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  • Flora Martínez, la dualidad de una artista

    Flora Martínez, la dualidad de una artista María Paula Montoya Charry Fecha: Sus dos nacionalidades la hacen una actriz, cantante y bailarina integral. Gracias a su papel de Frida Kahlo se reencontró con la actuación. Lea también: Actores y actrices que interpretan héroes y villanos Compartir Foto: Flora Martínez La mayoría de los colombianos la conocen por haber interpretado a la primera Rosario Tijeras en 2005 ; otros, más jóvenes, por su papel en Vecinos junto a Robinson Díaz; y algunos otros, junto a norteamericanos y latinos, por encarnar a Frida Khalo. Una mujer talentosa, amable, profesional y dulce como su nombre, así es Flora Martínez… Nació hace 42 años en Montreal, Canadá. Y, aunque se crio en Colombia (y le encantan las dulces cocadas), parte de ella corresponde a ese lado canadiense que heredó de su mamá, Melinda Prowse, quien conoció al valluno Hernando Martínez en la universidad. A los 15 años, Flora se escapó de su casa ubicada en la Calera, a las afueras de Bogotá, y se fue a vivir sola para terminar su bachillerato. Sin embargo, la actuación llegó a su vida. Estudió en la academia ‘Actuemos’ de Edgardo Román. Su primer papel televisivo fue en Mambo en 1994. Desde aquel momento empezó a construir una carrera que la ha llevado por el mundo e incluso a conocer a su esposo, José Reinoso. A sus 20 años, se fue a estudiar actuación en el Conservatorio de Actores de Nueva York, aquel lugar en el que aprendió música, un poco de baile y conoció a Claudia Luque, quien ha sido por más de 22 años su mejor amiga. Juntas disfrutaron de sus mejores años jugando básquetbol, comiendo en brunchs y caminando por la ciudad con café en mano. A sus 26 años, protagonizó Rosario Tijeras, el personaje escrito por Jorge Franco, que retrataba la vida de una sicaria al servicio del narcotráfico , en el Medellín de los años 90, y que llevó a la actriz a un gran reconocimiento nacional e internacional. La cinta obtuvo una nominación a un Premio Goya por mejor película extranjera. Según el diario Portafolio, fue la cinta más taquillera en Colombia con 1.053.030 espectadores en el 2005. Encarnar a Rosario no solo le significó más reconocimiento en el mundo del cine y la televisión, sino, también, que la encasillaran en el personaje que ella describe así: “es prostituta, pero es madre y se droga. Entonces, uno puede hacer un papel de estos, puede hacer dos y hasta tres, pero después siento que hablé lo suficiente sobre dicha problemática”. Este tipo de personaje requería de muchas cosas que, con el pasar del tiempo, Flora ya no consideraba importantes. Por esta razón, decide dedicarse a esa pasión que había dejado de lado por tantos años, la música. Una actriz dulce y entregada que se mete de fondo en lo que hace y busca siempre ser consciente del panorama completo. En 1999, protagonizó ‘Soplo de vida’. Para esta película, Flora visitó una morgue para entender un poco más a su personaje, el cual había sido asesinado. ¡Y no solo eso! Tuvo además que cortarse el cabello casi como un niño. De igual modo, cuando preparó a Rosario, fue a cárceles a hablar con mujeres; visitó las comunas de Medellín y conversó con personas que habían sido abaleadas. Poco a poco, esa se fue convirtiendo en la forma como ella creaba a sus personajes, desde el conocimiento y la sensibilidad. José Reinoso es el pianista uruguayo del que se enamoró rodando la película ‘Soy Tuya’ en España, y con quien tiene una hija de 10 años, Sofía. La maternidad marcó un antes y un después en la vida y carrera de Flora. En 2010, se estrenó el filme DiDi Hollywood, donde encarnó a María, quien trabajaba en un bar, consumía drogas y llevaba una vida desorganizada. Representar este personaje llevó a que Flora cuestionara su relación con la actuación, dado que para entonces estaba en embarazo y no deseaba que las acciones de su personaje afectaran su estado. “Tener hijos exige ser la mejor versión de ti”, subraya Flora. Para José, Flora es dos personas en una, tiene un lado canadiense, que él relaciona con Norah Jones (una de las cantantes preferidas de Flora, que mezcla elementos de jazz, blues, soul, country y pop) y un lado colombiano, que para él es su parte actoral y le recuerda a las novelas y películas en las que su esposa ha participado. Flora explica —Es como una cuestión de frecuencias. Tengo las dos y me encanta. Creo que lo hace a uno diferente, es como tener un lado del cerebro que funciona distinto que el otro. Ella se ríe, es una mujer muy expresiva que utiliza las manos y el cuerpo al hablar. —El lado canadiense es súper intelectual, me encanta leer y entender la psicología de las personas. Me cuestiono mucho las cosas. Y el colombiano es dulce, alegre, me fascina bailar, abrazar, querer, ser muy amorosa. En 2016, participó en el reality show Bailando con Las Estrellas en el cual explotó otro de sus talentos y pasiones, la danza. Richi Sánchez, director coreográfico de dicho programa la recuerda como una mujer suave, elegante y profesional. Para él, “Flora está hecha de un poema, y algo muy especial en ella es su forma de abrazar”. Ese respeto por el trabajo del que Richi habla se vio reflejado en el programa pues ella continuó hasta la semifinal, a pesar de una luxación en dos de sus costillas y el desplazamiento de una tercera, las cuales fueron ocasionadas por un mal movimiento durante los ensayos. Según ella, no se hubiera retirado si no fuera por la reflexión que le compartió su hija: “Me dijo: ‘mami, ¿tanto te importa lo que piensen los demás? Sabes que ya no vas a poder bailar más’. Y le dije: ‘vamos a ver, mi amor’. Pero en últimas sí, estaba anteponiendo no querer decepcionarlos a mi capacidad de llevarlo a cabo y no de cuidarme” . Similar a esto, José recuerda la ocasión en que Flora tuvo un accidente durante una función de su monólogo musical sobre Frida (la pintora mexicana). Ella estaba en la silla de ruedas cantando; perdió noción del espacio pues estaba encandilada por las luces y “se cayó con la silla de ruedas del escenario, quedó abrazada de una señora de la primera fila . Pegó un brinco y siguió con la obra como si nada. Estaba poseída. Quizás si haces eso con sangre fría no te sale. ¡Viste lo que hace la adrenalina!”. Frida Khalo, quien estaba rota por dentro pero que inspiró a miles de personas con su arte, marcó la vida de Flora. Desde 2016, ha interpretado el monólogo musical Frida Libre, el cual escribió junto a su esposo. Fue allí cuando recordó que, a sus ocho años, su padre la llevó a ver la obra teatral ‘Las dos Fridas’ que la hizo soñar con ser actriz. Esta obra la ha llevado a vivir miles de experiencias, incluso traducirla y presentarla en Nueva York; planear una gira por Latinoamérica; inspirar, cambiar y empoderar personas; explorar más su talento musical y sacar dos álbumes, uno en honor a Frida, en 2018, y otro este año homenajeando a la cantante mexicana y costarricense Chávela Vargas. Para Flora, esta obra es como otra hija que está aprendiendo a soltar. Ahora la quiere compartir con otras actrices, representarla, dirigirla y seguir impactando a sus espectadores. ‘Flora’, ‘Flores a Frida’ y ‘La Vargas Ritual Chavela’, son tres álbumes en los que ha demostrado su talento vocal. Hizo las paces con la actuación de cine y televisión, le gustaría representar un papel con valores, que muestre las cualidades de la mujer y sea un modelo a seguir positivo para nuevas generaciones. Además, si tuviera la oportunidad, le gustaría trabajar con el director Won Kar-wai, quien realizó ‘In the Mood for Love’, una película que la inspira. —Antes de salir a una función medito y me gustaría ser aprendiz de un maestro de Jin Shin Jyutsu para poder curar a los demás con mis manos. El altruismo es una de las características de Flora, que según su esposo a veces se convierte en un defecto pues la desgasta. —Estoy en búsqueda de ese equilibrio en el que pueda ayudar sin que me caigan las estanterías. —Reflexiona la actriz. Una mujer honesta, transparente, dulce (¡y que le encanta el dulce!), amorosa, profesional pero que, según Claudia Luque, nunca pone su trabajo por encima de sus relaciones. Que se mueve en diferentes frecuencias y ama el arte, pues este la hizo perderse, pero también reencontrarse de nuevas formas que la convirtieron en una artista íntegra. Ha aprendido a aliarse de sí misma, disfruta la soledad y le gusta cantar Smile, la canción de Chaplin que en 1954 fue interpretada por Nat King Cole.

