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- Niños y vacaciones: pautas para el uso regulado de pantallas
Conoce el rol de los padres de familia frente al uso de estos dispositivos que cada día ocupan más horas en la vida de los niños. Niños y vacaciones: pautas para el uso regulado de pantallas Conoce el rol de los padres de familia frente al uso de estos dispositivos que cada día ocupan más horas en la vida de los niños. Compartir
- En busca de camaradas
Ana María Cuervo, estudiante de Comunicación Social y Periodismo < Volver En busca de camaradas Ana María Cuervo, estudiante de Comunicación Social y Periodismo Para el partido Comunes, el 2022-2026 será el último periodo donde tengan curules garantizadas en el Congreso. Lea también: Candidatas sí hay Perfil Previous Next Foto: Ana María (Padilla) Cuervo El candidato Jeison Murillo saludando a los habitantes del barrio Maria Paz, Kennedy. «Los excombatientes son personas». ¿En serio?, ¿así voy a describirlos? Es obvio que son personas, ¿no? Para un sector de los colombianos y colombianas aquellos que se unieron a las filas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP) son solo máquinas de guerra , independientemente de las razones que los motivaron para unirse al grupo rebelde. La Violencia, época de furor de la guerra entre el partido Liberal y el Conservador, fue el origen de las guerrillas campesinas, creadas por liberales para defender su vida y sus tierras de los conservadores, quienes eran apoyados por el gobierno de ese entonces. Se dice que, en 1964, las FARC fue el grupo de guerrilleros comunistas que sobrevivió a un ataque militar en la autodenominada ‘República de Marquetalia’ (Tolima). Este grupo, desde entonces, estuvo liderado por Manuel Marulanda Vélez, alias ‘Tirofijo’. El resto es historia: El conflicto armado, después de más de medio siglo de enfrentamiento entre las FARC, otras guerrillas, paramilitares (grupos armados de extrema derecha) y la Fuerza Pública, ha dejado más de 262.197 muertos , según el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH). Y a las FARC se le atribuyen alrededor de 35.683 víctimas. Por eso, el 24 de noviembre de 2016 es un día histórico para Colombia: Se firmó el Acuerdo de Paz entre el Estado y la entonces guerrilla de las FARC, a pesar de que ganara el ‘NO’ en el plebiscito que preguntaba al país si estaba a favor del Acuerdo. En el punto dos de la agenda de negociación, ‘Participación política’, el Estado se comprometió a la apertura democrática. Gracias a esto, el 1 de septiembre de 2017, se creó el partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, ahora llamado Comunes. Está conformado por 6000 militantes aproximadamente, de todos los departamentos del país, excepto Amazonas y San Andrés, asegura el partido. ¿Qué motivó a las personas a unirse a las FARC en su momento y, ahora, a Comunes? —Estaba aburrida de que me maltrataran — dijo la excombatiente de las FARC y candidata al Senado Luz Marina Giraldo. Con nostalgia, contó que asesinaron a su padre cuando ella tenía 5 años, y quedó al cuidado de una pareja que intentó abusar de ella—. Mi niñez [desde los 10 años] en la guerrilla fue muy bonita: encontré la familia que no tuve —complementó quien hace parte de los, al menos, 18.677 niños y niñas reclutados por las FARC, según la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). —Las mujeres entramos [a las FARC] por falta de oportunidades —aseguró Olga Rico, más conocida por su nombre de guerra ‘Manuela Marín’—. O se iban para allá o eran madres y víctimas de violencia. En la guerrilla no había asignación de trabajos por género—. Entre el 30% y 40% de la guerrilla era mujeres que ejercían los mismos roles que los hombres, asegura el portal Colombiacheck. —En 2007 [no ingresar a la guerrilla] fue imposible, ya había precio por mi cabeza [por ser comunista] — contó Diego Méndez, con tono de cuentista. Ingresó al frente Antonio Nariño en el Meta. A los 15 días de su ingreso a la guerrilla, le ordenaron devolverse a Bogotá: debía graduarse de Ciencias Políticas en la Universidad Nacional, y reunirse con organizaciones juveniles, sindicatos y juntas de acción comunal, en nombre de las FARC. Además de Diego, Luz Marina y Olga conversé con Arquímedes Rodríguez, excombatiente y candidato al Senado; Jaison Murillo y Paola Ramírez, excombatientes y candidatos a la Cámara por Bogotá; Tatiana Suárez, trabajadora social y psicóloga que quiere hacer paz con fútbol, entre otros más. Mientras recitaban como si fuera un libreto los mismos ideales y sentimientos revolucionarios, me pregunté si planeaban sus respuestas o si de verdad la causa de su lucha sigue firme y todos quieren hacer parte de la revolución de Colombia, por medio de Comunes. No todos los integrantes del partido querían decir cómo se vincularon, pero lo que sí compartieron con orgullo fue qué los motiva a ser un camarada más. Entre esa lista, incluyen lo que ellos consideran constante: la violación a los derechos humanos, los asesinatos a líderes sociales, la falta de buena educación para todos y todas, la falta de oportunidades laborales, y, ahora, el incumplimiento al Acuerdo de Paz por parte del gobierno del presidente Iván Duque. Después de una charla de política en la Cervecería Alternativa, emprendimiento liderado por firmantes del Acuerdo, se reunieron jóvenes militantes de Comunes. Eran, más o menos, las 5 p. m., de un domingo. El cielo estaba gris y hacía frío. Pero eso no evitó que hicieran pancartas con aerosol, estamparan pañoletas y tulas y escucharan rap libre en vivo. María Isabel Brand es una madre de 21 años y operaria de aseo que quiere estudiar literatura, pero, por falta de recursos, no puede. Miguel Ángel González, soñaba con dedicarse a la música, pero, por las pocas oportunidades en el arte, estudió Farmacia. Ambos son militantes de Comunes, y luchan por sus derechos con el movimiento. Se acompañan en la lucha, que «es una fiesta», y entre ellos hay una camaradería única. «Camarada, me ayudas con…», «Te presento al camarada…» y «Gracias, camarada…». Cuando fui por primera vez a la sede del partido Comunes, en Teusaquillo, una casa grande, con apariencia de ladrillo, pero muy moderna por dentro; escuché varias veces ese término, y no lo entendía. Entre todos se llaman así. Camarada significa, literal, «compañero de cámara»; es decir, de cuarto, de cama. En el mundo militar revolucionario, se usaba cuando varias personas de diferente jerarquía compartían dormitorio. En la Revolución Rusa (1917-1923), movimiento que inspiró junto con el marxismo-leninismo a la creación de las FARC y ahora a Comunes, esa falta de jerarquías fue esencial. Reincorporarse en la sociedad no es tan fácil como suena. A quienes entrevisté declararon que el gobierno de Duque no ha cumplido su parte, y que, de hecho, el lema del uribismo (o los seguidores del expresidente Álvaro Uribe) en las elecciones de 2018 era «hacer trizas el Acuerdo de Paz». Como es de conocimiento de toda Colombia, el Centro Democrático (CD), partido político de derecha liderado por Uribe, no apoyó el Acuerdo de Paz. Nicolás Goyeneche, miembro de la unidad de trabajo legislativo del CD, me reiteró con firmeza y seriedad las razones para decir no al Acuerdo: —El punto de tierras afecta a la propiedad privada. No está bien que los excombatientes participen en política sin pasar por una justicia con sanciones efectivas, y la forma de combatir el narcotráfico no es la correcta. Además, la JEP (un órgano de justicia transicional) no es necesaria. Podía usarse la justicia ordinaria —finaliza. A pesar de esto, la Consejería para la Estabilización, adscrita a la Presidencia colombiana, por medio de redes sociales, asegura que la implementación del Acuerdo es efectiva y que hay garantías para los reincorporados. ¿Las declaraciones se ven reflejadas en las cifras…? Desde 2016, han asesinado a más de 300 firmantes, según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz. Y en Bogotá, militantes como Fredy Valencia, quien hacía trabajo social con el Partido Comunista Clandestino Colombiano (PC3) y ahora trabaja con el partido constituido de forma legal, reciben amenazas constantemente. El punto ‘Reforma Rural Integral’ es un eje estructural para el Acuerdo porque, entre otras cosas, busca erradicar la pobreza y la desigualdad del campo. Pero, según el Centro de Pensamiento y Diálogo Político y el Observatorio para la Equidad de las Mujeres, su ejecución ha sido muy lenta porque en