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- Cartografía, clave para priorizar zonas que necesitan restauración
Cartografía, clave para priorizar zonas que necesitan restauración Vanesa Barrera, estudiante de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de La Sabana. Fecha: William Pinto, ingeniero de la Subdirección de Ecosistemas y Ruralidad de la Secretaría Distrital de Ambiente, explica algunos de los aspectos del POT ‘Bogotá reverdece 2022-2035’. Lea también: Bogotá sin aire Compartir Foto: Foto por: Alejandro Alfaro Con el propósito de solucionar problemas ambientales y organizacionales de Bogotá y proteger su Estructura Ecológica Principal (áreas verdes protegidas), se presentó el pasado 10 de septiembre la propuesta del Plan de Ordenamiento Territorial POT ‘Bogotá reverdece 2022-2035’, que fue radicada ante el Concejo Distrital por el secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, y la secretaria Distrital de Planeación, María Mercedes Jaramillo. Esta propuesta de POT contempla la creación de Paisajes Sostenibles, la incorporación de medidas de adaptación y mitigación de cambio climático, la integración de dos nuevos humedales declarados, la creación de Zonas Urbanas por un Mejor Aire (ZUMA), entre otras cuestiones más. Asimismo, responde a seis grandes desafíos: regional; económico; de solidaridad; ambiental; identitario, de gobernanza y administración local, y del hábitat sostenible . William Pinto, ingeniero forestal egresado de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas y quien trabaja actualmente en la Subdirección de Ecosistemas y Ruralidad de la Secretaría Distrital de Ambiente , desde su experiencia en el área de cartografía digital, explica algunos de los aspectos para tener en cuenta acerca de la propuesta que determinará el futuro de Bogotá en los próximos 15 años. ¿Cuál es el uso que se le da a la cartografía digital en el Plan de Ordenamiento Territorial? La cartografía es la representación gráfica de todo lo que implica cualquier decisión a nivel gubernamental. Es una herramienta que permite visualizar en un mapa hasta dónde se interpretan todos estos temas que tienen una base en normas y actos administrativos. Es decir, gran parte de todo lo que uno ve detrás de una actividad gubernamental tiene que estar plasmado en cartografía. Más o menos como el esqueleto de un cuerpo, la cartografía es la base de todo. Sin esos huesos no sería posible sostener, en este caso, la propuesta del POT. ¿Por qué es necesario actualizar la cartografía oficial del Plan de Ordenamiento Territorial? El plan de ordenamiento anterior es del 2004. Esto quiere decir que han pasado un poco menos de 20 años. Se debe tener en cuenta que la cartografía en ese tiempo era muy obsoleta, porque la tecnología con la cual se capturaba esa información era muy básica. A raíz de esto, los inventarios de información de esa época necesitan actualizarse. Es como el internet, antes era un computador viejo en el que cabía muy poca información y hoy en día es técnicamente ilimitado. Por ejemplo, en el POT de 2004, en los cerros orientales de Bogotá, se decía que había 100 cuerpos de agua porque, en ese momento, la información era muy escasa y, actualmente, hay más de 400. Es necesario actualizar esta cartografía porque se debe pensar en nuevas áreas de protección que hace 18 años eran potreros y hoy en día se pueden considerar unas áreas recuperadas. ¿Cuáles condiciones son necesarias para precisar la cartografía oficial? En primer lugar, es fundamental el trabajo previo de oficina, tratando de generar una cartografía muy precisa que corresponda con los documentos que sustentan la propuesta del POT y, viceversa, que los documentos concuerden con la cartografía. Además, que la toma de decisiones pueda capturar la mayor cantidad de elementos cartográficos que se hayan actualizado en años previos en muchas temáticas. Finalmente, a partir de buenos modelos, llegar a una cartografía muy precisa que sustente el POT y que pueda durar por los siguientes 14 años. Las áreas de conservación y restauración son zonas cuya vocación principal es la rehabilitación y recuperación de los ecosistemas y hábitat naturales en conjunción con actividades de disfrute ambiental y conocimiento. A través de la cartografía, ¿cómo es el proceso para elegir las zonas que harán parte de estas áreas? A través de la cartografía se obtienen informaciones de unidades geológicas, de nuevos cuerpos de agua, de imágenes que permiten ver cómo es el estado actual de muchas zonas. También se identifica cómo está distribuida la vegetación en el terreno y, asimismo, información de tipos de ecosistemas (Bogotá tiene más de 20 tipos de ecosistemas). Para elegir estas áreas, se busca cuáles poseen esos atributos de ser ecosistemas que requieren ser restaurados, puesto que está muy intervenido y su restauración es necesaria. Se empiezan a cruzar un montón de variables; por ejemplo, tipo de suelos, coberturas vegetales, geomorfología, hidrogeología, se ubican y priorizan ciertas áreas donde esta información se cruza más específicamente y donde es primordial hacer una gestión para empezar a recomponerlas. En el occidente de Bogotá, los humedales tienen la particularidad de tener unos muy buenos suelos, áreas donde aflora el agua. Esto representa información temática de valor. En la cartografía se puede observar, por ejemplo, si una parte del humedal se quemó, ya sea porque tenían ganado y lo retiraron o por alguna otra cuestión, entonces, se concluye que se debe empezar a restaurar. Por otro lado, en los bosques orientales de Bogotá, se pueden identificar algunos predios que están muy cerca al bosque y por los cuales bajan algunas quebradas que atraviesan toda la ciudad y desembocan en el río Bogotá. A nivel cartográfico, se identifican ciertas áreas que tienen importancia y en las que se necesita restaurar para contribuir al mejoramiento del ambiente. Bogotá tendrá dos nuevos humedales declarados, Hyntiba - Escritorio y Tingua Azul, pasando de tener 15 a tener 17 de estos ecosistemas. ¿Podría explicarnos un poco acerca de la relevancia que tiene la declaración de estas áreas? Es importante saber que, al generar una nueva área, se pueden destinar más recursos para su cuidado, ya que el Plan de Ordenamiento Territorial se aprueba mediante un decreto, una base jurídica que soporta los medios para conservar estas zonas. En este caso, si se van a incluir como nuevas es porque se ha demostrado que es humedal y se debe conservar. Por tanto, todas las acciones van encaminadas a proteger esa área, la cual pierde el valor comercial y entra a poseer un valor de conservación. William Pinto concluye exponiendo que, para alcanzar el objetivo de la apuesta por el reverdecimiento, la conectividad ecosistémica y la atención de la emergencia climática, es necesaria una gran gestión. Esto se traduce en buenas decisiones por parte del Distrito Capital para empezar a desarrollar más proyectos en los que se puedan restaurar nuevas áreas y, así, conectar esos núcleos importantes que tiene Bogotá de vegetación para poder mejorar la conectividad. De igual forma, es necesaria la inversión de recursos para administrar las áreas y hacerles un monitoreo y seguimiento constante. Los procesos de reforestación, la recuperación ecológica, el ingreso fauna que antes existía y ya no existe, entre otros aspectos, son fundamentales para cumplir con el objetivo del POT.