  • El chef colombiano de la sostenibilidad

    El chef colombiano de la sostenibilidad Nayhara Contreras y Susana Diez Fecha: Una cocina que va en contra de todo lo que destruye el planeta y demuestra que alimentarse puede ser un acto revolucionario; un perfil de Alejandro Gutiérrez, chef de Salvo Patria, uno de los restaurantes mejor posicionados hoy en Bogotá. Lea también: Un gran bocado de reconstrucción social Compartir Foto: Chef Alejandro Gutiérrez Vélez Una de las cosas más importantes para el chef manizaleño Alejandro Gutiérrez Vélez es la naturaleza. Sus brazos, con tatuajes de serpientes, flores y tigres lo demuestran, tiene una perra mestiza que adoptó en medio de la pandemia de covid-19, el nombre de su mascota es Flora la cual, aunque no duerme en el piso, no puede estar dentro de las cobijas de Gutiérrez, porque las cobijas son para humanos, dice. “Si Flora hace algo mal, le doy un golpe pequeño en la trompa. Ellos entienden así, porque vienen de los lobos y ellos se comportan de esa manera”. Respeta y ama a los animales, porque desde niño le inculcaron la importancia de respetarlos y como vivían en el Alto Tablazo, a las afueras de Manizales, siempre ha tenido contacto con la naturaleza. Un día, Gutiérrez, junto a su padre, encontró en su casa una serpiente de gran tamaño malherida. Demostró su curiosidad e interés por cuidarla al llevarla al serpentario de la Universidad de Caldas, donde su padre era rector. Se crió en una típica finca paisa: cafetales, gallinas, plátanos y marraneras. En su familia tenían como tradición –al igual que muchas otras en Colombia– preparar una marranada, especialmente en diciembre; sin embargo, no hacían el cerdo frito, sino ahumado, durante ocho o diez horas. El plan era estar en la cocina. Su madre junto con sus tíos lo preparaban mientras los primos ayudaban. “La cocina siempre fue un lugar donde uno se reunía y la pasaba bien. Yo crecí así”, recuerda Gutiérrez. De la biología al restaurante El amor de Gutiérrez por la naturaleza lo llevó a estudiar siete semestres de Biología en la Universidad de los Andes, hasta que se dio cuenta de que esa profesión no era para él. No era como lo veía en televisión, en los documentales de National Geographic o de la BBC; en cambio, cada vez tenía más claro que la cocina era lo suyo. En lugar de formarse estudiando, se formó trabajando. Se vinculó desde abajo a Donostia , un reconocido restaurante muy del centro de Bogotá que se dedicaba a acercar productores locales al comensal. Sabían qué personas estaban detrás de los ingredientes que llegaban al restaurante, y eso era un plus indiscutible para los comensales que buscaban una comida más consciente; pero esto solo sería el comienzo, porque vendrían años de viajes y mucho movimiento en los que Gutiérrez estuvo en distintas cocinas del mundo. Después de Donostia se fue a Nueva York a trabajar en un restaurante con estrellas Michelín , después fue a otro en Brooklyn y volvió a Colombia de nuevo a Donostia, pero esta vez como jefe de cocina; luego se fue a Lima a trabajar en Central, el mejor restaurante de América Latina y uno de los diez mejores del mundo . Decidió regresar nuevamente a Colombia, pero no porque no tuviera oportunidades fuera, sino porque se dio cuenta de que su país tenía todo el potencial para ser un destino gastronómico a nivel mundial. En ese momento conoció a Juan Manuel Ortiz , el dueño de Salvo Patria , un pequeño local que se dedicaba a educar a los colombianos sobre el café, y decidieron asociarse. Tanto Gutiérrez como Ortiz coincidieron en que Salvo Patria debería tener un crecimiento en términos gastronómicos. Debería convertirse en un restaurante en el que existiera una cercanía diferente con el comensal. Ubicado en una casa antigua y esquinera en el sector de Chapinero en Bogotá, Salvo Patria es un restaurante que trabaja con productos colombianos y que sabe de dónde llega cada ingrediente. Es la empresa a la que Gutiérrez dedica todo su interés, y uno de los 10 mejores restaurantes de Colombia. Pero no solo lo reconocen a nivel nacional: es el número 96 en los Latin America’s 50 best restaurants de 2022. Sostenibilidad como principio Con 39 años, Gutiérrez ha logrado llegar a lo alto por algo más que el ingenio y la innovación. Desde hace algunos años decidió que su menú no sería algo fijo, sino que se modificaría periódicamente. “Es lo lógico”, dice. “No es capricho. La naturaleza cambia todo el tiempo. Las condiciones climáticas entran en juego. Esto es sostenibilidad. Lo insostenible es tratar de tener cocina todo el año, porque simplemente no la hay y si la sirven es porque la calidad no es la mejor”. Actualmente tiene dos socios, Sebastián Pinzón y Juan Manuel Ortiz. Los tres han encontrado en el cuidado de la naturaleza una forma de vida. Esto se evidencia en acciones básicas, como el hecho de que Gutiérrez recicla rigurosamente en su casa y en su restaurante, y también en actos simbólicos, como la elección del nombre de su hija. “(Con su mamá) decidimos llamarla Leticia, porque es el nombre de la capital del Amazonas, un lugar en el que hay diversidad de razas, de cultura, naturaleza y biodiversidad”, explica Gutiérrez. La moda no es un tema que le preocupe. A su clóset no entra una cosa sin que salga otra. No le importa si le gusta una prenda de ropa, lo importante para él es necesitarla. En su apartamento tiene un cajón donde le caben ocho zapatos, cuatro pares, y cada uno le sirve para una ocasión en particular: el día a día, reuniones elegantes, montar en bicicleta o salir a caminar. Procura siempre la coherencia, y por eso recalca que comer o alimentarse es un acto revolucionario. “Se debe hacer de acuerdo con lo que dictan la naturaleza y el medio ambiente, para ser más sostenibles y de esa forma ir en contra de la destrucción del planeta”. Catalina Muñoz, madre de su hija, comenta que el compromiso más grande que tiene Gutiérrez como cocinero siempre es con el alimento; para él, trabajar con el mejor producto es importantísimo, y al producto se lo trata con respeto. Espiritualidad, exigencia y literatura Aunque Gutiérrez no habla mucho de su espiritualidad, su madre, Carmenza Vélez, lo define como agnóstico, aquellos que aceptan la existencia de alguien supremo, pero no creen en un Dios. Sus principios básicos para estar en sociedad son la empatía y el respeto, y los aplica mucho con Leticia, a quien no le impone una religión o una forma de vivir, dejan que ella experimente y fluya, mostrándole cada uno de los posibles escenarios. El chef piensa que todos estamos conectados de alguna manera. Considera que hay una forma de vida más allá de la terrenal. “Las religiones se contradicen, profesan una cosa y hacen otra muy diferente como institución”, piensa Gutiérrez. Su personalidad también la dicta su manera de actuar en la cocina. Mientras está trabajando en ella no contesta llamadas, se concentra. “Él todo el tiempo está pensando en cocinar, es una persona que ama lo que hace, respira lo que hace, y no puede parar. Eso, en ocasiones, puede ser su talón de Aquiles”, dice Catalina Muñoz. Los empleados de Salvo Patria coinciden en que Gutiérrez es exigente y a la vez es un guía para ellos. Les exige utilizar y aprovechar todo el producto, nada se desperdicia en la cocina, incluso hay una huerta en la parte de atrás del restaurante. Laura Mendieta, la encargada de la logística y la producción, lo confirma: “El ambiente en cualquier cocina siempre es muy pesado y a Alejandro le molesta que no haya rigor en el servicio”. Ahí radica gran parte de su éxito, con el que espera, más allá de los reconocimientos y las críticas, que su arte sirva a mejorar vidas, entregando con mucho cuidado la base de lo que nos sostiene a los humanos: una alimentación sana y que alegre al alma.

  • Sabana Centro, territorio de inversión

    Sabana Centro, territorio de inversión En este foro, se discute acerca del futuro de la región en el marco de la reactivación económica y la llegada de la recientemente aprobada Región Metropolitana. Ver también: Región Metropolitana de Bogotá, un proyecto que necesita de participación Compartir