el Plan Marco de Implementación se estableció que a 2018 los planes nacionales de la reforma rural integral debieron adoptarse, pero la mayoría quedó en 2020 y 2021. Además, en los Planes de acción para la Transformación Regional se excluyeron a las comunidades en las decisiones y hay zonas de reincorporación sin servicios básicos o educación. Y en Bogotá, militantes como Fredy Valencia, quien hacía trabajo social con el Partido Comunista Clandestino Colombiano (PC3) y ahora trabaja con el partido constituido de forma legal, reciben amenazas constantemente. Otro obstáculo para hacer política es la dificultad para atraer nuevas personas al partido. Aunque militantes y dirigentes afirman que «la guerra no era el fin, sino solo un medio», no puede negarse la relación de algunos líderes del partido con delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra, como secuestro, homicidio, tortura, atentados a la dignidad personal, violencia sexual y desplazamiento forzado. Por esa razón, se cambiaron de nombre (de FARC a Comunes) después de las elecciones de 2018, en las que, para el Senado, obtuvieron solo 52.532 votos, el 0,34 %. Es decir, sin las curules otorgadas por el Acuerdo de Paz, no hubieran entrado al Congreso. En la actualidad, el partido todavía recibe comentarios como «el único guerrillero bueno es el guerrillero muerto». Juan David Vargas, miembro del equipo nacional de redes sociales de Comunes, asegura que quieren demostrarle a Colombia su compromiso con la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición. Y que quieren atraer a la gente del común. Acompañé a los candidatos a la Cámara de Representantes por Bogotá Jaison Murillo y Sergio Marín a hacer campaña en el barrio María Paz, en la localidad de Kennedy. Allí, la mayoría de las personas se dedica al reciclaje y a la venta ambulante. El evento se hizo en un espacio pequeño del primer piso de una casa con puertas metálicas de color azul. No tenía ventanas y en una pared, por dentro, estaba grafitada con plateado la palabra ‘Dios’. La música de la parranda vallenata sonaba a todo volumen, y, poco a poco, llegaban las personas, se sentaban, se uniformaban con la camiseta de Comunes... Algunos se iban, otros esperaban a la llegada de los candidatos. Entre los asistentes, estaba Keimer Visbal, un reciclador de 24 años a quien no le interesa la política, ni el partido Comunes, ni sabe qué es el Proceso de Paz, pero fue a recibir gorra y camiseta y a comer lechona, y asegura que votar es importante, aunque no sabe por quién. Por jóvenes como él, Comunes intenta hacer pedagogía política en los sectores más marginados de Colombia, como contaron miembros del equipo de la campaña. Lo confirmé en el barrio María Paz: enseñan los tarjetones de votación, aclaran las funciones de los senadores y representantes a la Cámara baja en el legislativo nacional, y proclaman su lema: «No prometemos, nos comprometemos», frase de la que algunos asistentes se burlaron al finalizar el evento. Al parecer, dar un discurso diferente sirve de vez en cuando. Juan David Velázquez es un estudiante de décimo grado y reciclador de 20 años. Al finalizar el evento, me contó que se conoció a los Comunes ese mismo día. Pero escuchó que son diferentes, que respaldan a los recicladores y tienen planes para cuidar el medio ambiente. Además, con entusiasmo, añadió que aceptó la invitación de hacer parte de proyectos ambientales y de reciclaje. Comunes tiene un gran desafío por delante: convencer a los demás de que son personas del común , como el resto de colombianos y colombianas, que quieren acabar con la desigualdad del país de forma legal, y convencerlos de unirse a la lucha. No solo por ellos, sino también porque las próximas elecciones legislativas, el 13 de marzo, se acercan. Y ese periodo (2022-2026) es el último en que tienen aseguradas 10 curules en el Congreso: cinco en la Cámara de Representantes y cinco en el Senado. Camera
- Padres de familia, ¡a cuidar su salud mental!
Padres de familia, ¡a cuidar su salud mental! Laura Vanesa Barrera Ruiz, estudiante de Comunicación Social y Periodismo Fecha: Las familias están atravesando por circunstancias novedosas a las cuales no estaban acostumbradas. Reconocer los sentimientos y trabajar inteligencia emocional y la habilidad para resolver conflictos son algunas de las sugerencias dadas por los expertos. Lea también: “En la buena”, una estrategia para promover la salud mental en colegios de Bogotá Compartir Foto: Unsplash Desde la llegada de la covid-19, el desconocimiento acerca de la salud mental disminuyó; sin embargo, las noticias y los artículos generados se enfocaron en el cuidado de niños, adolescentes y jóvenes, ocasionando que la mayoría de los padres de familia descuidaran su propia salud mental y emocional ; por lo tanto, los psicólogos han centrado actualmente su atención en esta población. Frente al aumento de enfermedades mentales de padres y madres durante la pandemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros líderes en materia de bienestar infantil resaltan la importancia de priorizar los servicios de salud mental de padres y madres para que estos puedan desarrollar su capacidad de satisfacer las necesidades de salud y desarrollo familiar. La covid-19 ha tenido un gran número de repercusiones en el bienestar de las personas. Las familias están atravesando por muchas circunstancias que son novedosas y a las cuales no estaban acostumbradas; esto ha desencadenado un sinnúmero de consecuencias alarmantes y una de ellas es el deterioro de la salud mental. “La mayoría de los padres o cuidadores se vuelcan al cuidado de sus hijos, acudiendo a las visitas pediátricas rudimentarias y ocupándose de su cuidado diario, pero a menudo descuidan de su propia salud mental”, afirma Elisabet Arribas-Ibar, doctora en salud mental y consultora para la Organización Mundial de la Salud. Algunos padres de familia explican que, aunque admiten que el cuidado de la mente es indispensable, poseen un alto grado de desconocimiento frente a las formas de cuidar su salud mental y, asimismo, la de sus hijos. De igual forma, Sandra Ruiz expresó que “los acontecimientos que ha generado la pandemia provocan que las enfermedades mentales abunden, ya que se sufre mucho en estos momentos y las personas han perdido la confianza en sí mismas”. Por otro lado, es indispensable conocer cuáles son los consejos que dan los psicólogos para el cuidado de la mente, tanto en los padres de familia como en los hijos. “ Cuando hay problemas en la salud mental de los padres, por ejemplo, la ansiedad o la depresión – ha dicho Aida Casadiego Ordóñez, psicóloga clínica, especialista en Desarrollo Personal y Familiar de la Universidad de La Sabana –, se le debe explicar a los hijos por qué están sucediendo cambios en la familia y, además, hacerles entender que no tiene nada que ver con ellos, porque muchas veces los hijos se culpan de que los papás están mal”. Asimismo, para que los miembros de la familia puedan generar la empatía que les permita mantener un mejor estado de salud mental, la psicóloga propone algunas recomendaciones como el reconocimiento de los sentimientos y las emociones, la realización de un monitoreo constante de la salud física, emocional y mental, la resolución de conflictos para gestionar los problemas del día a día, la inteligencia emocional y la comunicación asertiva tanto de los padres hacia los hijos como de los hijos hacia los padres.
- La mujer detrás del apellido Moreno