- Alerta por el aumento de casos de maltrato animal
Alerta por el aumento de casos de maltrato animal Luisa Fernanda Murillo Bocanegra, Comunicación Social y Periodismo Fecha: El maltrato animal se ha agravado con la llegada del coronavirus. Durante el año 2020 se registraron un promedio de 3,6 denuncias diarias por maltrato animal en la Fiscalía. Lea también: El arca de 'Malala' Compartir Foto: Juan Diego Ibarbo Rocha, de Comunicación Social y Periodismo El pasado 19 de marzo del 2021, el periódico El Tiempo publicó una serie de casos de maltrato animal que habrían indignado a Colombia por la atrocidad de los hechos. Uno de estos casos se presentó en Norte de Santander. Allí fueron sorprendidas unas personas que realizaron un acto de horror contra una perrita de raza criolla. Los dueños del animal habían decidido usar alambre para cerrar el aparato genital e impedir que ella se reprodujera. La denuncia interpuesta por vecinos del sector fue elevada a la inspectora de la policía del corregimiento de Gibraltar, quien intervino para rescatarla y atenderla en una veterinaria. El nombre del animal fue cambiado a “Maya” por los miembros de la Fundación Lógico y Zoo, quienes intervinieron en el caso y asesoraron a las autoridades en el proceso que se debía llevar con el animal. Maya fue trasladada a una ciudad más grande donde fue intervenida en una veterinaria que sí contaba con todos los recursos necesarios para tratar el tipo de maltrato que había sufrido, pues no solo se trataba de una afectación en sus genitales, también sufría de plaquetas bajas, parásitos, entre otras dificultades de salud. Por eso fue sometida a 2 meses de tratamiento para su recuperación. Gracias a la acción de las autoridades se logró salvar la vida de Maya. Sin embargo, este es uno de los tantos casos que se presentan a diario en Colombia. Todo indica que el fenómeno de violencia contra los animales domésticos es más grave de lo que nos imaginamos. De acuerdo con la Fiscalía, durante los primeros meses de este año 2021 se registraron un promedio de 6 denuncias diarias por maltrato animal . Adicionalmente, un promedio de 4 a 5 casos diarios también son reportados a fundaciones o entidades de protección animal. Según el reporte del Ente Acusador, en el año 2016 cuando el maltrato animal fue establecido como delito se registraban en promedio 2 denuncias diarias. La cifra aumentó a 3 en el año 2017, promedio que se mantuvo en el año 2018 y 2019. Sin embargo, en el año 2020 la cifra aumentó a 4 denuncias diarias y actualmente en el año 2021 se registran un promedio de 6 denuncias por día. La falta de educación de la ciudadanía y la desinformación son los principales detonantes de estas cifras. Dentro de los cuidados que debe tener un animal para que pueda garantizarse su bienestar están incluidos: Agua potable permanente, comida necesaria para la cantidad que el veterinario indique que debe comer, vacunas al día, aseo del animal, control de parásitos, y seguimiento profesional por parte de un veterinario. La Fiscalía informó que en la mayoría de los casos, las personas no cumplen con todos los requisitos y normalmente esto sucede porque no tienen conocimiento de estos. Esa situación los lleva a cuestionarse si deberían educar o sancionar a los dueños de las mascotas. Un claro ejemplo de esto es la pandemia. Los primeros meses de cuarentena fueron los más cruciales para los animales domésticos. Las cifras del maltrato y abandono subieron aún más. Derly Florez, directora y cofundadora de la fundación Lógico y Zoo, explica que en la mayoría de los casos se trataba de abandono de los animales. Muchas personas abandonaron a los animales en sus casas mientras pasaban el toque de queda en otro lugar o peor aún, casos donde las personas echaban a los animales de las casas. La mayor razón por la que se presentaron estas situaciones fue la desinformación. En medio del desespero y la incertidumbre frente a una situación tan complicada como la pandemia, las falsas noticias tuvieron un papel muy importante, ya que en muchos medios se difundió la idea de que los animales podían propagar más rápido el virus, o que ellos eran los portadores de este. Por esta razón, muchas personas prefirieron deshacerse de sus mascotas. Esto representa la vulnerabilidad de los animales en muchos sentidos. Otra de las razones es la falta de acciones pertinentes a maltratadores. Las personas no saben dónde deben denunciar, a qué línea llamar o cual es el debido proceso, lo que genera que muchos de estos casos no pasen de la etapa de investigación o etapa de juicio. Esto también se debe a que el maltrato animal fue considerado un delito solo hasta el año 2016. La ley 1774 de ese año señala que: “Donde se produzca la muerte de un animal o se afecte la integridad y bienestar del animal será delito” Se puede decir que hasta ahora es un poco más grave el maltrato animal y que anteriormente no se trataba con tanta importancia, lo que genera que muchos maltratadores no tengan miedo a hacerle daño a un animal. Otro de los temas que pudo detonar el encierro producto de la covid-19 es un deterioro en la salud mental de las personas. Es claro que muchas personas mostraban desde antes de la pandemia cuadros por falta de control de la ira y maltrato. ¿Qué pasa por la cabeza de una persona capaz de hacerle daño a otro ser viviente indefenso? Wilmer González, psicólogo egresado de la Universidad Conrad Lorenz, ha enfocado sus labores a la psicología social. El experto señala que quienes ejercen violencia han tenido antecedentes violentos. “La persona que maltrata animales no llegó un día diciendo quiero maltratar a un animal”, resalta el psicólogo. González explica que probablemente la persona maltratadora pudo haber vivido una infancia en la que también experimentó el maltrato animal en su núcleo familiar , de amigos, en la zona residencial donde vivía, o en el colegio, entre otros. González también resalta que estos comportamientos se mantienen porque posiblemente hay una premiación de trasfondo, es decir que dentro de su núcleo alguien más aprueba este tipo de comportamientos haciendo que el maltratador sienta que no está mal lo que hace y siga repitiendo los patrones. En algunos casos, según el diario The Observer, este tipo de acciones constituyen el inicio de otro tipo de actos violentos. De hecho, indica que el 98% de los asesinos seriales empezó matando animales. Normalmente empiezan con víctimas más pequeñas e indefensas, desarrollando unas habilidades que posteriormente llegan a practicar con víctimas más grandes y difíciles como las personas. Por esta razón es tan importante que estos casos se evalúen con la importancia que debería, y se tomen acciones pertinentes. En Colombia se tomó la iniciativa desde la Fiscalía de crear el Grupo Especializado para la Lucha contra el Maltrato Animal (Gelma). Es un cuerpo interdisciplinario con la capacidad de ejercer la acción penal en todo el país. Según Alejandro Gaviria, fiscal coordinador de Gelma, lo que se busca con este grupo es atender el delito de maltrato animal y judicializarlo. Las personas muchas veces son testigos de estos casos de maltrato y no saben qué hacer o a quién acudir. Los maltratadores cada vez pierden más el miedo por la ley y las sanciones. Jessica Melo, defensora animal, explica que los animales son seres que no se pueden defender solos, mucho menos en entornos que dominan los humanos. Por lo que siempre van a depender del cuidado de una persona, razón que los hace más vulnerables. Aquí es donde el papel de la ciudadanía es muy importante, tanto en el cuidado de su mascota como en el cuidado de las mascotas de los demás. Esta premisa nos lleva a explicar un tema más. Los casos impunes Una de las mayores razones por las que las personas se sienten impotentes ante las situaciones de maltrato, es la impunidad. ¿Por qué los casos quedan impunes? La Fiscalía explica que el papel de la ciudadanía es muy importante, ya que muchos de los casos quedan impunes no por falta de acción de las autoridades, sino por falta de información. Si bien se ha visto que en casos de delitos humanos, la investigación es difícil por falta de información, es claro que en casos de animales puede resultar casi imposible. Alejandro Gaviria explica que llegan casos con información incompleta tergiversada, con versiones diferentes o en algunos casos ningún testimonio. Ello genera impunidad en la mayoría de los casos, ya que no se logra pasar de la etapa de investigación. Esto significa que es indispensable la educación de la ciudadanía en el tema. Según la ley 1771 de 2016, Ley de Maltrato Animal, “los dineros recaudados por conceptos de multas por la respectiva entidad territorial se Ie destinarán de manera exclusiva a la formulación, divulgación, ejecución y seguimiento de políticas de protección a los animales, campañas de sensibilización y educación ciudadana y constitución de fondos de protección animal, vinculando de manera activa a las organizaciones animalistas y juntas defensoras de animales o quien haga sus veces para el cumplimiento de este objetivo". Hasta la fecha no existe en Colombia una línea de protección y bienestar animal dentro de los sistemas locales de justicia . Pero existen personas que luchan por evitar cualquier abuso, maltrato, violencia, y trato cruel a estos seres vivos. Uno de estos es el proyecto de protección animal, liderado por el representante a la Cámara Juan Carlos Losada. Dentro de los principales aspectos que contempla este proyecto, están la actualización de multas, facilitar el proceso y otorgarles herramientas a las autoridades para realizar aprehensiones preventivas , sancionar de forma efectiva a los maltratadores y proteger a los animales. El representante expresó por su cuenta de Twitter que el proyecto ya fue aprobado con los 42 puntos que contaba y ya finalizó el primer debate, ahora se encuentra a la espera de la aprobación definitiva, para lo que debe surtir otros tres debates. Este es uno de los primeros pasos para lograr más educación en la ciudadanía y más información sobre la importancia de evitar el maltrato. De igual forma hay otras entidades encargadas de hacer el trabajo: como el Instituto de Protección Animal del Distrito; es una de las entidades encargadas de realizar acciones en pro del bienestar de los animales. En los últimos días han presentado una nueva herramienta virtual para que la ciudadanía pueda acceder al programa de Esterilizaciones para sus mascotas. Han reportado los resultados de más de 50 investigaciones demostrando el seguimiento que realizan a los avances de política pública en Bogotá. Evidencias de estudios poblacionales de animales en las calles y, por supuesto, educación para el cuidado y la protección de los mismos. Finalmente, lo más importante es informar y educar a las personas en el tema de maltrato animal, evitando que estos casos sean cada día más. Por eso es importante comunicar a la línea de la Policía Nacional 123 para los casos de maltrato que no son graves y para maltratos de tipo más grave que causen la muerte de los animales comunicarse con la Fiscalía a la línea 122 o al correo denunciaanó nima@fiscalia.gov.co .