  • Pere Ortín

    Sagunto, España | Periodista y presentador Pere Ortín Por Maria Mercedes Rojas, Isabella Jiménez Morón, Alejandra Leal Malagón y Gabriela Bautista. Sagunto, España | Periodista y presentador Lea también: Molo Cebraín Compartir Fotografía por María Mercedes Rojas. Ha sido director de la revista de cultura viajera y crónica periodística Altaïr Magazine durante 10 años y durante su trayectoria profesional ha sido guionista, presentador y reportero de Televisión Española (TVE) y del periódico La Vanguardia de Barcelona. Es creador del movimiento periodístico crítico #PeriodismoDaDá sobre el que acaba de presentar un libro ensayo. Su última película se titula “Error 404” y ha publicado junto a Noé Esono su primera novela gráfica titulada «10.000 elefantes». Fue co-editor del proyecto periodístico crítico «El Mejor Periodismo Está x venir» (2021-22) y editor de los trabajos de periodístico colectivo «Élites sin destino» (2022) y «Hay fiesta. Jóvenes Latam» (2023) producidos por la Fundación FES. También fue co-editor de la publicación digital «Curarnos», la primera revista cultural en español hecha en formato WhatsApp. Nos contó: Sobre la incursión del periodismo Dada… • Todo parte de mi fracaso a la hora de tratar de entender el mundo de otra manera, tratar de entender los cambios que estamos viviendo, tratar de entender nuestras dinámicas sociales actuales. • No podemos seguir pensando como pensábamos en el siglo XX. Hoy no nos sirve para acercarnos a la realidad porque, básicamente, son dogmas heredados del siglo pasado hoy en el siglo XXI con todos los cambios tecnológicos que conlleva. • Necesitamos encontrar otro tipo de fórmulas narrativas, otras ideas, otros planteamientos para hacer lo que siempre hemos hecho en el periodismo, que es contar historias basadas en hechos reales, pero sin el eje tradicional que formaba la tradición clásica. Curarnos, la primera revista digital cultural pensada para formato único en WhatsApp Sobre la adaptación de contenidos a los nuevos medios… • La gran suerte que tenemos hoy en día, es que los formatos web y las narrativas digitales nos permiten una gran amplitud de maneras de publicar nuestros contenidos y nuestros trabajos, que eso no existía antes. • Tenéis que hacer vuestros propios medios, yo creo que no es posible adaptar las realidades contemporáneas a formatos que son del pasado. • No todas las cosas que vemos en los medios, que se dicen periodismo, son periodismo. Hay muchos intereses políticos, intelectuales y económicos y no tenemos por qué no auto criticarnos para construir otro tipo de periodismos aquí en el siglo XXI. Sobre la situación actual del oficio… • Debemos darle herramientas a los espectadores, que te leen en su celular o en su web o donde sea, para que ellos y ellas se emancipen y tengan una mirada sobre el mundo, sobre la vida, la que quiera que sea, independientemente de ideologías y de alineamientos políticos. • Debe ser transversal, hay gente que es más conservadora, hay gente que es más progresista, no hay ningún problema y en ese diálogo todos construimos mejores sociedades. Ese el camino que debemos seguir en nuestros periodismos. • Necesitamos que la sociedad vea todo su dinamismo y variedad reflejada en nuestros periodismos y, si eso se refleja al final en un proceso de cambio histórico, la gente volverá a creer en nosotros. Cuenteros de Iberoamérica