Gabriela Moreno Toro nació entre el espectáculo y lucha día a día por seguir su sueño de ser actriz; aunque admira a su papá, ella no quiere ser igual a él. La mujer detrás del apellido Moreno Fatme Sahara Deirani Prieto Gabriela Moreno Toro nació entre el espectáculo y lucha día a día por seguir su sueño de ser actriz; aunque admira a su papá, ella no quiere ser igual a él. Disponible en Pulzo Fatme Sahara Deirani Prieto Gabriela me recibe en su habitación por videollamada. Tiene un ‘look’ muy relajado. Viste un saco ancho. Su cabello castaño oscuro, con matices rubios, está recogido y su sencillez se nota desde el primer momento porque no le interesa maquillarse ni arreglarse demasiado para la entrevista. Atrás se ve un fondo blanco y esto resalta sus facciones que, por cierto, son muy definidas; es una mujer muy hermosa, de ojos cafés grandes y un tanto caídos, de nariz perfilada y boca en forma de corazón. Desde el primer momento me di cuenta que hacer este perfil sería todo un reto, porque ella ha tenido malas experiencias con los periodistas. Muchos describen a esta caleña de 21 años de edad como una famosa modelo que conquista las pasarelas, pero esto es mentira. Es actriz en formación y se enamoró de su carrera desde muy pequeña. Su madre es Mónica Toro, manager de artistas, y su papá es Marlon Moreno, uno de los actores más reconocidos en Colombia. En ocasiones hacía shows para su familia, cantaba y bailaba con pelucas. El espectáculo siempre fue su pasión. “Siempre me ha gustado ser el centro de atención, aunque lo he perdido con los años; a medida que he crecido, me he dado cuenta de que me gusta más que la atención esté en otras personas. Los grandes actores dicen que observando uno aprende un montón”, afirma. Disfrutaba mucho el trabajo de su papá y eso influyó en su amor por la actuación. Ella entraba a los sets para acompañar a Marlon, era un mundo de gigantes que hizo que desarrollará habilidad para relacionarse con gente más grande que ella. Toda la vida Gabriela ha convivido con personas que pertenecen a ese mundo. “Muchos actores se la pasaban en mi casa y en mis cumpleaños, literal, venían más amigos de mi mamá que amigos míos”. En ocasiones la llamaban para pedirla como actriz, pero su mamá siempre dijo que no. Por su experiencia ella sabía que muchos actores que empezaban pequeños se iban perdiendo en la fama y no disfrutaban su niñez, y ella no quería eso para su niña. En ese entonces, Gabriela no lo entendía, pero hoy en día se lo agradece. Me explica que los padres tienen una sabiduría en sus palabras que como jóvenes no entendemos. Retos del espectáculo En su trayectoria se ha dado cuenta de que el mundo de la fama complica muchas cosas, una de ellas son las amistades. “Hubo algo muy difícil para mí, los amigos por interés. Cuando mi papá actúa en ‘El último matrimonio feliz’ y después hace ‘El capo’ todo el mundo en el colegio quería ser mi amigo, era impresionante, yo estaba en 5º y los de 11º me invitaban a salir. Esa tensión hizo que yo perdiera mi identidad, dejé de ser Gabriela Moreno y pasé a ser la hija del capo”. Todo esto hizo que Gabriela pusiera una barrera y le fuera difícil entablar amistades genuinas, ella busca personas que estén bien encaminadas. “A mí me gusta rodearme de gente que esté bien, porque siento que a lo largo de la vida uno se convierte en los libros que lee y en las personas con las que pasa tiempo”. Hoy en día tiene muy pocos amigos regados por distintos lugares y aunque le gustaría tener más, es consciente de que es muy selectiva y quiere estar rodeada de personas que “demuestren calidad”. “Yo soy una persona superamorosa y me cuesta mucho dejar de querer a alguien, siento que uno nunca deja de querer, pero para mí pesa más el amor que me tengo a mí misma”. Eso es algo que le costó mucho conseguir y no piensa dejarlo por nadie. “El proceso de quererme y aceptarme a mí misma y hacerme mi prioridad fue muy difícil”. Gabriela sonríe y ahora se describe con la palabra amor y no hay duda de que eso es lo que transmite al mundo. “Yo soy una persona super apegada a Dios, pero antes no lo era y desde que empecé a hacerme a mí misma mi prioridad, noté el cambio”. Al cumplir los 16 años decidió comenzar su formación como actriz y es precisamente el amor por la actuación lo que la hace luchar por su carrera. Cuando se graduó del colegio decidió ir a Los Ángeles y allá hizo un ‘minor’ en teatro, aunque no se graduó ya que debía tomar unas clases complementarias y ella quería enfocarse en el teatro. Cuando llegó a Colombia, la mamá le pidió que sacara su título. Ella siempre ha respetado las decisiones de Gabriela y sabe que el show es lo suyo. “Me parece que era imposible que se dedicara a otra cosa, porque nació actriz y se formó y se sigue formando”, explica Mónica. Así fue como Gabriela decidió entrar al Teatro Nacional y cursar un semestre, pero no le gustó. Sentía que no estaba aprendiendo, siguió buscando y entró a la Academia Charlot, donde sintió exactamente lo mismo. “Cuando ya llevas un año estudiando algo y has visto todas las materias y entras a una segunda academia, es como devolverte 6 meses y ver algo que ya habías hecho. Cuando llegó la pandemia perdí el interés”. Actualmente está haciendo un taller online y le encanta, considera que hay que seguir aprendiendo y más en una carrera que tiene cambios constantes. La separación de sus padres Cuando Marlon y Mónica se separaron, Gabriela tenía 3 años y por esto no tiene tantos recuerdos de ese momento. “Lo difícil no fue la separación, sino convivir con la pareja que en ese entonces tenía mi papá”, afirma, y me explica que no eran celos; ella quería que él estuviera con una persona que lo quisiera de verdad, y ella no veía eso en sus parejas. Con Mónica fue distinto. El esposo de su mamá, Fernando Tamayo, llegó a la vida de Gabriela y se convirtió en parte fundamental para ella, en otro papá. Él nunca quiso ganarse un puesto más allá de ser su padrastro y fue precisamente eso lo que conquistó el corazón de Gabriela. “Fernando iba a recogerme al colegio cuando estaba enferma, era el que se quedaba hasta las 3:00 a.m. haciendo maquetas del colegio conmigo, aunque no siempre, mi papá también lo hacía”. Hoy en día no concibe la vida con sus papás juntos. Gracias a la separación de sus padres, Gabriela ha podido conocer personas que ama en su vida. Ha tenido lo mejor de esos dos mundos. “Fernando ha sido uno de los regalos más lindos que Dios me ha mandado y también Sara, la actual pareja de mi papá; he encontrado en ella algo que no había visto antes y es una persona que lo ama a él y lo apoya”. El apellido Moreno El apellido Moreno no es como cualquier otro; tiene un gran peso dentro del medio. Esto ha hecho que algunos la encasillen, pero ella no está siguiendo el sueño de su padre, sino el suyo. “Yo no quiero seguir los pasos de mi papá. Obviamente me siento muy orgullosa de él, pero también ha sido un espejo de cosas que no quiero hacer. No quiero seguir sus pasos, quiero hacer los míos. Lo admiro muchísimo, es un gran maestro, pero me quiero formar yo, bajo mis propios méritos”. Su hermano Brian Moreno y su papá se han encargado de ponerle la vara alta a Gabriela. La presión es mucha, al igual que las expectativas que tienen sobre ella. “Yo siento que lo que yo tengo que lograr es dejar de ser la hija de alguien y empezar a ser Gabriela Moreno, independientemente de que mi papá sea muy buen actor. Yo no intento quitarme mi apellido, porque estoy muy orgullosa de él, sino que quiero marcar mis propios pasos”. Muchas personas encasillan a Gabriela sin conocerla, creen que por ser Moreno la tiene fácil. “Ellos no saben que para mí es más difícil porque de mí ya esperan algo, de ellos no, de ellos buscan un talento”. El amor en su vida Una de las actividades que más disfruta Gabriela es estar con su novio Juan Pablo. Ellos están juntos hace aproximadamente 2 años y según Gabriela, llevan una relación muy madura. En sus ojos se ve cómo este tema la apasiona y no se cohíbe de dar detalles sobre ella y su pareja. El apoyo es incondicional. “Él saca la mejor versión de mí, estoy muy enamorada”, dice. “Mis grandes defectos son sus grandes fortalezas, por lo que día a día tengo admiración por ella”, exclama Juan Pablo. Esta relación nos muestra que el amor no tiene edad. Ellos se llevan 7 años de diferencia y, sin embargo, se entienden a la perfección. “A medida que pasan los años encuentro cada día menos personas cuyos corazones no hayan sido invadidos de alguna manera por el egocentrismo, la soberbia y la envidia. Gabriela tiene la pureza del alma de un niño, con la madurez y experiencia de un adulto, una combinación difícil de encontrar y con un potencial inmenso para sí misma y privilegio para quienes la rodeamos. Amor y perdón inacabables, empatía por su entorno y honestidad en su actuar”, dice Juan Pablo. La influencia en las redes Gabriela cuenta con más de 54 mil seguidores en Instagram, esto ha hecho que tenga una influencia muy grande en la vida de muchas personas, en especial los jóvenes. Por eso ella intenta que su contenido aporte. “Solo con 10 personas a las que ayude de 50 mil que me siguen, yo lo sigo haciendo. Yo no soy Jesús ni pretendo cambiar el mundo, pero si puedo ayudar a alguien lo seguiré haciendo”. Gabriela es una persona auténtica, con metas claras y un gran futuro. No por su papá, que es un gran actor, sino por su dedicación y compromiso con la carrera que despierta amor en ella.