- Despertar en domingo
Despertar en domingo Laura María Miranda Clavijo, Comunicación Social y Periodismo Fecha: Esta vez no se levantó el telón, un clic bastó para dar inicio a Domingo, la primera obra interactiva en Colombia. Lea también: El Árbol y El Bosque: Un golpe a la utopía Compartir Foto: Domingo, teatro digital interactivo A veces la cotidianidad es tan simple que es imposible de retratar. Lo cierto es que no hay nada más cotidiano que un domingo. El reloj marca el final de la tarde, son las seis, el sol se esconde,pero Helena aún no despierta. A su lado está Sergio (Carlos Vesga), el amor de su vida que lo ha intentado todo para despertarla. Desesperado, llama a Catalina (Jimena Durán) y a Beto (Santiago Alarcón), sus amigos de toda la vida, para contarles que después de mucho tiempo se ha reencontrado con Helena (Paula Estrada) pero que misteriosamente ella no despierta. ¿Por qué no despierta?, se preguntan los personajes de Domingo, la primera obra interactiva del país, escrita por Ricardo Silva Romero, considerado como uno de los mejores escritores de Colombia y autor de libros como la Historia oficial del amor y Río muerto. Definir Domingo ha sido difícil, la convergencia de formatos ha complicado el reconocimiento de su naturaleza, pero, sin duda alguna, ese factor diferencial la ha convertido en una propuesta fresca e innovadora que reúne lo mejor del cine, el teatro y la virtualidad . La obra ofrece diferentesplanos,elemento propio del séptimo arte, una estructura narrativa impecable, un guión cercano y real, una escenografía perfecta que acompaña una puesta en escena fiela la dinámica teatral, sin cortes, con libertad de movimiento para los actores, distinción de actos y una interpretación basada en el intercambio verbal constante. Sin embargo, la interactividad es la razón por la cual Domingo se considera un ejemplar único en su especie, apenas comparable con Black Mirror Bandersnatch. Ambos productos, pioneros en una experiencia interactiva,le otorgan un papel aún más protagónico al espectador. En la obra colombiana, usted tiene la oportunidad de elegir el desenlace de la historia. Tres son los finales que la producción propone a su audiencia,para conectar y rescatar parcialmente lo que la pandemia ha robado, estar presente. La idea es realmente brillante. Tener la oportunidad de pausar, atrasar, adelantar y cambiar a un plano más detallado solo mejora al unir la dirección creativa de Miguel Vila, un elenco de larga trayectoria y una historia como la que Ricardo Silva Romero regala. En ella se refleja la abrumadora sensación que envuelve a tantos en una tarde de domingo, cuando el sonido de los pensamientos es ensordecedor y la depresión se manifiesta en todo su esplendor. La duda, los dramas personales, la situación del país y la dura realidad de ser adulto se materializan en la impecable ejecución de esta obra,para retratar la realidad de un publicista, un médico, una abogada, un viudo,una escritora, un matrimonio fallido, una separación, un amor imposible, la muerte, el dolor y la soledad. Definitivamente, “Domingo es una obra para verse reflejado”, como lo afirmó el actor Carlos Manuel Vesga. La simplicidad de la obra y su manera fiel de honrar el drama cotidianos lo que la hace realmente bella. No hay excentricidades ni exageraciones; Domingos reflexión, verdad, reconocimiento y transformación . No cabe duda de que la pandemia ha cambiado la forma en la que sentimos y percibimos,y,aunque nada se compara con la mágica sensación de estar en un teatro,producciones como esta son el antídoto para no olvidar que el arte no tiene pausa y que siempre ha sido un refugio, una terapia y la herramienta perfecta para reconocer lo que es obvio pero perdemos de vista. Indudablemente Domingos es una oportunidad para despertar.
- El amor por un balón lo puede todo
Cristian Bonilla se destaca en este deporte y, gracias a su esfuerzo, representará a Colombia en el próximo mundial de futnet que se realizará en Praga. El amor por un balón lo puede todo Daniela Cepeda Angueyra Cristian Bonilla se destaca en este deporte y, gracias a su esfuerzo, representará a Colombia en el próximo mundial de futnet que se realizará en Praga. Disponible en Pulzo Universidad de La Sabana Cristian Bonilla, el joven deportista de la Selección Colombiana de fútbol-tenis, ha demostrado que cuando se ama lo que se hace, el dinero no es un impedimento para cumplir los sueños. Al ver a Cristian por primera vez, es posible pensar que es una persona egocéntrica, por su refinada manera de vestir y su mirada coqueta. Sus rasgos físicos destacan a primera vista: ojos azules claros y cabello rubio ondulado, baja estatura y un cuerpo atlético. Suele usar una chaqueta de cuero negra ceñida al cuerpo, un saco delgado negro de cuello redondo, blue jeans y tenis deportivos, vestimenta que le da aires de ser un chico malo. Siempre está muy pendiente de su aspecto físico, le gusta verse bien en todo momento. A eso se añade el hecho de que es un deportista profesional, con grandes logros, pese a tener solo 22 años: cumplió su sueño de representar a Colombia en el mundial de futnet de mayores, el cual se disputó en Rumania en 2018, el primero en que un país latinoamericano participó. Al siguiente año, él fue líder del equipo en el mundial sub21 que se disputó en Eslovaquia. “Boni es una persona muy perseverante, que le entrega todo su tiempo y esfuerzo a lo que se dedica. Él es un ejemplo para el equipo de que con compromiso se logran grandes cosas”, comenta Edison Alfonso, el presidente de la Selección de fútbol-tenis y futnet Colombia. Cristian resulta ser, entonces, un joven muy sencillo y alegre, siempre dispuesto a ayudar en lo que puede. “Una vez no llevé útiles al colegio y Cristian, sin pensarlo, rompió su lápiz y me lo dio. Esa humildad fue la que me hizo entender que él era una gran persona”, comenta Brayan García, amigo de la infancia. Desde pequeño, al joven oriundo de Chocontá le ha gustado mucho la actividad física y, más que todo, los balones. “Me llenaba la habitación de balones, los escondía debajo de la cama. Él siempre ha tenido el deporte en la sangre”, comenta su madre, Julieta Bonilla. Él siempre fue un niño muy alegre y extrovertido. A pesar de las dificultades, nunca dejó de sonreír. A la familia de Cristian nunca le ha faltado nada, pero sí han tenido que vivir con limitaciones. Son 6 personas y ambos padres ganan el salario mínimo, así que, en medio de tantos gastos, el dinero no alcanza para mucho. “Nos ha tocado duro económicamente y de pronto por eso no hemos podido apoyarlos más como nosotros queremos”, comenta la madre del jugador. Cuando llegué a la casa de Cristian fue ella quien me recibió y, sin dudarlo, me ofreció algo de tomar y comer. Ahí noté que la humildad, tan característica de Cristian, es gracias a la crianza de sus padres. Es por esa razón que él ha trabajado toda su vida para ayudar a sus padres a mantener económicamente el hogar. Ha sido mesero, asesor comercial y, actualmente, entrenador. Los inicios de una carrera comprometedora “El fútbol-tenis para mí es un estilo de vida, es una pasión que siento desde el primer momento que conocí este deporte”, dice Cristian, mientras me explica de qué se tratan el fútbol-tenis y el futnet, pues son deportes poco conocidos. La diferencia entre ambos es el tipo de cancha, las modalidades en las que se juega y también varían algunas reglas, pero la esencia es la misma. Él juega fútbol-tenis para tener las bases técnicas, pero compite en futnet, en la modalidad de triples. Colombia es pionera a nivel Latinoamérica en este deporte, siendo el único que tiene una selección avalada por la Unión Internacional de futnet y la Asociación Mundial de fútbol-tenis, además de Chile. Lastimosamente, no cuentan con el apoyo del gobierno, por no ser un deporte oficializado por el Ministerio del Deporte. En el año 2017, el deportista conoció el futnet, gracias a su amigo José Amortegui, en la Universidad Manuela Beltrán, donde ambos estudian Ciencias del Deporte. “Realmente, cuando conocí a Cristian sus habilidades para el fútbol-tenis no eran muy buenas”, comenta José. En su momento, el joven jugador pensó en retirarse del deporte porque le costaba mucho llegar al nivel de sus demás compañeros. Después de un año en el que el atleta entrenó fuertemente y con el apoyo de José, mejoró hasta el punto de llegar al nivel que le permitió entrar a la Selección Colombiana de fútbol-tenis. “Para mí, entrar a la selección fue algo que cambió mi vida, mi forma de pensar, de llevar mi diario vivir. Me ha vuelto más disciplinado y centrado en las cosas que quiero lograr en mi vida”, comenta el jugador. “Cuando me enteré de que él iba a viajar al mundial, me sentí súper orgullosa de saber que él vuela y vuela alto, pero también frustrada de que no le pude dar lo que él necesitaba y merecía”, comenta Julieta con la voz a punto de quebrársele. Aunque el jugador de la selección colombiana de futnet se sintió sumamente feliz cuando recibió la noticia de que iba a poder viajar, el sustento económico era algo que le preocupó mucho y temió no poder asistir. Pero este soñador siempre ha tenido un ángel que lo ha apoyado, Zayve Ocampo, a quien él reconoce como su madrina, pero que en realidad no tienen ningún parentesco. La conoció hace 6 años cuando fue a su restaurante en busca de un empleo y, con el tiempo, ella vio en él un joven con mucho talento, pero con pocas oportunidades, así que decidió ayudarlo. “Es una mujer que ha confiado plenamente en mí desde el inicio y me ha apoyado incondicionalmente en los momentos más difíciles de mi vida. Para mí es muy importante porque sin ella no hubiera podido lograr todo lo que he hecho”, comenta Cristian con un sentimiento de cariño y agradecimiento en su voz. Gracias a su madrina, él pudo asistir al Mundial de Rumania y fue ahí que se enamoró perdidamente del futnet. Antes lo veía como