  • El malformado sistema de salud en Colombia

    En Colombia los niños no se mueren por hambre, su principal causa de muerte son las alteraciones prevenibles durante el embarazo: malformaciones congénitas, anomalías cromosómicas y las deformidades. Frente a esto, el MinSalud cuenta con una ruta de atención perinatal para ofrecer el debido servicio, sin embargo, no en todos los casos se aplican los exámenes necesarios para detectar las condiciones anteriormente mencionadas. El malformado sistema de salud en Colombia Daniela Cangrejo, Juliana Jiménez, Tatiana González, Isabela Granados. En Colombia los niños no se mueren por hambre, su principal causa de muerte son las alteraciones prevenibles durante el embarazo: malformaciones congénitas, anomalías cromosómicas y las deformidades. Frente a esto, el MinSalud cuenta con una ruta de atención perinatal para ofrecer el debido servicio, sin embargo, no en todos los casos se aplican los exámenes necesarios para detectar las condiciones anteriormente mencionadas. Contenido completo Autor: Unsplah Un síndrome no anunciado Sandra López es una de las cientos de mujeres que por falta de exámenes y controles, padecen de afecciones que luego pueden perjudicar al feto. En 2017 se presentaron 6.065 casos en los cuales, menores de cinco años, murieron a causa de este tipo de alteraciones. Eran las dos de la tarde cuando Sandra López rompió fuente. La tenían que trasladar de un hospital a otro y estaba aterrada porque la ambulancia no llegaba. No podía pujar y cuando por fin el niño nació, éste no lloraba. El médico a cargo guardaba silencio. Alrededor de 12 horas más tarde, López se enteró, por una enfermera, de que su hijo tenía Síndrome de Down. “Yo no lo sabía. Lo describieron como un bebé retrasado, con ojos separados, orejas más abajo de lo normal, brazos caídos y boca pequeña. Yo me puse a llorar y dije ‘Dios, por qué me castigas’. Me lo imaginé muy mal, deforme. Al día siguiente, me informaron que debía alimentar a mi hijo. Yo estaba muy nerviosa y tenía miedo de ir a verlo pues no estaba preparada”. El Síndrome de Down es una anomalía cromosómica que puede ser identificada desde los tres meses de gestación y, aún así, a Sandra López nunca le informaron la condición que tenía Sebastián, su hijo. Para ella el proceso de aceptación fue largo y la angustia la acompañó los primeros años, pues, aunque había visto niños con Síndrome de Down, no sabía cómo cuidar de uno. Entonces, si esta condición era detectable durante el embarazo ¿por qué a Sandra nunca le informaron? En Colombia, por medio de la Ley 1438 de 2011, se ordena que todas las personas tengan seguridad social y se asegura que toda mujer gestante tiene derecho a recibir atención médica en cualquier centro de salud. Sin embargo, la ruta de atención a las embarazadas varía de acuerdo con la condición del embarazo, el prestador de salud, la clínica, o si hace parte del régimen subsidiado o del contributivo (de pago). Sandra López tenía en ese momento la salud subsidiada por medio de Solsalud, por lo tanto, su ruta de atención es la que aparece en el Plan de Beneficios en Salud POS (antes Plan Obligatorio de Salud) por el cual tiene derecho a dos ecografías y alrededor de 10 consultas médicas. Sin embargo, este proceso es de nivel uno (médico general y/o personal auxiliar) y, por lo tanto, la mayoría de veces las ecografías, al no ser especializadas, no detectan las anomalías cromosómicas y las malformaciones congénitas que podría tener el bebé. El 24,83% de niños en 2017 fallecieron por alteraciones identificables en el embarazo La mayoría de las malformaciones congénitas y cromosómicas son detectables durante el embarazo. En el caso de Sandra López, aunque no se detectó a tiempo la condición de Sebastián, él hoy se encuentra con vida. La historia es diferente cuando son enfermedades que ponen en peligro la vida del niño y hasta la de la madre. Contrario al imaginario popular que se tiene en Colombia de que los niños menores a cinco años se mueren por desnutrición, en 2017, el 24,83% falleció por alteraciones identificables en el embarazo. Seis mil sesenta y cinco (6.065) niños murieron por estas razones, mientras que 630 niños perecieron por desnutrición durante los últimos tres años. María Amparo Martínez, obstetra de cuarto nivel (médico especialista con la participación del médico general) explica que “lo ideal es que en la semana 14 se realice una ecografía que mida el pliegue mucal y permita identificar alguna anomalía cromosómica, pero si se quiere lograr una buena ecografía para saber con más detalle sobre el estado de salud del bebé, muchas veces se debe pagar en hospitales o centros particulares y especializados porque el POS no presta, ni realiza la atención necesaria para una buena ecografía; ni el POS ni las EPS autorizan dicho examen en algunas ocasiones. En caso de autorizar el examen, ya ha pasado bastante tiempo y es muy tarde”. Ana María Peñuela, coordinadora de Convivencia Social de Ciudadanía del MinSalud, aseguró que dentro de la Ruta Integral de Atención Materno Perinatal “se hacen unos tamizajes específicos, incluida por ejemplo una ecografía detalle para ver si el niño viene con alguna malformación o no.” Además, y dentro del Plan de Beneficios en Salud, se encuentra cubierta la amniocentesis diagnóstica, que es una de las pruebas más utilizadas para analizar el líquido amniótico y así determinar si el feto presenta algún tipo de irregularidad cromosómica como el Síndrome de Down. Pese a lo que está establecido por ley, en los hospitales y centros clínicos no se hacen los exámenes necesarios para identificar malformaciones. Puntualmente, no se sacan ecografías en detalle, como asegura Ana María Peñuela que debe hacerse. Esta contradicción en el sistema de salud colombiano ha ocasionado que en los últimos tres años las anomalías cromosómicas, las deformidades y las malformaciones congénitas encabecen la lista de causas de mortalidad infantil con un 23,6% en promedio en niños de cero a cuatro años. “Del 100% de niños que tienen malformaciones detectables por ecografías, solo el 30% es diagnosticado a tiempo; el 70%, no. ¿Por qué? Equipos malos, personas no entrenadas, y algo perverso, relacionado con lo económico: no es rentable para los hospitales”, afirma Ignacio Zarante, médico genetista que trabaja con el Instituto de Genética Humana Médica. Detección tardía en centros de salud: un silencio que cobra vidas Alteraciones detectables en el embarazo y en las primeras 24 horas de vida del niño, como las malformaciones congénitas, anomalías cromosómicas y deformidades, están matando a 44 niños por cada mil nacidos, especialmente en zonas como Chocó, Vichada y Guainía. Hace cinco años, Diana Gómez supo que tenía tres meses y medio de embarazo. Mariana, su hija, nació el 6 de marzo de 2014 en Bogotá, una ciudad que desde hace diez años implementó una vigilancia rutinaria de los defectos congénitos para identificar la frecuencia y distribución de los mismos. La capital del país inició este programa por medio de una investigación realizada por el Instituto de Genética Humana de la Pontificia Universidad Javeriana junto con la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá entre 2000 y 2010. El resultado: detectó síntomas recurrentes en estas situaciones como lo son el riesgo de prematuridad y bajo peso al nacer. Este estudio permitió que en Bogotá se identificaran los seguimientos pertinentes que se debían hacer tanto al paciente como en la debida atención por parte del personal médico. Además, se implementó el Protocolo Nacional establecido por el Instituto Nacional de Salud, en el que se definió la notificación de todos los niños y niñas menores de un año con defectos congénitos. El Estudio Colaborativo Latino Americano de Malformaciones Congénitas (ECLAMC) desde hace algunos años viene tratando de convencer a la Secretaría de Salud de Bogotá de que este tipo de condiciones se pueden prevenir de manera preconcepcional por medio de vacunas, ácido fólico, una buena alimentación, cuidados en el peso y evitando consumir alcohol, sustancias psicoactivas o fumando. Aunque Mariana nació sana según el tamizaje que le hicieron, las cosas cambiaron luego de que sus padres descubrieron que su hija tenía un problema de audición detectable al momento de nacer. El tamizaje es un procedimiento en el cual se revisa al bebé desde la cabeza hasta los pies y todos los órganos, primero físicamente, y luego realizan pruebas para comprobar cómo funciona la visión, la audición y el movimiento de los músculos. Al pasar los meses, Diana Gómez y su esposo se dieron cuenta de que su hija presentaba problemas de audición. Al principio, un pediatra la valoró y dijo que la niña escuchaba mejor que ellos y para las molestias le recetó una crema que contenía estrógenos. “Sin embargo, lo poquito que se le aplicó tuvo contraindicaciones porque le hizo crecer los senitos como una niña de 7 años. Ella tenía cinco meses y le dolían los senitos cuando uno la bañaba”. Asustados, Diana y su esposo visitaron a un pediatra-ginecólogo, quien le mandó exámenes de sangre y un tac para descartar que no fuera un tumor. “Gracias a Dios no era un tumor, sino que la crema, al contener estrógenos, le alteró las hormonas a la bebé”. A pesar de ello, el tiempo pasaba y el problema de audición seguía. Si no fuera por la insistencia de los padres de Mariana sobre las sospechas de la falta de audición de su hija, probablemente esta se habría detectado más tarde, dificultando su aprendizaje y haciéndole más difícil su acceso al implante. Cuenta Diana que ella y su esposo dejaron a su hija sola en la sala y se escondieron para hacer diferentes ruidos y así probar ellos mismos si su hija estaba escuchando bien. “Ella no reaccionaba, solo lo hacía cuando nos veía. Nos angustiamos y fuimos otra vez al pediatra, a quien le exigimos una orden para un examen de audio tonal.” A Mariana se le diagnosticó hipoacusia bilateral, una incapacidad para detectar sonidos en ambos oídos. Luego de varios exámenes y de 20 días de estudio, fue candidata para un implante coclear. La operación se realizó el 30 de agosto de 2016, luego de un año de tutelas y desacatos a la EPS, que en ese entonces se encontraba en el tránsito de Cafesalud a Medimás. También tramitaron peticiones a la Defensoría del Pueblo, pero fue gracias al esposo de una conocida que trabajaba allí y que conocía al delegado de salud que pudieron ejercer presión para que la EPS realizara el pago anticipado. “De no ser así, con palanca y con todo, no sabríamos qué habría pasado”, expresó Diana. Si no fuera por la insistencia de los padres de Mariana sobre las sospechas de la falta de audición de su hija, probablemente esta se habría detectado más tarde dificultando su aprendizaje y haciéndole más difícil su acceso al implante. En el Plan de Beneficios en Salud se especifica que solo se cubre el implante coclear para niños menores de tres años, edad cercana a la que se encontraba Mariana cuando le hicieron la cirugía. Aún no se tiene certeza de qué pudo haber causado la hipoacusia en la niña, pues varios especialistas le han dicho a Diana que pudo tratarse de una alteración genética o debido a prácticas inadecuadas por parte de los médicos durante el momento del parto. Si esto pasó en Bogotá, ciudad con resultados positivos frente a la detección temprana de este tipo de padecimientos y en la disminución de sus cifras de mortalidad infantil por causa de malformaciones congénita, anomalías cromosómicas y deformidades, ¿qué se puede esperar de regiones como Vichada, Chocó, Guainía y Vaupés, que encabezan el listado de los departamentos con más muertes infantiles en los últimos cuatro años?. El sistema de salud en estas regiones no presenta ningún registro o vigilancia a este tipo de alteraciones aparte de la que realiza el Instituto Nacional de Salud, al cual las redes de salud pública y privada deben informar cuando un niño nace con alguna malformación congénita. Sin embargo, cabe aclarar que si un niño nace con una anomalía cromosómica o deformidad, esta no es reportada ya que solo es de obligatorio cumplimiento reportar los defectos congénitos. Balance de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible): Colombia ya cumplió la meta en salud Colombia logró en tres años disminuir su tasa de mortalidad de niños menores de cinco años a una cifra menor del 25 por mil, meta establecida por los ODS para todos los países. No obstante, el gobierno debe trabajar más en regiones como Vichada, Vaupés, Guanía y Chocó, donde la tasa no presenta cambios significativos en los últimos años. Los objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, en su objetivo número 3: Salud y Bienestar, fija como meta que los países disminuyan la mortalidad de menores de 5 años al 25 por cada mil nacidos vivos. En su esfuerzo por cumplir con las metas propuestas, Colombia hoy cuenta con una tasa de 15 niños muertos por cada mil. Como fruto del acuerdo alcanzado por los 191 estados pertenecientes a los Objetivos del Milenio, en 2015 Naciones Unidas (ONU) compone 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que hacen parte de la Agenda 2030 y fijan ciertas metas que deben ser alcanzadas por los estados en los próximos 12 años restantes. Colombia ocupa el sexto puesto como uno de los principales gobiernos latinoamericanos en obtener un balance positivo, frente a los demás países de la región, y en comprometerse con la alineación de sus agendas nacionales con la Agenda 2030. Tanto así, que en febrero de 2015 se estableció la Comisión Interinstitucional de Alto Nivel para el Alistamiento e implementación de los ODS, que es el arreglo institucional encargado de dar lineamientos y coordinar la preparación, implementación, monitoreo, evaluación y seguimiento de la Agenda en el país. “El país avanzó y dio un paso importante en las tasas de mortalidad, ya que se redujo mucho más de la mitad. En temas de salud, pasó a ser declarada como derecho a la población, teniendo en cuenta que los niveles de aseguramiento son bastante altos; la mayoría de población tiene acceso a la salud ya sea porque trabaja y cotiza o porque tiene subsidios y el gobierno asume estos costos”, afirma Felipe Castro, Coordinador del Centro de Objetivos de Desarrollo Sostenible para América Latina y el Caribe. En marzo de 2018, el entonces presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, presentó el documento Conpes (3918), de 73 páginas, titulado ‘Estrategia para la implementación de Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en Colombia’ el cual presenta la ruta que debe seguir el país para cumplir los 17 objetivos establecidos a nivel internacional. Además, este documento cuenta con indicadores, entidades responsables, un esquema de seguimiento a los objetivos y de rendición de cuentas. En regiones como Bogotá, la administración del alcalde Enrique Peñalosa, en el Plan Territorial de Salud para el plan de Desarrollo Bogotá Mejor para todos 2016-2020, incluyó en su metodología de forma particular los compromisos internacionales dentro de los cuales se encuentran los Objetivos de Desarrollo Sostenible. “Se incluyen metas y actividades que buscan el cumplimiento de los ODS a excepción del objetivo 14: Vida Submarina, el cual, por razones geográficas, no hace parte de las prioridades del Distrito Capital”, según informó a este medio la Secretaría de Salud de Bogotá. (Unisabana Medios trató de contactar a las Secretarías Departamentales de Salud de Vichada Chocó, Guainía, Vaupés y La Guajira para conocer la incorporación de las metas nacionales propuestas para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Colombia, pero no recibió respuesta alguna).