- La colombiana que quiere transformar al mundo con arte y filantropía
La colombiana que quiere transformar al mundo con arte y filantropía Nicole Maquinay Villate Fecha: Colombia es un país en desarrollo que todavía tiene un largo camino por recorrer. Geneviève Maquinay Déséglise busca crear una conciencia artística y ayudar a los más vulnerables a través de su arte y su fundación. Lea también: Un bombero colomboalemán dedicado a servir a su gente Compartir Foto: Geneviève Maquinay junto a bailarines del Colegio del Cuerpo y su fundados - Foto de Álvaro Restrepo Del arte se puede vivir, y también se puede ayudar a los demás a través de él. Geneviève Maquinay, o ‘Gigi’ como le dicen de cariño sus amigos y familia, es una mujer apasionada por su trabajo. Es presidenta de la fundación Caring For Colombia, creada en 2003. La fundación la construyó junto con su esposo. Caring for Colombia es una organización sin fines de lucro que establece conexiones y moviliza recursos entre la comunidad de donantes en Estados Unidos hacia fundaciones de alta calidad en el país para empoderar a las comunidades más vulnerables. Maquinay nació el 12 de abril de 1962, en Bogotá, y vive en Harlem, Nueva York. Es artista y filántropa. Inició sus estudios de Bellas Artes en Colombia, trasladándose a Bruselas, Bélgica, donde completó sus estudios de pintura y escultura en la Escuela de Bellas Artes Visuales La Cambre, del cual se graduó con honores. Luego, estudió grabado fotográfico en Italia. Es una mujer de estatura promedio, alrededor de 1,60 cms, piel blanca, pelo claro y ojos color café claro. Viste de manera muy colorida, con collares grandes y prendas largas. Su ropa refleja muy bien su personalidad, alegre y carismática, pues lleva consigo piezas que ha ido adquiriendo en sus viajes por el mundo. Es cálida e inspira tranquilidad. Tiene una voz ronca pero muy femenina, una forma de hablar y expresarse algo particular con la que tiende a repetir mucho las cosas y a veces le cuesta expresar sus ideas, pero esto simplemente demuestra la pasión que siente cuando habla sobre algo que le interesa. Maquinay viene de una familia colombo-belga. Su padre era belga y su madre, una mujer de lo que popularmente se denomina la alta sociedad bogotana, y es la tercera de cinco hijos. “Fue una experiencia enriquecedora porque tener dos culturas, dos lenguas y dos backgrounds diferentes en una sola casa engrandece a cualquier persona en muchos aspectos”, dice. Su mundo siempre estuvo envuelto en riqueza cultural. Por ejemplo, podía pasar de cenar ajiaco una noche a comer huevos poché al día siguiente. O pasar de oír una conversación en francés y a los 5 minutos estar hablando en español. Un llamado a temprana edad Dicen que la gente nace con elementos predeterminados en sus gustos y habilidades. Los de Maquinay, sin duda, estaban encaminados a la filantropía y al arte. Estar expuesta a diferentes culturas le permitió conocer nuevas perspectivas del mundo y, por ende, de sus expresiones. Su primer acercamiento al arte se dio cuando viajó a Europa por primera vez a los 12 años. Allí comenzó a conocer museos y a experimentar la relación entre la obra física, la emocionalidad y el raciocinio que se le da. Los proyectos escultóricos de Maquinay son resultado, en parte, de su genuino sentimiento por la naturaleza y el medio ambiente. Materiales apropiados originalmente, como madera, piedra, cuerdas, textiles, vidrio y restos de metal, los reutiliza para sus obras, como testamentos de lugares que son significativos para ella, como memorias de tiempos pasados. “Recuerdo mucho la comida de mi mamá, la casa y el calor de la familia. Recuerdo con mucho cariño los paisajes de Colombia. Extraño su naturaleza, sus colores, sus fragancias y sus montañas. Recuerdo tener 20 años y haber hecho viajes fabulosos por el país, y extraño mucho eso, los viajes largos donde puedo quedarme apreciando la belleza de la naturaleza. El olor de las frutas en el trópico es algo que no puedo olvidar”, cuenta Maquinay. A sus 15 años, ya estaba inscrita en el taller del aclamado pintor David Manzur, donde, de seis a nueve de la noche, aprendió a dibujar y tuvo sus primeros encuentros con el arte de los desnudos. “Te puedes imaginar que, para muchas personas, y en esa época, una niña de uniforme que iba al taller y le tocaba dibujar desnudos no era algo normal”, dice Maquinay entre risas. Aprendió a dibujar no solamente mujeres, sino también a hombres. Ahí tuvo un descubrimiento del cuerpo humano y de su belleza natural. “Desde chiquita nació en mí la pasión por el arte. A veces me gustaba recoger piedras, o pedacitos de madera. Mi memoria es muy elástica porque el arte que yo hago en realidad es reciclaje y todos estos objetos materiales ya han tenido una vida”, afirmó. Cuando superó la mayoría de edad se fue del país buscando más libertad personal, creativa y mental. “Esa libertad me ayudó a crecer, a ser más sensible, más generosa conmigo misma y con los demás y a tener también una perspectiva mucho más amplia de lo que realmente la existencia”; explica. Con la habilidad de entender francés, inglés y español a la perfección, Maquinay comenzó a dejar atrás la idea de una sola nacionalidad, y empezó a sentirse orgullosa de ser ciudadana del mundo . Una mirada más profunda Es una mujer que disfruta de ir a bailar, escuchar música, ver películas y salir de vez en cuando a dar un paseo por la ciudad. Para ella, viajar es lo mejor que puede hacer cuando no tiene ninguna responsabilidad urgente. Descubrir lugares y actividades nuevas hace que se sienta satisfecha, aunque divide la mayor parte de su tiempo entre su taller de arte y la fundación. Vive con su esposo, Christian, y sus tres hijos, Adrien, Lucas y Sebastien, en una casa de tres pisos, llena de dinamismo. “Solemos ver películas aquí en casa. No tenemos ningún género preferido. Sin embargo, tenemos momentos en los que vemos mucho cine antiguo. Nos gusta más el cine de ayer que el de hoy. En ocasiones encontramos cineastas que nos llaman la atención y vemos muchas películas de esa persona, como, por ejemplo, Pedro Almodóvar, Antonioni y Godard entre otros”, contó. Lucas Déséglise, el hijo de la mitad, describe a su mamá como una mujer con muchas ambiciones y una energía inigualable, muy elegante y con mucho encanto. “La energía de mi mamá se usa de primeras para su creatividad. Es una artista fenomenal y estoy muy orgulloso de sus esculturas y sus pinturas. Siendo chico y mirándola pintar cuando volvía de la escuela, era para mí como soñar, escaparme del mundo, de lo académico, y entrar en su universo místico y mágico lleno de posibilidades. Mi mamá me enseñó a dibujar y fue quien me inspiró a ser creativo y le debo tanto por eso”, recalcó. El hecho de ser una mujer rodeada de hombres ha sido un gran reto que ha tenido que afrontar, pues cree que hay diferencias muy marcadas entre ambos géneros y el hecho de no tener ninguna mujer como aliada en su casa es retador. La muerte de su mamá fue de las cosas que más dolor le han causado. Para ella es un vacío que está y nunca se irá. Sin embargo, en la vida hay tristezas, pero también alegrías y, para Maquinay, uno de los momentos más felices es ser madre. “Para mí, el reconocimiento de mi familia, de mi esposo y de mis hijos es lo más importante, más que cualquier reconocimiento que me puedan hacer en una revista o en alguna institución. En esos momentos es cuando más completa me siento”. Para ella, Caring For Colombia ha sido una manera de expresar lo que realmente es y esto le ha permitido comprender que el mundo está lleno de injusticias, lo que la ha vuelto una persona más empática. Michel Maquinay es uno de sus hermanos menores. Tienen y han tenido siempre una relación muy cercana pues los dos son personas sensibles que aprecian la belleza hasta en las cosas más pequeñas. “Gigi es una persona extraordinaria por muchas razones. Una de sus más grandes cualidades es su generosidad, pues es una persona que dedica gran parte de su vida a los demás. Es alguien muy especial. Su dulzura, su cariño, su dedicación y su paciencia son una serie de cualidades que son difíciles de reunir en una sola persona y ella las tiene. Es una mujer alegre y agradecida con la vida, es extraordinariamente sensible y dicho todo esto, es merecedora de toda mi admiración, de todo mi respeto y de todo mi amor”, afirma. Para Maquinay, tener un taller donde plasma su arte es todo un privilegio. Exhibir sus pinturas y esculturas a diversos públicos la hace sentirse orgullosa. Algunas de sus obras han sido reconocidas en exposiciones internacionales como la exhibición "Objects and Lenses - Reclaimed Focus, Haim Chanin Fine Arts" en Nueva York en 2007; "Dialogues, Painting Center" también en Nueva York en 2003; y "Galeria Casa Negret" en Bogotá, Colombia en 1989. Además de sus exposiciones individuales, Maquinay ha participado en varias exhibiciones grupales destacadas. En 2016, formó parte de la exposición "A Sustainable Life, Waterfall Mansion and Gallery" en Nueva York. En 2011, sus obras fueron presentadas en la muestra colectiva "Dialogues, Intimate Itinerary" en la sala de exposiciones de las Naciones Unidas en Nueva York. En 2010, participó en la exposición "Memory Leaks" en la Creon Gallery de Nueva York y también fue parte de la 1ra Bienal de Arte Latinoamericano en la Grande Arche de la Défense en París, Francia, en 1999. En 1990, formó parte de la exhibición "Seven Artists in Cartagena" y en 1988, junto a otros artistas presentó la exposición titulada "Homenaje a Bogotá 450 años" en la Galería Casa Negret de Bogotá. Maquinay ha tenido el honor de trabajar en un tipo de proyecto llamado "In situ", lo que se refiere a una obra de arte que se instala de manera permanente en un lugar, dejando así una huella duradera. Una de estas destacadas oportunidades fue en el mariposario del Tolima, en Ibagué, Colombia. En este contexto, Maquinay ha creado obras como "Divinidad" y "El día y la