un pasatiempo, pero cuando compartió cancha con los mejores jugadores del mundo, se motivó muchísimo. “Se siente bonito cuando ves que todo el esfuerzo que has hecho para llegar a ese punto se ven reflejados, sentir el apoyo de personas de otras culturas que ni siquiera habían escuchado el himno de Colombia”, comenta el joven deportista con una sonrisa gigante, que refleja puro orgullo. “Logramos generar un cambio en el pensamiento de las personas que creían que Colombia era un país violento, lleno de drogas. Les demostramos que somos mucho más y que el deporte nos hace mejores personas”, dice Cristian, mientras me narra, extremadamente emocionado, lo que se sentía estar en un mundial. Él es un verdadero ejemplo de que con el deporte se pueden hacer grandes cosas, generar un cambio de verdad. El Futnet es más que un deporte El propósito de este atleta es hacer que el futnet sea más conocido y que lo apoyen más. “Yo quiero que este deporte lo conozca todo el mundo, que sea una base sólida de cultura, respeto y valores, porque es lo que ha generado en mí”, comenta. Lo que me pareció más atractivo de este deporte es que no implica ningún tipo de contacto físico, así que se generan buenas relaciones entre compañeros, al igual que con sus rivales. Sin embargo, ser deportista de alto rendimiento conlleva sacrificios. Con lágrimas en sus ojos, la hermana de Cristian, Andrea Correa, habla sobre lo mucho que quiere a su hermano y cuánto le afecta el hecho de que él casi no puede pasar tiempo con ella y con su familia: “me pone triste no poder compartir con mi familia entre semana porque, cuando llego, ya todos están dormidos. Los fines de semana a veces tampoco puedo porque estoy entrenando y trabajando”, comenta él. La pasión de este deportista por el fútbol-tenis y el futnet es tan grande que su sueño es que más personas lo conozcan y se dejen cautivar por él. “Me gusta decirles a las personas que con tan poca edad he podido conocer el mundo gracias a lo que amo. Yo creo que, si uno ama algo, puede realizar grandes cosas”, comenta el joven apasionado por el deporte. “Él me demostró que, si se es capaz, los sueños y las metas sí se cumplen. Nosotros venimos de muy abajo, donde los sueños son simplemente sueños, pero él logró demostrarme lo contrario”, comenta Brayan. A medida que Cristian me iba narrando su vida, comprendí que él es un ejemplo a seguir, de lucha y compromiso, que no hay obstáculo grande cuando se está luchando por lo que se ama. Él logró sacar su deporte adelante sin importar las adversidades que se le presentaron. Con un balón y un gran carisma, este joven soñador le ha demostrado al mundo entero que los sueños sí se cumplen. Aunque haya tenido muy poco, en realidad, lo ha tenido todo, el apoyo incondicional de sus seres queridos y un gran amor por sus deportes. Todo sus esfuerzos y sacrificios valen la pena cuando entra en una cancha.
- Cuidado si su jefe lo vigila
Cuidado si su jefe lo vigila Laura Daniela Arriaga Bustos. Fecha: Imagine que un día cualquiera usted entra a su red social favorita y realiza una publicación, actualiza la biografía de su perfil, sube un comentario o decide “repostear” una imagen que le causó gracia o con la que se sintió identificado por su contenido. Lea también: Santiago Ocampo: Reputación en redes sociales Compartir Foto: Redes Sociales (Luca Sammarco - Pexels) Al día siguiente, al llegar a su trabajo, de pronto, se encuentra con que hay una carta sobre su escritorio en la que se lee el adjetivo de nueve letras al que tanto le temía: "Despedido". Ahora usted pertenece al grupo de más 200 millones de personas desempleadas en el mundo, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). También, imagine que a su sorpresa la acompaña la voz de su jefe diciéndole que puede ir a recursos humanos por el que será su último ingreso hasta que consiga otro empleo. Usted no comprende lo que ha sucedido. Su sustento económico y el de su familia, de un momento a otro, se ha ido abajo como una torre de naipes. ¿Lo peor?, todo parece indicar que ha sido usted quien, sin saberlo, la ha derrumbado. Ahora, suponga que usted se encuentra buscando un nuevo empleo y que, a pesar de sus esfuerzos, solo recibe rechazo tras rechazo mientras no deja de preguntarse cuál podría ser el motivo detrás de que el teléfono no suene. Analizando todo, podrá darse cuenta de que solo hubo una acción que pareciera haber desencadenado esta serie de hechos desafortunados. ¡Sí, sus redes sociales! Por lo tanto, es muy probable, que, tanto a usted como a mí, nos esté inquietando la misma pregunta: ¿Puede el contenido de mi perfil en redes sociales ser el causal de rechazo al aplicar a un puesto de trabajo o, peor aún, el motivo detrás de mi despido? Desde finales del siglo XX la tecnología y los medios de comunicación han experimentado un gran avance, trayendo consigo cambios en la forma en la que vivimos y nos relacionamos con otros. Ahora no solo somos ciudadanos, sino usuarios que participan activamente en el ‘ciberespacio’. Nos autorrepresentamos e interactuamos en espacios virtuales, mejor conocidos como redes sociales con un perfil para configurar descripciones, fotografías, videos, estados, etc. Todo con el objetivo de crear una imagen digital que le permita a los usuarios ser identificados en ese nuevo entorno. En enero de 2022, We Are Social y Hootsuite publicaron su informe anual “Digital Global Overview Report ”, en el que se expuso que, para ese momento, había más de 4.62 billones de usuarios en redes sociales, lo que es igual que el 58.4% de la población mundial. Cada persona tiene diversas redes sociales a las que se conectan y, usualmente, cada una de estas contribuye a diferentes áreas del estilo de vida del usuario, como la social, psico-afectiva, laboral, lúdica e, incluso, sexual. En el ámbito laboral, sin duda, LinkedIn se ha consolidado como una de las favoritas, al ser una red social orientada al uso empresarial que actúa como intermediaria de interacciones entre empleados y empleadores y que, hoy cuenta con más de 930 millones de usuarios . No obstante, lo que muchos aún desconocen es que plataformas como LinkedIn no son las únicas evaluadas por los reclutadores o por el departamento de recursos humanos de las empresas una vez dentro, sino que, muchas veces, las redes sociales más personales, como Instagram, Twitter y Facebook, también se ponen bajo lupa. Sí, aquella borrachera de la que no se acuerda, en la que decidió probar todos los tragos que le ofrecían y en la que acabó vomitando en la pista de baile; sí, esa fotografía la verán sus futuros empleadores. Al igual que el video de aquella noche en la que perdió el control y se dedicó a insultar sin sentido; o aquel comentario sobre su exjefe que, en un arrebato de furia, decidió publicar en su cuenta de Twitter; todo eso también lo verán sus actuales o futuros empleadores. Caso 1: La sensualidad en las redes sociales: ¿Cuánto es demasiado? Joimer Edgar Robayo, psicólogo y magister en Sociología de la Universidad Nacional de Colombia, indicó que las publicaciones de los usuarios en sus redes están determinadas por la necesidad humana de enaltecer el ego. Esto se debe a que en las redes sociales se busca presentar una imagen que provoque reconocimiento y admiración en los demás. Añadió que esto es consecuencia de un “narcisismo colectivo”, que se manifiesta en el intento de las personas por demostrar que se sienten bien, que son felices, exitosos y bellos. Además, el también docente de universidades como La Sabana, Externado, la Pedagógica y Tecnológica de Colombia, sugiere que, al convivir en una sociedad que aún conserva la tradición de los estereotipos y prejuicios, se seguirá buscando, juzgando y midiendo el contenido de los perfiles de los demás con base en lo que cada individuo considera “moral o correcto”, según el entorno en el que se haya desarrollado. A lo largo de la historia, las mujeres han sido objeto de una gran cantidad de prejuicios. Entre ellos, hay uno en particular que ha evolucionado y se ha intensificado con la tecnología: el cuestionamiento de la inteligencia de las mujeres en función de su apariencia física. Desde la época de Marilyn Monroe, con la icónica "rubia tonta" y debido a los medios de comunicación, se difundió la creencia de que no era posible que la belleza y la inteligencia coexistieran en un mismo cuerpo. En otras palabras, se creía que la mujer o tenía una o la otra. Pero, ¿ambas?: ¡Jamás! Y aunque para estos tiempos, se podría pensar que dicho engaño fue erradicado, el prejuicio continúa afectándolas en diferentes áreas de sus vidas. Tal es el caso de Yeimy Ilias, una contadora pública y profesora de universidad en Barranquilla, cuyo nombre, en 2018, estaba en boca de alumnos y maestros de la institución educativa. Y no, el murmullo que se escuchaba entre los pasillos no susurraba nada relacionado con la estructura de sus clases o con alguna irregularidad en su enseñanza. Las voces hablaban de algo más íntimo. Algo que escandalizaba a algunos padres y sorprendía a uno que otro alumno: sus redes sociales. Según comentó Yeimy al programa de televisión Séptimo Día, la situación habría comenzado cuando, después de participar en otro programa, sus seguidores de Instagram aumentaron significativamente. En sus fotos –que hasta ese momento tenía reservadas solo para sus conocidos– se le veía con vestidos cortos y escotes pronunciados. Pronto, su cuenta había crecido tanto que llegó a ojos de las directivas del lugar en el que trabajaba. La imagen de Yeimy, dijeron, “no era consistente” con las políticas de la institución y, basados en eso, decidieron no renovarle el contrato, que finalizaba en 2018. Hoy, La Profe o Yeilu, como es conocida por muchos internautas, cuenta con más de 390.000 seguidores en su perfil de Instagram y, desde entonces, ha buscado empoderar a otras mujeres a través del mensaje de que mostrarse “sexy” en redes