  • 'La Pulla', motivación de su creador en medio de la depresión 

    'La Pulla', motivación de su creador en medio de la depresión Laura Valentina Niño Cardona, Comunicación Social y Periodismo Fecha: Detrás de la videocolumna de opinión de El Espectador, se encuentra Juan Carlos Rincón Escalante, un cucuteño que todavía se está inventando. Lea también: Seamos francos con Franko Compartir Foto: Laura Valentina Niño Cardona Detrás de la controversial videocolumna de opinión de El Espectador, La Pulla , se encuentra Juan Carlos Rincón Escalante, un cucuteño de 27 años que todavía se está inventando. El reloj marca las cuatro y veinte de la tarde, un domingo, en la sala de redacción de El Espectador. Allí se encuentra, en su escritorio, recostado en la silla admirando el monitor que yace en frente de él. Viste un suéter gris con cuello tortuga, un pantalón negro bota tubo y unos Converse también negros; lleva el cabello semirrecogido en una coleta y unos anteojos con marco negro y puente dorado. Luce bastante agotado, y no es para menos, pues dictar clases en la Pontificia Universidad Javeriana, realizar la edición diaria de la página de opinión del periódico El Espectador, investigar y redactar el guion de La Pulla , Las Igualadas, La Red Zoocial y sufrir de depresión, no cualquiera puede soportarlo. Juan Carlos Rincón no para, está siempre ocupado en mil tareas. “Un mecanismo de defensa que tengo para la depresión es hacer cuanta cosa se me pase por el frente”, me dice. Uno de sus amigos -y también miembro del equipo de La Pulla , Juan David Torres- ve como un defecto en él “su excesiva entrega al trabajo”, pues asegura que hay días en los que Juan Carlos luce exhausto, con el semblante apagado, sin aliento y hasta cortejando la renuncia absoluta. De todos modos, cuando tiene tiempo libre que, en realidad, es muy poco; disfruta del cine, en especial las películas que contengan muchos diálogos y buena historia. No le atraen tanto las películas simbólicas, como ‘El abrazo de la serpiente’. Un optimista y apasionado En un inicio quería estudiar Cine, pero por decisión de su padre, terminó estudiando Derecho en la Universidad de Los Andes. Más allá de amargarse, lo vio como una oportunidad para entender el sistema y creyó que podría obtener justicia social a través de entender cómo son las reglas , pues, durante su etapa escolar en el Colegio Calazanz de Cúcuta, soñaba con ser presidente. Nunca se le pasó por la mente el periodismo. En realidad, llegó de ‘carambola’ a ese terreno, pues metió una clase de periodismo en la universidad y le terminó gustando. También le cautiva la lectura. De hecho, su madre, la señora María Gabriela Escalante, reconoce al ferviente lector que es su hijo, asegura que llena todos los espacios que puede de libros y que no deja ni contempla deshacerse de ni uno solo. Sin embargo, es un poco caprichoso con esta actividad, pues dice que, aunque lee mucho, si en las diez primeras páginas de un libro no se engancha, independientemente del género literario, no se molesta en terminarlo. “La vida es demasiado corta para el arte que no sea trascendente” , dice con un profundo convencimiento. Esta interesante práctica alude a su necesidad de andar siempre activo, siempre mantener la mente ocupada, siempre olvidando lo que le aqueja en soledad. De igual forma, disfruta de los videojuegos, aunque no pueda aprovechar de esta actividad como quisiera, pues consume bastante tiempo y es justo lo que le falta. “Como mecanismo comunicativo tiene mucho potencial. Lo que pasa es que es una forma de arte muy joven, entonces les falta explorar mucho. Los videojuegos que más me gustan son en los que yo siento que están empujando esos límites, sin perder lo que hace un juego, que es divertir. BioShock Infinite -su videojuego favorito- en apariencia es un juego de disparos muy divertido, pero cuenta una historia buenísima, una de las mejores historias que yo he visto en cualquier forma de arte”, explica. También le complace correr, lo utiliza como mecanismo de defensa. Él define su brío como una virtud, “porque cuando se me ocurre una idea, así no tenga las herramientas ni los conocimientos para ejecutarla de la mejor manera, me lanzo a hacerla”; también como un defecto, pues afirma que “el acelere me quita posibilidad de contemplación y de digerir un poco más las cosas, y si eso no se sabe manejar, te lleva a cometer errores”. Es increíble que alguien tímido, como él, a pesar de temerle al fracaso, como es natural, sea tan arriesgado; y es que cada uno de sus aciertos en la vida se deben a eso. Como ejemplo, tenemos su idea más exitosa hasta el momento: La Pulla. “Yo creo que lo que ha pasado es que he tenido un montón de decisiones chiquitas, desparramadas a lo largo de distintos días, que me han llevado a tener una vida con muchos aciertos. [...] Todo el camino de decisiones que me llevó eventualmente a crear La Pulla es, tal vez, de lo mejor que me ha pasado en la vida”, asegura. Detrás de todo gran hombre, hay un fantasma que lo aqueja A pesar del carácter fuerte que Juan Carlos demuestra tener en La Pulla, no hay nada más alejado de la realidad, pues es un hombre sumamente sensible y posee un temperamento un poco melancólico. “Me afecta muchísimo lo que la gente dice. Entonces, eso me cuesta constantemente , porque la gente siempre va a decir cosas negativas y uno puede agarrar lo constructivo, pero a veces me hunden un montón y me quedo paralizado. Eso genera problemas”, señala. A pesar de llevar más o menos 10 años con esta carga anímica -que ha venido recrudeciéndose durante los últimos cuatro años- , haber lidiado con todo tipo de psiquiatras, y tomar antidepresivos cada día, ha afrontado todo esto como solo él podría hacerlo. “Tener la mitad de la cabeza ocupada en no matarte, te quita mucha energía”, dice, realizando una mueca que simula una sonrisa. Cuando habla de temas en los que se siente cómodo acostumbra a mirar a los ojos; de vez en cuando, repetidamente agacha la cabeza y mira por encima del marco de sus lentes, con decisión; pero es evidente que hablar de esto le resulta complicado, pues antes de responder, suele pasar saliva o respirar hondo, tiende a susurrar e incluso tarda más en responder que si fuera una pregunta más casual, como sobre su profesión. “La depresión cansa y la gente no la entiende. La depresión es un tema muy solitario. Mucha gente me ha querido ayudar -mi mamá, muchas parejas-, solo que eso no es suficiente; también es que la otra gente no puede hacer nada. Toca estar en terapia, y ver qué pasa”. Juan Carlos Rincón Escalante es un conjunto de contradicciones que lo hacen alguien sumamente especial y digno de admirar, pero, sobre todo, lo hacen ver como lo que es: un ser humano con virtudes, defectos, y problemas, como todos. Con fe en la causa Es bien sabido, gracias a los formatos de Las Igualadas y La Pulla , que Juan Carlos es un luchador vehemente por los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBT, aunque no pertenezca a ninguna de estas poblaciones a las que defiende. “Yo soy privilegiado, porque a mí no me toca lo peor. Son temas muy frustrantes, son temas que desgastan y a mí una de las cosas que más me pesa es cuando publicamos vainas sobre géneros, sobre la comunidad LGBT y todo el odio, la gente terca... pero en últimas, conservo el beneficio de la distancia”. Es un altruista con la capacidad de darle voz a quien lo necesite, de luchar con la gente que está siendo oprimida -sea religión, gobierno, patriarcado-, un soñador empedernido que busca lograr un mundo más empático. “Si alguno de mis proyectos logra -y sobre todo en las generaciones venideras- inspirar gente con más empatía, me doy por bien servido”, dice con contundencia. Ya en distintos medios se ha publicado cómo tuvo origen La Pulla; que Juan Carlos fue quien tuvo la idea original, que se inspiró en los comediantes políticos gringos; pero considera que esta no nació hasta que estuvo el equipo consolidado, ya que, con los aportes de todos, el producto fue cogiendo forma. El video de La Pulla que más polémica generó fue el titulado “Gustavo Petro NO merece ser presidente », y no era para menos, ya que la mayoría de sus suscriptores son de izquierda. «Nosotros sabíamos que era un video que iba a levantar costra, porque era tal vez la primera vez que íbamos en contra de un porcentaje amplio de nuestra audiencia [...] Lo que yo creía, tal vez de manera ingenua, era que la gente iba a decir ‘Okay, no estoy de acuerdo, no me gustó, pero listo’”. En realidad, lo que recibieron fue un montón de comentarios negativos y cargados de odio , que no solo a Juan Carlos, sino al equipo entero de La Pulla, les cayó como un baldado de agua fría. Con Las Igualadas fue un poco diferente. Él conocía a Viviana Bohórquez desde antes de llegar a El Espectador, pues trabajaron juntos en Colombia Diversa, una ONG que defiende los derechos humanos de las personas LGBT, mientras que Mariángela Urbina -cucuteña, también- la conoce desde que estaba en el colegio; se han venido siguiendo la pista desde entonces. Juan y Viviana tenían la idea de realizar la videocolumna sobre género, pero no tenían quien presentara. Hubo un día en el que Mariángela llamó a Juan, expresándole su interés en realizar un podcast, también sobre género; y Juan Carlos -ni corto, ni perezoso- le comentó la idea que tenía en mente y así fue como nació otro de sus aciertos: Las Igualadas. Lleva dos años con La Pulla , un año con Las Igualadas y La Red Zoocial , y aunque su futuro es completamente incierto, está abierto a cualquier posibilidad. “No tengo idea de qué voy a estar haciendo en diez años, no sé si voy a estar en el periodismo, no sé si voy a estar en otra cosa, no sé si alguno de los proyectos en los que estoy sobreviva. Mi vida ha sido de tantos cambios tan rápidos, que ni siquiera me atrevo a predecirla. Vamos a ver qué pasa”. El Juan Carlos temeroso, inseguro y un poco ignorante en el periodismo, que entró a trabajar a El Espectador hace tres años, no es el mismo de ahora; pues con sus 27 años, su experiencia y su incertidumbre sobre el futuro, se le mira con todas las ganas de continuar con sus proyectos y salir adelante -con o sin la depresión-.