noche" en Ibagué, y "Le Baiser", "El Sur" y "Ciel et terre" en Brasil. Estas obras "In situ" permiten a Maquinay dejar su marca en diferentes lugares, fusionando su arte con el entorno y generando una conexión especial entre la obra y su ubicación geográfica. Caring for Colombia La idea de la fundación comenzó en el año 2000, en una época de mucha inestabilidad en Colombia y donde los secuestros abundaban. “Gigi” y su esposo se sumergieron en la cultura filantrópica de Estados Unidos y lograron redactar una carta, con la participación de varios intelectuales, para exigir a la comunidad internacional alguna acción concreta para frenar los secuestros y la violencia. Tras esta idea, quisieron empezar a recolectar dinero para enviar a distintos proyectos en Colombia y de esta manera ayudar a sus ciudadanos. “Nos parecía que el país tenía potencial. Que la gente de Colombia era trabajadora y creativa y que la mayoría de las personas no tenían oportunidades por falta de salud, de educación y de paz. Queríamos hacer algo para ayudar a los más vulnerables a explotar ese potencial”, cuenta su esposo. Una anécdota que él recuerda con mucha nostalgia es el momento en el que escogieron el nombre de la fundación. Se encontraba junto a Maquinay en un avión volviendo a casa desde Colombia y sentados uno al lado del otro, empezaron a jugar con palabras para encontrar un nombre que les gustara a ambos. Después de varios intentos, risas, combinaciones y muchas opciones de nombre fallidas, al final del vuelo finalmente llegaron al nombre de Caring for Colombia. Para empezar a recaudar fondos organizaron un concierto en su propio hogar, donde llegaron un aproximado de 90 personas ese día; colombianos, norteamericanos, franceses, ecuatorianos y argentinos. Poco a poco, la fundación obtuvo bases sólidas para seguir siendo sostenible, incluso recibiendo la visita del homenajeado David Vélez, hoy la segunda persona más rica de Colombia, y su esposa, Mariel Reyes, quien también es filántropa. Caring colabora estrechamente con diversas fundaciones y proyectos que comparten su misión. Entre estas organizaciones aliadas se encuentran El Colegio del Cuerpo, la Fundación Juanfe, la Orquesta Filarmónica de Medellín y la Fundación Asodisvalle liderada por Jeison Aristizábal. En 2022, Caring for Colombia tuvo un impacto significativo en la vida de más de 106 mil colombianos, al financiar y respaldar 66 proyectos enfocados en áreas clave como el arte, la educación, la salud, el deporte y el desarrollo comunitario. En total, se destinaron $908,687 dólares a estos proyectos. $568 mil dólares se canalizaron directamente a través de fondos transferidos. Las regiones que se beneficiaron en mayor medida gracias al apoyo de la fundación fueron Cundinamarca, Antioquia, Norte de Santander, Tolima, Bolívar y Chocó. Sin embargo, Caring for Colombia está buscando oportunidades para expandirse y alcanzar un mayor número de territorios en el país mediante nuevas alianzas estratégicas. El Colegio del Cuerpo es una de las organizaciones que más tiempo lleva trabajando de la mano con Caring. Es una corporación artística y educativa sin ánimo de lucro que forma artistas de la danza y busca impactar y transformar individuos y comunidades a través del arte. Con una trayectoria de 25 años, la danza contemporánea es su lenguaje principal. Álvaro Restrepo, uno de los fundadores, cuenta: “La experiencia con Caring for Colombia ha trascendido las fronteras del tiempo, la visión y la generosidad, extendiéndose desde el año 2007, hasta el presente año 2023, movilizando recursos que han posibilitado la materialización de diversos sueños de la institución que han abarcado las diferentes dimensiones de nuestro trabajo: pedagógica, artística y arquitectónica, traduciéndose por ende, en desarrollo cultural y humano para las comunidades de niños y jóvenes a quienes está principalmente destinada nuestra misión”. Mediante al respaldo de Caring for Colombia, El Colegio del Cuerpo destaca por la formación de niños, niñas y adolescentes a través de becas gestionadas por la fundación. Otro hito es la construcción del Domo, un espacio diseñado por el arquitecto Leopoldo Javier Combariza, que se ha convertido en un santuario para la formación, investigación y difusión de la danza, acogiendo a públicos de diferentes orígenes socioeconómicos, étnicos y culturales. Estos avances han expandido el impacto de los procesos formativos, de creación y difusión, consolidando al proyecto como un referente nacional e internacional en medio de la exuberante belleza natural que lo rodea. “Por medio de esta alianza, nuestras misiones se han fortalecido en beneficio de la construcción de la paz en nuestro país, creando espacios de inclusión e innovación social y desarrollo cultural, diluyendo brechas de desigualdad e inequidad mediante la convergencia de las diferencias y la diversidad humana en procesos renovadores e inspiradores para el imaginario que traza las sendas del presente y el futuro de los pueblos de la tierra”, afirmó Restrepo. “Gigi tiene muchas ideas y trabajar con ella es un proceso de descubrimiento porque muchas veces tiene una idea en la cabeza, pero no la tiene completamente articulada, entonces es un proceso creativo poder convertir esa idea en una realidad. A veces puede llegar a ser un poco desastroso, no en un mal sentido, sino que a veces el trabajo resulta haciéndose en horas no convencionales ya que es una persona supremamente hiperactiva y nocturna”, dijo Noelle Maquinay, su sobrina y encargada de las comunicaciones de Caring. Para Maquinay, su trabajo como artista está sumamente ligado a su trabajo en filantropía ya que, al realizar una obra de arte, le está dando vida a una pieza nueva, con materiales que han tenido ya una vida pasada. A sus ojos, lo mismo ocurre en la fundación, ya que siente que cada proyecto le está dando la oportunidad a las personas que hacen parte de dicho proyecto de tener una segunda vida, una oportunidad de creer en ellos mismos y de ver la belleza que ellos tienen. “Esto les permite que pasen a otro estado, a un estado de gracia, y lo mismo pasa con el arte que hago. Mis objetos pasan de ser objetos que están olvidados a ser objetos que solamente por ponerlos en otra perspectiva, en otro lugar y de trabajarlos un poco empiezan a ser diferentes”, dice Maquinay con una voz casi temblorosa. La filantropía en Colombia ha adquirido una relevancia significativa en los últimos años. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estima que el país recibe cerca de 34.5 millones de dólares anuales en filantropía privada de fundaciones internacionales. Estas iniciativas filantrópicas buscan abordar desafíos y necesidades urgentes en áreas como la educación, la salud, la protección del medio ambiente y el desarrollo comunitario. “Hay muchos proyectos que aún me faltan. Creo que soy una persona que todos los días se le están abriendo nuevas posibilidades. Hay una cosa que me encantaría hacer y en la que estoy trabajando: quisiera crear un museo en Bogotá dedicado a las artes en general, traer a Colombia la idea de la filantropía, y cuando digo filantropía es en cultura y educación. Mi sueño es que las personas tengan acceso a una educación mundial del arte”, concluye.
- Los colombianos somos echados pa' lante
Los colombianos somos echados pa' lante David Castillo Ramírez, Juan Pablo Posada Arbeláez, María Camila Atencio Alzate, Paula Andrea Sánchez Arias, María Fernanda Vargas Salcedo, Laura Beatriz Fuentes León, Paula Lizeth Bohórquez Cuesta, Diana Gabriel del Castillo Rodríguez, Paola Silva Amaro, Laura Montes Ramírez, Comunicación Social y Periodismo En este magacín, dos amigos, que han decidido apostar por una economía compartida, van a demostrar el valor de luchar por los sueños y emprender. Ver también: construyen paz Compartir
- ¿Nos esperará una pandemia de enfermedades mentales?
¿Nos esperará una pandemia de enfermedades mentales? Juan Camilo Colorado López, Comunicación Social y Periodismo Fecha: La pandemia significó un gran cambio en las dinámicas laborales que tenía Colombia. Sandra López, profesional en medicina laboral, habla acerca del aumento de los casos de depresión y de suicidio, por cuenta de la transformación de las interacciones sociales. Lea también: Volver a vivir Compartir Foto: Sandra López Sandra López, especialista en salud ocupacional, afirma que “se aproxima una nueva pandemia con todas las enfermedades de la esfera mental”, producto de las secuelas que, hoy en día, sigue dejando la pandemia. La profesional en medicina laboral de una de las EPS más importantes del país explica cómo se ha manejado el tema de las incapacidades en teletrabajo y cómo ha sido asimilar la transición presencial-remoto. Con la llegada del teletrabajo, a muchos sectores y empresas en Colombia ¿qué balance nos podría dar, en cuanto a las incapacidades, con respecto a la anterior dinámica laboral (la presencial)? En el tema del teletrabajo, se ha evidenciado en las empresas una disminución del ausentismo laboral , es decir, una disminución en la generación de incapacidades temporales, dado que los trabajadores han estado laborando desde sus casas . Esto ha favorecido que los usuarios no busquen incapacidades como se presentaba en situaciones anteriores al teletrabajo. Esto confirma la teoría de que los trabajadores buscan la incapacidad porque quizás quieran estar al lado de sus familiares o atendiendo una situación familiar como el cuidado de hijos menores o padres en edades avanzadas. Hoy en día, con el teletrabajo, se ha evidenciado una disminución en la generación de incapacidades. A manera de explicación, ¿qué parámetros incluye una incapacidad laboral en teletrabajo? La incapacidad temporal siempre está relacionada, independientemente de la modalidad de trabajo, con los días laborales. Si yo, por ejemplo, me incapacito hoy, me dan 3 días de incapacidad; lo cual es exactamente lo mismo, con o sin teletrabajo. El teletrabajo