sociales no contrarresta el profesionalismo o inteligencia de una mujer. Caso 2: La preferencia política y el trabajo ¿Despediría al paseador de su perro por su foto de WhatsApp? Suena algo descabellado, ¿verdad? Pero, como seguro ya sabe, la realidad suele superar la ficción. En Twitter se conoció el caso de Juan Pablo Suárez, un guía canino que se vio enfrentado a una difícil situación tras expresar su apoyo al candidato Gustavo Petro, en las elecciones presidenciales de 2022. Un día, con el fin de manifestar su intención de voto por el actual presidente de Colombia, Juan decidió cambiar su foto de perfil por una imagen de Petro, sin imaginar las consecuencias que esto le traería. En tan solo horas, la mayoría de sus clientes le habían dejado saber su descontento y desaprobación por su inclinación política y habían decidido que, a partir de ese día, no contratarían más sus servicios como paseador de sus mascotas. Y es que, al parecer, no estaban dispuestos a correr el riesgo de que sus perros siguieran expuestos a “ese tipo de ideas”. ¿Acaso creen que el perro también se va a volver de izquierda por pasar tiempo con un paseador con esas inclinaciones políticas? Además, ¿cómo pueden estar seguros de que sus perros son de derecha?, ¿acaso los perros de derecha son más obedientes y hacen mejor la actividad de pasear?, ¿y los de izquierda, por el contrario, se dedican a ladrar consignas socialistas mientras juegan con otros perros? En fin, en apariencia, debió ser alguna de esas ideas la que cruzó por la mente de quienes decidieron prescindir de los servicios de Juan Pablo Suárez bajo ese cuestionable motivo. Caso 3: Comentarios en redes sociales Hace unas semanas Yazmín Obando Díaz, una joven costarricense, compartió una situación que la marcó profundamente. A principios del 2020, ella trabajaba en el área de contabilidad de una empresa de telecomunicaciones de su país. Un día cualquiera recibió un mensaje de Facebook de uno de sus colegas, con quien nunca había hablado antes. Para su sorpresa, lo que encontró no fue un mensaje pidiéndole algún tipo de favor laboral, sino todo lo contrario. A sus ojos saltaron insultos, insinuaciones sexuales y un evidente acoso. No sabía cómo responder, así que decidió hablar con el departamento de Recursos Humanos de la empresa para denunciar el asunto. Sin embargo, en cuanto procedió, solo le dijeron que bloqueara al hombre en redes sociales y olvidara el incidente. Meses después, mientras revisaba su Facebook, se encontró con una publicación que llamó su atención. Era la de una mujer que denunciaba al mismo hombre que la había acosado a ella meses atrás. Yazmín, al darse cuenta de que alguien más estaba dispuesta a hablar y buscar justicia, escribió un comentario en el que contaba su experiencia y el trato que había recibido de la empresa respecto al tema. Sin más, apagó su celular y se fue a dormir. ¿Recuerda el inicio de este texto? “Al día siguiente, al llegar a su lugar de trabajo, de pronto se encuentra con que hay una carta sobre su escritorio [..]” Pues bueno, en lugar de imaginarlo, Yazmín lo tuvo que experimentar en carne propia. Después de recibir la notificación de su despido, su mente se inundó de preguntas y, con ironía, la que más la atormentaba era la más simple: "¿Por qué?" La respuesta solo la confundió más: "Por el comentario que hiciste en Facebook". Según la empresa, su comentario había dañado su reputación con los clientes y generado una mala imagen en la opinión pública. Yazmín regresó a casa con lágrimas, sintiendo impotencia y preocupación por su sostenimiento económico en medio de la pandemia de COVID-19. “El despido me tomó desprevenida y toda la situación me afectó mucho emocionalmente. No comía, no me daban ganas de levantarme, tanto así que estuve dos meses en terapia psicológica”. Con el tiempo, a Yazmín no dejaba de parecerle injustas las condiciones bajo las cuales había sido despedida del lugar en el que llevaba más de tres años trabajando. Entonces, aprovechó un momento de determinación interna para tomar una valerosa decisión: no se quedaría con los brazos cruzados. Yazmín buscó y encontró ayuda legal para presentar una demanda contra la empresa. Después de un agotador proceso, los abogados de ambas partes llegaron a una conciliación en la que se acordaba que la empresa le compensaría monetariamente y recuperaría su puesto de trabajo tal y como lo había solicitado. De esta manera, Yazmín se convirtió en la primera empleada de la empresa en ser reinstalada después de un despido injustificado. Ahora, ella se siente satisfecha por haber establecido un precedente en la empresa y demostrado la relevancia de alzar la voz en situaciones como la que vivió. Hoy, pese a que ya no trabaja allá, manifiesta que sigue experimentando cierto temor y vacilación al compartir o publicar contenido en sus redes sociales. Le produce incertidumbre pensar en las posibles consecuencias de ese simple acto. Aspectos éticos y el debate entre lo público y lo privado Estos pocos casos reflejan cómo muchos empleados se ven afectados a causa de los contenidos que publican en sus redes sociales. En este punto es necesario tener presente que, con el auge de la era digital, los empleadores están teniendo en cuenta, cada vez más, el comportamiento de sus empleados en línea. Según Ana Fabiola Victoria, reconocida experta en reclutamiento y selección de personal, es común que los reclutadores examinen el perfil de LinkedIn de los candidatos. No obstante, algunos reclutadores también suelen revisar otras plataformas. Entre los contenidos o publicaciones que pueden causar rechazo en el proceso contratación se encuentran “las fotos o videos en estado de ebriedad, maltrato infantil o animal, pornografía, alusión a grupos armados ilegales”, entre otros. Algunos de los mecanismos de monitoreo que utilizan las empresas para asegurar que los empleados cumplan con las políticas de redes sociales son manuales de políticas de seguridad de la información y la planificación de auditorías aleatorias. Ana también señaló que el contenido ideal que el empleado debería mantener en sus redes sociales para ser contratado por una empresa es uno que “sume, aporte y que tenga valor para sus objetivos profesionales, personales y familiares”. Quizás en este punto usted se esté preguntando: Si las empresas revisan mis redes sociales, entonces, ¿dónde queda el derecho a la privacidad? Para esto, existen tres conceptos clave que pueden ayudar a despejar esta inquietud: lo íntimo, lo privado y lo público. Ernesto Garzón, en su libro que lleva este mismo nombre (Lo íntimo, lo privado y lo público), los define apuntando a que el primero se describe como el espacio donde residen los pensamientos que no han sido expresados y probablemente nunca lo sean, es decir, lo que cada uno sabemos acerca de nosotros mismos. En cuanto a la privacidad, se refiere al ámbito personal donde se establecen relaciones interpersonales y donde la elección de las personas involucradas es una decisión libre de cada individuo. Y, por último, lo público alude a la esfera donde los comportamientos y decisiones de las personas en sociedad son de libre acceso y pueden ser vistos por cualquiera. Las redes sociales pertenecen a este último grupo. Cada vez que usted sube una publicación, da un “me gusta” o comparte una imagen o video, es como si aceptara un contrato en el que renuncia a su derecho a la privacidad respecto a ese contenido en específico. De manera que desde el momento en el que da clic a la pantalla y lo publica, les cede a otros el derecho de opinar, distribuirlo e incluso, tomar decisiones que le afecten directamente, por ejemplo, que lo despidan. María Marta Salazar, quién fue la abogada de Yazmín Obando, afirmó que los trabajadores tienen el derecho constitucional de manifestar su libertad de expresión siempre y cuando esas manifestaciones no dañen la moral o el orden público, no perjudiquen a terceros o puedan considerarse como un delito contra el honor. Señaló, además, que los trabajadores sí pueden ser despedidos por el uso de sus redes sociales en casos específicos, como cuando utilizan su horario laboral para estar en redes sociales, cuando su contenido atente o aliente actos indebidos, actos de violencia; injurias o malos tratamientos en contra del jefe, compañeros, empresa o en contra de clientes y proveedores del empleador. Entonces, ¿por cuál contenido no podrían despedirme? De acuerdo con María Mercedes Fernández Noguera, experta en riesgos laborales, no es legal despedir a un empleado por lo que publica en su vida extralaboral en aspectos como su orientación sexual, grupo políticos, religión, etc., pues sería discriminación y representaría un riesgo significativo para las empresas, ya que podrían recibir demandas y llegar a juzgados laborales o incluso a la Corte Suprema de Justicia. Y expresó que su llamado a las empresas es a que creen políticas internas sobre las redes sociales y a que las dejen en claro desde el comienzo en las cláusulas del contrato laboral. A fin de cuentas, los despidos en redes sociales son un tema delicado que afecta tanto a empleados como a empleadores. Por parte de las empresas es fundamental que establezcan las reglas de juego y creen espacios de capacitación que aborden la trascendencia del uso de las redes sociales. Y por parte de los empleados es primordial que sean conscientes de que lo que publican en redes sociales puede significar una amenaza si no son cuidadosos y selectivos con sus contenidos y que puede llegar a convertirse en una causa de su desempleo. Así que, si usted es empleado, le sugiero que tome en cuenta estas recomendaciones, para que el día que entre a su red social favorita y realice una publicación, actualice la biografía de su perfil, suba un comentario o decida “repostear” una imagen que le causó gracia, no haga parte del grupo de los que reciben la famosa carta con las temibles nueve letras.
