su labor. Además, En Tic Confío, una iniciativa del Ministerio TIC para ayudar a las personas a desenvolverse e interactuar responsablemente con las tecnologías de información, señala que hay agentes que pueden promover una mayor eficacia. “Las iniciativas de activismo digital se dan de manera espontánea, pero también son promulgadas por el Estado para promover diferentes causas”. Este es el caso de Brigada Digital, idea que surge del Ministerio de Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones para hacer un uso responsable y solidario de las destrezas digitales, promoviendo la cooperación y colaboración en intereses de personas y comunidades del país. Personas que han hecho parte de la Brigada, confirman su labor. “Cuando empecé en la Brigada Digital, llegué como periodista. Al conocer las causas sociales el tema me enamoró y creé con una amiga Aulas de paz. En el primer año mandamos 300 kilos de útiles a niños en una zona vulnerable de Plato, Magdalena”, cuenta Angélica Zambrano. Edgar Villabona, bloguero del portal Eltiempo.com, se refiere a Brigada Digital como una especie de “bola de nieve que mueve contenidos relacionados con un tema, una causa social o una manifestación, y que hace una medición del país a través de redes sociales identificando problemas y proponiendo soluciones con el fin de ser más democráticos y solidarios entre los ciudadanos”. Para los activistas, una sociedad que no protesta es una sociedad sin voz. La realidad no se puede cambiar a menos de que se usen las herramientas indicadas. “El activismo digital está para quedarse, es una nueva herramienta en la que la gente se organiza, se moviliza, genera visibilidad, se enfrenta al escenario digital para que cada vez haya más personas que apoyen sus causas”, afirma Jonathan Rodríguez, director de Change.org. Hoy, el activismo digital da la oportunidad de formar un eco que traspase fronteras. Los logros de empresas dedicadas a visibilizar las causas se reflejan en el incremento de personas que firman o comienzan una petición. Por ejemplo, Change.org aumentó un 200% en el número de personas firmantes respecto al 2019 y ha logrado 91 victorias este año. Esto demuestra que las personas pueden confiar en estas iniciativas y participar desde la comodidad de sus casas para obtener más unión, justicia y desarrollo en Colombia.
- María Jimena Duzán
Nuevos medios para un nuevo mundo La periodista y politóloga presenta su charla "Nuevos medios para un nuevo mundo". Duzán se ha desempeñado en varios de los medios de comunicación más importantes del país, como El Espectador, El Tiempo y la Revisa Semana. Compartir Ver también: Pepe Cerezo: el futuro de los medios de comunicación después de la pandemia
- El arca de malala
Con menos de 3 años cambiándole la vida a perros y gatos en la calle, María Adelaida Aristizábal ha salvado a más de 277 animales y entregó 1.000 collares reflectivos con el mensaje “no estoy perdido, busco hogar”. ¿De dónde nace tanto amor por los perros? El arca de malala Laura Daniela Zambrano Páez Con menos de 3 años cambiándole la vida a perros y gatos en la calle, María Adelaida Aristizábal ha salvado a más de 277 animales y entregó 1.000 collares reflectivos con el mensaje “no estoy perdido, busco hogar”. ¿De dónde nace tanto amor por los perros? Disponible en Pulzo Laura Daniela Zambrano Páez “Mi madre iba manejando por la noche. De repente vi una sombra frente a la carretera y le grité que frenara. Era una perrita que estaba pasando la calle y no la pudimos ver, pues estaba muy oscuro”. Así relata María Adelaida (o como sus padres y amigos cercanos prefieren llamarla, Malala) el hecho que impactó su vida