no modifica la normatividad relacionada con la incapacidad temporal en cuanto a los criterios de expedición o de pertinencia, es el mismo escenario. ¿Qué problemas han tenido que enfrentar las empresas con las incapacidades de sus trabajadores, ahora que no se puede controlar de la misma forma la veracidad de un impedimento para trabajar? Sí, esta es una situación que se presenta desafortunadamente con mucha frecuencia porque los trabajadores, ahora laborando desde sus casas, abusan de esta situación y hacen actividades dentro de su jornada laboral de tipo personal. Afecta a las empresas importantemente, los afecta en la parte económica y social. Hay trabajadores, por ejemplo, que argumentan que están en un servicio de urgencias buscando la incapacidad y, de pronto, no están en ese escenario, sino que están haciendo otra actividad. Eso hace que se diluya un poco el control que tiene el empleador frente al trabajador, porque cuando estamos en nuestras oficinas, o en nuestras plantas o en nuestro sitio de trabajo, si me enfermo, mi jefe puede evidenciar que yo me aparto y me voy a un sitio de urgencias. En cambio, en teletrabajo, el empleador tiene que, de buena fe, creerle a su trabajador que va a ir a un sitio médico a buscar una incapacidad. La salud mental es uno de los temas que han salido a flote con respecto al teletrabajo durante la pandemia. ¿Cómo ha sido el flujo en el recibimiento de casos laborales por temas de salud mental? Bastante. La salud mental, en esta época de teletrabajo, se ha visto deteriorada. Podríamos estar hablando de una próxima pandemia con todas las enfermedades de esfera mental que ya se están generando en todos los grupos etarios, no solamente en la población trabajadora, también en la población adolescente y los adultos jóvenes. ¿Por qué? Porque la pandemia hizo que nos apartáramos de nuestro grupo social, de nuestros compañeros de colegio, de universidad, grupos de trabajo, etc. Esto hace que se haya perdido esa interacción social que es tan importante en el ser humano. Por supuesto, uno en su casa está con su grupo familiar, pero hace mucha falta ese tema de la interacción con otro grupo social. ¿Qué enfermedades mentales son las más comunes? El hecho de estar encerrados y no estar recibiendo el sol como lo recibíamos antes, el aire, el agua e incluso el mismo estrés que ocasionaba el tráfico está haciendo mucha falta actualmente . La esfera mental sí se está viendo afectada, se han incrementado los casos de depresión, de intentos de suicidio, de suicidio, no es ningún secreto que los casos de feminicidio han aumentado, hasta las separaciones de pareja también se han incrementado porque no estábamos preparados para convivir con una persona 24 horas por 7 días. Desde el área de salud ocupacional donde usted se desempeña ¿cómo ha sido esa transición al teletrabajo permanente? Nosotros ya veníamos con el trabajo en casa, que es diferente al teletrabajo, mientras pasaba la pandemia. No pensamos que fuera a alargarse tanto. Por eso es que la EPS en la que trabajo decide formalizar la modalidad de trabajo en teletrabajo, y esto tiene un impacto contractual porque tenemos que firmar un otrosí donde se oficialice que estamos en teletrabajo porque las condiciones laborales cambian. Por ejemplo, la empresa nos trajo a nuestras casas los equipos de cómputo, debe facilitarnos la conexión a una VPN (una VPN es una red privada virtual que facilita la conexión remota y el acceso a los recursos corporativos) para estar conectados y muy seguramente vendrán otros controles ergonómicos: tendrán que ir a las casas los representantes de seguridad y salud en el trabajo a mirar cómo son nuestras condiciones de trabajo. En lo personal, ¿qué significó el cambio al trabajo en casa? Hubo un periodo bastante difícil de adaptación al cambio, porque en mi caso, soy ama de casa, soy madre de dos hijos y vivo con mi esposo, eso implica que a la vez que estoy trabajando, tengo que estar cumpliendo con labores, como preparar los alimentos. Eso hace que las pausas activas sean ir a la cocina a terminar de preparar la comida, de pronto, a la hora del almuerzo ir a hacer algún pago y después de las 5 cumplir con otras tareas de mamá. Esto ha hecho que se dificulte un poco y que el desgaste sea mucho mayor, porque cuando uno está en la oficina, solamente está trabajando y se preocupa por su trabajo y sus funciones, y ya, pero cuando uno está con su cabeza en el computador y en la preparación de los alimentos, genera mucha tensión, mucho estrés y mucha ansiedad. ¿Fue fácil asimilar el cambio? Me costó mucho trabajo al comienzo, estoy hablando de más o menos 6 meses que fueron duros. Adicional, no ver a mi mamá fue bastante difícil para mí, pero después, logré asimilarlo y aceptar que ya había un cambio. No obstante, en estos días de tanto agite social y de tanto desorden, se ha reactivado esa angustia de que todo está cambiando. Pero ya vendrán tiempos mejores.
- Contaminación: para quedarse sin aliento
Contaminación: para quedarse sin aliento Juanita Aguilar, Sara Carrascal, Juan Esteban Medina, Ana Sofía Rico y María Alejandra Ruge Fecha: Entre el 2019 y lo que va de 2023, se emitieron 7 alertas de contaminación en el aire de Bogotá. Los altos niveles de contaminación afectan la salud de los niños, al grado de quedar hospitalizados por impedimentos para respirar, y que no puedan asistir al colegio. Lea también: Crimen, castigo y ¿luego qué? Compartir Foto: Envato Elements María* cree que su enfermedad respiratoria se debe a su gato. Esa fue la explicación que recibió por parte de sus padres para evitar las charlas relacionadas con el medio ambiente, pues ellos sospechan que, a su corta edad de 7 años, no lo entendería. Puede que María desconozca la razón de su enfermedad, pero sí sabe que le cuesta respirar. Se trata de una situación delicada, puesto que ha notado a sus compañeros de colegio, incluyendo a su mejor amiga, con problemas similares. El problema se hace mayor cuando esta circunstancia vulnera el derecho a la salud, a la vida, y a la educación de los niños, consagrado en el artículo 44 de la Constitución de 1991 de Colombia. La presencia de contaminantes aéreos está quitando días de clases a algunos niños, especialmente en zonas con menor estrato socioeconómico, y el efecto en su salud impide que disfruten de una vida escolar sana. María y sus compañeros no son los únicos que están enfrentando este tipo de dificultades. De acuerdo con el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública , a nivel nacional, solo en lo que va de 2023, se presentaron 36.735 casos de infecciones respiratorias agudas (IRA) en niños entre 0 y 9 años. Solo en la ciudad de Bogotá, hay registrados 16.356 casos de IRA en niños dentro del rango de edad mencionado. Según la fonoaudióloga Claudia Castillo, las infecciones respiratorias agudas componen un grupo de enfermedades comunes en la infancia y que afectan la maduración del aparato respiratorio. Se trata de enfermedades como el refriado común, la sinusitis, la faringitis, la laringotraqueitis, entre otros. En la mayoría de los casos, la IRA también puede llegar a afectar el fortalecimiento del sistema cardiovascular y el neurocognitivo . El Ministerio de Salud, en su boletín epidemiológico semanal de abril de 2022, indicó que este conjunto de enfermedades es la quinta causa de muerte en la población general y está entre las tres primeras en la población infantil de entre 0 y 5 años de edad. Anualmente se registran 4 millones de muertes relacionadas a estas infecciones en todo el país. En Ciudad Bolívar, la localidad donde está el colegio al que asiste María, el observatorio SaluData de la Secretaría de Salud de Bogotá calcula que, en 2022, hubo 20 niños y 20 niñas que presentaron ausencias escolares causadas por infecciones respiratorias agudas. Cabe aclarar que según lo afirmado por el observatorio, las cifras ofrecidas para el 2022 son preliminares y pueden presentar cambios a medida que son validados, que para el momento de publicación de esta nota eran 652 casos. Bogotá es una ciudad sectorizada que, al presentar una división por estratos, ha llevado a una separación socioeconómica muy marcada en la que las zonas de menor estrato tienen más dificultades en cuanto a la calidad de vida. Localidades como Bosa, Kennedy y Ciudad Bolívar, donde predomina las viviendas de estrato 1 y 2 , son las zonas más golpeadas por la contaminación aérea del año 2023, eso según se puede evidenciar por los datos de alertas ambientales entregadas por la Secretaría de Ambiente de Bogotá. La mayor cantidad de contaminación en localidades con menor estrato socioeconómico suele relacionarse con varios factores, entre los que se incluyen el tráfico, la temperatura generada por la falta de vegetación, las corrientes de viento que traen contaminantes de municipios aledaños y la cercanía a zonas industriales, de acuerdo con la investigación “Análisis del material particulado en relación con la percepción de la calidad de vida en tres localidades de Bogotá - Colombia ”, publicado por la Universidad El Bosque. Esto, sumado a una mayor dificultad de acceso a los servicios de salud, aumenta el impacto de la contaminación del aire en la vida de los niños que residen en localidades con menor estrato económico. Las cifras recopiladas por la Secretaría de Salud, la de Educación y la de Gobierno dejan en evidencia que los niños de Ciudad Bolívar, una localidad donde el 64,7% de la población del 2021 hacía parte del estrato 1, se ausentan casi 2 veces más por infecciones respiratorias que los niños que residen en Chapinero, localidad con el mayor porcentaje de hogares estrato 6. ¿Cuáles son los componentes que afectan al ser humano? La contaminación aérea se mide de acuerdo con el material particulado contaminante presente en la atmósfera. De acuerdo con la Universidad Nacional de La Plata, en Buenos Aires , los contaminantes que deben ser medidos y regulados constantemente para