- "Santos deberá pagar sus culpas ante la justicia"
"Santos deberá pagar sus culpas ante la justicia" Mariana Galán Cepeda, Comunicación Social y Periodismo Fecha: A De la Espriella le preguntaron por su imagen del presidente Duque y lo llenó de flores, pero aprovechó la oportunidad para criticar a su antecesor en el Gobierno. Lea también: Fabio Valencia, un señor de derecha Compartir Foto: El abogado penalista Abelardo De La Espriella en su oficina ubicada en la Zona Rosa de la ciudad de Bogotá el pasado 4 de marzo del 2019. Foto: Mariana Galán Abelardo de la Espriella es un hombre que llama la atención hasta cuando está callado. Cuando entra a algún lugar es inevitable notar los lujos en él, desde su reloj, hasta la ropa y zapatos importados de diseñadores italianos. Bien puesto y serio, con elegancia, refleja toda la actitud de un niño rico que pretende agradar a todo el mundo. Su sonrisa, digna de ser la obra de arte de los más importantes odontólogos, sobresale de su rostro con un saludo de mano que expresa una bienvenida formal. Entrar en su edificio, ubicado en uno de los barrios más prestigiosos de Bogotá, es como pasar por un búnker con mil puertas blindadas hasta llegar a su oficina ubicada en el último piso. Cada objeto de su oficina está ubicado en estricto orden y no hay ningún detalle que se pase por alto. Desde las flores que adornan las mesas, los libros de su biblioteca que se exhiben como si pertenecieran a la librería de la realeza, hasta los chocolates exclusivos importados desde Europa que le da a sus clientes o visitantes. No todo siempre ha sido lujo en la vida del abogado. En su época de estudiante debió sortear difíciles situaciones que lo forjaron como una persona decidida y con un carácter inquebrantable que hoy lo posiciona como uno de los mejores abogados de la nación. “Siempre supe que iba a llegar donde estoy. Me concentré en las metas y agoté todo un camino y un proyecto de vida que me ha llevado al lugar en el que hoy me encuentro, por supuesto ejerciendo mi trabajo con mucha dedicación, pasión, disciplina y esfuerzo, lo que es muy complejo sobre todo en un país con tanta inseguridad jurídica, con tanto problema de violencia”. No hay una semana en la que no se escuche su nombre en los medios. Ya sea por sus pasiones personales, por la recién escrita columna, por su fortuna amasada o por alguno de los polémicos casos que están a su cargo. Es inevitable comenzar el diálogo por el ejercicio del derecho. “No es fácil ser penalista en Colombia, pero me gusta y es lo que me apasiona. Yo vengo de una familia de abogados y el mundo del derecho siempre ha sido parte de mi niñez y mi juventud. Siempre supe que quería enfocarme por el derecho penal porque es el derecho que al final define lo más importante para un ser humano: libertad, porque la vida sin libertad es como un jardín sin flores o como un cuerpo sin alma, no tiene sentido”, dice De la Espriella. Con un recorrido de 20 años en su profesión, infinidad de casos y sedes en 4 ciudades, tres colombianas y una italiana, el abogado goza de su éxito y sus comodidades. Pero a pesar de tenerlo todo, no deja de lado que para llegar a un fin se debe pasar por un largo proceso de construcción. “El proceso penal al final del día termina explorando lo más oscuro del alma del ser humano, porque todos los seres humanos tenemos un lado que mira al sol y otro a la luna, y esa parte oscura el derecho penal la explica. Básicamente la labor de nosotros es hacerle entender a la sociedad por qué una persona que puede ser como tú o como yo termina convertida en un delincuente. El abogado tiene que esculpir ese pedazo de mármol para darle forma a una situación que la gente debe entender cuando se trata por ejemplo de delitos de mucha connotación o de la acusación de una persona inocente que termina siendo absuelto. Porque no solamente se hace justicia cuando se condena al culpable sino también se hace justicia y en mayor medida cuando se absuelve al inocente”, agrega. Dentro de la firma creada por De La Espriella, se han tramitado más de 8.000 mil procesos, teniendo un gran flujo de trabajo a lo largo de los años. Sin duda unos con más impacto social que otros, pero sin perder su relevancia, llevándolos a un resultado favorable en un buen porcentaje. "El caso más complejo que he desarrollado desde el punto de vista personal fue el caso de Natalia Ponce De León, porque asistir a una tragedia de ese tipo donde un sujeto le rocía ácido a una mujer indefensa, desfigurando su rostro, el drama, verla sufrir y superar el asunto. Ese tipo de comportamientos en ciertas personas nos hacen percatar, al final, de la clase de sociedad que tenemos y cuando esas cosas ocurren es como si viéramos hacia dentro y viéramos lo mal que estamos como sociedad. Al mismo tiempo me dio mucha fuerza ese impacto humano que sentí para sacar adelante el proceso y para que ese miserable no quedara en la impunidad: Jonathan Vega fue imputado por tentativa de homicidio con una condena de 20 años de prisión”, admite. Afirma que su postura política es muy de derecha, pero como un buen abogado penalista, es comprensivo, no importa el pensamiento o inclinación de la persona que necesite su ayuda, De La Espriella es neutral a la hora de defender. “Las defensas jurídicas no tienen ideología porque el abogado no puede bajo ninguna circunstancia tomar posición, porque sería antiético, inmiscuir su vocación política o ideología en la defensa. Sin embargo, soy un ciudadano con derechos, obligaciones y asumo mi ideología de derecha representada en el orden, la institucionalidad, el libre mercado, la no negociación con terroristas y la imposición de la ley por la razón o por la fuerza de la mano de los agentes del Estado”, señala. Actualmente al presidente Iván Duque no lo favorecen del todo las encuestas, pero el abogado tiene un punto de vista diferente, ya que su posición política lo relaciona profundamente con la misma ideología del mandatario: “Es un gran hombre, serio, decente, honesto, formado, íntegro, que encontró un desastre monumental. Yo creo que va a ser un gran gobierno. No se pueden esperar resultados mágicos en seis meses cuando tú encuentras un desastre total y él es un hombre correcto, a diferencia del anterior presidente que teníamos que, a mi juicio, es un personaje que deberá en algún momento pagar todas sus culpas ante la justicia. El solo hecho de pasar de un personaje sin escrúpulos, capaz de lo que sea, lleno de bajas pasiones y deslealtades a un hombre íntegro de familia, respetuoso de la ley, es un gran paso”. Sin duda, Abelardo De La Espriella, no comparte nada que tenga que ver con la ideología izquierdista. A capa y espada jura defender el país de las garras de la izquierda, esa sería la única manera en la que él esté involucrado en la política. Mientras tanto desde lo más profundo de sus columnas seguirá opinando. “Con la Justicia Especial para la Paz, primero es un bodrio, es un esperpento, porque nace de una estafa electoral. El No ganó en el plebiscito a pesar de ello. El proceso siguió adelante y, de contera, la legislación que lo blindaba, pero ¿cómo es posible que se pueda aprobar un tribunal que decía que es una obligación tener a la guerrilla en el gobierno? La guerrilla dijo desde el primer día -a mí me hacen esto o no nos sentamos- y Santos cedió, él quería ganarse su Premio Nobel a como diera lugar. Primero es una imposición de la guerrilla, segundo es un tribunal instituido para exculpar los crímenes de lesa humanidad de las Farc y sus amigos por una parte y, por otra, para perseguirnos a todos aquellos que hemos pensado diferente a las Farc y que los hemos combatido desde la institucionalidad empezando por la fuerza pública. Ellos quieren arrodillar a militares, policías, opinadores, políticos que no comulgan con las ideas de izquierda, entonces hoy vemos a los señores de las Farc, violadores, asesinos, terroristas, despachando en el Congreso de la República. ¿Cuál es el mensaje que se les manda a nuestras juventudes?: que el crimen paga”. Respecto de la corrupción, de la Espriella no duda en calificarla como una de las peores plagas que tiene Colombia y “la única manera de erradicarla es acabando con el clientelismo político. Es difícil hacerlo cuando las elecciones, por ejemplo, de gobernaciones, alcaldías, concejos, asambleas y Congreso de la República se han vuelto una industria en las que se gastan miles de millones de pesos para luego recuperarla a través de contratos. No hay un control claro sobre los topes de los dineros que se gastan en las campañas, no hay un seguimiento de una unidad especializada que verifique cuáles son los bienes de los políticos, no hay un gobierno decidido a no entregar contratos y los puestos con el Estado, que deberían