y por el cual decidió buscar una solución para los perros callejeros, a los que ella les dice con cariño, “chanditas”. Se propuso ayudar para que la gente los pudiera ver fácilmente en la oscuridad y así evitar que fueran víctimas de atropellos. De esta manera nació la idea de collares reflectivos con la frase “no estoy perdido, busco un hogar”. Este día no solo surgió la idea que salvaría la vida de muchos perros, sino que también se dio su primer rescate, ya que Malala decidió volver a buscar esa perrita que esa noche casi pierde la vida. Al encontrarla, se halló ante la sorpresa de que esta era madre de 3 cachorros. Sin dudarlo ni un segundo, los subió a su camioneta y los llevó a su casa. Para entonces ya era voluntaria de otra fundación y por eso encontraron rápidamente un hogar para los cachorros y su madre, a quien llamaron Alaska. Poco a poco se fue integrando a esa familia, pese a que el padre de Malala era alérgico a los perros. Así fue como se abrieron los caminos a una nueva etapa en su vida. Pero antes de esto María Adelaida era una estudiante más, graduada de la Universidad de La Sabana como Ingeniera Química con máster en gerencia de Ingeniería. Vivió con sus padres la mayor parte de su vida. Recuerda que desde pequeña deseaba tener una isla con 50 perros. Su corazón siempre les perteneció a ellos, pues a lo largo de su vida no tuvo ni uno ni dos: tuvo 5, que fue recogiendo a medida que ellos iban apareciendo. Malala se considera como una persona calmada y centrada. Pero cuando se trata de perder alguna de sus mascotas, mantener la calma no es una opción pues ellos son su núcleo. Así fue la intensidad de su amor devoto por ellos que una de sus mascotas que falleció infortunadamente le brindó la idea de crear una fundación la que llamaría El Arca De Noah. Con el tiempo, el nombre se modificó a Arca Luminosa pues con los collares reflectivos sería la luz que los salvaría de la tempestad. Los collares han sido un éxito, ya que recientemente Malala, con ayuda de muchos voluntarios, ha empezado a ponerles estos dispositivos, lo cual ha permitido construir comunidad entre aquellos que quieren adoptar este tipo de mascotas. En sus jornadas les daban comida a las ‘chanditas’, los esterilizan y les colocan el collar reflectivo. Gracias al mensaje que porta este collar, una persona los contactó por sus redes sociales y les contó que decidió adoptar a un perrito de esos. Esa persona comentó también que le causó emoción ver que decía que buscaba un hogar. Esta no fue una simple adopción: fue una respuesta directa al mensaje de los collares que Malala inventó, lo cual le hizo ver que su innovación dio resultado. Así mismo su fundación no se lucra con la venta de estos collares, ya que el precio de 6.000 pesos es exactamente el mismo de fabricación. Hoy en día, Malala trabaja en una empresa japonesa como ingeniera industrial, pero jamás deja a un lado el gran logro que le representa su fundación. Ahora vive con su prometido en un apartamento junto con dos chanditas rescatadas y un roomate. Intenta dividir su tiempo lo mejor posible. “No dejaré a un lado este proyecto al que, desde 2018, hemos hecho crecer”, comenta Aristizábal, con respecto a los más de 277 rescates que ha logrado. Ella, como muchas personas en Colombia y posiblemente en el mundo, quiere ayudar a los que no tienen voz, quienes no se pueden defender y no tienen otra opción para sobrevivir. Decidió hacer algo al respecto, porque no quería ver más cuerpos de perros atropellados y mucho menos madres con sus cachorros en las calles. No solo dejó este sentimiento en ‘querer’, sino que lo convirtió en poder para hacer una diferencia.