preservar la salud son el Ozono (O3), el dióxido de azufre (SO2), el plomo (Pb), el monóxido de carbono (CO), el óxido nítrico (NO), el material particulado y el tabaco. Para estos contaminantes, exceptuando el tabaco, se establecieron en la resolución 2254 de 2017, del Ministerio de Ambiente de Colombia, niveles máximos legales ante los cuales se vería la obligación de actuar para reducirlos. Bogotá mantiene un seguimiento de este tipo de contaminantes a través de 19 estaciones medidoras distribuidas en distintos puntos de la ciudad y que son supervisadas por la Secretaría de Ambiente de Bogotá. Esta información se recoge en el Índice Bogotano de Calidad de Aire (IBOCA) y es publicada en un mapa que permite el acceso a cualquier persona. Es a través de este mapa que, nuevamente, se encuentra otra evidencia de la contaminación estratificada, pues los niveles más altos de contaminación se ven en localidades con predominancia de estratos bajos, tales como Kennedy, Ciudad Bolívar y Bosa. El día 22 de marzo de 2023 el equipo de Unisabana Medios realizó una solicitud de información a la Secretaría de Educación con el fin de obtener una base de datos que contuviera la cantidad de niños que se ausentaron en todos los colegios del distrito a raíz de Infecciones Respiratorias Agudas. La respuesta se alargó más allá del plazo legal (10 días hábiles), pero se transfirió la solicitud a cada colegio de forma individual y, hasta la fecha 25 de septiembre del mismo año, se recibieron 60 correos electrónicos conteniendo respuestas de parte de las instituciones educativas y localidades que juntaron sus propias bases de datos con todos los colegios que contienen. Las cifras recibidas no se incluyen en este trabajo debido a que algunos de los colegios consultados afirman no conservar los datos de ausencias de años anteriores al 2023. Algunos colegios, inclusive, optaron por descartar la solicitud de información realizada argumentando que violaba la privacidad de la historia clínica de los menores, a pesar de que la petición no solicitaba información personal de ninguno de los alumnos. Los correos electrónicos recibidos hasta 24 de mayo de 2023 recogen información de más de 85 colegios, con diversas respuestas. Dentro de ellas se cuenta con alrededor de 51 adjuntos que contenían los datos de ausencias, seis que afirmaron no tener la información, dos informando que no iban a entregar la información justificándose en una supuesta violación del derecho a la intimidad y la protección de la historia clínica de los menores, así como una ausencia de personal para recopilar los datos no sistematizados. Ante esta última respuesta se argumentó la validez y legalidad de la solicitud, pero no se obtuvo mayor resultado tras ello. Búsqueda de soluciones Una de las formas en que tanto el Distrito como el Estado intentan prevenir y mantener al límite los efectos de la contaminación ambiental soncon la aplicación del capítulo 3, artículos 79 y 80 de la Constitución Política de Colombia. Las políticas realizadas son a favor de evitar que llegue la contaminación al aire y se afirma que el Estado deberá velar por el derecho de los ciudadanos a un ambiente limpio. En cuanto al país en general, desde el 2019 se contemplan en la Estrategia Nacional de Calidad del Aire 5 puntos claves para la reducción del material particulado. Estos puntos son: Fortalecer las normas y técnicas enfocadas en reducir la emisión de contaminantes a la atmósfera. Fortalecer el conocimiento alrededor de la gestión de calidad de aire. Generar mecanismos de protección de salud de los ciudadanos y prevención de los estados excepcionales de contaminación atmosférica. Facilitar la financiación para favorecer la gestión de calidad de aire del país. Definir la gobernanza de calidad de aire en el país. Por su parte, Bogotá contempla algunas políticas regulatorias en su Plan de Ordenamiento Territorial (POT) del año 2022. De hecho, el enfoque en el cuidado ambiental en el Plan de Ordenamiento fue tan grande que la alcaldía de Claudia López lo publicitó como el POT Bogotá Reverdece. Los dos puntos principales al respecto del cuidado ambiental que se contemplan en el documento son: La creación de Zonas Urbanas por un Mejor Aire (ZUMA), un plan que se enfoca en la reducción del tráfico y de otras fuentes de contaminantes atmosféricos. Incluir la movilidad, la industria y el desarrollo en el plan de ordenamiento para reducir la contaminación del aire en las zonas más afectadas. La Secretaría de Ambiente de Bogotá entregó a Unisabana Medios la información de alertas ambientales emitidas entre el 2019 y el 2022. En total se han emitido 7 alertas, de las cuales 5 van dirigidas a las zonas o localidades donde hay una mayor presencia de estratos bajos. El Estado o la ciudadanía: ¿quién resuelve el problema? Boris Galvis, doctor en Ingeniería Ambiental, afirma que la ciudadanía no puede hacer mucho en términos prácticos para la reducción de los factores contaminantes en la atmósfera. La única acción radical que podrían llevar a cabo sería abstenerse casi por completo del uso de vehículos particulares, cosa que en una ciudad como Bogotá es prácticamente imposible. Sin embargo, la acción sugerida por él es que la ciudadanía comience a exigir medidas gubernamentales que sí puedan tener un efecto visible. Entre ellas menciona una mayor rigidez en cuanto a los requisitos para que los vehículos pesados transiten, explicando que aquellos de mayor tamaño, más antiguos y desgastados suelen producir mayor cantidad de contaminantes. Asimismo, habla de la necesidad de facilitar el movimiento en otros medios de transporte, cosa que reduciría la cantidad de vehículos en las vías. Sin embargo, la fonoaudióloga Claudia Castillo afirma que sí hay más posibilidades en las acciones individuales que las que se cree. La razón es que la suma de los cambios particulares puede llevar a establecer una cultura ambientalista que, gracias al esfuerzo en conjunto, va a reducir los actos individuales que contaminan. Uno de los ejemplos que ofrece es el del manejo de basuras, que también inciden en la contaminación aérea. Lo cierto es que ambos expertos coinciden en que es responsabilidad de la sociedad y del gobierno actuar dentro de sus diferentes capacidades para cuidar a los niños. María podrá mejorar con ayuda del tratamiento médico correcto y buenos cuidados. Pero mientras el aire sea insano, casos como el suyo seguirán presentes y miles más seguirán muriendo o sumando, partícula a partícula, un problema profundo en su desarrollo. *El nombre de la menor fue cambiado para proteger su identidad.
- “Para Galán será difícil cumplir acuerdos con tantas personas que lo ayudaron a ganar"
“Para Galán será difícil cumplir acuerdos con tantas personas que lo ayudaron a ganar" María José Lobo Arévalo Fecha: Omar Alberto Oróstegui, director ejecutivo del Laboratorio de Gobierno de la Universidad de La Sabana, diagnostica los retos que enfrentará la administración entrante de la capital del país. Lea también: Las nuevas administraciones locales deben recuperar la confianza de los jóvenes Compartir Foto: Juan Gabriel Castro Carlos Fernando Galán se posesionará como el nuevo alcalde de Bogotá el 1 de enero del 2024. En la carrera por el segundo cargo ejecutivo de mayor relevancia en el país después de la Presidencia, obtuvo la victoria con 1.497.596 votos. Es decir, el 49.02% del total. Bajo su cargo estará el principal contribuyente al Producto Interno Bruto (PIB) de la nación: el Distrito Capital de Bogotá. En los próximos cuatro años dirigirá una ciudad con más de 7 millones de habitantes y el mayor tráfico vehicular en Latinoamérica, según un informe de la compañía INRIX. Siendo la primera autoridad de la policía en la ciudad y el representante legal, judicial y extrajudicial de Bogotá, el alcalde electo tendrá que enfrentarse a varios retos en materia de movilidad, seguridad… Omar Alberto Oróstegui, politólogo, máster en Estudios para el Desarrollo de la Universidad de Manchester y director ejecutivo del Laboratorio de Gobierno de la Universidad de La Sabana, analiza los asuntos pertenecientes a la agenda pública de la ciudad. Uno de los asuntos más debatidos en la contienda electoral por la Alcaldía fue el metro de Bogotá. Teniendo en cuenta el lema de “construir sobre lo construido” de Carlos Fernando Galán, ¿cuál es el primer reto que enfrentará su administración para mantener en pie la primera línea del metro? Lo primero es lograr que el Gobierno Nacional cambie de parecer, es decir, que acepte el proyecto tal y como fue contratado. Aquí el tema de fondo es que como la nación aporta el 70 % de los recursos tiene una ventaja sobre los medios económicos. Sin embargo, de lo que se ha ejecutado hasta la fecha, la mayoría de los recursos han salido de Bogotá. Con respecto a la discusión sobre el metro subterráneo o elevado, debemos recordar que las modificaciones en el proyecto, como fue contratado, significarían mayores costos. Ahora, más allá de la financiación, un cambio en el proyecto implicaría alargar los tiempos de ejecución de la obra unos siete años, si le va bien, pues tendrían que ejecutarse nuevos diseños y estudios pertinentes para la construcción del metro subterráneo. Al final los que pierden son los ciudadanos, quienes tienen cada vez menos confianza en el metro. De acuerdo con cifras de TransMilenio, en el segundo periodo del 2022 la tasa de evasión del componente troncal de todo el sistema alcanzó un 28.51%. ¿En qué deberá trabajar la administración para que el metro no “importe” problemáticas del TransMilenio como la evasión o la inseguridad? Primero, sobre el problema de la evasión, hay que aclarar que las personas que se cuelan en el TransMilenio se están colando en el transporte público, y el metro al final es también un medio de transporte público. Ahora, en el sistema metro sí puede haber una reducción en el número de colados en comparación con el TransMilenio porque de entrada será