  • Bambazú: Magia y color en la moda chocoana

    Bambazú: Magia y color en la moda chocoana Jorge Arroyo y Kelly Medina, Comunicación Social y Periodismo Fecha: Yilly Zineth Mosquera, vocera de la marca de moda radicada en Quibdó, espera difundir la cultura del Pacífico y generar un impacto positivo para la región a través de la moda. Lea también: Cabadías: moda, conflicto armado y superación Compartir Foto: Bambazú ¿De qué se trata Bambazú? Mosquera: Bambazú es un término muy propio del Pacífico colombiano, del Chocó, que representa esa energía, esa alegría que nos corre por las venas. Bambazú es una marca de moda que se dedica al diseño y a la confección de prendas de vestir, en donde se tiene el objetivo de identificarnos como raza, como etnia, como cultura, no solo llevando prendas que nos identifiquen o nos clasifiquen en un grupo cultural, sino llevando colecciones que todas las regiones colombianas puedan utilizar. ¿Cómo fue el proceso de creación de la marca? Mosquera: Bambazú está conformada por amigos, una persona que es super experta en la venta por catálogo, en la venta directa, un arquitecto y una fisioterapeuta, que se unieron con el objetivo de hacer algo diferente para el departamento, para nuestra región. La idea siempre fue crear una empresa enfocada en la venta directa de la moda, tema que se nos facilitaba por tener el recurso humano. Gracias a Dios nos ha ido muy bien a pesar del poco tiempo de la marca en el mercado. ¿Hace cuánto inició? Mosquera: Bambazú ya cumplió un año, sin embargo, con las condiciones de la cuarentena optamos por reforzarnos. A pesar de que muchas empresas decayeron, nosotros nos enfocamos en mantenernos, en mantener esa energía, permitir que las 15 personas, entre la planta de producción y la parte administrativa que trabajan con nosotros continúen con su labor. A partir de ahí, la marca ha cogido más fuerza. ¿Qué obstáculos ha tenido durante este tiempo de pandemia? Mosquera: Todas las empresas han tenido dificultades en este momento, pero creo que las redes sociales y la tecnología nos han ayudado muchísimo. Somos una empresa que no se dedica a la venta personalizada como lo hacen algunas compañías, en almacenes, sino por catálogo, hecho que nos facilita más el proceso de adaptación; tenemos una tienda virtual que nos ha fortalecido mucho, debido a que las personas pueden conocer más de la marca y mucho más de la empresa. Estudiar el tema de las redes, de cómo manejar al cliente desde la virtualidad, nos abre más la mente y nos ayuda a reinventarnos. ¿Qué proyectos tiene en mente para superar esta emergencia social como marca? Mosquera: Ahora, tenemos unas bases de datos, en donde le llegamos a la gente por medio de llamadas, redes sociales y hacemos capacitaciones a nivel virtual donde las mujeres pueden conocer el modelo de negocios, el cómo se hace la venta por catálogo, por redes sociales, esto les permite a las mujeres identificar qué otros proyectos pueden ejercer aparte de sus labores diarias, con un poco más de ingresos. Al haber todo tipo de necesidades en nuestra región, ha sido un poco difícil llevar este tipo de negocios, por tal razón, queremos capacitar a mujeres en plantas de producción, de la moda, del diseño, para que hagan parte de nuestro proceso, parte de Bambazú y se genere empleo directo con la compañía. La idea de la planta de producción en el Chocó es crear grupos de capacitaciones que permitan la generación de empleo directo, aumento de producción y desarrollo de la economía y en el nivel educativo de muchas personas. Esa es nuestra proyección en este momento como labor social desde Bambazú. ¿Qué influencia tiene el Pacífico y especialmente Bambazú? Mosquera: Nuestra diseñadora, Wendy Córdoba, es chocoana, eso nos favorece mucho porque entiende lo que nosotros queremos proyectar con nuestra marca a los consumidores, entiende nuestras ideas, tiene mucha más perspectiva, tiene otra forma de ver la moda; uno de pronto se coloca cualquier prenda, pero ella ve qué telas manejar, qué diseños, qué está en tendencia en el momento, esto nos permite interactuar con nuestros públicos y unir un poco más lo que nos identifica como región. Somos una región que maneja mucho estilo, mucha expresión por medio de sus vestidos, sus colores, esto nos ayuda a expresarle al mundo quiénes somos y qué queremos proyectarles. ¿Bambazú intenta ser una marca ejemplo para otras que puedan nacer en el Pacífico? Mosquera: Por supuesto. Queremos ser referente no sólo del Pacífico colombiano, sino de todo el país; catapultando nuestra región en un lugar donde se genere moda de verdad, donde se haga la moda, queremos llevarle eso al mundo. Queremos ser referentes de llevar el legado de nuestra región, de qué somos en nuestra región, ser ejemplo para que otras empresas o personas se lancen a hacer sus proyectos en cualquier área, ya que necesitamos empresas en el Chocó, que se visibilice como algo grande que genere empleo y que genere desarrollo. ¿Cómo se proyecta Bambazú en unos años en la región del Pacífico o en toda Colombia? Mosquera: Por ahora, nos proyectamos como una empresa que aporta de manera positiva a la comunidad afrocolombiana, generando desarrollo económico, en la educación y el aprendizaje de crear empresas, talleres donde las personas puedan capacitarse y continuar con su labor. A nivel nacional, queremos ser una de las compañías más reconocidas de moda en el país de alto nivel, de altos índices de generación de empleo y en la venta de catálogos, en la venta directa, que no es muy común en el Chocó, en la región Pacífica y en Colombia. ¿En qué escenarios proyectan transmitir el mensaje de Bambazú y representarlo en sus colecciones? Mosquera: No hemos tenido la oportunidad de estar en escenarios grandes, aunque nos gustaría ser partícipes de estos espacios que son donde nos podemos mostrar como región y aportarle un poquito a este tipo de proyectos. ¿Qué identidad se refleja en cada una de las prendas de Bambazú? Mosquera: Manejamos prendas muy elegantes, pero que también generan comodidad. Cuando inició la cuarentena pensamos que muchas personas dejarían de trabajar presencialmente, se disminuirá el consumo de prendas de vestir, pero reflexionamos en que todos se quieren ver bien y desde esa premisa establecimos los pilares de: comodidad, frescura, elegancia y lo colorido en nuestras prendas; lo que al final encapsula lo que la marca refleja del Pacífico en sus creaciones lideradas por la diseñadora Wendy Córdoba. ¿Qué cree que falta para que las marcas de moda en el Pacífico sean apoyadas y/o reconocidas a nivel nacional o, a largo plazo, a nivel internacional? 1. Mosquera: Un recurso personal económico bastante grande, aunque es también importante esos escenarios como el Petronio, donde podamos hacer visible todo lo que hacemos. Desde la parte cultural, generar grupos de trabajo en distintas áreas de la moda donde podamos ofrecer diferentes conceptos en donde estas áreas del saber se puedan beneficiar de los proyectos. ¿Han pensado en colaboraciones con diseñadores de la región o de marcas de la región? Mosquera: Por medio del catálogo, pensamos integrar otras marcas de diferentes sectores comerciales, con lo que se pretende incentivar a los demás a que hagan lo mismo y que puedan surgir de manera colaborativa. Es importante tener ese contacto directo con diseñadores de todas las áreas, no solo de prendas de vestir, sino de accesorios, lo cual ayuda a crear más expectativas en la población y que esta crea en el potencial que hay que explotar de la marca. Entre la alegría que la caracteriza y que refleja al ser parte de esta marca del Pacífico cuenta que a pesar de que aún no han llevado sus diseños a escenarios como el Petronio o a una pasarela como la del Cali Exposhow, sueñan con hacerlo y llevar la magia de Bambazú a los hogares no sólo del Pacífico, sino de Colombia entera.