ser la última opción, no la primera. Para eso hay que enseñarle a la gente a ser productiva, emprendedora, a crear empresa, a hacer industria, cosa que no ocurre en Colombia, entonces es un cambio normativo, legal y de mentalidad de nuestra sociedad que debe de entender que los dineros públicos son sagrados y que no pueden estar pensando como medios de subsistencia en el Estado siempre”, expresó. El abogado no se salva de críticas. Hay quienes lo odian, pero otros le tienen admiración profunda, demostrando que entre más lo ataquen y más cosas negativas digan, siempre tendrá algo nuevo para responder y mostrar. “A mí no me importan las críticas a favor ni en contra, yo estoy lo suficientemente maduro como para entender que asumir posiciones en un país como este, en el que la gente es tan ambigua y quiere estar en dos aguas, tiene su consecuencia, yo soy de una sola pieza. Yo no soy quien provoca el tema mediático, son los temas que yo manejo y los medios me buscan. Ahora, el tema penal siempre ha sido mediático, pero eso no me lo inventé yo, eso viene desde la antigua Grecia, lo que pasa es que entonces no había Twitter, ni emisoras, pero se paraba un voceador en la mitad de la plaza a comentar lo que había pasado durante una defensa penal. El derecho penal siempre llama mucho la atención y es muy mediático por naturaleza. Si tú manejas un caso que es de connotación y eres el abogado pues lo más probable es que te llamen y tengas que dar entrevistas. Entonces cuál es la obligación del abogado en un caso en que los medios contradigan su reputación y a su cliente, dejar que lo destruyan o salir a poner la cara por el cliente y explicarles a los medios lo que en realidad ocurre al interior del proceso, porque si los medios le caen al cliente día y noche terminan influyendo en el juez, que por miedo no te da la razón aun teniéndola. Entonces tú tienes que salir al ruedo mediático a tratar de equilibrar esa carga, porque o si no te destrozan a los clientes. El abogado que no entienda eso y que no quiera hacerlo en estos tiempos de globalización y comunicación pues tiene que dedicarse a otra cosa”. Las oportunidades hay que aprovecharlas y lo hice al hacer esta entrevista con un personaje que tiene alto impacto social. Así cerré, con preguntas acerca de sus pasiones como la música y el arte, y sobre su familia de la cual no se atreve a hablar porque prefiere tener su vida personal en privado.
- ¿Ser malo en Colombia sí paga?
¿Ser malo en Colombia sí paga? Camilo Rangel Barón, Comunicación Social y Periodismo Fecha: Bienvenidos a Macondo, donde sí paga ser corrupto y delincuente, porque la justicia no llega o llega a medias. Lea también: De compras en la tienda 'La Corrupción' . Compartir Foto: Tim Buendia Les abrimos las puertas al lugar en el que los candidatos presidenciales compran votos para lanzar su candidatura. En este maravilloso lugar donde se asesinan a decenas de periodistas año tras año y no pasa nada. Bienvenidos al país en el que los autores de los peores desfalcos al Estado terminan siendo las víctimas de “persecución” política. Esta es nuestra amada Nación, donde los magistrados pueden estar ausentes y sin poderlos destituir de su cargo por irregularidades, porque no han aparecido en meses, aunque aún sigan ganando sus abundantes sueldos . Siga a Colombia, que aquí, por grave que haya sido su delito, puede obtener casa por cárcel, o, incluso, quedar libre por vencimiento de términos. Parecería una ironía, pero no, estamos en Macondo. No en vano Miguel, Manuel y Guido Nule demandaron a la Nación porque estaban siendo perseguidos luego de haber sido condenados por el carrusel de las contrataciones en Bogotá. Después de recibir varios miles de millones de pesos para gestión pública, se repartieron los proyectos, hicieron una mafia de contrataciones y se desapareció el dinero como en el acto más prodigioso de magia. Hoy en día, luego de ser condenados a 19 años de cárcel y el pago de una suma de dinero que se calcula no es más del 10% del que no sé sabe dónde está, exigen una suma de 1,5 billones de pesos al Estado y a la Fiscalía. Como dice el dicho: “Tras de ladrón, bufón”. Esto no es lo único que sucede en Colombia y, particularmente, en la política. Podríamos mencionar el caso del Fiscal anticorrupción, Luis Gustavo Moreno. El ex director de esta unidad está acusado de lavado de activos y soborno, pues Moreno recibió 10.000 dólares de coimas por parte del ex gobernador de Córdoba, Alejandro Lyons, quien se encuentra en Estados Unidos como testigo por el desfalco de regalías en el departamento de Córdoba, una olla que va a destapar a más de medio país. A pesar de todo, el ex fiscal no tendría una condena superior a los 4 años de cárcel, pues es un “padre de familia de buenas costumbres, pero el destino le jugó una mala pasada”, como lo afirmó su abogado. ¡Qué ironía! que el hombre que debe velar por la transparencia en los procesos y actuares del país haya recibido menos tiempo de condena que una persona que se roba un celular. La corrupción va muy ligada a la impunidad y Colombia es experta en este tema. Según el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, solo el 1% de los casos llega ante un juez y a una condena, algo que no se nos hace extraño en nuestro amado país. Uno de estas situaciones es la de Luz Mary Guerrero, dueña de la empresa de giros y recaudo, Efecty. Guerrero estaba bajo detención domiciliaria desde octubre del año pasado por tener vínculos con los llamados “Panama Papers”, pero luego fue dejada en libertad por vencimiento de términos para seguir la investigación y su posterior condena. Este es sólo uno de los cientos de casos que se presentan, porque esto de cometer ilegalidades y salir como “Pedro por su casa” ya es costumbre nacional. En Colombia hay más que robo de dinero y escándalos políticos, también las personas que denuncian este tipo de conductas pagan el precio por su buena labor. Según un informe de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), solo en 2017 se vieron afectados más de 300 periodistas por amenazas y, como ya es costumbre, estos casos se quedan en denuncias archivadas. En estas situaciones no solo callan al periodista, sino que lo asesinan, y, peor aún, dejan un estigma al tratar de denunciar las injusticias que se presentan en el país. La FLIP también evidencia los más de 150 periodistas que fueron asesinados, casos que están y quedarán en la impunidad. Aunque lamente decirlo, esta situación va a seguir ocurriendo por muchos años, debido al deficiente sistema judicial. Pero, ¿qué esperar del país donde los candidatos presidenciales compraron firmas para su candidatura? No hablamos de delincuentes de calle que andan por ahí atracando personas, sino de respetados y honorables ex senadores, ex gobernadores e, incluso, algún ex vicepresidente. Hasta participa un ex procurador que la mitad de sus firmas para su candidatura fueron anuladas por la Registraduría. Y, como lo mencionaba Antonio Caballero en su columna de la revista Semana titulada “Concurso de Tramposos”, todos estos candidatos tienen en su plan de gobierno combatir la corrupción y las ilegalidades. Entre coscorrones y títeres no se sabe cuál es peor. A pesar de todos los grandes casos de injusticia, corrupción e impunidad que permean a la sociedad y a la política colombianas, los ciudadanos de a pie no nos quedamos atrás. Este tipo de prácticas comienza en la casa o en el salón donde estudiamos. Creemos que, por mentir a nuestros padres, hacer trampa en un examen o colarnos en algún lugar, no le estamos haciendo mal a nadie, pero para nuestra mala fortuna esa es la mala costumbre que practicamos en todas las clases sociales. Cada uno contribuye a que cada día sea más normal que los políticos roben, haya inseguridad en las calles, no se pueda confiar en nada ni en nadie y más cosas que consideramos normales porque pasan día a día. Todo esto debe cambiar para las futuras generaciones, desde la cuna y el hogar. Todos deberíamos tener a nuestros maestros en casa para que en los próximos años no comamos entero y creamos que, porque algo es normal y pasa muy seguido, está bien. Debemos crecer con bases morales y éticas fuertes, que independientemente de nuestra edad, siempre primen. Aprender desde pequeños a no mentir, ni hacer trampa, porque esos actos y “mentiritas piadosas” se convierten con el tiempo en los nuevos carruseles de contratación, los nuevos fiscales anticorrupción o demás sinvergüenzas que andan por ahí. No sólo los políticos cometen desfalcos e injusticias, los ciudadanos también lo somos y podríamos ser peor que de los que tanto nos quejamos. ¿Cómo serán las nuevas generaciones en unos años si seguimos así? No dudo que cada vez van a robar más sin ninguna vergüenza.