imposible la evasión por las puertas, debido al desnivel. Por otra parte, lo que podría hacerse es implementar el tipo de torniquetes “anticolados”, de piso a techo, en las estaciones; este mecanismo es incómodo para la gente, pero es más eficiente para controlar la evasión. Sin embargo, aun controlando esto, habrá otras cosas por solucionar. Las ventas ambulantes al interior del sistema metro, características del TransMilenio, podrían ser también una realidad. Imagínese las empanadas, los chorizos, las arepas... Seguramente se va a dar, pero sería triste porque perderíamos lo que se espera con el metro. Por otra parte, sobre problemas como la inseguridad y la intolerancia, la administración tendrá que trabajar mucho en la cultura alrededor de este medio de transporte… y, sobre todo, enfocarse en que la gente lo pague. ¿Qué debería considerar la administración para definir la tarifa del metro? Que la tarifa no puede ser superior a la del TransMilenio. Si llega a serlo, por dar un ejemplo, cuando un tramo considerable del metro vaya por la Caracas, puede ocurrir que la gente prefiera tomar el TransMilenio en vez de usar este medio. Esto en parte sucedería porque en el metro las distancias entre una estación y otra son mucho más prolongadas, mientras que en TransMilenio son relativamente cortas. Creo que esto demuestra un error de diseño: pasar dos sistemas por el mismo tramo. Durante la campaña electoral, Galán no se opuso a la tarifa cero en el TransMilenio; habló de costos diferenciales, subsidiados y de un posible congelamiento de las tarifas. Desde un análisis presupuestal, ¿cuáles son los puntos débiles de la implementación de la tarifa cero? No hay cómo soportarla económicamente. ¡No hay cómo! ¿A qué le quitamos? Los costos se seguirán manteniendo. Puede que el servicio sea gratuito en la tarifa, pero los costos operativos continuarán, ¿a qué sector se le quitará para financiarlos? ¿Qué evaluación hace de un posible congelamiento de la tarifa? No es una propuesta viable. Al final todo sube. A los conductores no se les puede decir: “les congelo su salario y el otro año siguen ganando lo mismo que el año anterior”; este debe aumentarse, eso es natural. Y no solo se trata de los salarios, también subirá el precio de la gasolina, las llantas, entre otras cosas. Seguirá existiendo un desbalance entre los costos operativos y los ingresos. Una medida así sería irresponsable. Recientemente un juez administrativo de la capital ordenó la suspensión del proceso de licitación del Corredor Verde por la Séptima . ¿Qué balance hace de la pertinencia y viabilidad de este proyecto de movilidad sostenible? Este es el séptimo intento del corredor que se ha hecho, ¡séptimo intento que fracasó! Esto, dentro de otras cosas, porque se ha diseñado bajo un modelo Top-down y la gente no ha podido apropiarse de esta solución de movilidad. Los únicos que han ganado ahí son los contratistas que hacen estudios y diseños. Este proyecto incorpora elementos de sostenibilidad, pero para que sea viable, sobre todo en el tramo de Chapinero, que es un tramo muy angosto, debe expulsar un elemento: los carros particulares, y allí no hay cómo. Si se expulsan, tendrán ser trasladados a la 11 o la circunvalar, elevando la capacidad de carga de esos corredores. No es algo tan sencillo de solucionar. Sobre la pelea por el corredor… Es increíble que cuando Claudia llega al gobierno, ya el proyecto de Peñalosa estaba avanzado y ella decide hacerlo de cero. Creo que cada administración de turno ha tenido un capricho por la Séptima, cada quien quiere dejar su legado y marca en esta vía. No comprenden que esta avenida es más que un corredor vial, es la vía del poder económico, político, institucional. Para sacar cualquier intervención sobre la séptima, es necesaria una concertación entre actores, y no la han hecho. Por eso ha fracasado este proyecto y seguimos perdiendo plata. El atraco callejero fue identificado como el problema más grave por el 65% de los participantes de la Encuesta de Percepción Ciudadana (2022) de Bogotá Cómo Vamos. ¿Qué ha fallado en la implementación del Plan Integral de Seguridad Ciudadana, Convivencia y Justicia de la ciudad? Todo. Claudia ha improvisado en seguridad. Si no estoy mal, lleva tres secretarios de seguridad, cinco comandantes de Policía, ha hecho varios ajustes al PISCCJ, que es el marco que tiene la ciudad en este tema… Bogotá no conoce cuál es su horizonte en este aspecto y hacia dónde debe encaminarse. No hay políticas que se mantengan en el tiempo. El problema se ha desbordado porque la alcaldesa no entendió que el fenómeno delincuencial evolucionó y no puede ser abordado con los mismos instrumentos que antes de la pandemia. Ha insistido con las mismas recetas y en “pasarle la pelota” a otros. En junio de este año, el personero de la ciudad, Julián Pinilla, mencionó que las estaciones de policía y las URIs de Bogotá reportaban un 277% de hacinamiento. ¿Qué debería tener en cuenta la administración entrante para formular una respuesta eficiente frente el hacinamiento en las unidades? El hacinamiento siempre ha existido; no es culpa de Claudia López. Tiene que ver en gran parte con los mecanismos de aplicación de justicia. Aquí el problema de fondo es que no es tan fácil crear nuevos espacios de retención porque los ciudadanos se oponen a tener una URI o un centro de detención transitoria al lado de su casa. Para contrarrestar el hacinamiento sí o sí hay que trabajar sobre los espacios actuales, ampliando su capacidad. Pero ampliar la capacidad no solo significa colocar más ladrillos... Todo esto demuestra que la solución no está a la vuelta de la esquina. Podría pensarse incluso en cárceles privadas, en un modelo mucho más robusto de infraestructura. La cifra de desnutrición aguda según índice de peso/talla en menores de 5 años en Bogotá disminuyó del 2.8% en el 2021 al 2.4% en el 2022. ¿Qué diagnóstico realiza de los programas de atención a la primera infancia en Bogotá? Creo que Bogotá ha hecho buenos ejercicios de atención a la primera infancia. Hay que reconocer lo que está bien y se ha venido ejecutando, y fortalecer los programas de atención. Los programas de primera infancia nacieron en Bogotá y después se trasladaron a la nación, no fue al revés, son iniciativas bogotanas; un ejemplo es “De Cero a Siempre”. Hay que volver a retomar muchísimo estas iniciativas porque funcionaron bien. En temas de primera infancia, Bogotá tiene dos factores clave para hacer bien la tarea: experiencia y el conocimiento de la política pública. El debate de los candidatos a la Alcaldía estuvo enfocado en la movilidad y la seguridad; esto generó vacíos en otros asuntos como la convivencia ciudadana, el fenómeno de los habitantes de calle, etc. ¿Cuáles problemáticas deben estar en los lentes del nuevo alcalde de Bogotá? Hay muchas. En seguridad: homicidios por sicariato; violencia intrafamiliar, que está disparada; espacio público, y basuras, porque no ha funcionado el esquema de aseo. En movilidad: los siniestros de ciclistas; las aplicaciones de domicilios, que crean incentivos perversos para que estas personas corran por alcanzar ciertos tiempos sin respetar señales de tránsito, y los bicitaxis. En lo que respecta al trabajo, hay que prestarle atención al empleo en mujeres y jóvenes. El desempleo afecta considerablemente a estos grupos poblacionales, sobre todo a las mujeres… Con las madres cabeza de familia está terrible esta cuestión. En pobreza, tendrá que decidir si continúa con Bogotá Solidaria, porque es un programa que no está dando soluciones a largo plazo. Son subsidios para mantener a la población “ahí”, pero no para lograr sacarla de la pobreza. Galán tendrá que llevar una discusión profunda: hasta dónde querrá que su administración sea asistencialista. En educación tendrá que continuar con lo que hasta el momento ha venido funcionando bastante bien. Sin embargo, no puede dejar de lado la inclusión de muchos niños que están por fuera del sistema escolar, un problema que en esta administración se disparó. En salud, se cayó la vacunación; es algo a lo que tendrá que prestarle atención. También seguimos teniendo problemas de bajo peso al nacer en Bogotá. En esta materia la cosa no va bien. Y con el POT, tendrá que decidir si lo modificará o no, qué hará con la reglamentación de las 33 Unidades de Planeamiento Local, si creará nuevas localidades o no. Tendrá muchas tareas… ¿Cuál será la más compleja? Detrás de todo esto, lo más difícil para Galán será cumplir acuerdos políticos con tantas personas que lo ayudaron a llegar a la Alcaldía. Los acuerdos políticos se materializan en burocracia, y el ejercicio de gobernar así no es tan sencillo. Otro de los desafíos que enfrentará es que las personas entiendan que los problemas de Bogotá no tienen soluciones inmediatas. Para hacer o mejorar una política pública, la administración puede tardarse al menos un año, y la gente no tiene tiempo de esperar y no lo va a hacer. Galán tiene ventajas de entrada, pero, al final, a medida que vaya avanzando el tiempo y la gente no vea resultados inmediatos en muchos frentes, puede perder la confianza de las personas y esto le jugará en contra.
- ¿Cómo es ir de fiesta en pandemia?
En la tercera temporada de 15/30, entérate también de cómo los colombianos han mantenido viva la tradición de volar cometa en medio de esta nueva normalidad. ¿Cómo es ir de fiesta en pandemia? Laura Ubaque, Luisa Moreno, Kelly Medina, Andrés Caamaño, Sebastián Bustos, Karol Peña, Paula Belalcázar, Danelys Vega, Gabriela Velásquez, Deisy Nivia, Nicolás Villamizar, Juliana Novoa, David Suárez, Mara Mulett, Tatiana Marta, Valeria Ramírez, estudiantes de Comunicación Social y Periodismo En la tercera temporada de 15/30, entérate también de cómo los colombianos han mantenido viva la tradición de volar cometa en medio de esta nueva normalidad. Ver también: Aumento de abandono de mascotas Compartir
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