- Gastronomía Colombiana, una deuda nacional
Los cocineros en Colombia se han dado a la tarea de crear nuevas preparaciones con ingredientes autóctonos. Restaurantes como Mini-Mal y Salvo Patria en Bogotá usan desde ajíes frescos de la Amazonía, hasta variedades de maíz, frijoles, hortalizas y legumbres. Gastronomía Colombiana, una deuda nacional Cristian David Moreno Garzón Los cocineros en Colombia se han dado a la tarea de crear nuevas preparaciones con ingredientes autóctonos. Restaurantes como Mini-Mal y Salvo Patria en Bogotá usan desde ajíes frescos de la Amazonía, hasta variedades de maíz, frijoles, hortalizas y legumbres. Contenido completo Autor: Desde el tucupí y diferentes ajíes frescos de la Amazonía, pasando por pesca del día traída del Pacífico, hasta variedades de maíz, frijoles, hortalizas y legumbres; estos son los ingredientes que decidieron utilizar restaurantes como Mini-Mal y Salvo Patria en Bogotá. Ambos son impulsados con el deseo de fomentar el orgullo hacia los ingredientes colombianos, creando platillos de gran calidad con productos locales e intentando plasmar en un plato la diversidad del país. TripAdvisor es un directorio web, suministra reseñas de hoteles y restaurantes, allí los comensales califican los restaurantes a los que asisten y se organiza un ranking con los sitios más apetecidos por los usuarios. Todos aspiran llegar a la cima. Sin embargo, sorprende que en dicha lista solamente están presentes cuatro restaurantes con ingredientes autóctonos y de cocina típica en el top 15. Esto, sin duda, habla de la falta de identidad y amor de algunos colombianos por los productos locales. Aun cuando el país podría ser fácilmente comparado con el Jardín del Edén, un lugar donde todo fruto prospera y hay inmensa cantidad de alimentos, el público nacional ignora esto por completo y no sienten lo “criollo” como suyo. Alejandro, salve usted La Patria Alejandro Gutiérrez, dueño y chef de Salvo Patria, creció rodeado de plantas aromáticas e ingredientes típicos, siempre abrazado por el calor de los fogones y el hogar. Estudió siete semestres de Biología, pero abandonó la carrera, pues no era feliz. Decidió incursionar en el mundo gastronómico, hizo pasantías en un restaurante en el centro de Bogotá y se enamoró de la cocina. En 2013, se unió al proyecto de Salvo Patria (para ese entonces era un café) y quiso llevarlo a un nivel gourmet. En Bogotá nunca se ha querido hacer otro tipo de gastronomía, eso lo notó el chef Alejandro, quien afirmó: “la gastronomía internacional solo se origina en ciudades con un gran flujo de migrantes”. Debido a la violencia, droga, corrupción y otros oscuros fantasmas que han avergonzado a la sociedad colombiana, el gusto por la comida extranjera impactó el menú de los restaurantes de la capital, dejando atrás las raíces. “Los nórdicos trabajan con ingredientes nórdicos, los franceses con ingredientes franceses, los colombianos deberíamos estar haciendo lo mismo, es la lógica. Eso es lo que intentamos hacer en Salvo Patria”, dijo el chef Alejandro. Este restaurante ha emanado magia y tradición. En aquella esquina de Chapinero se buscaba que las personas tuvieran experiencias únicas y conocieran más acerca de los ingredientes de su país y la inmensa diversidad de los suelos colombianos: — Busco que la gente pueda comer bien. Es decir, comer con buenos ingredientes, hechos con cariño y bien preparados, en un ambiente relajado… sin tanta huevonada. — Expresa Alejandro Gutiérrez, un cocinero patriota. Minimalismo, sencillo pero contundente Eduardo Martínez, junto a su socio Manuel Romero, crearon la ONG Fundación Equilibrio. Mientras estaban desarrollando esa labor, ambos se percataron de la vital importancia que tenían los ingredientes locales para la cultura de Colombia; sin embargo, Bogotá se veía invadida por restaurantes con comidas de otros hemisferios, pero ninguno “abrazaba” a aquellos productos regionales. Gracias a esto nació Mini-Mal. Por medio de contactos que había hecho Eduardo y sus socios, gracias a la ONG, comenzaron a traer productos regionales para venderlos en la capital. Se percataron rápidamente de que vender estos ingredientes era una misión difícil, pues las personas no tenían conocimiento de cómo usarlos y en algunos casos, no sabían de su existencia. Ante esta situación, Eduardo Martínez, Manuel Romero, Ángela Martínez y Germán Martínez se aventuraron a abrir un restaurante en donde querían mostrar todos aquellos ingredientes poco conocidos para muchos. Su carta de presentación decía “cocina sorprendentemente colombiana” y sin duda lograron