- Al suelo
Al suelo Nicolás Pinzón y Sebastián González, Comunicación Audiovisual y Multimedios Un atraco en la tienda de la familia de Julián hará que este joven ponga en riesgo su vida, para defender a su padre ante el ladrón. Ver también: Llévame Compartir
- Lo que calla el campo
Lo que calla el campo Dianamaría Desirée Lacouture y Valentina Flórez Molina La ausencia del Estado ha desestimulado la producción campesina. Quienes se dedican a esta labor la consideran cada vez menos rentable y a las nuevas generaciones no les resulta atractiva Ver también: Usme, agroturismo vs Urbanización Compartir
- El harlismo es mi hobbie, la Policía es mi profesión: Alberto Guevara
El harlismo es mi hobbie, la Policía es mi profesión: Alberto Guevara Autora nota escrita: Luisa Fernanda Moreno Rodríguez Autores nota audiovisual: Andrés Caamaño Mendoza - Luisa Fernanda Moreno - Lina Gabriela Velásquez Mateus- Laura Sofía Ubaque Pedroza. Comunicación Social y Periodismo Fecha: La historia del coronel retirado de la Policía de Tránsito y subcampeón de motociclismo pasa su vida entre escuadrones y motores. Lea también: 'Cajicá, el primer colombiano en terminar un Rally Dakar' Compartir Foto: Foto: Luisa Moreno En el año 1996 y en la ciudad de Nueva York, un colombiano de 34 años corría por las calles de esa ciudad en persecución de un criminal; este medía casi 1.85 metros y su persecutor era 20 cm más pequeño. Todo inició cuando aquel colombiano, junto con un amigo, recorría las calles de la ciudad para encontrar los patines de moda para sus hijas. De repente, le arrebataron el preciado regalo. El culpable fue Willie Green, criminal de los Estados Unidos con un extenso prontuario delictivo. El seguimiento se dio en 10 cuadras de la Gran Manzana y terminó cuando ese valeroso colombiano lo alcanzó, y en una maniobra rápida estiró su pie para hacerlo tropezar. Esa heroica hazaña se convertiría para ese hombre en uno de los momentos más valiosos en su vida, pues fue nombrado policía honorario de la ciudad de Nueva York. Alberto Guevara Díaz tiene 57 años, cuerpo fornido, ojos rasgados, tez blanca, cabeza calva, de lo que bromea constantemente. Se encuentra disfrutando de la vida. Es coronel de la reserva activa de la Policía Nacional, institución a la cual perteneció durante 30 años y de la que está pensionado desde hace 12. El coronel Guevara sigue viendo a su padre, aún después de su muerte, como su héroe y ejemplo a seguir. Su papá les dejó a él y a sus cuatro hermanos, como legado familiar, el amor por el universo de las motos Harley Davidson (H-D) y por la Policía Nacional. “La Policía Nacional de Colombia es una de las mejores instituciones del país; mi papá desde muy joven ingresó y yo seguí los pasos […] Es hereditario el ser policía, se lleva en la sangre”, cuenta Alberto con orgullo y una sonrisa amplia. “Fui el segundo en mi promoción, además me gradué como abogado, administrador policial y administrador de empresas”. Y aunque su corazón se le hinche de alegría cada vez que habla de su Policía, no puede evitar entristecerse cuando recuerda a sus compañeros abatidos en operativos y procedimientos. Para él uno de los momentos más dolorosos fue el día en el que se encontraba en un enfrentamiento armado con el grupo M-19 y su tripulante (guardaespaldas), el agente Obdulio Vargas Peña, no sobrevivió al combate. “Estábamos recibiendo ataques con armas de grueso calibre y explosivos. Mi compañero fue herido y lamentablemente murió ante mis ojos. Tenía impotencia de no poder salvar a mi policía. Fue algo que jamás se borrará de mi mente”, subraya el coronel Guevara. Desde que tenía 9 años y su padre, con paciencia, le enseñó a dominar la H-D, la cultura harlista se quedó en la vida de Guevara. Se reúne cada jueves en el barrio 7 de Agosto, de Bogotá, para salir con su parche de amigos harlistas en una rodadita. Él pertenece a la asociación colombiana de esa comunidad. Su casa es como un museo de piezas en honor al harlismo; pequeñas esculturas de motos, libros, un cuarto con solo cuadros familiares en rodadas y hasta un teléfono en forma de una Harley Davidson. Isami Rodríguez, amigo desde hace 20 años, describe a Alberto como todo un personaje, cuenta que es un excelente amigo y humano. Entre risas, Isamy recuerda una de las anécdotas que vivió con el Coro, como lo llaman sus amigos con cariño. “Una vez íbamos con él y paré porque mi moto se apagó. Guevara pasó y me dijo: Chao. Yo me quedé en la motocicleta y como a los 20 minutos llegó con un six pack de cerveza y me dijo: ‘Bueno la varada va a ser larga, ya quedémonos acá’”. Guevara camina por su oficina, la cual está adornada con menciones de honor y condecoraciones ubicadas a lo largo y ancho de una de las paredes. Se acerca a un cuadro y posa sus dedos sobre un vidrio rectangular, que protege una ilustración: es una resonancia magnética de su cerebro. - ¿Por qué es importante para usted esa imagen? - Le pregunté - Yo me encontraba ya pensionado. Un día me movilizaba en una de mis motos y lamentablemente una persona muy imprudente se pasó el semáforo en rojo y me chocó. Sufrí un golpe en la cabeza, trauma de tórax, 3 costillas rotas y fisura en la clavícula. Duré dos noches en cuidados intensivos, pero gracias a Dios superé eso. Lo curioso fue que, en un tac que me hicieron en la cabeza, se vio claramente la Virgen del Carmen, la cruz y el Sagrado Corazón de Jesús. Esa imagen es del tac. El Coro es instructor nacional e internacional de motociclismo y experto en manejo de armas. Se mantiene activo: da charlas, viaja, monta bicicleta, sale a trotar y se echa una que otra partidita de tejo. Su vida está rodeada de grandes logros y éxitos, pero, como todos, tuvo que pasar por momentos duros. Para él, el más difícil fue el tiempo que tuvo que pasar con su esposa en la cárcel. Todo inició cuando Guevara y su familia se preparaban para recibir una noticia que daban por hecho. Esperaban con ansias el momento en que se hiciera oficial el ascenso a general. Se fueron a un viaje a Chile y cuando regresaron se enfrentaron con una realidad distinta. Guevara no fue ascendido. Eso para el coronel fue un golpe duro. “Yo quería que mi esposo no sufriera”, relata Diana Vaca, ex esposa de Alberto. “Una hermana nos ofreció otra expectativa de vida, es decir, nos mostró la posibilidad de irnos a otro país. Nunca trabajé y por eso quise hacer parte de eso. Le creí a mi hermana y terminó siendo una estafa que hizo una señora junto con ella. Desafortunadamente, eso recayó sobre nosotros. Se aprovecharon de que mi esposo era una figura pública, he hicieron creer que él y yo habíamos participado de eso”. Alberto pasó cinco días en la cárcel, mientras que su esposa pasó siete meses. Fueron acusados de ofrecer visas a Canadá en condiciones especiales de asilo con posibilidad de vivienda y trabajo, cargos que se plasmaron en el boletín 128 publicado en 2009 por la Procuraduría General de la Nación. Luego de casi 9 años en el proceso todo se solucionó a favor de la familia Guevara Vaca. Las casi 80 horas de grabaciones que Diana recolectó y la confesión del verdadero culpable le pusieron final a ese capítulo. Alberto rescata que gracias a ese proceso se le presentaron cosas muy bonitas. “Ahí vi quiénes realmente eran mis amigos. Continuaron conmigo el 95% de ellos”. El Coro se pasea por Colombia en su Harley Davidson, modelo 2009, que pesa 320 kilos y alcanza una velocidad máxima de 240 km/h. Le encanta rodar y aún más compartir esa pasión con sus hijas. Valentina Guevara Vaca, hija menor, expresa: “mi papá, por su formación policial, está acostumbrado a que estén subordinados a él y a veces nos trata así, pero él es mi amigo, mi confidente y siempre ha dejado que nos expresemos con libertad”. Por años, Alberto ha combinado su vida estricta en la institución policial con una vida más relajada en las motos. Cuando se le pregunta cuál de las dos elegiría, con tono seguro responde: “elegiría la Policía. El harlismo es mi hobbie, la Policía es mi profesión, mi carrera. Si volviera a nacer, volvería a ser policía”.
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