  • La pandemia por covid-19, un reto para la campaña de vacunación de Triple Viral

    La pandemia por covid-19, un reto para la campaña de vacunación de Triple Viral María Camila Riaño Pardo, estudiante de Comunicación Social y Periodismo Fecha: Han caído los índices de vacunación de Triple Viral en niños menores a 1 año, pasando de un 92,57% en el año 2019, a un 84,2%, de acuerdo con los datos preliminares de 2020. Lea también: Los mitos en torno a la vacuna contra el Papiloma Humano Compartir Foto: Ed Us | Unsplash Durante el 2021, se han puesto en marcha varias jornadas de vacunación nacional de Triple Viral en la población más joven, un reto que enfrenta el gobierno en el marco de la pandemia, puesto que todos los esfuerzos, tanto de las autoridades como de la ciudadanía, se han centrado en la contención del covid-19, dejando a los menores desprotegidos frente a otras enfermedades transmisibles. Tras una primera jornada exitosa, llevada a cabo el 25 de abril de este año, se han reactivado los procesos de inmunización con esta vacuna “3 en 1” y, cuatro meses después, se organizó una segunda campaña que dio paso a un gran proceso de vacunación contra el sarampión, la rubéola y las paperas, todas enfermedades potencialmente graves de la infancia. De esta manera, este 23 de octubre se iniciará una nueva jornada que busca generar importantes avances a nivel nacional. El Ministerio de Salud y Protección Social, en conjunto con la Consejería Presidencial para la Niñez y la Adolescencia, puso en marcha estas nuevas jornadas de vacunación. Según la Secretaría Distrital de Salud, desde el Observatorio de Salud de Bogotá, se ha visto un descenso en el porcentaje de vacunación de Triple Viral en niños menores a 1 año, pasando de un 92,57% en el año 2019, a un 84,2% de acuerdo con los datos preliminares de 2020. Asimismo, en el marco de la actual pandemia, la ciudadanía ha descuidado dichos procesos de inmunización. “Por efectos de la pandemia de covid-19 se han evidenciado algunos atrasos para lograr las coberturas adecuadas con el programa permanente de vacunación, por esto el llamado es también para que se aproveche esta oportunidad”, declaró Claudia Cuéllar, subdirectora de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud. Históricamente, el país ha logrado desarrollar procesos de inmunización efectivos contra el sarampión, la rubéola y las paperas. Una prueba de ello es que, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en 2014, “Colombia fue certificada como país libre de sarampión, rubéola y del síndrome de rubéola congénita” tras una rigurosa revisión de evidencia documental por parte de un Comité Internacional de Expertos (CIE). Es por esto que las nuevas campañas de vacunación son parte clave de las estrategias que se plantean actualmente para evitar que esta realidad cambie, lo cual propende por la preservación de la salud y el bienestar de toda la población. Para lograrlo, es crucial comunicar de forma correcta la importancia de esta nueva jornada de inmunización. “No he visto mucha información sobre la campaña, pero mi pediatra me recalcó la importancia de atender a la vacunación de la Triple Viral – ha dicho Stephanie Pfalzgraf, madre de familia de un menor de 4 años –, igualmente siento que el gobierno debería fortalecer mucho más la comunicación por parte del Ministerio de Salud, los padres deben permanecer informados”. A pesar de las campañas que se han puesto en marcha, parece que realmente no se está llegando a toda la población, un problema difícil de afrontar. La actual iniciativa tuvo como objetivo aplicar la dosis y dar seguimiento a un total de 7.578.829 niños y niñas, no obstante, se registró un total de 3.693.523 de dosis aplicadas , lo que representa un avance menor al 50% para el 7 de septiembre, con 3.885.306 dosis por aplicar. Se espera potenciar la comunicación de estas campañas para que los niños puedan iniciar, continuar y eventualmente logren completar los esquemas de vacunación del actual Programa Ampliado de Inmunización (PAI). Dichos procesos de comunicación entre el Gobierno y la ciudadanía respecto a la difusión de la nueva jornada de vacunación, posiblemente opacados por las campañas que atienden a la actual crisis por el covid-19, representan un gran reto, y es por eso que Cuéllar realizó una invitación a “participar de manera activa y masiva y llevar a los niños y niñas a los puntos de vacunación cumpliendo con las medidas de protección y protocolos de bioseguridad establecidos”, entre ellos, el uso de tapabocas, la desinfección de manos y el distanciamiento físico, todo con el fin de prevenir el contagio por covid-19.