sorprender a sus clientes. Las frutas fueron el claro ejemplo de la biodiversidad de nuestros suelos. Mini-Mal lo notó y aprovechó la situación. Aquella casa en el barrio Chapinero se inundó con aromas frutales que se utilizaron en salsas y preparaciones: pesca del día con hogao de chontaduro y leche de coco, albóndigas de cordero en salsa de borojó, eran apenas unos ejemplos de aquella “ingeniería criolla” llevada a la cocina. Según comentó Antonuela Ariza, subjefe de cocina y jefe de eventos especiales en Mini-Mal, a los clientes les apasiona saber la historia que hay tras cada plato, desde la pesca directa de comunidades del Pacífico, hasta exóticas variedades de maíz cultivados en los Montes de María. También querían saber de aquellos ingredientes que fueron acariciados por las manos de compatriotas anónimos. Esto hizo que las personas se sintieran dueñas de su país. “No es que la biodiversidad esté por allá en la selva, la biodiversidad es mía y yo como colombiano tengo la labor de promoverla, protegerla y de disfrutarla”, dijo Antonuela. ¿El que no quiere a su patria no quiere a su madre? Ambos restaurantes luchan incansablemente por generar el orgullo que merecen nuestros ingredientes. Ante la gran variedad de materias primas que hay en el territorio colombiano se debe reconocer y aprovechar estos elementos para poder crear algo nuevo. Perú entiende esto a la perfección, por eso se posesionó como una de las mejores y más diversas gastronomías en el mundo. Mini-Mal y Salvo Patria buscan emular lo que hizo ese país para fomentar el orgullo y el uso creativo de nuestros alimentos nativos. Aunque en un principio a ambos restaurantes les resultaba difícil que los comensales probaran por primera vez la jaiba, el tucupí y otros ingredientes desconocidos, los chefs siguieron innovando y mostrándose optimistas. Al degustar y hacer uso de los ingredientes locales, las personas sintieron más amor por lo que se produce y cultiva en Colombia. “La gente cree que el salmón es una maravilla y es realmente una porquería (…) A mí no me hace sentido que uno esté trayendo un pescado de porquería desde Chile teniendo dos océanos para proveernos de nuestro propio pescado”, dijo el chef Alejandro Gutiérrez, con notable orgullo por los productos locales. Mini-Mal y Salvo Patria, al igual que muchos otros restaurantes que se percataron de la gran variedad de alimentos que alberga el suelo colombiano, crearon nuevos y creativos platillos llenos de ajíes, sabores frutales, aroma a café y un sentimiento patriótico que llega al corazón. Los restaurantes han sido unos de los más afectados por la pandemia. La cuarentena dejó una herida financiera que aún no se ha podido cerrar. Las cifras para este gremio son preocupantes, pues sus ingresos totales se han visto reducidos en un 44%, según cifras publicadas por el DANE en la Encuesta Mensual de Servicios del mes de agosto. A pesar de todo lo que ha pasado, restaurantes como Salvo Patria y Mini-Mal seguirán buscando inculcar el orgullo por lo nuestro. Merecerá la pena luchar por lo colombiano hasta que en el Pacífico dejen de retumbar cantos de boga, los currulaos y la marimba, hasta que en la costa Atlántica cesen los vallenatos y en la región andina deje de oler a café. Apreciar los ingredientes locales y, mínimamente, salvar la patria.
- Freestyle: el camino de los sueños
Freestyle: el camino de los sueños Juan Andrés Lozano Gutiérrez, Nicolás Troncoso Garzón y Laura Camila Mahecha Rojas Este reportaje sigue la ruta de quienes buscan, entre eventos formales e informarles, ganarse un nombre entre los freestylers de Bogotá. El vistazo involucra las peleas de gallos en parques y plazas y explora los aspectos emocionales, físicos y mentales que hay detrás de quienes lanzan impactantes rimas. Ver también: De segunda a primera mano: el renacer de la moda sostenible Compartir
- Adopción, una opción para la Familia
Iva Alfonso nos hablará de las herramientas para tomar la decisión de adoptar y saber cómo llevar la maternidad y parternidad, basado en un abordaje interdisciplinar y testimonial de padres e hijos que han vivido esta experiencia. Además, tendremos casos reales para saber cómo abordar el tema. Adopción, una opción para la Familia Iva Alfonso nos hablará de las herramientas para tomar la decisión de adoptar y saber cómo llevar la maternidad y parternidad, basado en un abordaje interdisciplinar y testimonial de padres e hijos que han vivido esta experiencia. Además, tendremos casos reales para saber cómo abordar el tema. Compartir
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