  • La neurodiversidad como estrategia creativa

    La neurodiversidad como estrategia creativa Jerónimo Orjuela Llano, estudiante de Comunicación Social y Periodismo Fecha: 386 millones de las personas en edad de trabajar son discapacitadas. La OIT estima que el 80% de los empleadores suponen que las personas con discapacidad no pueden trabajar, pero este es un panorama que empieza a cambiar. Lea también: ¿Síndrome de Down? ¡Síndrome del invencible! Compartir Foto: La Casa de Carlota Cuando Felipe y Manuela Vélez, directores creativos de una reconocida multinacional de refrescos colombiana, recibieron en sus oficinas en Medellín a la agencia de publicidad La Casa de Carlota, se llevaron una sorpresa. Esperaban discutir las necesidades publicitarias de su empresa con ejecutivos convencionales, sentados a la mesa con diseñadores al uso. Sin embargo, quien llegó esa mañana fue un equipo de 7 creativos, 5 de ellos neuro diversos, 2 de ellos con autismo y uno con síndrome de Down. Los Vélez reconocen que, pasada la primera impresión, la sorpresa continuó, pero en otro sentido: no esperaban que personas con estas condiciones supieran gestionar ni un equipo ni sus requerimientos publicitarios de forma tan satisfactoria. Explican que nunca habían trabajado con un equipo neuro diverso, es decir: seres humanos que tienen condiciones como autismo, trastorno de déficit de atención (TDAH), dislexia y síndrome de Down, entre otras. Al cabo de una hora de trabajo con el grupo, entre los que se encontraba Sebastián Giraldo –líder de comunicaciones de la Agencia La Casa de Carlota y diagnosticado con síndrome de Down– supieron que, más allá del prejuicio, estaban ante creativos competentes y capaces de atender las necesidades de su multinacional. Sebastián Giraldo, un líder inspiracional Nació en Medellín en el barrio La América en 1994. Hoy, a sus 28 años, trabaja en esta empresa de publicidad como cualquier otro diseñador profesional. Y aunque no cuenta con un título universitario ni de colegio, posee una habilidad de diseñador innato que, según cuenta su padre, Jaber Giraldo, se manifestó desde que era pequeño. En el 2007 sus padres lo ingresaron en el centro de educación Las Cometas, un colegio especializado para niños con parálisis cerebral, retraso mental, lesión neuromuscular y síndrome de Down. De Primero a Quinto grado, Sebastián llegaba a la su casa con dibujos, marcadores y retratos de cómo se veía a sí mismo, al mundo y a los demás. “Recuerdo cómo en una clase lo pusieron a dibujar una finca, que tenía que tener una vaca, un perro y una casa. Sebastián no podía dibujar la vaca y el perro, se le dificultaba tanto que terminaba rompiendo las hojas de tanto borrar. Hasta que el día de la entrega, cuando la profesora le preguntó dónde estaban los animales, él respondió: detrás de la casa”. A muy pocas personas se les hubiera ocurrido crear esta solución para semejante problema. Y, según explica su padre, su coeficiente intelectual se estimula más rápido cuando diseña, lo que le permite resolver una duda, problema o caso más rápido que personas sin su condición neuronal. En el 2011, Giraldo dejó el centro educativo Las Cometas –porque era una institución educativa Primaria, pero sin bachiller– y sus padres, como no querían ver interrumpida su estimulación intelectual, lo inscribieron en la corporación Casa Taller Artesas en Medellín, una organización social ubicada en el Barrio Laureles que, según explican sus creadores, trabaja a partir de procesos artísticos para el desarrollo humano de jóvenes y adultos con discapacidad intelectual y que, además, facilita herramientas a las familias de estos jóvenes para que desarrollen capacidades de acompañamiento en independencia y autonomía. Fue así como este joven creativo pudo estimular su aparato motor y sensorial desde muy pequeño, y trabajar su discapacidad cognitiva a través de los distintos programas con los que Artesas les enseña a sus alumnos autonomía, disciplina y puntualidad a través del arte. Giraldo lleva 12 años asistiendo. Dedica sus lunes, miércoles y viernes a aprender a través del arte y a expresar sus ideas con pinturas, marcadores y lienzos, como lo hacía desde niño en Las Cometas. Los demás días los ocupa trabajando en La Casa de Carlota y en el instituto Antioquia donde los sábados valida su Bachillerato. Lo que no se imaginaba ni Sebastián ni su familia es que esas creaciones lo llevarían a viajar por el mundo a dar conferencias en México, España y Brasil. La casa de Carlota, riqueza en la diversidad Ruta N es una entidad pública, sin ánimo de lucro, que hace parte de la Alcaldía de Medellín. Es una entidad se ha encargado por años de apoyar y promover el desarrollo e innovación en la ciudad. Nel Correa, director de La Casa de Carlota en Medellín, llegó a ellos con el propósito de buscar personas neuro diversas que complementaran el trabajo publicitario que se estaba llevando en su organización. Sin embargo, allí no encontró en su momento el apoyo que necesitaba, pero le recomendaron Casa Taller Artesas . Fue allí donde Correa seleccionó 6 estudiantes para trabajar con él. Y entre ellos estaba Sebastián Giraldo. La Casa de Carlota es una empresa que ayuda a construir marcas relevantes y competitivas a partir de propósitos más humanos, más sociales y transformadores. Su propósito es ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas por medio de la creatividad. Así lo expresa su director Nel Correa: “La Casa Carlota la he considerado como un reconocimiento a la vida, un reconocimiento al trabajo, a la inquietud, pues desde muy joven yo había querido ayudarle a muchas personas desde mi conocimiento artístico y creativo”. Es un proyecto transformador. Un peculiar estudio de diseño donde trabajan creativos, diseñadores profesionales, artistas, estudiantes de escuelas de diseño, creativos con autismo y síndrome de Down, una holandesa, un mariachi y un par de vegetarianos, como ellos mismos se definen. Y singular combinación de talentos tan diferentes nos ha convertido en un referente en innovación creativa e impacto social a nivel mundial. Correa recorría las calles de España en 2014. Buscaba la forma de cambiar el diseño y la publicidad al convertirlo en un impacto social que beneficiara a todo el mundo. Sin saber cómo hacerlo, se encontró con 4 diseñadores e ilustradores, viejos amigos, que estaban pasando por la misma situación debido a que dos de ellos tenían hijos con Síndrome Down. Una condición que, como explica Correa, es muy difícil de sobrellevar cuando no sabes qué te espera en un futuro. Después de 5 meses de pensar cómo combinar sus talentos y sacar una idea que impulsara a personas neuro creativas en el entorno laboral, crearon esta idea que hoy tiene 6 sedes alrededor del mundo: Barcelona, Medellín, Sevilla, Sao Paulo, Madrid y Lima. Desde estudiantes hasta adultos con situación de discapacidad, empezaron a implementar una metodología distinta que combinaba 50 por ciento de personal creativo neuro diverso y 50 por ciento de diseñadores, publicistas e ilustradores especializados. Llegaron a Colombia en 2016 y hoy están ubicados en Medellín entre el barrio Ciudad del río y el Poblado en Medellín, más conocido como el Distrito Creativo del Perpetuo Socorro. En estos espacios de la ciudad se concentran una alta cantidad de empresas, emprendimientos, artistas y gestores culturales, con el propósito de ubicar la cultura y la creatividad en el centro de la agenda de desarrollo mientras se realizan procesos de renovación urbana. Un lugar que en el 2016 le permitió a la Casa de Carlota ubicar una de sus sedes, convirtiéndose en una empresa revolucionaria de la industria del diseño y la comunicación en Latinoamérica. En la actualidad, La Casa de Carlota ha sido certificada como empresa regeneradora y de alto impacto social en el mundo. Romper estereotipos para un mundo más humano Emiliano Rodríguez, de la Fundación Síndrome de Down de Cantabria, explica que “si no se vencen los estereotipos, prejuicios y estigmas que aún se mantienen respecto a las personas con síndrome de Down, los logros que se están alcanzando en los diversos ámbitos carecen de utilidad y pierden todo su sentido. Una sociedad que aspire a ser inclusiva nunca conseguirá la integración plena si no lleva emparejado un cambio global en la percepción social de la discapacidad, que implica la aceptación de la diversidad como consecuencia intrínseca de nuestra realidad biológica, de nuestra humanidad”. Y eso es precisamente lo que hace Sebastián Giraldo en la Casa de Carlota: rompe con esos estereotipos que tanto han marcado a las personas con su discapacidad. Según la OIT, unos 386 millones de las personas en edad de trabajar son discapacitados, y el desempleo alcanza hasta un 80% en algunos países debido a que los empleadores suponen que las personas con discapacidad no pueden trabajar. Pero como explica Alejandra Melo, directora del Centro de Diseño e Innovación de la Corporación Mundial de la Mujer Colombia: “Sebastián es la prueba de que cualquier persona con o sin discapacidad puede cumplir sus sueños . Cuando invitamos a uno de nuestros talleres de creatividad a La Casa de Carlota para contar su historia, me di cuenta de que esas creencias falsas, esos estereotipos con los que crecimos, de que una persona con discapacidad se tenía que quedar en la casa o incluso que no servía para ciertos trabajos, no son reales”. Y es cierto. Este joven antioqueño es hoy un líder que cuenta con más de 4 neuro diversos a su cargo, da instrucciones y los presenta como diseñadores, fotógrafos, ilustradores y soñadores frente a los nuevos ejecutivos. Es él quien está detrás de los diseños de las marcas más consumidas por los colombianos: Nestlé, Hatsu, Adidas, Doria, Crem Helado entre otras. Así, de la mano de Correa, Sebastián Giraldo dicta conferencias y hasta Ted Talks, ha sido entrevistado en medios digitales como TeleMedellin, Clic, El observador, DW y ha asistido a reuniones privadas con empresas como El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Hatsu, Nestlé, Ecodres (Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica) y la marca de ropa GEF. Nunca va solo. Siempre lo acompaña Correa, quien lo guía y lo ayuda para que las demás personas entiendan el diseño o la idea que él tiene en la mente para dicha marca. Y cuando se trata de una nueva marca que quiere trabajar con la Casa de Carlota, se involucra a los ejecutivos en el mundo de experiencias creativas de la mano de todas las personas neuro diversas que trabajan allí. El proceso se lleva a cabo como en cualquier otra empresa de publicidad. El ejecutivo se reúne en una sala donde están todos o gran parte del equipo escuchando y preguntándole cómo quiere visualizar su marca. Una vez comprendida su visión, Giraldo y los otros creativos neuro diversos empiezan a dibujar lo que ellos piensan de la marca, combinando lo que el cliente les ha contado y su propia visión del asunto. Una vez terminada toda la experiencia creativa, Sebastián y su equipo explican cómo llegaron a ese diseño. Lo curioso, según cuenta Correa, es que detrás de esa explicación hay un montón de sorpresas que el ejecutivo se lleva debido a que nadie había visto su marca de esa manera. Y ahí radica la diferencia. De todos los países que ha visitado, México es para Giraldo uno de sus preferidos. Tanto así que se presenta a sí mismo como “galán, caballero y príncipe de México” y lo hace como una especie de homenaje a ese país que aprecia mucho por cómo lo recibieron, y porque de allí era oriundo su ídolo de infancia. Giraldo creció en el Retiro, Antioquia, a una hora de Medellín, donde se escuchaba en cada esquina, según cuenta su padre, la música de Vicente Fernández. Gran parte de su niñez creció amando la música mexicana, hasta tal punto que les decía a sus padres que quería ser famoso y algún día poder conocer a su ídolo musical. En una conferencia en Medellín, le preguntaron a Giraldo cuál era su más grande sueño, y él respondió que era ir a México y conocer a Fernández. A los 2 meses estaba volando hacia la ciudad de sus sueños a contar su experiencia por medio de la Casa de Carlota. Poco a poco, Giraldo se ha hecho famoso. En un torneo de BMX en su ciudad natal, fue a ver a Mariana Pajón, la corredora colombiana que ha sido ganadora de varias medallas olímpicas en este deporte. Giraldo, al verla en la tarima, quiso ir a saludarla, y para su sorpresa pasó todos los niveles de seguridad. Según explica su padre, Jaber Giraldo, esto ocurrió porque la corredora lo reconoció de inmediato, lo abrazó y le dijo que desde que lo vio en las redes sociales había tenido las mismas ganas de conocerlo a él como él a ella. Otros referentes en Colombia y el mundo El caso de Sebastián Giraldo es solo una muestra de esta nueva ola en el mundo empresarial, de incluir personas neuro diversas en sus equipos. Al igual que la Casa de Carlota, la empresa Cyan es una compañía que se encarga de conectar al comprador con una marca por medio de la publicidad. Pero entre sus puestos de trabajo cuentan con un gerente de abrazos. Un joven con síndrome Down que, a partir de estimular la felicidad con abrazos, tips semanales y ejercicios prácticos, ha mejorado el desarrollo de los colaboradores, sus familias y los clientes. Según la empresa, al estimular cargas de abrazos frecuentemente se descarga una felicidad en el empleado que lo lleva a motivarse y lograr su identificación y sentido de pertenencia con la compañía, mejorando la cotidianidad de todos. Otras empresas integradoras alrededor del mundo se ven beneficiadas por optar por este cambio entre sus empleados. Burger King, Kentucky Fried Chicken (KFC), La Cruz Roja, el grupo social ONCE y el grupo Clece entre otras, hoy cuentan con al menos una persona en situación de discapacidad que ha aportado todas sus capacidades a estas empresas. O como lo dice la federación española de síndrome Down “la inclusión de personas con discapacidad en las empresas atrae y mantiene el talento”. Según el diario El País, estas personas cuentan con gran motivación y ganas de aprender en el mundo laboral. Son constantes, tenaces, responsables y perfeccionistas en su trabajo. Mejoran el clima laboral y ofrecen una integración social más comprometida con la empresa y sus empleados. Asimismo el pasado 14 de febrero, la marca de moda Victoria’s Secret, en su colección Cloud love sorprendió a millones de usuarios al llevar a un cambio de imagen menos “patriarcal y sexista” y más inclusionista, al introducir a Sofia Jirau como la primera modelo con síndrome Down en desfilar por una pasarela. Jirau en una entrevista para BBC Mundo manifestó: “¡Qué me vea el mundo entero! Y que sepa la comunidad de síndrome de Down que, al igual que yo, pueden lograr sus sueños". Ella y Sebastián Giraldo son apenas el inicio del cambio, y sin duda, un ejemplo a seguir para muchos.

  • Niños y vacaciones: pautas para el uso regulado de pantallas

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